A este fenómeno se le conoce como el Relámpago del Catatumbo y se produce en la cuenca del Lago Maracaibo en Venezuela y en la cuenca del Lago Catatumbo que es la que le da su nombre. Se trata de una serie de relámpagos que se producen de manera continua debido al efecto orográfico de las cordilleras que encierran a los vientos del noreste. En un año se pueden llegar a producir más de 1 millón de relámpagos.
Con 250 rayos por kilómetro cuadrado, y el asombroso promedio de 1,6 millones de relámpagos por año, Catatumbo es conocido como capital de las tormentas eléctricas del mundo fue reconocido oficialmente en enero de 2014, cuando el Libro Guiness de los Récords lo incluyó como el lugar con “más alta concentración de rayos en el mundo”, quitando del podio a Kifuka, una localidad de la República Democrática del Congo que produce la impresionante cifra de 158 relámpagos por kilómetro cuadrado por año.
La mayoría de expertos estima que hay rayos sobre Catatumbo entre 140 y 160 noches al año, con flashes que pueden verse entre 7 y 10 horas cada vez, según informó BBC Travel. Los meteorólogos todavía no han identificado las razones por las que en Catatumbo se producen las tormentas eléctricas más persistentes del planeta, pero la teoría más aceptada dice que vientos procedentes del Caribe soplan aire caliente sobre las aguas salobres del Lago de Maracaibo antes de chocar con aire frío de los Andes.
Los indígenas bari de las montañas occidentales de la Sierra de Perijá, ubicada a unos 150km en la frontera con Colombia, han visto estas tormentas eléctricas por cientos de años y creen que los rayos son creados por los espíritus de sus ancestros, en la forma de luciérnagas celestiales.
El ambientalista venezolano Erik Quiroga cree que las tormentas podrían ayudar a reparar el daño en la capa de ozono y está liderando una campaña para que todo el ecosistema que las produce sea reconocido como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. “Basados en el hecho de que hay un ciclo de tormentas eléctricas nocturnas de nube a nube, es posible que parte del ozono generado llegue a la parte inferior de la capa de ozono“.
http://upsol.blogspot.com.ar/

Con 250 rayos por kilómetro cuadrado, y el asombroso promedio de 1,6 millones de relámpagos por año, Catatumbo es conocido como capital de las tormentas eléctricas del mundo fue reconocido oficialmente en enero de 2014, cuando el Libro Guiness de los Récords lo incluyó como el lugar con “más alta concentración de rayos en el mundo”, quitando del podio a Kifuka, una localidad de la República Democrática del Congo que produce la impresionante cifra de 158 relámpagos por kilómetro cuadrado por año.
La mayoría de expertos estima que hay rayos sobre Catatumbo entre 140 y 160 noches al año, con flashes que pueden verse entre 7 y 10 horas cada vez, según informó BBC Travel. Los meteorólogos todavía no han identificado las razones por las que en Catatumbo se producen las tormentas eléctricas más persistentes del planeta, pero la teoría más aceptada dice que vientos procedentes del Caribe soplan aire caliente sobre las aguas salobres del Lago de Maracaibo antes de chocar con aire frío de los Andes.
Los indígenas bari de las montañas occidentales de la Sierra de Perijá, ubicada a unos 150km en la frontera con Colombia, han visto estas tormentas eléctricas por cientos de años y creen que los rayos son creados por los espíritus de sus ancestros, en la forma de luciérnagas celestiales.
El ambientalista venezolano Erik Quiroga cree que las tormentas podrían ayudar a reparar el daño en la capa de ozono y está liderando una campaña para que todo el ecosistema que las produce sea reconocido como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. “Basados en el hecho de que hay un ciclo de tormentas eléctricas nocturnas de nube a nube, es posible que parte del ozono generado llegue a la parte inferior de la capa de ozono“.
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