Manigoldo fue el Santo de Oro de Cáncer del Spin-Off Saint Seiya: The Lost Canvas - Hades Mythology. Era uno de los Santos de Oro que servían a Athena en el siglo XVIII, durante la guerra contra el dios Hades, en la versión alternativa de la historia narrada en The Lost Canvas.
Fue el discípulo de Sage de Cáncer, el Patriarca de su era. Con un carácter afable, pero cínico y confiado es un importante elemento en el Santuario. Salvó al Grupo de Tenma en el Bosque de la Muerte ante un espectro y se sacrificó para poder sellar el alma de Thanatos.
Manigoldo es de contextura delgada y es muy parecido físicamente a Máscara de Muerte, Manigoldo es de piel blanca y tiene el color de cabello azul, y sus ojos también son de ese mismo color .
Es, sin lugar a dudas, el más desvergonzado, arrogante y simpático de todos los dorados de su generación. De hecho, es lo que su propio nombre indica; un canalla capaz incluso de burlarse de un dios. Manigoldo es una persona bastante peculiar, por no decir extraña. Desde la distancia, se puede ver a una persona bastante desinteresada en sociabilizar y en problemas que no sean suyos. Procede motivado siempre por motivos propios y no por motivos de otros.
La verdad, las demás personas no le interesan mucho, le interesa que no lo molesten y eso basta. Casi siempre está de buen humor a menos que algo lo irrite, lo cual siempre dejará muy en claro por la sola expresión que muestre su rostro. Pero si se llega a conocer bien a Manigoldo, se verá a una persona con un gran sentido del humor que no se toma nada realmente con seriedad. El sarcasmo y la ironía es su mejor arma cuando se trata de hablar, algo de sadismo hay en él, pero siempre inherente a su personalidad despiadada en el campo de combate.
Su intuición es impresionante, puede predecir que sucederán cosas y evitar de esa forma problemas o peligro. Aun así es imprudente e impulsivo la mayoría del tiempo, aunque cuando es necesario también sabe ser cauteloso. Al final demuestra un gran afecto por la justicia y un lado sensible al dolor de las personas, arriesgando su propia vida para salvar a las personas, pudiendo sacrificarse en beneficio de los demás.
Infancia
La aldea de Manigoldo sufrió el ataque de las hordas de Hades cuando aún era muy joven. Siendo el único superviviente, se encontró viviendo entre las ruinas de su aldea rodeado de las almas de los fallecidos habitantes, que por alguna razón era capaz de ver y comprender. Así pues, sin familia y despreciado por el resto, se convirtió en asaltador de caminos bajo el seudónimo de "Verdugo". Así le encontró Sage cuando inspeccionaba la zona, convertido en un raterillo que apenas sobrevivía entre tanta desolación, y que admiraba a la muerte, pues piensa que la vida es una basura. Sage le explica que su vida no es basura, sino parte del universo, y le invita al Santuario.
Allí Manigoldo se convierte en su aprendiz, pero pensaba que los demás eran unos blandos pues no conocían la desesperación. Sage envía su alma a la entrada al Inframundo para que sepa que lo que espera tras la muerte no es la paz, sino el reino de Hades, y que esa es la razón por la que se enfrentan al dios. Después de un tiempo Manigoldo sucedería a su maestro Sage como Santo de Cáncer.
Guerra Santa
Durante la Guerra Santa, Manigoldo se encuentra con Tenma de Pegaso cuando éste se dispone a abandonar el Santuario de Atenea, ya que su presencia allí atrae a los enemigos y no quiere que muera más gente por su culpa, como Hasgard de Tauro. Manigoldo intercepta a Tenma y le informa de que el castigo por desertar en mitad de una Guerra Santa es la pena de muerte, pero piensa que Tenma es más valioso vivo, pues puede ser utilizado contra Hades debido a los recuerdos que Alone, su cuerpo anfitrión, aún tiene por Tenma.
