El arrebatamiento no es para todo el ser humano, es solo para los que son salvos, o sea, para los que se han arrepentido de sus pecados, han recibido a Jesucristo en su corazón y le han confesado como único Salvador y Señor de sus vidas.
Uno de los propósitos de Dios en el arrebatamiento de los creyentes, es el de apartar a la iglesia de los horrores de la Tribulación. En Apocalipsis 3:10 se encuentra una de las promesas que garantizan que la iglesia de Jesucristo no estará en el periodo de la Tribulación:
“Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.”
Uno de los propósitos de Dios en el arrebatamiento de los creyentes, es el de apartar a la iglesia de los horrores de la Tribulación. En Apocalipsis 3:10 se encuentra una de las promesas que garantizan que la iglesia de Jesucristo no estará en el periodo de la Tribulación:
“Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.”