BRIAN JONES, PIEZA FUNDAMENTAL DE LOS ROLLING STONES, MORÍA EL 3 DE JULIO DE 1969, LEGANDONOS UNO DE LOS MITOS MAS PERSISTENTES DEL ROCK 'N' ROLL.
EL PRÍNCIPE VALIENTE
Fue el verdadero fundador e ideólogo de los Rolling Stones. Tras su muerte, dejó el molde de rockero mártir que recuperaría trágicamente Kurt Cobain. El Sí recuerda hoy al Stone más rebelde, inquieto e injustamente ensombrecido por Jagger y Richards.

"Mi última intención en la vida es ser una estrella pop. Lo disfruto, pero así no estoy satisfecho ni personal ni artísticamente". Casi veinte años antes que Kurt Cobain, en una carta y por los mismos motivos, decidiera despedirse antes del tiro del final, el fundador de los Rolling Stones encaraba las cámaras para profetizar sobre él mismo: "No creo que pase de los 27". Dicho y hecho. Aquel rubio guitarrista que así reducía su aparición en el documental Charlie is my darling (registro de la gira irlandesa de los Stones en 1965), se quedó a vivir para siempre en la misma edad, el mismo encanto y las mismas (des)motivaciones que el líder de Nirvana. Un fascinante limbo donde parece casi imposible achacarle nada porque: a) Fundó y bautizó a los Rolling Stones, b) Integró la etapa de oro (1962-1969) de la banda y de la era pop, c) Era el Stone experimental (el que buscaba los nuevos sonidos), d) Fue el más fotogénico, e) Calza perfecto en el rol de "víctima" en el supuesto caso de haber sido sacado del medio por el tandem Jagger-Richards y e) Murió y, por ende, es incapaz de envejecer.

"Introvertido, paranoico y resentido hacia cualquier forma de autoridad" dicen los informes de colegio del alumno Lewis Brian Hopkin-Jones, nacido en Cheltenham un 28 de febrero de 1942. A los 17 años ya había sido padre por partida doble, aunque nada le impidió bajar a Londres para deslumbrar a Alexis Corner (el padre del blues inglés) con sus habilidades de multiinstrumentista. Un par de años más tarde, se decidió a poner en la revista Jazz News un aviso de músicos que buscan músicos, que a la larga dio el pie para formar el grupo que con el tiempo terminaría llenando 10 veces la cancha de River y que debutó con el nombre de Brian Jones, Mick Jagger and The Rolling Stones una noche del verano del 62. Era, por carisma, elegancia y cualidades musicales, El Jefe. "La primera vez que vi a los Rolling Stones tenía 12 años. Fue en 1964 y fue un par de semanas antes que se convirtieran en la más grande plaga que haya sufrido Inglaterra desde la peste bubónica. Lucían como si no pertenecieran a este mundo, como una suerte de delincuentes aristocráticos y tocaban con una arrogancia y una potencia inédita. Y lo tenían a Brian Jones, que se asumía como el líder con una sonrisa de gato siamés poseído. Ante mis ojos, él tenía las virtudes propias de lo que debe ser un joven (encanto, belleza, gracia, éxito) y por un tiempo esa visión epitomizó todo lo que aspiraba a ser" cuenta el crítico Nick Kent en el ensayo "El torturado narcisismo de Brian Jones".
Hasta la llegada de Andrew Loog Oldham (aquel que produjo un par de discos de los Ratones Paranoicos), Brian asumió con énfasis el rol de líder y manager. De hecho, durante un tiempo recibió en secreto un bonus de cinco libras semanales por su función de "cara visible" en la banda. La estrategia de Oldham, una vez asumido manager, fue la de proyectarlos como el opuesto siniestro de los Beatles, y con el ojo puesto en Jones, fue que disparó frases del tipo: "¿Dejaría que su hija se case con un Rolling Stone?" o "Los Stones son mucho más que una banda: son un estilo de vida". Todo, vale aclararlo, tres décadas antes que la respuesta a la primera pregunta fuera un estridente "Si" y que el segundo eslógan cayera en un irremediable degradé. Si los Stones alguna vez fueron algo más que un estilo de vida, se lo deben a Brian. Tanto, como esa infinita legión de seguidores argentinos que luce la melena-flequillo estilo Príncipe Valiente que cita al corte patentado por Mr Jones.
Los aportes por los que Brian Jones fue, es y será recordado (las marimbas en "Under my thumb", el dulcimer en "Lady Jane", la cítara en "Paint it Black", el mellotron en "2000 light years from home", el acordeón en "Backstreet girl", los arreglos barrocos en "Ruby Tuesday" y sus experimentos con la música marroquí) iluminaron la etapa Pop Stone (65-67) a contrapelo de su propio purismo blusero. Raíces que los Stones retomaron en el excepcional Beggars Banquet (el último con un casi ausente Jones) y la singular trilogía Let it Bleed (69), Sticky Fingers (71) y Exile On Main Street (72). También vale aclarar que son muchos los testigos de que la dupla Jagger-Richards fue siempre paciente y considerada con el frágil estado de su compañero durante sus últimos años y que insisten que es ése y no el rol de verdugos desalmados, el que les corresponde en esta historia.