Manigoldo deja inconsciente a Tenma y lo mete en una celda. Cuando Tenma escapa gracias a la ayuda de Yato de Unicornio y Yuzuriha de la Grulla y se dirige hacia Catedral de Hades, Sage le ordena que les acompañe y ayude. Cuando Manigoldo les alcanza en el Bosque de la Muerte descubre que se están enfrentando con dificultad a un Espectros, Verónica de Nasu. El Espectro le ataca con sus moscas, pero no son rivales para los poderes de Manigoldo, que no deja pasar la ocasión de meterse con la apariencia femenina de Verónica, asegurando que aunque parecen compatibles, a él le gustan las mujeres. El Caballero de Oro usa la técnica Acubens para partir a Verónica por la mitad, pero sobrevive gracias al poder que el dios Thanatos le ha otorgado.
Manigoldo decide comprobar su supuesta inmortalidad lanzándole a Yato, que usa su técnica Galope del Unicornio que, si bien logra atravesar a Verónica, no le hace ningún daño. El Espectro usa entonces su técnica Burial Fort, pero antes de que pueda pudrir a los Caballeros, Manigoldo usa el Sekishiki Meikai Ha para transportarse junto al alma de Verónica, a la entrada del Inframundo. Allí Verónica carece de su inmortalidad pues sólo es un alma, por lo que Manigoldo usa su Sekishiki Kisōen para hacerle arder. Antes de morir Verónica intenta llevarse a Manigoldo por delante, pero falla.
El dios de la muerte
Reconociendo el cosmos de Thanatos en el cuerpo de Veronica, Manigoldo parte inmediatamente al palacio personal de los dioses gemelos donde una vez allí, se enfrenta directamente al Dios de la muerte.
Sin embargo, Manigoldo no es rival para él y cuando está a punto de ser engullido por la superdimensión del Dios, su maestro Sage acude en su auxilio. En un plan desesperado, maestro y pupilo se deciden a combatir contra el Dios pero desgraciadamente durante la lucha, Manigoldo pierde una de sus piernas al ser engullida por la superdimensión pero a pesar de todo,
Manigoldo se decide entonces a sacrificar su vida al arrojarse a la superdimensión con el cuerpo huésped del Dios, permitiendo de este modo a su maestro sellar el alma de Thanatos en la caja de Atenea.
El último adiós
Luego que Sage logra sellar a Thanatos a costa de su vida, la Caja llegaría al Santuario con Athena y Hakurei, este último reconociendo que su hermano había fallecido. En las doce Casas, Shion de Aries también sintió el Cosmos y se preparó para ir a la sala del trono del Patriarca, pero es detenido por Manigoldo en el camino, que alzó la vista al cielo y saludó a su compañero Santo de oro con una sonrisa. Después le arroja el casco del Patriarca a Shion como un regalo entre los dos de sus maestros. Manigoldo luego desaparece, dejando la Cloth de Cáncer en el templo. Shion se dio cuenta de que él estaba hablando con el espíritu de Manigoldo, y por última vez.
En el anime: Manigoldo aparece en espíritu por última vez, pero para despedirse de Tenma, pidiéndole que no empiece a llorar y siga adelante.
Habilidades
*Como un Santo de Oro, su velocidad le permite recorrer 300.000 kilómetros por segundo, su Cloth de Oro puede resistir un frío descendiente hasta -273.15° C es decir el cero absoluto.
*Manigoldo ha demostrado ser uno de los caballeros de oro más poderosos de su generación, logrando incluso poder resistir los ataques de un dios como Thanatos por breves momentos, de hecho ha sido el único caballero dorado en poderle propinar un golpe al dios de la muerte y luego, con la ayuda de su maestro, (que junto a su hermano se había preparado por 200 años para enfrentar a los dioses gemelos) lograron sellar al dios a pesar de su gran poder.
