
El Rock surgió como respuesta contracultural a un sistema ideológico netamente mesiánico (puritanismo protestante), debido a que la condicción sistémica netamente materialista, consumista, fetichista, embaucadora, desigual, etcétera, requería que se le opusiera una fuerza basada en preceptos espirituales, como el amor. Al margen de la cuestión, si uno revisa la Historia se va a encontrar con momentos tan singulares como éste y la respuesta siempre vino desde el mismo ámbito.
El Rock dirime una supuesta batalla celestial en la que el premio mayor aparentemente es el espíritu del ser humano. No sólo es el nuevo cordero de sacrificio, sino que conforma un ejército que prepara el terreno para cimentar otra clase de liderazgo (si es que se puede considerar como tal) a la vez que se enfrenta en una lucha descarnada con el Leviathán de mil cabezas que representa la esencia del sistema mismo.

El Rock sabe que puede vencer porque se sostiene mediante la libertad de espíritu y de conciencia las cuales se enfrenta a instrumentos que fabrican dolor, esclavitud y la muerte misma del Hombre, tanto en un plano físico, mental e incluso espiritual.
Porque lo que se intuye es que el propio sistema está gobernado por falsos profetas que mantienen sumiso y contento al rebaño a través de las distracciones que le ofrece. El dinero no es otra cosa que una distracción, un impedimento, un obstáculo la mayoría de las veces para la natural evolución del espíritu.
Como el más claro ejemplo, ¿queda alguna duda del esfuerzo evangelizador que desarrollan sus agentes políticos y religiosos, pretendiendo que el mundo adore al Nuevo Moloch, mediante el sutil engaño de prometer la democracia y la libertad a quienes le rindan pleistecía?
¡Qué ironía!
Porque mientras el Rock procura romper las cadenas del espíritu, el mundo material desea invadirlo, dominarlo e incluso si es necesario, destruirlo. Fe y Balas, y muchas veces fe en ellas...

Pero por ello el Rock posee una legión de adeptos iniciados en el Arte de acceder a las oscuras cavernas del Alma; no por ello se trata de un arte oscura. Siempre se debe recordar que el objeto de estudio no necesariamente condiciona la esencia de su Observador, ya que existe la suficiente incertidumbre como para que desde el Rock surjan las nuevas reglas de juego.
Y la finalidad será preservar de la mejor manera posible el conocimiento de la Humanidad misma.
LORDSKULL

Fuente: Mis propias neuronas y el Rock, una sincera fuente de razón y de justicia...