JotapeB
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Bueno amigos, para sacar risas este día viernes de siluetas, los dejo con algunos de mis videos preferidos de humor bien peruano. Salu3. link: https://www.youtube.com/watch?v=5BRIKAdP2s0 link: https://www.youtube.com/watch?v=EL89h6le65Y link: https://www.youtube.com/watch?v=BAf4oTcXWDU link: https://www.youtube.com/watch?v=PeS_lZySMf8 link: https://www.youtube.com/watch?v=yHjpQhnF_gA link: https://www.youtube.com/watch?v=A-XMe6Vh6Co link: https://www.youtube.com/watch?v=uv8gIv-qmcQ link: https://www.youtube.com/watch?v=VRqoMkFU6Pk link: https://www.youtube.com/watch?v=ohSF9FKGkf4

Inesperado. A su llegada a Trujillo en Perú, el Papa Francisco fue recibido por una extasiada multitud que desbordaba de alegría por su visita. Ellos tenían planificado un acto simbólico con una paloma blanca, pero las cosas no salieron como se había planificado. La escena se volvió viral en redes sociales. Los jóvenes que dieron la bienvenida al Sumo Pontífice al ritmo de marinera le dieron al ave, que simboliza la paz mundial, para que él la suelte y la haga volar. Sin embargo, tal y como quedó registrado en un video que circula por YouTube, la paloma, cuando fue lanzada por el Papa cayó al suelo sin reacción alguna. link: https://www.youtube.com/watch?v=eeZxmJWVGlg GIF
José de San Martín, sin lugar a dudas es uno de los personajes más trascendentales del periodo de la Independencia Sudamericana. Sin embargo, no todo era color de rosas y tenía en ese momento bastantes críticos. Una de sus críticas, es una viajera inglesa llamada María Graham, la cual luego de atravesar el Cabo de Hornos, quedó viuda de un capitán de la marina inglesa, al cual acompañaba. Su diario de residencia en Chile durante el año de 1822, nos entrega una visión poco habitual de José de San Martín, quien ha sido endiosado por la historiografía argentina y peruana. No obstante, es interesante observar una visión contemporánea al personaje , que esta perspicaz e ilustrada viajera, plasmaba en su diario de vida: "1º de Julio. Anoche llegó de Lima la fragata de S.M.B. Alacrity, que me ha traído cartas de mis amigos de la Doris. Trae también algunas noticias de Lima, que confirma todo lo que hemos oído del odioso y amanerado San Martín". Las noticias a las que hace referencia, dan cuenta de cómo San Martín le tendió una trampa a un comerciante peruano, del cual se decía amigo, con el propósito de embargarle sus bienes. Más adelante, en lo que el diario señala ese mismo 1º de julio, María Graham indica: "Se dice generalmente que San Martín es aficionado a la bebida: no creo que esto sea verdad; pero tiene el vicio del opio y le acometen accesos de pasión tan frecuentes y violentos que nadie puede sentir segura su cabeza". El día 23 de octubre de ese año, con motivo de una tertulia en que comparte con él y tiene variadas conversaciones, en términos intelectuales lo define así: "El deseo de gozar de la reputación de libertador y la voluntad de ser un tirano, forman en él un extraño contraste. No ha leído mucho, ni su genio es de tal índole como para impresionar por sí solo. Continuamente citó autores que sin duda alguna solo conoce a medias y me parece que no comprende el espíritu de la mitad de los que conoce". Cabe destacar, que María Graham era amiga de Lord Thomas Cochrane, quién lideró la Escuadra Chilena durante la Expedición Libertadora del Perú y con quién San Martín tuvo varios problemas. Sin embargo, esto no parece nublar su juicio y sus observaciones son netamente análisis personales. No olviden comentar y dar sus puntos, salu3.