*Como todos los caballeros de Cáncer, Manigoldo es capaz de entrar y salir del Yomotsu Hirasaka (Colina de los Muertos) a voluntad.
Relaciones
Fue el discípulo de Sage de Cáncer, el Patriarca de su era. Con un carácter afable, pero cínico y confiado es un importante elemento en el Santuario. Salvó al Grupo de Tenma en el Bosque de la Muerte ante un espectro y se sacrificó para poder sellar el alma de Thanatos.
Manigoldo es de contextura delgada y es muy parecido físicamente a Máscara de Muerte, Manigoldo es de piel blanca y tiene el color de cabello azul, y sus ojos también son de ese mismo color .
Es, sin lugar a dudas, el más desvergonzado, arrogante y simpático de todos los dorados de su generación. De hecho, es lo que su propio nombre indica; un canalla capaz incluso de burlarse de un dios. Manigoldo es una persona bastante peculiar, por no decir extraña. Desde la distancia, se puede ver a una persona bastante desinteresada en sociabilizar y en problemas que no sean suyos. Procede motivado siempre por motivos propios y no por motivos de otros.
La verdad, las demás personas no le interesan mucho, le interesa que no lo molesten y eso basta. Casi siempre está de buen humor a menos que algo lo irrite, lo cual siempre dejará muy en claro por la sola expresión que muestre su rostro. Pero si se llega a conocer bien a Manigoldo, se verá a una persona con un gran sentido del humor que no se toma nada realmente con seriedad. El sarcasmo y la ironía es su mejor arma cuando se trata de hablar, algo de sadismo hay en él, pero siempre inherente a su personalidad despiadada en el campo de combate.
Su intuición es impresionante, puede predecir que sucederán cosas y evitar de esa forma problemas o peligro. Aun así es imprudente e impulsivo la mayoría del tiempo, aunque cuando es necesario también sabe ser cauteloso. Al final demuestra un gran afecto por la justicia y un lado sensible al dolor de las personas, arriesgando su propia vida para salvar a las personas, pudiendo sacrificarse en beneficio de los demás.
Infancia
La aldea de Manigoldo sufrió el ataque de las hordas de Hades cuando aún era muy joven. Siendo el único superviviente, se encontró viviendo entre las ruinas de su aldea rodeado de las almas de los fallecidos habitantes, que por alguna razón era capaz de ver y comprender. Así pues, sin familia y despreciado por el resto, se convirtió en asaltador de caminos bajo el seudónimo de "Verdugo". Así le encontró Sage cuando inspeccionaba la zona, convertido en un raterillo que apenas sobrevivía entre tanta desolación, y que admiraba a la muerte, pues piensa que la vida es una basura. Sage le explica que su vida no es basura, sino parte del universo, y le invita al Santuario.
Allí Manigoldo se convierte en su aprendiz, pero pensaba que los demás eran unos blandos pues no conocían la desesperación. Sage envía su alma a la entrada al Inframundo para que sepa que lo que espera tras la muerte no es la paz, sino el reino de Hades, y que esa es la razón por la que se enfrentan al dios. Después de un tiempo Manigoldo sucedería a su maestro Sage como Santo de Cáncer.
Guerra Santa
Durante la Guerra Santa, Manigoldo se encuentra con Tenma de Pegaso cuando éste se dispone a abandonar el Santuario de Atenea, ya que su presencia allí atrae a los enemigos y no quiere que muera más gente por su culpa, como Hasgard de Tauro. Manigoldo intercepta a Tenma y le informa de que el castigo por desertar en mitad de una Guerra Santa es la pena de muerte, pero piensa que Tenma es más valioso vivo, pues puede ser utilizado contra Hades debido a los recuerdos que Alone, su cuerpo anfitrión, aún tiene por Tenma.
