El fin de las Falanges
El enfrentamiento de la Legión y la Falange ha dado, incluso entre las fuentes antiguas, mucho que hablar o escribir. Los conflictos anteriores que sostuvieron los romanos, contra Pirro o Cartago, no eran suficientes para decidir la cuestión y,
El enfrentamiento de la Legión y la Falange ha dado, incluso entre las fuentes antiguas, mucho que hablar o escribir. Los conflictos anteriores que sostuvieron los romanos, contra Pirro o Cartago, no eran suficientes para decidir la cuestión y, a pesar de las victorias indiscutibles de los romanos contra los ejércitos helenísticos de los nombrados, la reputación de la falange macedonia aun se mantenía intachable.
Comencemos con una opinión de las más recordadas: “Cinoscéfalos, la cabeza de perro”. “Verbisque meis fides sit” Tito Livio.

Moneda con el rostro de Filipo V
El siguiente será un choque de “estilos” que mantendrá a todo el mediterráneo en vilo, y al final del conflicto uno de los dos “sistemas” se revelara como vencedor, será la “potente” pero a la vez decadente Falange Macedonica o la “flexible” pero todavía inmadura Legión Romana. Uno de los dos sistemas se configurara como el futuro de la región.
Podemos hacer un rápido repaso de los hechos que motivaron a dicha guerra, puesto que considero trascendentales para entender el conflicto.

Antecedentes. La 2da Guerra Macedonica, 200 a.C.
Llama mucho la atención el origen del conflicto, y repasando los acontecimientos termino por concluir que el mismo se debió a un terrible error de cálculo de Filipo V.
La disputa de Macedonia con la Republica Romana se encontraba en una especie de impass al final de la 1ra. Guerra Macedonica ambos contendientes habían vuelto a su punto de partida ( Roma mantenía un protectorado en Iliria). Por otra parte Roma se abocaba con toda su fuerza a la culminación de su guerra en África contra Cartago (Batalla de Zama, 202 a.C.) por lo que en apariencia Filipo V podría ocuparse de sus planes de conquista, en alianza con Antioco III (Rey seleucida), sobre los despojos del reino Egipcio Ptolomeico.

El mundo Egeo en el 200 a.C.
Sin embargo, dicho evento seria algo que no pasaría desapercibido para Roma quien, y a pesar de su conflicto en África, vera en este una nueva oportunidad para saciar la sed que le provocaba su naciente imperialismo, y en el que las familias aristócratas romanas habían encontrado una nueva “veta” para su ambición de poder y riqueza.
La guerra de Filipo (aliado con Antioco) contra Egipto se llevaba con fulminante éxito situación que Roma miraba con recelo, pero todavía no se atrevía a intervenir, pues le hacia falta solo un motivo, cualquier excusa, y será Filipo en lo que considero un grave error de confianza quien va a ofrecer a Roma la oportunidad para inmiscuirse en los asuntos griegos, autodenominándose salvadora de la “libertad helena”, pero ocultando sus verdaderas intenciones con una guerra que ya estaba decidida desde mucho antes.
Las fuentes nos dan un curioso hecho ocurrido en Atenas con motivo de una fiesta a Demeter en la que dos ciudadanos Arcanianos son asesinados. Arcanania aliada a Macedonia pide a esta se le repare la afrenta, quien responde con sendas campañas devastadoras en el Ática. Fuera cierto o no lo de estos dos arcanianos, lo cierto es que Roma ya tiene su excusa, y acude entonces en defensa de sus aliados en la región.
Primero utilizo una embajada que ya había sido destacada hacia Egipto con la idea de evitar las acciones de Antioco. Esta embajada sin embargo costearía Grecia, e incluso se entrevistaría con Filipo. Los formalismos previos a la declaración de guerra se habían cumplido, un Filipo repleto de guerra desafía a la mayor potencia del mediterráneo occidental. El conflicto era inevitable.