“Sólo imagine si nosotros nos viéramos mañana envueltos en una guerra contra Chile. En qué miserable condición nos encontraríamos; podríamos mandar allá a nuestra marina completa y aquellos acorazados chilenos la barrerían del océano”. El autor de la carta que se cita es un almirante. ¿Peruano? ¿Argentino? No. Estadounidense. Así es. En 1877, el almirante David Porter alertaba con estas palabras de la inferioridad militar de los Estados Unidos ante Chile. Y no estaba solo en su preocupación. El asunto se discutió con urgencia en el Congreso de los Estados Unidos. Allí, el representante Benjamin Harris pintó un panorama vívido de la amenaza chilena: “Es manifiesto que, en un conflicto con esa pequeña nación, los Estados Unidos estarían desamparados para resistir el primer ataque, y Chile podría imponer tributo a la ciudad de San Francisco o sellar el Golden Gate como una muralla de hierro”. Algo parecido decía en 1884 Albert G. Browne ante la Sociedad Americana de Geografía: “Chile, si le place, puede dominar la costa del Pacífico de los Estados Unidos. Cualquiera de sus tres acorazados puede echar a pique todos los buques de madera de nuestra miserable marina”. Chile nunca llegó a enviar esa expedición contra la costa occidental de Estados Unidos, pero sí chocó directamente con la potencia del Norte, justo a mitad de camino: en Panamá. Los norteamericanos tenían un claro interés en la zona: lograr que el Estado de Panamá se independizara de Colombia, para convertirlo en un protectorado en el cual poder construir un canal que uniera el Pacífico con el Atlántico, evitando el largo trayecto hasta el Cabo de Hornos (o sea, precisamente, hasta Chile). Tomando una de las constantes revueltas panameñas como excusa, Estados Unidos intentó su jugada en 1885, enviando dos barcos y un contingente de marines que desembarcan en Panamá. A la intervención del imperio del Norte siguió la respuesta del imperio del Sur. Chile envió su crucero Esmeralda, que arribó al istmo el 28 de abril. Y logró lo increíble: Estados Unidos prefirió evitar el conflicto, los marines se retiraron y dos días después el gobierno de Bogotá retomó el control de Panamá. El poder de la Esmeralda, considerado el barco de guerra más rápido del mundo por esos días, era temido por la marina estadounidense. Según el Army and Navy Journal, “la Esmeralda puede destruir a toda nuestra Armada, nave tras nave y nunca ser tocada”. La intervención chilena en Panamá fue la cúspide del poder chileno en el Pacífico, una que resume el historiador William Sater en el título de su libro Chile y Estados Unidos: imperios en conflicto. Pero también fue el comienzo de su fin. Alertado por el bochorno de Panamá, el Congreso estadounidense aprueba la ley naval e inicia un ambicioso plan de inversión en su Armada que pronto deja atrás a Chile, sumido en la guerra civil de 1891 e incapaz de sostener una carrera armamentista contra una economía inmensamente superior. La nueva realidad se hace patente cuando, en 1892, Chile pide disculpas e indemniza a Estados Unidos por la muerte de dos marineros en una pelea a la salida de una cantina en Valparaíso. El incidente deja la correlación de fuerzas en claro. GIF
Se acerca la fase oral de la demanda marítima que presentó Bolivia contra Chile en la Corte Internacional de Justicia y el gobierno de Evo Morales refuerza su maquinaria propagandística, más en un ambiente en que crecen las manifestaciones populares contra una tercera reelección del mandatario, en el poder desde 2006. Las principales ciudades bolivianas, de hecho, vivieron esta semana protestas contra la intención de Morales de seguir en la máxima magistratura hasta 2025. En este contexto, las autoridades paceñas trabajan en varios actos y eventos para reforzar un ambiente especial en la previa de la nueva fase del proceso que se sigue en La Haya. A la "bandera más grande del mundo", anunciada por el propio Morales, ahora se suma la teatralización de una peculiar batalla, supuestamente, llevada acabo en la Guerra del Pacífico: el combate de "Canchas Blancas". Así lo anunció esta semana el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia, almirante Yamil Borda. "Este acto estará a cargo del Ejército y así recordaremos una de las glorias de nuestras campañas militares”, aseguró el militar en el diario La Razón. El evento, que se efectuará el 23 de marzo, es el acto de cierre de la batería de actividades que contempla el gobierno y las FFAA para los días previos y durante los alegatos orales. EL MAYOR ÉXITO MILITAR DE BOLIVIA La historia que presenta el gobierno de Morales sobre este supuesto combate no es sencilla, pues está colmada de teorías conspirativas, traiciones y, sobre todo, muchas dudas. En resumen, se dice que el 12 de noviembre de 1879, una unidad de la 5ª División del ejército boliviano, al mando del general Narciso Campero, se enfrentó con una gigantesca columna del Ejército de Chile que marchaba rumbo a Potosí, en pleno territorio boliviano. Así lo relata el diario paceño La Razón: "Una de sus unidades, compuesta principalmente por chapacos (oriundos del Departamento boliviano de Tarija), y con el apoyo de indígenas de la zona, se enfrentarán contra una poderosa columna chilena cerca de Canchas Blancas el 12 de noviembre de 1879, logrando la victoria más importante de Bolivia en esta guerra (la del Pacífico), causando 330 muertos a los enemigos. Campero, que desconocía esta heroica acción, recibió fríamente a los victoriosos jefes bolivianos y se encargaría de ocultar la documentación sobre la batalla, casi desconocida hasta no hace mucho". Según esta historia, el general Campero conspiraba para