PABLOLAZARE
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El arrebatamiento no es para todo el ser humano, es solo para los que son salvos, o sea, para los que se han arrepentido de sus pecados, han recibido a Jesucristo en su corazón y le han confesado como único Salvador y Señor de sus vidas. Uno de los propósitos de Dios en el arrebatamiento de los creyentes, es el de apartar a la iglesia de los horrores de la Tribulación. En Apocalipsis 3:10 se encuentra una de las promesas que garantizan que la iglesia de Jesucristo no estará en el periodo de la Tribulación: “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.”https://www.facebook.com/groups/208541906238703/permalink/343369219422637/
EL ANTICRISTO SERA SEGUN LA BIBLIA: POLITICO, MILITAR, JUDIO Y HOMOSEXUAL O CELIBE En el TERCER TEMPLO pronto a construirse en Jerusalen se sentara "la abominación desoladora" es decir el ANTICRISTO, para hacerse adorar, los judios solo dejarian sentar alli a uno de los suyos, es decir que el ANTICRISTO SERA JUDIO y muy probablemete de la TRIBU DE DAN. El Anticristo será además de un POLITICO un gran ESTRATEGA MILITAR. Además de su incomparable habilidad política, el Anticristo poseerá la capacidad estratégica de un gran genio militar. De alguna manera se las arreglará para eliminar a tres de sus colegas al tiempo de su ascensión al poder (Dn, 7:24). También se nos dice que las grandes masas populares se maravillarán de tal modo que exclamarán: «¿Quien como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?» (Ap. 13:4). Este personaje reunirá algo así como el genio y la gloria de un Nabucodonosor, un Ciro el Grande, un Alejandro, un Julio César, un Carlomagno, un Napoleón Bonaparte y otros semejantes. Tendrá, además, la elocuencia de un Demóstenes, la demagogia de un Mussolini o un Hitler, y la crueldad de un Nerón o un Stalin. Es posible que su ascenso al poder comience por aclamación popular, pero una vez que ocupe la posición deseada se convertirá en el más rudo de todos los dictadores (Ap. 13:16-17) que la humanidad haya conocido jamás. Nadie podrá competir con él ni resistir la influencia de su poder durante el apogeo de su gobierno. MENCIONES DEL ANTICRISTO EN LA BIBLIA, ALGUNAS DE SUS CARACTERISTICAS Sabemos que la Biblia habla de anticristos, pero en este tema nos referimos al GOBERNANTE que saldrá de la última bestia o gobierno humano ( Daniel 7:7-12, Daniel 2:40-45. Apocalipsis 13:1-4, 17:7-14), EL SERA: 1.- Rey Altivo: Y al fin del reinado de éstos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas (estratega político y militar). ( Daniel 8:23) 2.- El príncipe que ha de venir: Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. 3.- El cuerno pequeño: Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas. ( Daniel 7:8 y Apocalipsis 13:4,5). 4.- El Desolador: Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador. ( Daniel 9:27). Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. (Mateo 24:15,16). 5.- El hombre de pecado y perdición: Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición. (2 Tesalonicenses 2:3). 6.-Se opone contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto: el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. (2 Tesalonicenses 2:4). 7.- El inicuo: Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos. (2 Tesalonicenses 2:8). 8.- La bestia: Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará. (Apocalipsis 11:7, 13:1, 14:9, 15:2, 16:2, 17:3,13, 19:20 y 20:10). 9.- EL Hombre despreciable: Y le sucederá en su lugar un hombre despreciable, al cual no darán la honra del reino; pero vendrá sin aviso y tomará el reino con halagos. ( Daniel 11:21) 10.- El rey ensoberbecido: Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá. ( Daniel 11:36). 11.- Será célibe u homosexual: Del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres; ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá. ( Daniel 11:37). 12.- Será descendiente de la tribu de Dan y al pueblo de Israel engañara y lo llevará a desolación y desgracia con el pacto de muerte (Isaías 24:3-6 y 28:14-17) Génesis 49:16,17 Dan juzgará a su pueblo, Como una de las tribus de Israel . Será Dan serpiente junto al camino, Víbora junto a la senda, Que muerde los talones del caballo, Y hace caer hacia atrás al jinete. 13.