Manigoldo deja inconsciente a Tenma y lo mete en una celda. Cuando Tenma escapa gracias a la ayuda de Yato de Unicornio y Yuzuriha de la Grulla y se dirige hacia Catedral de Hades, Sage le ordena que les acompañe y ayude. Cuando Manigoldo les alcanza en el Bosque de la Muerte descubre que se están enfrentando con dificultad a un Espectros, Verónica de Nasu. El Espectro le ataca con sus moscas, pero no son rivales para los poderes de Manigoldo, que no deja pasar la ocasión de meterse con la apariencia femenina de Verónica, asegurando que aunque parecen compatibles, a él le gustan las mujeres. El Caballero de Oro usa la técnica Acubens para partir a Verónica por la mitad, pero sobrevive gracias al poder que el dios Thanatos le ha otorgado.
Manigoldo decide comprobar su supuesta inmortalidad lanzándole a Yato, que usa su técnica Galope del Unicornio que, si bien logra atravesar a Verónica, no le hace ningún daño. El Espectro usa entonces su técnica Burial Fort, pero antes de que pueda pudrir a los Caballeros, Manigoldo usa el Sekishiki Meikai Ha para transportarse junto al alma de Verónica, a la entrada del Inframundo. Allí Verónica carece de su inmortalidad pues sólo es un alma, por lo que Manigoldo usa su Sekishiki Kisōen para hacerle arder. Antes de morir Verónica intenta llevarse a Manigoldo por delante, pero falla.
El dios de la muerte
Reconociendo el cosmos de Thanatos en el cuerpo de Veronica, Manigoldo parte inmediatamente al palacio personal de los dioses gemelos donde una vez allí, se enfrenta directamente al Dios de la muerte.
Sin embargo, Manigoldo no es rival para él y cuando está a punto de ser engullido por la superdimensión del Dios, su maestro Sage acude en su auxilio. En un plan desesperado, maestro y pupilo se deciden a combatir contra el Dios pero desgraciadamente durante la lucha, Manigoldo pierde una de sus piernas al ser engullida por la superdimensión pero a pesar de todo,
Manigoldo se decide entonces a sacrificar su vida al arrojarse a la superdimensión con el cuerpo huésped del Dios, permitiendo de este modo a su maestro sellar el alma de Thanatos en la caja de Atenea.
El último adiós
Luego que Sage logra sellar a Thanatos a costa de su vida, la Caja llegaría al Santuario con Athena y Hakurei, este último reconociendo que su hermano había fallecido. En las doce Casas, Shion de Aries también sintió el Cosmos y se preparó para ir a la sala del trono del Patriarca, pero es detenido por Manigoldo en el camino, que alzó la vista al cielo y saludó a su compañero Santo de oro con una sonrisa. Después le arroja el casco del Patriarca a Shion como un regalo entre los dos de sus maestros. Manigoldo luego desaparece, dejando la Cloth de Cáncer en el templo. Shion se dio cuenta de que él estaba hablando con el espíritu de Manigoldo, y por última vez.
En el anime: Manigoldo aparece en espíritu por última vez, pero para despedirse de Tenma, pidiéndole que no empiece a llorar y siga adelante.
Habilidades
*Como un Santo de Oro, su velocidad le permite recorrer 300.000 kilómetros por segundo, su Cloth de Oro puede resistir un frío descendiente hasta -273.15° C es decir el cero absoluto.
*Manigoldo ha demostrado ser uno de los caballeros de oro más poderosos de su generación, logrando incluso poder resistir los ataques de un dios como Thanatos por breves momentos, de hecho ha sido el único caballero dorado en poderle propinar un golpe al dios de la muerte y luego, con la ayuda de su maestro, (que junto a su hermano se había preparado por 200 años para enfrentar a los dioses gemelos) lograron sellar al dios a pesar de su gran poder.
*Como todos los caballeros de Cáncer, Manigoldo es capaz de entrar y salir del Yomotsu Hirasaka (Colina de los Muertos) a voluntad.
Relaciones