Aquí les dejo uno más de mis escritos.
Espero les agrade y aguardo sus comentarios.
Saludos.
Nocturno
Yo soy dueño de mi propio camino.
Las calles se silencian, las luces
sólo iluminan lo que en el horizonte
ni siquiera me percato de ver.
Mi andar es un poco trunco,
los árboles murmuran lo de siempre,
sus hojas caídas pertenecen al desvelo
y a la impaciencia. Al cansancio.
El ruido me aqueja un poco,
pero pronto desaparece.
Las luces de a poco perduran
más en eso que asimilé,
en eso que en la mayoría de las
veces no me da siquiera respuesta.
Los cruces siguen igual que siempre.
La noche me aquieta en una sed infernal.
El día propone su efímero fulgor.
Los atardeceres hacen que los crepúsculos
no prevean modo distinto en su proceder.
La herrumbre y la dimensión han partido,
tal vez, vuelvan, más que seguro.
Mi cabeza sesgaba un poco el centro,
pero he llegado.
Espero les agrade y aguardo sus comentarios.
Saludos.
Nocturno
Yo soy dueño de mi propio camino.
Las calles se silencian, las luces
sólo iluminan lo que en el horizonte
ni siquiera me percato de ver.
Mi andar es un poco trunco,
los árboles murmuran lo de siempre,
sus hojas caídas pertenecen al desvelo
y a la impaciencia. Al cansancio.
El ruido me aqueja un poco,
pero pronto desaparece.
Las luces de a poco perduran
más en eso que asimilé,
en eso que en la mayoría de las
veces no me da siquiera respuesta.
Los cruces siguen igual que siempre.
La noche me aquieta en una sed infernal.
El día propone su efímero fulgor.
Los atardeceres hacen que los crepúsculos
no prevean modo distinto en su proceder.
La herrumbre y la dimensión han partido,
tal vez, vuelvan, más que seguro.
Mi cabeza sesgaba un poco el centro,
pero he llegado.