El Apoclipsis no es mas que fábula.
Llegué a tu guarida y me encontré rodeada de majestuosas figuras e imágenes angelicales observándome. Comencé a sentir la paranoia. Esos rostros que intentan inspirar tranquilidad, equilibrio, paz interna, pero que si los observo solo me transmiten una cosa: demencia. La demencia que puede desatar una sola idea sobre todos nosotros, personas, humanos.
Empecé a cuestionarme ¿Por qué estás aquí? ¿Qué sentido tiene dar la vida por millones de personas que dudan de tu existencia? Y estas ahí, tan muerto y resucitado, y nosotros sentados cantando salmos que suponen ser hechos reales que invocan a tu presencia.
Aunque si lo analizo , según dicen, estas presente en cada uno de nosotros, entonces para mi cada día se muere algo de ti, el niño inocente asesinado, la niña que jugando a la mamá paso a serlo, el abuelo que muere abandonado, lo joven suicida, el adolescente homicida, los hipócritas que escriben tu mensaje a cambio de dinero.
¿Pero a quién le hablo? No sos más que cemento moldeado en figura humana clavado en una cruz sangrando pintura.
Catedrales, iglesias, templos, capillas, sinagogas, mezquitas, negocios, mercados, política.
Judíos, católicos, musulmanes, mormones, musulmanes, are krishnas, budistas, suicidas, dementes, homosexuales, sanos, enfermos, pobres, ricos, mentirosos, dependientes sistemáticos, artistas, trabajadores, empleados, negros, blancos, estudiantes, latinos, orientales, europeos, empresarios, xenofobia… todo hormonas de la misma carne de la misma sangre, y el cemento mirándome. Cruces castigándome por no ser retrograda, por pensar distinto y pobres de aquellos que gritan ¡arderás en el infierno! Ingenuos, no notan que cielo e infierno están aquí mismo.
Dios y Lucifer somos nosotros intentando responsabilizar a algo de lo que no podemos o no queremos hacernos cargo.
Levanto la mirada y observo nuevamente, la puñalada que derramo tu rojo veneno rogando que no hallas escuchado mi pensamiento: pecado impuro
No me miren he aquí judas. Guardianes de los cielos vigilándome, rostros que me acusan, pasillos poseídos de egocentrismo ahorcándome lentamente.
Y el cemento mirándome.
No hay donde esconderse, se vuelca la fuente de tu agua bendita quemándome.
La joven suicida, el adolescente homicida, el comienzo de la vida, me libero de tu acusadora mirada, no tengo nada que venerar, el Apocalipsis no es mas que fabula.
Dejen comentarios!!!