Repaso a las campañas previas a la Batalla
En el verano del 200 a.C. se dan por iniciadas las campañas de agresión entre ambos contendientes. El cónsul Sulpicio Galba arriba a Iliria con su ejercito de dos legiones romanas y aliados, 20.000 hombres en total. Mientras una pequeña fuerza naval al mando del Legado Claudio Cento se dirige a Atenas y el resto de la flota operaria en Corcyra.
De aquí en mas todas las acciones de Filipo contra los romanos culminaran en fracaso, sea por la velocidad o decisión con la que los romanos llevan a cabo sus acciones, sea por errores propios o aciertos ajenos, la cuestión es que poco podrá hacer Filipo por detener el avance romano en Grecia, el cual se llevara acabo de forma lenta pero sostenida, incontenible como la marea. Solo una batalla decisiva, en la que medir fuerzas, se le presenta a Filipo como única opción. De más esta decir que los romanos no rechazarían cualquier reto en campo de batalla y evitar lo que podría ser una interminable campaña en territorio complicado.
Durante tres años los romanos llevaran la ofensiva en territorio Griego, siempre con la iniciativa pero con resultado incierto a pesar de las sucesivas victorias. Filipo logra atascar a las legiones en terreno complicado, pero a costa de grandes sacrificios. Finalmente con el arribo del cónsul Lucio Flaminio, el panorama para los romanos comenzara a aclarase.

Repasemos algunos acontecimientos:
Con un inicio algo lento en Iliria y Epiro debido a su desconocimiento de la geografía local, los romanos comienzan su incontenible avance. Claudio Cento golpeara duro en Ática tomando Calcis en Eudeba y luego evacuándola antes de la llegada de Filipo quien se desquita con Atenas. Un segundo ataque, en cambio, será rechazado ahora por los romanos y sus aliados. Mientras lo Aqueos abandonan a los Macedonios imposibilitados de prestar ayuda, acuciados como estaban por el tirano de Esparta, Nabis. Un primer enfrentamiento entre el Legado Lucio Apustio y Atenegoras, termina con derrota del macedonio, los romanos entonces comienzan a recibir delegaciones griegas. Los ilirios y dardanos atacan la frontera macedonica y los Atamanes se alzan en armas. Filipo rehúsa por ahora de enfrentarse a su enemigo, pero las vanguardias de ambos ejércitos se encuentran, nueva derrota macedonica.
En Ottolobos, Filipo sorprende a los romanos, a punto esta de derrotarlos, pero el impulso de sus hombres lo hecha a perder y salva su pellejo por poco. Nueva victoria romana. Filipo se fortifica en un desfiladero donde pretende detener a los invasores, pero es desbordado por unos romanos ya incontenibles y superiores en todo a las fuerzas opuestas por Filipo (en su mayoría liviana y mercenaria, más acorde a la geografía).
A pesar de estas derrotas, los romanos no lograban salir de una región tan complicada como esa. Filipo entonces se ocupa de Atamanes y Etolios, a quienes derrota contundentemente. Mientras, la flota romana aliada a Atalo, hace las suyas por la costa griega y tracia. Consiguiendo buenas victorias y algunos fracasos. En Acanthus logran buen botín y regresan. Desgastados en una guerra de posiciones los romanos vuelven al punto de partida y quedan bloqueados en el Epiro. Filipo respira tranquilo. 199 a.C.
Cambio de estrategia romana, 198 a.C., Lucio Flaminio nuevo cónsul, se hace cargo de las operaciones, suma refuerzos y desborda las defensas macedonias en el desfiladero del río Aoo. Ahora los romanos tienen el camino libre para avanzar sobre Grecia. La batalla se hace inevitable, ambos ejércitos se preparan para la misma. Filipo retrocede y Flamino lo sigue adentrándose en Grecia. Los romanos toman varios enclaves de importancia en Tesalia. Primer revés romano en Atrage contra una formación cerrada tipo falange. Los romanos forman campamento de invierno en Beocia y Etolia (Locris).
Los romanos se alían con los Aqueos y asedia Corinto. Nabis traiciona a Filipo y se pasa al bando romano (cede arqueros cretenses al romano). Campaña del 197 a.C., los romanos reciben refuerzos y reinician las operaciones. Ambos ejércitos se buscan en Tesalia, se aproxima la batalla definitiva.

