1.
Hace poco estaba leyendo un libro de Walter Frankl donde el autor citaba a uno de sus poetas favoritos con una frase que decía algo como "espero ser digno de mi sufrimiento". Y no entendía muy bien a lo que se refería, pero me puse a pensar y:
Para ser un gran hombre, primero este tiene que encontrarse en la posibilidad de tomar una decisión. Y esa oportunidad la encuentra en las situaciones adversas y desfavorables que suceden. Un gran hombre es el que pasó por situacion adversa y tomó decisiones dignas, evitó traicionar su interior, evitó hundirse.
Walter Frankl contaba cómo cuando estaban en un campo de concentración, uno de sus amigos casi muriendo de hambre, le regalaba su unico pedazo de pan a otro prisionero que estaba llorando de dolor de hambre.
En ese lugar, no había casi la posibilidad de tomar ninguna decisión, estaban reducidos a ser animales. Trabajo forzado, muertes de inhanición, tifus, etc.
Mientras que había prisioneros que se dejaban morir o se hundían en el instinto, olvidándose de todo lo que los hacía humanos, había la posibilidad de tomar una decisión, incluso más allá de la falta de nutrientes, del frío, del agotamiento, unos pocos humanos tomaban decisiones.
Entonces creo que a eso se refería el poeta que esperaba "ser digno de su sufrimiento".
2.
La timidez nadie la supera del todo. De niños les puede dar verguenza cosas como abrazos hablar de sexo, pero de adultos incluso superando esa timidez de niños, ellos se acopla a algunas normas de convivencia completamente innecesarias por el temor de no encajar, o es por temor a sus propias emociones.
Es muy póco común encontar adultos que dicen lo que sienten, o actúan según su alma.
No hablo de escapar del sistema, ser un rebelde, hablar mal a la gente, ser impulsivo, o algo parecido.
Una vez escuché que los acompañantes terapeuticos se encuentran con que el 90% de los enfermos terminales decían que se arrepentían de no haber vivido la vida como la querían vivir. Necesitan estar drogados porque no pueden soportar la idea de estar muriéndose. Más allá del dolor de una enfermedad, se arrepienten de no haber vivido la vida como la querían vivir. Son muchos los que se arrepienten de no haber hecho algo.
Y en realidad se trata de no haber vivido como ellos sentían que había que vivir. Decir lo que sentían a las personas. Porque el 10% restante se sentía feliz a pesar de morir, porque aunque sea habían vivido. Sin fobia a morir porque todos morimos.
Todos, durante gran parte del tiempo, sentimos la tentación de callarnos cosas, o de no "aclarar" los asuntos con otros seres humanos. Pero no tiene sentido vivir de mentira, porque la muerte es de verdad. Además una vez que uno muere, va a estar muerto para siempre.
La única cosa que se me ocurre para evitarlo es no dejar nada en el camino. Haber sido sincero con uno mismo.
Hace poco estaba leyendo un libro de Walter Frankl donde el autor citaba a uno de sus poetas favoritos con una frase que decía algo como "espero ser digno de mi sufrimiento". Y no entendía muy bien a lo que se refería, pero me puse a pensar y:
Para ser un gran hombre, primero este tiene que encontrarse en la posibilidad de tomar una decisión. Y esa oportunidad la encuentra en las situaciones adversas y desfavorables que suceden. Un gran hombre es el que pasó por situacion adversa y tomó decisiones dignas, evitó traicionar su interior, evitó hundirse.
Walter Frankl contaba cómo cuando estaban en un campo de concentración, uno de sus amigos casi muriendo de hambre, le regalaba su unico pedazo de pan a otro prisionero que estaba llorando de dolor de hambre.
En ese lugar, no había casi la posibilidad de tomar ninguna decisión, estaban reducidos a ser animales. Trabajo forzado, muertes de inhanición, tifus, etc.
Mientras que había prisioneros que se dejaban morir o se hundían en el instinto, olvidándose de todo lo que los hacía humanos, había la posibilidad de tomar una decisión, incluso más allá de la falta de nutrientes, del frío, del agotamiento, unos pocos humanos tomaban decisiones.
Entonces creo que a eso se refería el poeta que esperaba "ser digno de su sufrimiento".

2.
La timidez nadie la supera del todo. De niños les puede dar verguenza cosas como abrazos hablar de sexo, pero de adultos incluso superando esa timidez de niños, ellos se acopla a algunas normas de convivencia completamente innecesarias por el temor de no encajar, o es por temor a sus propias emociones.
Es muy póco común encontar adultos que dicen lo que sienten, o actúan según su alma.
No hablo de escapar del sistema, ser un rebelde, hablar mal a la gente, ser impulsivo, o algo parecido.
Una vez escuché que los acompañantes terapeuticos se encuentran con que el 90% de los enfermos terminales decían que se arrepentían de no haber vivido la vida como la querían vivir. Necesitan estar drogados porque no pueden soportar la idea de estar muriéndose. Más allá del dolor de una enfermedad, se arrepienten de no haber vivido la vida como la querían vivir. Son muchos los que se arrepienten de no haber hecho algo.
Y en realidad se trata de no haber vivido como ellos sentían que había que vivir. Decir lo que sentían a las personas. Porque el 10% restante se sentía feliz a pesar de morir, porque aunque sea habían vivido. Sin fobia a morir porque todos morimos.
Todos, durante gran parte del tiempo, sentimos la tentación de callarnos cosas, o de no "aclarar" los asuntos con otros seres humanos. Pero no tiene sentido vivir de mentira, porque la muerte es de verdad. Además una vez que uno muere, va a estar muerto para siempre.
La única cosa que se me ocurre para evitarlo es no dejar nada en el camino. Haber sido sincero con uno mismo.