¿Nuestras
ideas
falsas, nuestros prejuicios, nuestras creencias, pueden costarnos la vida?
Había una vez un sacerdote que recién consagrado se fue a vivir a la India . Estaba muy entusiasmado con su tarea evangélica, solo que tenia un profundo temor: ser picado por una de las muchas serpientes venenosas que hay en la India .
Pasaron muchos años hasta que un día caminando por el campo sintió un dolor agudo en el tobillo. Lo había picado una serpiente.
Rápido de reflejos le pegó un bastonazo y consiguió matarla, un hecho importante porque le permitía saber qué tipo de veneno era y conseguir el mejor suero entiofidico.
Un compañero de trabajo lo llevó en auto al centro de salud más cercano. Pero era un viaje largo, de una hora.
Durante el trayecto el sacerdote cada vez se va sintiendo peor, tiene dificultades para respirar.
Para cuando están por entrar al hospital ya está desmayado.
En la sala de guardia, pese a los esfuerzos de los medicos. el sacerdote muere.
Los medicos revisan a la víbora para ver que tipo de serpiente era. Descubren sorprendentemente que no era venenosa.
¿Qué hubiera pasado si alguien en el auto le hubiera dicho, "te estás muriendo por tus propias creencias"?
Lo que te picó no es una víbora venenosa, es una culebra. No tenés ningún veneno en tu sangre.
Solo tenés tus ideas . Tu falta de aire, tu taquicardia es por tus prejuicios. Te pico un animal sin veneno.
Eso es lo que nos pasa a todos.
Estamos convencidos de nuestras ideas y terminamos muriendo por ideas que son falsas. Queremos evitar el destino que creamos nosotros mismos.
Y no te pierdas el próximo martes 20 a las 19:30hs (Arg.) el Q&A con Juan Tonelli que va a estar respondiendo todas tus preguntas en vivo en
Había una vez un sacerdote que recién consagrado se fue a vivir a la India . Estaba muy entusiasmado con su tarea evangélica, solo que tenia un profundo temor: ser picado por una de las muchas serpientes venenosas que hay en la India .
Pasaron muchos años hasta que un día caminando por el campo sintió un dolor agudo en el tobillo. Lo había picado una serpiente.
Rápido de reflejos le pegó un bastonazo y consiguió matarla, un hecho importante porque le permitía saber qué tipo de veneno era y conseguir el mejor suero entiofidico.
Un compañero de trabajo lo llevó en auto al centro de salud más cercano. Pero era un viaje largo, de una hora.
Durante el trayecto el sacerdote cada vez se va sintiendo peor, tiene dificultades para respirar.
Para cuando están por entrar al hospital ya está desmayado.
En la sala de guardia, pese a los esfuerzos de los medicos. el sacerdote muere.
Los medicos revisan a la víbora para ver que tipo de serpiente era. Descubren sorprendentemente que no era venenosa.
El sacerdote no murió por ningún veneno, sino por sus propios miedos.
¿Qué hubiera pasado si alguien en el auto le hubiera dicho, "te estás muriendo por tus propias creencias"?
Lo que te picó no es una víbora venenosa, es una culebra. No tenés ningún veneno en tu sangre.
Solo tenés tus ideas . Tu falta de aire, tu taquicardia es por tus prejuicios. Te pico un animal sin veneno.
Eso es lo que nos pasa a todos.
Estamos convencidos de nuestras ideas y terminamos muriendo por ideas que son falsas. Queremos evitar el destino que creamos nosotros mismos.
Y no te pierdas el próximo martes 20 a las 19:30hs (Arg.) el Q&A con Juan Tonelli que va a estar respondiendo todas tus preguntas en vivo en