Caballeria de Etolia junto a un veles, en Tesalia. La combinacion de estas tropas con el adecuado apoyo legionario, seran las artifices de la mayoria de las victorias en la etapa inicial de la guerra. Observen como el veles, a diferencia de guerras anteriores, ya porta como arma standard un "gladius".
La Batalla - Primeros movimientos:
En los alrededores de la ciudad de Feras, ambos ejércitos se buscaban sin éxito. Los romanos habían iniciado su campaña reforzados por 6.000 infantes y 300 jinetes romanos y latinos, también habían llegado 200 jinetes numidas y 10 elefantes norteafricanos. Flaminio había traído consigo 3.000 veteranos de la guerra en África, hombres que con una experiencia inestimable suplirían con creces las bajas de las anteriores campañas. En total serian alrededor de 20.000 hombres a los que debemos sumar 6.000 de infantería etolia y 400 jinetes también etolios (según Tito Livio).
Filipo que hasta el momento había manejado tropa liviana (macedonios, aliados griegos, o mercenarios) debido al tipo de operaciones llevadas a cabo hasta el momento (mas del tipo de una “guerra de posiciones”) había llevado las de perder contra unos romanos mas aptos o mejor armados para este tipo de lucha. Nunca sus macedonios habían podido adoptar sus formaciones de falanges y habían tenido que padecer a unos durísimos romanos superiores en la lucha a corta distancia tanto en la tropa pesada como en la liviana.
Ahora el rey macedonio maniobraba sus aproximadamente 22.000 hombres para obligar al romano a entablar batalla en situación favorable para las Falanges Macedonicas. Lo complicado de la situación no había permitido a Filipo reclutar la suficiente cantidad de tropa liviana, de proyectil y de caballería, contando con la mitad de lo aconsejable. Aun así se sentía confiado.

Mientras la caballería "etolia" le da una nueva victoria a los romanos sobre las avanzadillas macedonias, Filipo decide moverse a Scotusa, para “para proveerse allí de alimentos”, según Polibio. El irregular territorio hizo que ambos ejércitos se perdieran de vista, buscándose durante dos días. Las fuentes abundan en detalles, y coinciden en que el tercer día amaneció brumoso, lo que aumento el desconcierto de ambos ejércitos.
“Al siguiente, al amanecer después de una noche húmeda y lluviosa, degenerando las nubes en niebla, ocupó toda la llanura una oscuridad profunda, y descendiendo de las alturas un aire espeso por entre los ejércitos, desde el punto de rayar el día ocultaba las posiciones.” Plutarco "vidas paralelas - Tomo III. Tito Quincio Flaminio VIII.
Ambos contendientes deciden acampar, quiso la suerte que ambos lo hicieran cada uno a los lados de la colina de Cinoscefalos, a pocos kilómetros unos de los otros. Según Polibio, Filipo envió a ocupar la cumbre de la colina que lo separaba sin saberlo del romano, y Flaminio destaco “diez escuadras de caballería y mil hombres de infantería ligera, con orden de explorar y recorrer con cuidado la campiña”. Ambas fuerzas se encontraron mientras exploraban (Polibio dice que los romanos fueron emboscados) y trabaron lucha, enseguida de ambas partes partieron emisarios hacia sus generales. Los romanos al parecer salían mal parados de la situación y eran castigados con dureza. Entonces “Flaminio animó a marchar allá a Arquedamo y a Eupolemo, ambos etolios, y les dio dos tribunos con quinientos caballos y dos mil infantes” (Polibio) en apoyo de la fuerza exploradora lo que inclino la lucha para el lado romano. Flaminio entonces saca sus tropas y los ubica en formación de batalla con la intencion de sostener a los suyos.
Viendo el gran numero de tropa liviana que acumulaba el romano Filipo vio la ocasión de sacar buen provecho de tal situación y asestar un duro golpe a los romanos enviando al sitio fuerzas de apoyo.

