José de San Martín, sin lugar a dudas es uno de los personajes más trascendentales del periodo de la Independencia Sudamericana. Sin embargo, no todo era color de rosas y tenía en ese momento bastantes críticos. Una de sus críticas, es una viajera inglesa llamada María Graham, la cual luego de atravesar el Cabo de Hornos, quedó viuda de un capitán de la marina inglesa, al cual acompañaba.
Su diario de residencia en Chile durante el año de 1822, nos entrega una visión poco habitual de José de San Martín, quien ha sido endiosado por la historiografía argentina y peruana. No obstante, es interesante observar una visión contemporánea al personaje , que esta perspicaz e ilustrada viajera, plasmaba en su diario de vida:
"1º de Julio. Anoche llegó de Lima la fragata de S.M.B. Alacrity, que me ha traído cartas de mis amigos de la Doris. Trae también algunas noticias de Lima, que confirma todo lo que hemos oído del odioso y amanerado San Martín".
Las noticias a las que hace referencia, dan cuenta de cómo San Martín le tendió una trampa a un comerciante peruano, del cual se decía amigo, con el propósito de embargarle sus bienes.
Más adelante, en lo que el diario señala ese mismo 1º de julio, María Graham indica:
"Se dice generalmente que San Martín es aficionado a la bebida: no creo que esto sea verdad; pero tiene el vicio del opio y le acometen accesos de pasión tan frecuentes y violentos que nadie puede sentir segura su cabeza".
El día 23 de octubre de ese año, con motivo de una tertulia en que comparte con él y tiene variadas conversaciones, en términos intelectuales lo define así:
"El deseo de gozar de la reputación de libertador y la voluntad de ser un tirano, forman en él un extraño contraste. No ha leído mucho, ni su genio es de tal índole como para impresionar por sí solo. Continuamente citó autores que sin duda alguna solo conoce a medias y me parece que no comprende el espíritu de la mitad de los que conoce".
Su diario de residencia en Chile durante el año de 1822, nos entrega una visión poco habitual de José de San Martín, quien ha sido endiosado por la historiografía argentina y peruana. No obstante, es interesante observar una visión contemporánea al personaje , que esta perspicaz e ilustrada viajera, plasmaba en su diario de vida:
"1º de Julio. Anoche llegó de Lima la fragata de S.M.B. Alacrity, que me ha traído cartas de mis amigos de la Doris. Trae también algunas noticias de Lima, que confirma todo lo que hemos oído del odioso y amanerado San Martín".
Las noticias a las que hace referencia, dan cuenta de cómo San Martín le tendió una trampa a un comerciante peruano, del cual se decía amigo, con el propósito de embargarle sus bienes.
Más adelante, en lo que el diario señala ese mismo 1º de julio, María Graham indica:
"Se dice generalmente que San Martín es aficionado a la bebida: no creo que esto sea verdad; pero tiene el vicio del opio y le acometen accesos de pasión tan frecuentes y violentos que nadie puede sentir segura su cabeza".
El día 23 de octubre de ese año, con motivo de una tertulia en que comparte con él y tiene variadas conversaciones, en términos intelectuales lo define así:
"El deseo de gozar de la reputación de libertador y la voluntad de ser un tirano, forman en él un extraño contraste. No ha leído mucho, ni su genio es de tal índole como para impresionar por sí solo. Continuamente citó autores que sin duda alguna solo conoce a medias y me parece que no comprende el espíritu de la mitad de los que conoce".
Cabe destacar, que María Graham era amiga de Lord Thomas Cochrane, quién lideró la Escuadra Chilena durante la Expedición Libertadora del Perú y con quién San Martín tuvo varios problemas. Sin embargo, esto no parece nublar su juicio y sus observaciones son netamente análisis personales.
No olviden comentar y dar sus puntos, salu3.