Platino, plata y plomo.
Platino:
Utensilios de laboratorio en platino:
- Crisoles
- Cápsulas
- Aparatos para el análisis de fluorescencia con rayos X
- Electrodos
- Aparatos para el microanálisis
- Tenazas para crisoles, pinzas, espátulas, cuchillos.
- Alambres
- Triángulo
- Soplete con chapita o dedalillo de platino
- Navecilla
- Cono perforado
Manejo de utensilios de platino:
El platino es uno de los metales más resistentes. A causa de su resistencia a los ataques químicos y su alto punto de fusión (1768ºC), está particularmente adaptado como material para utensilios químicos de laboratorio. Su eficacia catalítica facilita la incineración de las substancias orgánicas, por ej. residuos de filtración. Como el platino puro es muy blando, los utensilios pierden resistencia y estabilidad de forma a las temperaturas de 700 a 1000ºC. El platino se endurece con la adición de pequeñas cantidades de iridio, oro o rodio, obteniéndose así una más alta estabilidad de forma, en parte una resistencia química mejorada, y una mayor duración.
Al calentar a fuego directo, y siempre en general, úsese como soporte el triángulo de platino o de cuarzo o de tierra refractaria, nunca el hierro, cobre, níquel, etc.
Procúrese que la llama amarilla no toque el platino, porque el carbón a alta temperatura se combina con el platino y lo vuelve quebradizo. Que tampoco lo toque la llama reductora, por análoga razón. Que el combustible no sea carbón. No maltratarlo cuando esta muy caliente, porque entonces es especialmente delicado. No calentarlo sobre baño de arena, ya que existe el peligro de que se una al silicio y se agriete.
Substancias nocivas para el platino:
Ni siquiera el platino es resistente a todas las substancias. Las principales substancias nocivas para los utensilios de platino son: cloro, cloro presente en las mezclas de ácidos nítrico y clorhídrico (agua regia), ácido clorhídrico con otros oxidantes, como p. ej.: ácido crómico, manganatos o sales de hierro (III) y algunos baños de sales fundidas. También metales y metaloides con un punto de fusión bajo, p. ej. plomo, estaño, zinc, plata, aluminio, mercurio, metales alcalinos, antimonio, bismuto, fósforo, arsénico, boro, silicio... son un peligro para el platino porque se alean con él, reduciendo drásticamente el punto de fusión. Con el calentamiento se pueden crear agujeros o fisuras en el platino. La duración del contacto con el platino, la concentración y la temperatura son determinantes, bastando frecuentemente mínimas partes. El hierro y el óxido de hierro tienen una influencia similar. Estos aceleran cuando menos la fragilización del platino y a partir de 1200ºC se forma una aleación platino-hierro. También agentes reductores para óxidos metálicos, como carbono y todos los compuestos orgánicos (p. ej. sales metálicas de ácidos orgánicos) son otras tantas causas de fragilización del platino. Un efecto similar tienen asimismo los gases de llama reductora provenientes de fuentes de calor.
Calentamiento:
La calcinación y el recocido del utillaje de platino se deberían efectuar básicamente en una atmósfera de oxidación, es decir, en un crisol abierto con aire que tiene libre acceso, para evitar la reducción de eventuales compuestos de los metales y metaloides, que pueden estar presentes. El utillaje de platino se calienta más delicadamente en un horno de crisol o en un horno de mufla eléctrico. Un calentamiento inútilmente largo de los utensilios de platino a temperaturas elevadas debería evitarse porque esto puede conducir al agrandamiento de la estructura cristalina, con la consiguiente fragilización y formación de grietas. El utillaje de platino incandescente no debe ponerse en contacto con otros metales (pinzas, pinzas, redes, triángulos...). El fondo en los hornos para el enfriamiento debe estar muy limpio. En caso de recocido simultáneo de varios aparatos en la mufla, éstos no deben contactar entre sí. A consecuencia de la auto difusión se podrían soldar entre sí los aparatos. Esta inclinación es menor en utillaje viejo.
Limpieza:
Después de ser usado el material del platino debe ser limpiado, frotándolo con papel de filtro (si es necesario con arena finísima y redonda), ácido clorhídrico, bisulfato o nitrato de potasio.
La deformación de los crisoles y cápsulas se pueden evitar fabricando dichos objetos con los bordes reforzados.
Características del Platino:
Cuando está puro, es de color blanco grisáceo, maleable y dúctil. Es resistente a la corrosión y no se disuelve en la mayoría de los ácidos, pero sí en agua regia. Es atacado lentamente por el ácido clorhídrico (HCl) en presencia de aire. Se denomina grupo del platino a los elementos rutenio, osmio, rodio, iridio, paladio y platino. Estos elementos son bastante utilizados como catalizadores*.