“Pero entonces, informado de lo que sucedía por los que venían, y empezando ya a aclarar la niebla, llamó a Heráclidas de Girtonia, comandante de la caballería tesalia, a León, prefecto de la Macedonia , y a Atenágoras, que tenía bajo sus órdenes todos los soldados mercenarios, menos los traces, y los desatacó al socorro. Con este refuerzo, aumentadas en gran manera las fuerzas de los macedonios, dan sobre el enemigo y le vuelven a desalojar otra vez de las eminencias.”

Nuevamente son desalojados los romanos del sitio por lo que Filipo decide salir entonces de su campamento y reuniendo tropa pesada se dirigió al lugar para profundizar lo que parecía una fácil victoria, tomando así el flanco derecho de su ejercito, mientras ordenaba a Nicanor despliegue el resto de la tropa en la cima de la colina en el flanco izquierdo.
La caballería etolia que lucho enconadamente impidió que los romanos fueran arrastrados hasta el valle, puesto que estos “en ese momento era lo mejor en Grecia, aunque en la infantería fueron inferiores a sus vecinos” (Tito Livio). Entonces el cónsul se dirigió a sus hombres con estas palabras:
"Compañeros, les dijo, ¿no son éstos aquellos macedonios que, bajo la conducción de Sulpicio, forzasteis a cuerpo descubierto en las gargantas de Eordea que tenían tomadas, desalojasteis de aquellos elevados puestos y de los cuales matasteis un gran número? ¿No son éstos aquellos mismos que, apostados en los desfiladeros del Epiro, lugar impenetrable en la opinión de todos, arrojó vuestro valor, hizo emprender la huida y tirar las armas, sin parar hasta meterse en la Macedonia ? ¿Temeréis ahora a estos mismos, cuando vais a pelear con fuerzas iguales? ¡Qué! ¿Os hará más pusilámines... la memoria de lo pasado o por el contrario os inspirará más confianza? Ea, pues, compañeros, animaos los unos a los otros, y entrad en la acción con denuedo. Vivo en la confianza que el éxito de esta jornada corresponderá al de las anteriores, con la voluntad de los dioses."
Polibio de Megalópois. Historia Universal bajo la República romana tomo III, libro XVIII, capitulo I.

Dicho esto, ordenó al ala derecha que no se moviese del puesto, ni los elefantes que se hallaban delante; y él con la izquierda se dirigió arrogante al enemigo. En esta ala estaban los vélites que habían escaramuceado antes, viéndose ahora apoyados de las legiones, volvieron a atacar con fuerza al contrario rechazándolos nuevamente. Filipo, que avanzaba victorioso, encaraba la pendiente de la colina cuando, al contrario de lo que el mismo esperaba, se topa con sus unidades en retirada, y para peor, advierte la presencia de todo el ejército romano en perfecta formación de batalla, evidentemente las cosas no eran como pensaba4.
“…declaró (Filipo) que la acción se había iniciado precipitadamente y que ni el momento ni el lugar era el adecuado, pero estaba obligado a seguir por el conjunto de sus fuerzas implicadas en el terreno…” Tito Livio. Historia de Roma desde su Fundación. Libro XXXIII.

La Batalla. Chocan los ejércitos
No había mucho tiempo para planteos sofisticados, ambos ejércitos estaban cara a cara. Mientras todavía sus tropas seguían saliendo del campamento y con su flanco aun evolucionando en el terreno, Filipo decide lanzarse sobre la izquierda romana que avanzaba. De alguna manera quería aprovechar la sorpresa por saberse mejor situado (pues tenia la pendiente del terreno a favor) además de contar con la acumulación de tropa liviana que se había producido allí, pero sobre todo evitar que el desconcierto de sus unidades que venían en derrota, se traslade al resto del ejercito. Ubicándolos a la derecha de la falange (los de acaballo y a pie), a esta le ordena doblar en profundidad, dejar en el suelo a las sarissas y, asaltar de frente la formación romana que se aproximaba mientras los auxiliares tomaban el flanco enemigo.

