La Mejor Profesión
—¿Cuál es la mejor profesión? —le preguntaron a un carpintero.
—La mía —respondió.
Pueblo feliz y glorioso aquél donde cada cual sienta la dignidad de su trabajo. Y es a esto a lo que tenemos que llegar.
* * *
Mucha gente suele pensar que el arquitecto o abogado más torpe, por el sólo hecho de tener un título, vale más que el plomero o albañil más hábil en su labor.
Lamentablemente, se juzga a las personas por la clase de trabajo que desempeñan, y no por la forma en que realizan su trabajo. Es decir, no importa si la persona es excelente u horrible en la ejecución de su trabajo; lo único valorado es el título universitario.
Es increíble que, todavía en el siglo XXI, se siga pensando de esta manera en todo el mundo. No se puede entender que en el 2012, con el avance de la tecnología y la mentalidad modernista, se menosprecie a los trabajadores manuales y se considere superiores a los profesionales intelectuales.
Lo realmente importante es que cada uno sea el mejor en lo que haga, sin importar a qué se dedique. Lo destacable es la habilidad y la honestidad en el trabajo, y no la cantidad de dinero que uno gana o si tiene o no título universitario.
Exe
—¿Cuál es la mejor profesión? —le preguntaron a un carpintero.
—La mía —respondió.
Pueblo feliz y glorioso aquél donde cada cual sienta la dignidad de su trabajo. Y es a esto a lo que tenemos que llegar.
(Diario El Pampero, 8 de junio de 1943).
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Mucha gente suele pensar que el arquitecto o abogado más torpe, por el sólo hecho de tener un título, vale más que el plomero o albañil más hábil en su labor.
Lamentablemente, se juzga a las personas por la clase de trabajo que desempeñan, y no por la forma en que realizan su trabajo. Es decir, no importa si la persona es excelente u horrible en la ejecución de su trabajo; lo único valorado es el título universitario.
Es increíble que, todavía en el siglo XXI, se siga pensando de esta manera en todo el mundo. No se puede entender que en el 2012, con el avance de la tecnología y la mentalidad modernista, se menosprecie a los trabajadores manuales y se considere superiores a los profesionales intelectuales.
Lo realmente importante es que cada uno sea el mejor en lo que haga, sin importar a qué se dedique. Lo destacable es la habilidad y la honestidad en el trabajo, y no la cantidad de dinero que uno gana o si tiene o no título universitario.
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