Su verdadero nombre era Truman Streckfus Person. Nació en Nueva Orleans en el sur de los Estados Unidos en 1924, dueño de una mente maestra, fácil de palabra, de voz suave, aguda y fina, era elegante al vestirse, pero a veces lo hacía de forma poco convencional, usando: gafas un poco grandes y coloridas, sombrero, con una corbata michi y una excéntrica bufanda alrededor del cuello.
Gustaba de posar frente a las cámaras en situaciones pintorescas: desafiante, atormentado, triste, pensativo, realizado, contento.
Era una de esas personas que ponían suma atención cuando le hablabas, dueño de una excelente memoria y concentración, tanto es así que cuando realizo numerosas entrevistas a los asesinos de la familia Clutter y otros protagonistas para poder escribir su novela más famosa (A Sangre Fría) no usaba una grabadora, sino que se ponía a escuchar lo que sus interlocutores le narraban y tomaba algunos apuntes, concluida la entrevista inmediatamente se dirigía a escribir todo cuanto había escuchado.
Su carrera como escritor comenzó cuando el aún era niño, aprendió a leer y escribir antes de ir a la escuela y como a los 11 años se señala que el mismo se imponía la meta de escribir un promedio de 3 horas todos los días (por aquella época empezó a escribir en serio según sus palabras), algunos dicen que lo hacía para escapar de la soledad.
Contando con 23 navidades pública su primera novela titulada “Otras voces, otros ámbitos”. Después llegarían otros éxitos. Su rutina diaria consistía en leer, leer todo cuanto tuviera a la vista, desde etiquetas de productos, libros o periódicos y revistas, leía en promedio la increíble cantidad de 5 libros a la semana. Le gustaba escribir sobre todo estando acostado y unas 4 horas diarias. Escribía al menos dos veces un texto antes de pasar a la máquina de escribir con el resultado final.
Se consideraba a sí mismo un genio y en realidad lo era, pero no se consideraba una persona feliz. El 24 de Agosto de 1984 Truman Capote se acostó en su cama y no volvió a despertar en esta vida, cuando su amiga intento despertarlo ya estaba muerto.
Su luz se había apagado
Gustaba de posar frente a las cámaras en situaciones pintorescas: desafiante, atormentado, triste, pensativo, realizado, contento.
Era una de esas personas que ponían suma atención cuando le hablabas, dueño de una excelente memoria y concentración, tanto es así que cuando realizo numerosas entrevistas a los asesinos de la familia Clutter y otros protagonistas para poder escribir su novela más famosa (A Sangre Fría) no usaba una grabadora, sino que se ponía a escuchar lo que sus interlocutores le narraban y tomaba algunos apuntes, concluida la entrevista inmediatamente se dirigía a escribir todo cuanto había escuchado.
Su carrera como escritor comenzó cuando el aún era niño, aprendió a leer y escribir antes de ir a la escuela y como a los 11 años se señala que el mismo se imponía la meta de escribir un promedio de 3 horas todos los días (por aquella época empezó a escribir en serio según sus palabras), algunos dicen que lo hacía para escapar de la soledad.
Contando con 23 navidades pública su primera novela titulada “Otras voces, otros ámbitos”. Después llegarían otros éxitos. Su rutina diaria consistía en leer, leer todo cuanto tuviera a la vista, desde etiquetas de productos, libros o periódicos y revistas, leía en promedio la increíble cantidad de 5 libros a la semana. Le gustaba escribir sobre todo estando acostado y unas 4 horas diarias. Escribía al menos dos veces un texto antes de pasar a la máquina de escribir con el resultado final.
Se consideraba a sí mismo un genio y en realidad lo era, pero no se consideraba una persona feliz. El 24 de Agosto de 1984 Truman Capote se acostó en su cama y no volvió a despertar en esta vida, cuando su amiga intento despertarlo ya estaba muerto.
Su luz se había apagado