"No quiero hacer psicología barata sobre Brian Jones" se atajó hace unos días un siempre diplomático Jagger a la revista inglesa Mojo, antes de romper años de silencio sobre el tema. "Creo que no estaba hecho del material ideal para enfrentar el show business en toda su dimensión. Tenía una notoria hipersensibilidad, que las drogas potenciaron aún más. Básicamente, se obligaba a alterar su personalidad para intentar ser lo que la gente percibía que debía ser. Y él sólo quería estar en una banda de blues, de esas que tocan todos los jueves en el Marquee." Keith Richards recuerda que en plena stonemanía, los gritos de las chicas tapaban en los shows todo intento de escuchar lo que tocaban. ¨"Me dijo que podía tocar el tema de Popeye el Marino en el riff de Satisfaction sin que nadie se diera cuenta. El muy turro lo hizo y cuando volvimos al camarín estaba ahí tirado, deprimido."
Jones será recordado como el primer rockero en comparecer ante un tribunal por asuntos de drogas, allá por 1967. La primera estrella pop heterosexual en usar alhajas y atuendos femeninos, antes de inventarse el término "glam". El primer rocker en investigar un folclore ajeno (el marroquí) cuando el sticker de world music ni existía.El primero de los mártires en la historia del rock, el primero en exponer su físico y su carácter a las presiones del negocio y el antecedente directo de una trilogía de "muertos a los 27" (Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison) que sirvieron para enterrar los idílicos 60. Y el único de su banda en tocar en un tema de los Beatles: el saxo alto en "You Know My Name". Fue presentador de Jimi Hendrix en Monterrey, amigo íntimo de Bob Dylan y amor platónico de Andy Warhol. Fue. El informe oficial de época dice que fue sacado inconsciente del fondo de la piscina de su casa en Cotchford en la medianoche del 3 de julio de 1969. La novia (Anna Wohlin, 21 años) y una enfermera le aplicaron respiración artificial, mientras Frank Thorogood (albañil, 44 años) llamaba a una ambulancia. Cuando llegó el médico, Brian era cadáver. "Es un joven extremadamente atemorizado y con tendencias suicidas." Por este diagnóstico de una junta de tres psiquiatras, el juez retiró la sentencia contra Jones por tenencia de hachis a cambio de fianza y tres años de libertad vigilada en el 67. No los llegaría a cumplir. Hacía un mes que ya no era un Rolling Stone. No obstante, sin él, ni Jagger ni Richards hubieran sido lo que son. Nosotros tampoco.
José Bellas
The Rolling Stones - 2000 Light Years From Home
The Rolling Stones - We Love You
The Rolling Stones - Jumpin' Jack Flash
FUENTE