Los coleccionistas de autógrafos probablemente no son conscientes de la cantidad de información que tienen las firmas de sus ídolos. ¿Qué podría decirnos la firma de Napoleón o la del presidente Obama? ¿Se diferenciaría mucho la firmas de un poeta de la de un conocido arquitecto? La grafología intenta responder a estas preguntas y hoy intentaremos descifrar cómo.
¿Qué podemos descubrir con el análisis de una firma?
Dicen los grafólogos que la firma es como una Caja de Pandora, una firma puede ser multifacética y puede llegar a esconder aspectos impensados (conscientemente) para el propio escritor. Esto tiene una fácil explicación: la firma nos da información acrca del sentimiento de identidad presente en el sujeto.
La firma suele estudiarse en conjunto con una muestra de texto. Es lo más fiable si queremos obtener un estudio acertado de la escritura de un sujeto, ya que la firma abre contradicciones o incluso modifica lo diagnosticado en el análisis del texto.
El análisis de la firma se compara con el texto. La coincidencia de estructuras en ambos nos revela la personalidad actual del sujeto y que hay una armonía entre la personalidad mostrada y la naturaleza más profunda de un sujeto.
Se suele atender a algunos rasgos fundamentales como:
Legibilidad: este rasgo informa sobre el grado de necesidad que siente el sujeto de mostrar o exteriorizar su personalidad y sus sentimientos.
Simplicidad-complejidad y la estética: revela la claridad y la capacidad de instrospección y el sentimiento de unidad interior. Por ejemplo, una firma muy complicada hecha con muchos trazos y formas antagónicas muestra a una persona compleja y de difícil acceso a los demás y que además, tiene luchas internas en lo personal.
Si nos encontramos a personas que dicen aquello de que no tienen una firma y hacen cualquier garabato nos revela que esta persona aún está en la búsqueda de un sentimiento de unidad, bienestar o satisfacción consigo mismo.
¿Qué podemos descubrir con el análisis de una firma?
Dicen los grafólogos que la firma es como una Caja de Pandora, una firma puede ser multifacética y puede llegar a esconder aspectos impensados (conscientemente) para el propio escritor. Esto tiene una fácil explicación: la firma nos da información acrca del sentimiento de identidad presente en el sujeto.
¿Cómo se estudia la firma?
La firma suele estudiarse en conjunto con una muestra de texto. Es lo más fiable si queremos obtener un estudio acertado de la escritura de un sujeto, ya que la firma abre contradicciones o incluso modifica lo diagnosticado en el análisis del texto.
El análisis de la firma se compara con el texto. La coincidencia de estructuras en ambos nos revela la personalidad actual del sujeto y que hay una armonía entre la personalidad mostrada y la naturaleza más profunda de un sujeto.
Se suele atender a algunos rasgos fundamentales como:
Legibilidad: este rasgo informa sobre el grado de necesidad que siente el sujeto de mostrar o exteriorizar su personalidad y sus sentimientos.
Simplicidad-complejidad y la estética: revela la claridad y la capacidad de instrospección y el sentimiento de unidad interior. Por ejemplo, una firma muy complicada hecha con muchos trazos y formas antagónicas muestra a una persona compleja y de difícil acceso a los demás y que además, tiene luchas internas en lo personal.
Si nos encontramos a personas que dicen aquello de que no tienen una firma y hacen cualquier garabato nos revela que esta persona aún está en la búsqueda de un sentimiento de unidad, bienestar o satisfacción consigo mismo.