Flaminio retira a los velites del campo, emprende la subida de la colina y se viene a las manos. Entonces ocurrió el choque, las palabras dejan ahora su lugar a los hechos, el enfrentamiento que todo el mediterráneo esperaba, se lleva a cabo finalmente, Falange y Legión se encuentran cara a cara.
“El choque fue violento por una y otra parte y la algazara excesiva, ya que mientras unos y otros voceaban, los que se hallaban fuera de la contienda animaban con gritos a los combatientes; de suerte que el espectáculo era horrible y espantoso.”
Polibio de Megalópolis. Historia Universal bajo la República romana. Tomo III, libro XVIII, capitulo I.

Pronto los hombres de Filipo le demostraron a su rey lo que valían, “desde lugares elevados lo más fuerte de sus tropas, de manera que aun los más esforzados de aquellos no podían sostener lo pesado de su apiñamiento y la violencia de la acometida” (Plutarco), empujaron terreno a bajo a unas legiones que poco podían hacer en tal situación frente a enemigo de tal calidad (creo tener argumentos para suponer que luego del choque inicial, los hombres de Filipo formaron falange utilizando sus sarissas) y superados también por los flancos, comenzaron entonces a ceder terreno, aunque no rompieron filas.

Pero en el otro flanco la situación para Filipo no podía ser peor. Allí, algunas de sus tropas todavía buscaban posiciones y otras recién salían del campamento todo esto sin apenas cobertura de caballería o tropa liviana. En cambio el flanco derecho romano, todavía esperaba su momento en perfecta formación de batalla. Inteligentemente, Flaminio se dirigió allí y encabezo un furibundo ataque al ala izquierda macedonia a la cual sorprendió en desorden y derroto sin dificultad. La victoria en ese flanco fue total para los romanos, que se ensañaron con los macedonios pasando a cuchillo unidad tras unidad. Como si fuera poco para los pobres macedonios, ya incapaces de oponer resistencia por su equipamiento pesado, los elefantes se lanzaban sobre ellos, sin siquiera atreverse a enfrentarlos huyeron perseguidos por los romanos.

Cuentan las fuentes que un romano (Tribuno, según Polibio) “que no tenía consigo más que veinte compañías (o manipulos)”, medito sobre lo que era mejor en aquel momento y tomando a sus hombres arremetió por la espalda al flanco derecho Macedonio que avanzaba victorioso:
“Como en la formación de la falange no se puede hacer frente por detrás ni combatir de hombre a hombre, el tribuno carga sobre los primeros que encuentra, y los macedonios, sin facultad para defenderse, se ven precisadas a arrojar las armas y emprender la huida. A esto contribuyó asimismo el haberse vuelto contra ellos por el frente aquellos romanos que antes iban huyendo.” Polibio de Megalópolis. Historia Universal bajo la República romana. Tomo III, libro XVIII, capitulo I.

En este punto medito sobre el verdadero alcance de la victoria macedonica en ese sector del campo de batalla, esta muy claro para mi que empujaba barranca abajo a los romanos y que, de no ocurrir el desastre de su flanco izquierdo, muy probablemente hubiera alcanzado la victoria ese día. Sin embargo, hay que reconocer que pocas fuerzas de aquel entonces estaban en condiciones de recuperarse cuando iban siendo derrotados por la falange, lo mas común era que rompieran filas y se retiraran del campo, pero las legiones romanas de aquel día, si bien retrocedían, se mantuvieron firmes y pudieron aun presionar de frente a las falanges una vez se llevo a cabo la maniobra del Tribuno. Los macedonios no pudieron resistir este doble ataque, se detuvieron y comenzaron a flaquear.
Filipo entonces fue avisado de lo que ocurría en el otro flanco, su sorpresa fue evidente cuando al retirarse hasta una colina cercana para poder ver lo que ocurría, advirtió como las enseñas enemigas copaban todo el campo de batalla y que lo que el pensaba era una fácil victoria, tornaba en derrota aplastante. Tomo entonces la tropa que pudo y se retiro velozmente hacia Macedonia .
Flaminio persiguió cuanto pudo a los macedonios tomando cerca de 5.000 prisioneros, mientras que 8.000 macedonios encontraron la muerte ese día. Entro los romanos se contaron alrededor de 700 bajas según las fuentes.