derrocar al dictador gobernante en Bolivia, Hilarión Daza, quien por esos días se encontraba en Tarapacá con el grueso de las fuerzas militares. Este general habría actuado en alianza con empresarios mineros y su intención era tomar el poder de Bolivia. En definitiva, la publicación lanzada por el Ministerio de Defensa boliviano el año pasado, que valida la historia de este supuesto combate, habla de una columna del Ejército de Chile de 1.500 soldados aproximadamente, compuesta por varias piezas de artillería, caballería e infantería. Los soldados marchaban rumbo a Potosí para tomar la ciudad, Antes, en la zona de Canchas Blancas, cerca de 500 hombres de los batallones Ayacucho, Chorolque, Tarija y Escuadrón Méndez (todos de la 5ª División), junto a cientos de indigenas, derrotaron a las fuerzas chilenas, causando 330 muertos y más de 400 heridos. EL GRAN SUSTENTO DE LA SUPUESTA BATALLA El libro del gobierno, que fue lanzado con 5 mil ejemplares, se sustenta en un documento. Las memorias de un coronel que componía la 5ª División del ejército boliviano, llamado Ezequiel Apodaca. Este coronel relata la batalla así: “A las siete de la noche nuestros vigías vieron la enorme polvareda que levantaba el enemigo, viniéndose con toda franqueza rumbo a la khocha de agua, que era la única de la región y ubicada en la base de la garganta de nuestras posiciones (…) En ese momento vino la orden, se deslizaron silenciosamente los bolivianos y atacaron frontalmente, mientras que los indios ganan la retaguardia del enemigo para caerse sobre sus provisiones y destrozarles la cerca a pedradas aprovechando la noche (…) En este afán llegó la media noche y los chilenos quedaron rechazados, destrozados”. Apodaca también narra el discurso de un coronel de apellido Villarpando que ofreció a las tropas vencedoras: "¿Soldaditos… queridos hijos míos ( un llanto profundo no lo deja hablar) y sigue: soldaditos, indiecitos queridos, ustedes han salvado a Potosí y la Patria… Lloro de emoción, decía, porque hemos ganado, hemos defendido la Patria”. CHILE APUNTABA A FRONTERA PARAGUAYO-ARGENTINA Ante la pregunta natural de qué hacía una columna del Ejército de Chile marchando rumbo al centro de Bolivia, mientras la Guerra del Pacífico se centraba en el litoral, el documento de este coronel Apodaca enarbola una curiosa teoría. Según la publicación de La Razón, "el material incautado y los relatos de los prisioneros —tal como se describe en el diario— prueban la intención de las fuerzas chilenas de llegar más allá de Potosí, e incluso generar tensiones entre Paraguay y Argentina, por lo que no resulta extraño que Chile no iniciara consejo de guerra alguno contra sus oficiales derrotados, y que con la complicidad de sus agentes y la gran minería, interesada en un arreglo rápido con Chile para poder exportar el mineral acumulado, casi toda la documentación de la batalla desapareciera, al extremo de que en páginas de la historia esta batalla no existe, o que en otros relatos, como en Wikipedia, se afirme que se trata de un 'mito”. "NO EXISTIÓ… NO TIENE SENTIDO" Pero qué hay detrás de esta supuesta batalla y por qué el gobierno boliviano la "oficializa" el año pasado sin más antecedentes que un documento de un coronel, más cuando este combate nunca fue confirmado por la propia historiografía boliviana, dado que no existen registros oficiales de un choque de las características que se hablan. Para el profesor de Historia de la Facultad de Artes Liberales de la Universidad Adolfo Ibáñez, Fernando Wilson, este hecho sencillamente nunca existió. "Canchas Blancas no existió. La historia que cuenta el gobierno de Bolivia no tiene sentido y tampoco sustento serio", explica el doctor en Historia a Publimetro. "Chile se planteó la guerra siempre en el litoral, que era la zona donde estaba el conflicto. Nunca se cruzó la cordillera, más con una división de 1.500 hombres. Para la época esa cantidad de soldados era un tremendo número. Esa fuerza habría significado buena parte de todas las tropas chilenas en el conflicto. Chile no tuvo intenciones de afectar la situación interna de Bolivia. Nuestro accionar sólo se limitó al territorio del litoral", añade Wilson. El historiador, de hecho, se formula algunas preguntas. "Si ya no tiene sentido la presencia de tal cantidad de soldados chilenos en esa zona, ¿qué pasó con este triunfo? ¿Por qué no quedó ningún vestigio, ni monumentos, ni tumbas? Las fuerzas chilenas marchaban en piezas de artillería, ¿qué pasó con ellas, por qué no fueron usadas por el ejército boliviano en Tacna, tampoco fueron registradas ni figuran en algún museo?". Wilson en categórico en decir que "para Chile esas tropas de 1.500 soldados no existieron. No tiene sentido" y sobre qué gatilla esta campaña, la respuesta del historiador apunta a la situación interna que vive el presidente Morales. "Aprovechando que está de moda la posverdad, se plantea esto. La historia de este combate, que no existió, responde a la situación interna que enfrenta la administración de Evo Morales. Después de un buen comienzo, el gobierno de Morales se ha ido desgastando al punto que en un plebiscito fue rechazada una nueva repostulación. El gobierno ahora enfrenta una fuerte resistencia y eso lo vemos en las jornadas de protesta que se están dando esta semana en Bolivia. En este escenario, Morales apuesta por el único elemento que une a todos los bolivianos: el tema del mar. El 23 de marzo celebran el día del litoral (se recuerda la batalla en que Chile toma Calama) y tuvo la suerte de que esa fecha coincide con los alegatos en La Haya. Así que simplemente lo que buscan es sacar el mayor provecho comunicacional".