El platino es relativamente resistente al ataque químico, tiene unas buenas propiedades físicas a temperaturas altas, y unas buenas propiedades eléctricas. Esto ha hecho que se utilice en distintas aplicaciones industriales. Por ejemplo, se puede emplear como electrodo, en contactos electrónicos, etc. El platino no se oxida con el aire, pero puede reaccionar, dependiendo de las condiciones, con cianuros, halógenos, azufre, plomo, silicio y otros elementos, así como con algunos óxidos básicos fundidos.
(*)Un catalizador es una sustancia capaz de acelerar (catalizador positivo) o retardar (catalizador negativo o inhibidor) una reacción química, permaneciendo éste mismo inalterado (no se consume durante la reacción).
Plata:
Utensilios de laboratorio en Plata:
- Cápsulas
- Crisoles
- Vasos
Manejo de utensilios de Plata:
No se puede calentar directamente con el mechero, pues se funde. Se disuelve en ácidos oxidantes.
Los vasos de plata se utilizan especialmente para hacer fundir o hervir las substancias con álcalis cáusticos.
Limpieza:
Nos encontramos ante la necesidad de limpiar la plata oscurecida al contactar con el azufre contenido en el aire en forma de sulfuro de hidrógeno.
Hay muchos métodos para hacerlo, empezando por el uso de productos específicos para tal tarea y acabando con un abrasivo ligero como el bicarbonato sódico (NaHCO3).
Pasando por una serie de compuestos químicos que eliminan la capa de sulfuro de plata mediante diversas reacciones y que podemos dejar a manos expertas en su manejo.
Pero hay un método fácil y eficaz que se puede realizar con elementos caseros y que consiste en:
1. Forrar con papel aluminio el interior de un recipiente.
2. Llenarlo con agua caliente.
3. Disolver sal en el agua.
4. Introducir los cubiertos u objetos de plata.
La temperatura del agua acelera la reacción y los iones de cloro (Cl) de la sal (NaCl) atacan la superficie del aluminio permitiendo su oxidación. Como resultado, la plata sulfurada se reduce a plata metálica (como queríamos) y el azufre se elimina devolviéndolo al aire en forma de sulfuro de hidrógeno (quizá huela a huevos cocidos) y desechar el papel de aluminio.
Características de la Plata:
La plata es un metal de acuñar muy dúctil y maleable, algo más duro que el oro, que presenta un brillo blanco metálico susceptible a pulimento. Se mantiene en agua y aire, si bien su superficie se empaña en presencia de ozono, sulfuro de hidrógeno o aire con azufre. Su maleabilidad y ductilidad —sólo superadas por el oro— son tales, que es posible obtener láminas de 0,00025 mm y con 1g de metal fabricar un hilo de 180 metros de longitud.
Tiene la más alta conductividad eléctrica de todos los metales, incluso superior a la del cobre —el conductor por excelencia— pero su mayor precio ha impedido que se utilice de forma masiva en aplicaciones eléctricas. La plata pura también presenta la mayor conductividad térmica, el color más blanco y el mayor índice de reflexión (aunque refleja mal la radiación ultravioleta) de todos los metales. Algunas sales de plata son fotosensibles (se descomponen por acción de la luz) y se han empleado en fotografía.
Se disuelve en ácidos oxidantes y puede presentar los estados de oxidación +1, +2 y +3, siendo el más común el estado de oxidación +1.
El óxido y sulfato formado sobre la plata puede disolverse en ácido cítrico limpiándolo y formando citrato de plata.
Plomo:
Utensilios de Plomo:
Merced a su excelente resistencia a la corrosión, el plomo encuentra un amplio uso en la construcción, en particular en la industria química. Es resistente al ataque por parte de muchos ácidos porque forma su propio revestimiento protector de óxido, pero es atacado por las implacables bases nitrogenadas. Como consecuencia de esta característica ventajosa, el plomo se utiliza mucho en la fabricación y el manejo del ácido sulfúrico, ácido nítrico, ciertos elementos halógenos y el vapor de azufre.
Sus vapores son venenosos, resiste el ácido sulfúrico y se emplea para emplomar cápsulas de hierro y para tuberías por la que ha de circular ácido sulfúrico.
Características del Plomo:
Es flexible, inelástico y se funde con facilidad. Su fusión se produce a 327,4°C y hierve a 1.725 °C. Las valencias químicas normales son 2 y 4. Es relativamente resistente al ataque de ácido sulfúrico y ácido clorhídrico, aunque se disuelve con lentitud en ácido nítrico y ante la presencia de bases nitrogenadas. El plomo es anfótero, ya que forma sales de plomo de los ácidos, así como sales metálicas del ácido plúmbico.
Autor:Martinez Carolina
Martinez Carolina