Epilogo
La persecución se vio interrumpida por una disputa con los aliados etolios, que saquearon el campo macedonio privando a los romanos de un importante botín, situación que favoreció a Filipo para poder escapar. Filipo rápidamente capitulo pactando una rendición incondicional, que pudo evitar que Flaminio continuara la guerra. Sin embargo el verdadero motivo del abandono de la ofensiva romana se debió en gran medida a la repentina aparición en Jonia del ejército de Antioco III.
Macedonia así se salvo de su destrucción, aunque pensándolo bien, es probable que a Flaminio le interesaba mantener un referente claro en la siempre difícil Grecia, mas aun, si este ahora era aliado a Roma .
Esta alianza permitió a Filipo reconstruir a Macedonia , empobrecida luego de años de guerra (no solo con Roma , sino también la llevada acabo contra Egipto) dejando a su heredero, su hijo Perseo, un reino fuerte y preparado para un capitulo mas en su guerra contra Roma .
Consideraciones finales
Por ahora los romanos podían ufanarse tranquilos de haber derrotado a la poderosa Falange Macedonia en singular batalla. La particular situación que se dio en esta ocasión, en la que ambos ejércitos se encontraron sorpresivamente, y donde el choque entre ambos se dio como consecuencia de una acción de sostenimiento de sus tropas de apoyo, y no de la preparación previa de la misma, decanto finalmente a favor de la Legión.
El sistema legionario se mostró mucho mas “ágil” y “capaz” que “esta” Falange en situaciones poco ortodoxas, solo recordando la velocidad con la que Flaminio despliega sus hombres en oposición a la lentitud del despliegue macedonio, la capacidad de desdoblarse del flanco derecho romano para afrontar dos situaciones (el que llevaba acabo en su sector, mas el flanqueo al ala derecha macedonia ) sin que esto supusiera una mella en sus capacidades, pero sobretodo la capacidad de “aguante” ante una delicada situación en su flanco izquierdo que era derrotado por los macedonios y aun asi sostener el ataque sin perder formación para luego sobreponerse y lograr la victoria es de destacarse (sin olvidarnos que dicha acción se desarrollo en franca ventaja por el lado macdonio por tener la altura a favor, amen de superar a su rival en tropa liviana y caballería).
Podemos entender, del maravilloso sistema creado por Filipo (padre de Alejandro) poco quedaba, aquel era un complejo engranaje de unidades con diferente propósito donde la Falange era una pieza mas, una pieza importante claro esta, pero que necesitada de las demás para un correcto funcionamiento. Ahora se estaba convirtiendo en un sistema cada vez más rígido y poco a poco sus elementos clave en su funcionamiento iban desapareciendo o atrofiando6. Aun así seguí siendo un durísimo rival y estaba claro para la legión que le era imposible romper a la falange en un ataque frontal, pero existían otros medios y los romanos se mostraran muy eficientes para aprovecharlos, y esta batalla es un claro ejemplo.
A la novela entre la Legión y la Falange le faltara una acción más. Todavía habrá algún escéptico sobre las posibilidades de la esta Falange frente a la Legión, y se pondrá como excusa la victoria parcial del flanco dirigido por Filipo. Pero en mi opinión personal, el resultado ya estaba sellado, “esta” falange estaba en franca decadencia y la victoria final de la Legión era inevitable.
Imagenes






Bueno eso es todo espero que les haya gustado, no duden en recomendarlo si les gusto y si quieren dejar puntos no hay problema.
Nos vemos en el siguiente post!

saludos