Los demonios habitan de manera intrínseca dentro de la mitología, poco importa que cambien de nombre conforme a las culturas, todos se desprenden de un ser supremo de maldad y odio. Aunque sus anécdotas sean caóticas, los seres malignos deben existir para hacer un equilibrio en el universo, porque si (en el imaginario popular) hay un dios bondadoso también deben existir seres de oscuridad.
I. Is Dahut, la mujer que pactó con el diablo por sexo
Este demonio en forma femenina pasó a la historia como la mujer más insaciable que haya existido. La leyenda cuenta que tenía un apetito sexual insaciable, tanto que llevó a la muerte por agotamiento a todos los nobles y guerreros de la corte del rey Gradlon. Al principio era una doncella de la época medieval pero un día conoció un caballero vestido de rojo. Él le pidió salir a caminar y cuando se alejaron de la ciudad el varón tomó su verdadera identidad: Satanás. Una persona hubiera huido, pero ella se mantuvo a su lado para que le mostrara las ocultas pasiones que existían en el infierno.
II. Muroï, el demonio que hace llorar a la Vírgen
Dicen que este demonio sólo es capaz de tomar posesión del cadáver de una persona maligna. En lo mitos hebreos es invocado por un rabino que busca transgredir con el orden la sociedad. Cuando nació en la Edad Media todas las imágenes de la Vírgen María cercanas a su cubil derramaron lágrimas de sangre. Fue uno de los predecesores de lo vampiros.
III. Abezethibou, el demonio que se enfrentó a Moisés
Abezethibou estudió de cerca el corazón de los hombres para destruirlos desde dentro. Los jerarcas del infierno le encomendaron una difícil tarea: introducirse en la corte de los faraones egipcios para inducirlos al mal. Gracias a él los israelitas fueron perseguidos durante la huida de Egipto, liderados por Moisés. Quedó prisionero en el Mar Rojo cuando el Moisés abrió los mares, pero regresará cuando esté listo para saldar cuenta con los herederos de su mayor enemigo.
IV. Abrahel
Este demonio gusta de seducir a hombres de ascetismo dudoso, en especial campesinos y varones con poca educación. Para ello adopta la forma de una bella mujer que los cautiva de inmediato. Ya que están bajo sus encantos, los puede usar para su beneficio propio llevándolos a cometer verdaderas locuras para saciar sus caprichos. Por sus acciones se ganó el apodo de la reina de los súcubos, demonios femeninos de la Edad Media.
V. Belial, el demonio de los vicios
Belial habitaba en la ciudad de Sodoma antes de ser destruída. Algunos lo describen como un demonio enamorado del vicio, el gozo y el líbido. En ese entonces se convirtió en el patrono de los varones homosexuales. Por profesar la “cópula contra natura”, la ciudad fue condenada al azufre y la destrucción.
VI. Alouqua
Dicen que ella fue la madre de una temible raza de vampiresas proveniente de los mitos hebreos. Su capacidad amatoria es tan soberbia que sus amantes no resisten más de una noche con ella sin perder la locura. También cuentan que ella fue la primera hija de Lilith en el destierro. De su madre aprendió el sutil arte de enloquecer a los hombres.
VII. Bael, el demonio invisible
Este demonio fue muy popular durante la Inquisición de la Edad Media pues otorgaba a sus seguidores el don de la insensibilidad . De ahí que fue el principal enemigo de los exorcistas. Su arma más poderosa era el sigilo y la cautela. De esa forma podía poseer a los hombres de poca fe y torturarlos dentro de su mente.
VIII. Behemut, el demonio de la gula
En los mitos hebreos lo describe como un inmenso e insaciable buey que devora el equivalente a un bosque de forraje por día. Los libros malditos coinciden en afirmar que Behemot es un obeso crónico, de aspecto rústico y modales ásperos, cuya inteligencia no parece demasiado desarrollada hasta que ataca. Apareció por primera vez en El libro de Job.
IX. Barbatos, el demonio de la seducción
Distintos grimorios y libros prohibidos de la Edad media coinciden en que Barbatos se dedica a seducir a las mujeres durante verano. Se transforma en un muchacho atractivo o un hombre viril, según la fantasía de su víctima. Físicamente, él es uno de los demonios más atractivos del infierno, lo cual facilita su tarea.