Qué tal! Este fue mi experiencia en Roma, hace 2 años atrás. Fui en febrero de 2013, en pleno invierno europeo. Hice el viaje con 2 amigos. Como la hermana de uno de ellos vivía en Milán, se vino a Roma y nos hizo de guía. Empezamos yendo a las grandes ruinas del Imperio Romano imprescindibles de la ciudad: el Coliseo, el Foro Romano, y el Circus Maximus, conectados en una especie de circuito. Hay definitivamente mucho para ver en un espacio relativamente reducido. Si les gusta el Imperio Romano (o el Assassin's Creed), es recomendable dedicarle dos o tres días. La combinación entre las colinas de Roma y el urbanismo que sobrevive de la vieja civilización está bárbara. Ese día seguimos con el Panteón Romano y nos comimos medio kilo de helado. Como se ve en la foto de más abajo, son bastante cremosos y las heladerías grosas tienen sabores muy originales. La ciudad está repleta de iglesias y templos de todas las épocas desde la Edad Antigua, por lo cual hay mucha variedad. Mismo caso para las plazas, donde les recomiendo la Piazza Navona. De las zonas para salir de noche, el mejor es el Trastevere, cruzando el Río Tíber.
Si bien hay mucho lugar histórico para ver (Roma es vista generalmente como el museo a cielo abierto más grande del mundo), lo que más me gustó fue ver cómo vivían y manejaban los romanos en la vida cotidiana. Compartimos mucha de nuestra cultura con la de ellos. Me acuerdo de las bocinas, el desorden de autos en hora pico en los semáforos, la cantidad de motos, y la gente hablando en voz alta en la calle. Será la costumbre del caos de Buenos Aires o mis raíces italianas, pero me sentía muy bien en medio de todo ese lío. Allá se dio un fenómeno que seguramente llegue a las grandes ciudades argentinas: el cambio de los autos grandes por los minis. Están por todas partes y solucionan la falta de espacio para estacionar. Es un fenómeno general de Europa Occidental (lo vi repetido después en los otros países a los que fui).
El sistema de transporte de Roma tiene, a grandes rasgos, una red de subterráneos más chica que las otras grandes capitales europeas (Italia en general tiene buena infraestructura pero mala fama en Europa en cuanto al mantenimiento). Como pasa en las ciudades europeas, tiene entonces una red de subte conectada en puntos nodales con trenes hacia las áreas metropolitanas. Las líneas de colectivo son usadas, pero con menos relevancia que el subte.
En otros temas que voy a postear de otras ciudades italianas, se va a repetir la elección de colores que le dan en el país a los edificios y casas. La gran mayoría sigue el esquema de tonalidades rojas, amarillas, y anaranjadas. En las grandes ciudades como Roma, gran parte de los edificios son además reconstrucciones de la post-guerra y se nota en lo alisado de las fachadas, mucho más detalladas en los edificios originales anteriores a los bombardeos.
Estas son las imágenes y algunos de los videos que grabé en Roma. Las marcas de agua son de mi proyecto de registro de ciudades de todo el mundo. Si les interesa ver videos de ciudades de Europa, EEUU, y Argentina, son bienvenidos:
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