InicioApuntes Y Monografias17 de diciembre de 1973 (primer capitulo editable)

17 de diciembre de 1973 (primer capitulo editable)

Era una tarde lluviosa de diciembre como cualquier otra. Mis amigos y yo habíamos salido a pasear por el lado sur de Carañique, aprovechando que desde aquel día ya no tendríamos que preocuparnos por el colegio durante dos meses, estábamos felices, teníamos apenas trece años y en aquella época sólo queríamos divertirnos.


Pasamos por delante del cine Acuario, nos detuvimos y empezamos a discutir sobre si quedarnos a ver una de las películas de la cartelera o seguir con nuestro camino. Entonces, lo escuchamos, eran ladridos débiles y desesperados. Todos nos quedamos fríos pero, inmediatamente Pedro se dirigió hacia el montón de basura que estaba delante de nosotros y sacó con suavidad a un cachorro negro. Estaba mojado y sucio, sin embargo, no tenía herida alguna y estaba gordito. Nos dimos cuenta de que había sido recientemente abandonado, llevaba apenas unas dos horas en esa caja a lo mucho, pero fue el destino, el suyo y el nuestro, que nos encontráramos.


Nos acercamos a Pedro para ver mejor al cachorro, era hermoso, en ese momento me di cuenta que yo quería quedármelo pero no era el único. Matías, Sandra, Laura y el mismo Pedro también querían llevárselo a su casa, claro, Pedro lo había recogido y él era quien debía decidir si dárselo o no a uno de nosotros, ese era su derecho. Lo que pasó en ese momento es algo que jamás voy a olvidar, Pedro me miró a los ojos y me lo entregó. Moro lo hubiera querido así, me dijo, me quede mudo, abracé al cachorro y decidí llamarlo Volcán. Pedro era mi mejor amigo y estaba enamorado de Sandra, yo sospechaba que se lo regalaría a ella sin embargo, no fue así, felizmente. Eventualmente ellos llegaron a tener una relación, la cual prosperó tanto que se comprometieron y hubieran contraído matrimonio, pero…


En aquel entonces, mi familia aún vivía en el departamento de Los cipreses, no era muy grande pero nos habíamos arreglado para tener primero a Sultán, un viejo pastor alemán que pertenecía a mi padre, y luego a Moro un perro mestizo, blanco y muy peludo. Moro fue un regalo que nos hizo una amiga de la familia y lo tuvimos durante diez años hasta que lo envenenó algún desconocido. No entiendo porque lo hizo si después de todo él era muy educado y manso, jamás molesto a nadie y lamentablemente tampoco tuvo descendencia. Apenas habían pasado dos meses de su partida cuando el nuevo perro llegó a nuestras vidas. María, mi hermana menor, fue la que más rápido se encariño con Volcán.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
1visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

L
LEOBURGA🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts5
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.