Pensaba que un espejismo es una alucinación, pero no. La alucinación es una visión de algo no real producida por la mente mientras que los espejismos son producidos por fenómenos físicos muy reales que afectan a la luz que llega a los ojos. Por tanto, la alucinación (normalmente) afecta sólo a quién la sufre mientras que el espejismo es visto por todos los observadores. Curioso, ¿verdad? La principal explicación de cómo se producen los espejismos viene de las diferencias de densidad entre distintas capas de aire, lo que afecta a la difracción y refracción de la luz.
¿Qué son los espejismos?
De la propia palabra se puede desprender el significado, un espejismo es la visión del reflejo de objetos sobre una superficie de aspecto mojado que en realidad no existe. Es una ilusión óptica que convierte una capa de aire en un espejo acuático. Es muy frecuente ver este efecto en carreteras y en desiertos de zonas muy cálidas. Se puede ver como parece existir agua que refleja el entorno sobre el asfalto o la arena caliente. Este efecto de capa de agua produce el espejismo, el reflejo del entorno llegando a nuestros ojos una imagen invertida, imagen que no es real sino virtual. Es lo mismo que un reflejo en un espejo.
En ocasiones, el espejismo puede dar lugar a una imagen virtual de un objeto que llega a nosotros y vemos esta imagen del objeto pero sin que podamos ver el objeto real. Esto se produce dependiendo de nuestra posición y la posición del objeto reflejado y da lugar a una sensación de alucinación pues no se ve el objeto real que aparece reflejado.
Causas de los espejismos
Espejismo en una carretera
Los espejismos son causados por una curvatura de la luz por efecto de la temperatura. Por ello los espejismos son frecuentes en zonas cálidas. Cuándo el sol calienta la superficie el aire más próximo al suelo se calienta mucho y rápido con lo que aumenta su densidad e índice de refracción, los dos factores que producen los espejismos.
Cuándo una sustancia se hace más densa, aumenta su índice de refracción. La refracción de la luz es el fenómeno por el cuál la luz varía su recorrido al pasar de una sustancia a otra con distinta densidad (la luz se curva). El fenómeno de refracción puede parecernos más evidente y fácil de comprender si comparamos el paso de luz del aire al agua, todos hemos experimentado como los objetos parecen estar más cerca o ser más grandes si observamos desde el aire a través de agua, por ejemplo mirando a través de una botella llena de agua. La diferencia de densidad entre el aire y el agua hace que la luz sufra un cambio en su recorrido.
Esto es lo mismo que ocurre en los espejismos. Normalmente la diferencia de densidad del aire a medida que subimos desde el suelo es muy baja o muy gradual por lo que no percibimos un cambio significativo en la dirección de la luz. Sin embargo, en ocasiones la alta temperatura del suelo hace que la capa de aire más baja se caliente mucho y muy rápido dando lugar a una diferencia de densidad significativa con el aire situado más arriba.
Lo normal es que el aire caliente suba y el aire frío baje, pues el aire caliente pesa menos. El fenómeno en el que el aire caliente se queda abajo se conoce con el nombre de inversión térmica y para que se produzca es necesario un calentamiento alto y rápido. Esto ocurre cuándo hace mucho calor y el sol calienta mucho una superficie con un alto índice de reflexión (no refracción) cómo es el asfalto o la arena del desierto. El alto índice de reflexión hace que una alta cantidad de radiación solar se refleje y vuelva al aire, calentándose la capa de aire pegada al suelo. Para que se produzca el espejismo es necesario que, además, la superficie debe ser más o menos lisa para que de la sensación de "espejo".
Con todo esto, se ha formado una capa de aire bastante más caliente que se queda pegada al suelo. Este calentamiento hace que la densidad sea diferente al aire de capas superiores y esta diferencia de densidad hace que cuándo la luz pase de una capa de aire a otra cambie la dirección de su recorrido (es refractada), dando lugar al espejismo.
¿Qué son los espejismos?
De la propia palabra se puede desprender el significado, un espejismo es la visión del reflejo de objetos sobre una superficie de aspecto mojado que en realidad no existe. Es una ilusión óptica que convierte una capa de aire en un espejo acuático. Es muy frecuente ver este efecto en carreteras y en desiertos de zonas muy cálidas. Se puede ver como parece existir agua que refleja el entorno sobre el asfalto o la arena caliente. Este efecto de capa de agua produce el espejismo, el reflejo del entorno llegando a nuestros ojos una imagen invertida, imagen que no es real sino virtual. Es lo mismo que un reflejo en un espejo.
En ocasiones, el espejismo puede dar lugar a una imagen virtual de un objeto que llega a nosotros y vemos esta imagen del objeto pero sin que podamos ver el objeto real. Esto se produce dependiendo de nuestra posición y la posición del objeto reflejado y da lugar a una sensación de alucinación pues no se ve el objeto real que aparece reflejado.
Causas de los espejismos
Espejismo en una carretera
Los espejismos son causados por una curvatura de la luz por efecto de la temperatura. Por ello los espejismos son frecuentes en zonas cálidas. Cuándo el sol calienta la superficie el aire más próximo al suelo se calienta mucho y rápido con lo que aumenta su densidad e índice de refracción, los dos factores que producen los espejismos.
Cuándo una sustancia se hace más densa, aumenta su índice de refracción. La refracción de la luz es el fenómeno por el cuál la luz varía su recorrido al pasar de una sustancia a otra con distinta densidad (la luz se curva). El fenómeno de refracción puede parecernos más evidente y fácil de comprender si comparamos el paso de luz del aire al agua, todos hemos experimentado como los objetos parecen estar más cerca o ser más grandes si observamos desde el aire a través de agua, por ejemplo mirando a través de una botella llena de agua. La diferencia de densidad entre el aire y el agua hace que la luz sufra un cambio en su recorrido.
Esto es lo mismo que ocurre en los espejismos. Normalmente la diferencia de densidad del aire a medida que subimos desde el suelo es muy baja o muy gradual por lo que no percibimos un cambio significativo en la dirección de la luz. Sin embargo, en ocasiones la alta temperatura del suelo hace que la capa de aire más baja se caliente mucho y muy rápido dando lugar a una diferencia de densidad significativa con el aire situado más arriba.
Lo normal es que el aire caliente suba y el aire frío baje, pues el aire caliente pesa menos. El fenómeno en el que el aire caliente se queda abajo se conoce con el nombre de inversión térmica y para que se produzca es necesario un calentamiento alto y rápido. Esto ocurre cuándo hace mucho calor y el sol calienta mucho una superficie con un alto índice de reflexión (no refracción) cómo es el asfalto o la arena del desierto. El alto índice de reflexión hace que una alta cantidad de radiación solar se refleje y vuelva al aire, calentándose la capa de aire pegada al suelo. Para que se produzca el espejismo es necesario que, además, la superficie debe ser más o menos lisa para que de la sensación de "espejo".
Con todo esto, se ha formado una capa de aire bastante más caliente que se queda pegada al suelo. Este calentamiento hace que la densidad sea diferente al aire de capas superiores y esta diferencia de densidad hace que cuándo la luz pase de una capa de aire a otra cambie la dirección de su recorrido (es refractada), dando lugar al espejismo.