- El anticristo traerá desgracia y desolación a la nación de Israel y al mundo entero por haber roto el pacto sempiterno de Dios con Israel , por haber repartido las tierras de Israel (Joel 3:1,2, Isaías 24:3-6 y 28:14-17). Uno de los atributos de este personaje diplomático será convencer a muchos líderes y llevarlos a sus planes destructores que son guiados por el mismo Satanás padre de la mentira, el que vino a robar, matar y destruir. (Juan 8:43-45, 10:10) La nación de Israel espera la paz y seguridad y solo vendrá DESTRUCCIÓN REPENTINA con el pacto de muerte del anticristo (1 Tesalonicenses 5:3). Y curan la herida de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz. Saeta afilada es la lengua de ellos; engaño habla; con su boca dice paz a su amigo, y dentro de sí pone sus asechanzas. Jeremías 6:14 y 9:8 14.- Será ocultista y satánico: Mas honrará en su lugar al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas de gran precio. Con un dios ajeno se hará de las fortalezas más inexpugnables, y colmará de honores a los que le reconozcan, y por precio repartirá la tierra. ( Daniel 11:38,39). De acuerdo a la palabra de Dios de lo que hemos visto, las características de este futuro líder mundial serán: 1.- Un líder diplomático con poder surgido de último momento que vendrá sin aviso y que a muchos tomara por sorpresa. 2.-Será conocedor de enigmas, por medio del dios de las fortalezas tomara ese lugar, será soberbio, orgulloso y se opondrá con todo con relación a lo que sea de Dios. CON LA COMPLICIDAD DEL FALSO PROFETA SE HARA ADORAR (Apocalipsis 13:11-18). 3.- Será un diplomático con facilidad de palabra y oratoria, que impactará y maravillará con sus discursos a todo el mundo, recompensará y prosperará a los que lo reconozcan (Apocalipsis 13:3,4). 4.- Será de ascendencia Judía por no hacer caso del Dios sus padres, también la palabra de Dios nos dice que saldrá de esa última cuarta bestia de 10 cuernos o reinos y derribará a 3 de ellos 5.- Será un personaje muy astuto, sagaz y con gran habilidad para engañar. Un dictador al estilo Hitler.
MARÍA LA MADRE DE JESÚS A LA LUZ DE LA BIBLIA María, la madre de Jesús era una mujer quien fue descrita por Dios como “muy favorecida” (Lucas 1:28). La frase “muy favorecida” viene de una palabra griega, que significa esencialmente “mucha gracia”. María recibió la gracia de Dios. La gracia es “un favor inmerecido”, significando que es algo que recibimos a pesar del hecho de que no lo merezcamos. María necesitaba de la gracia de Dios, al igual que el resto de nosotros. María misma comprendió esta hecho, al declarar en Lucas 1:47, “Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.” María reconoció que ella necesitaba ser salvada, que ella necesitaba a Dios como su Salvador. La Biblia nunca dice que María fuera otra cosa que una humana ordinaria, a quien Dios eligió utilizarla de una manera extraordinaria. Sí, María era una mujer justa y favorecida (con gracia) por Dios (Lucas 1:27-28). Al mismo tiempo María también fue un ser humano pecador, como todos los demás, que necesitaba a Jesucristo como su Salvador, al igual que todos los demás (Eclesiastés 7:20; Romanos 3:23; 6:23; 1 Juan 1:8). María no tuvo una “inmaculada concepción” – no hay una razón bíblica para creer que el nacimiento de María fue otra cosa que un nacimiento humanamente normal. María era una virgen cuando dio a luz a Jesús (Lucas 1:34-38), pero la idea de una virginidad perpetua de María es anti-bíblica. Mateo 1:25, hablando de José, declara, “Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre Jesús.” La palabra “hasta” indica claramente que José y María tuvieron una unión sexual después del nacimiento de Jesús. José y María tuvieron varios hijos juntos después de que Jesús nació. Jesús tuvo cuatro medios-hermanos; Jacobo, José, Simón, y Judas (Mateo 13:55). Jesús también tuvo medias-hermanas, pero no se mencionan sus nombres o el número de ellas (Mateo 13:55-56). Dios bendijo y favoreció a María dándole varios hijos, lo cual en esa cultura era una clara indicación de la bendición de Dios hacia una mujer. Una ocasión en que Jesús estaba hablando, una mujer de entre la multitud exclamó, “Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste” (Lucas 11:27). Nunca hubo una mejor oportunidad para que Jesús declarara que María era en realidad digna de alabanza y adoración. ¿Cuál fue la respuesta de Jesús? “Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.” (Lucas 11:28). Para Jesús, la obediencia a la Palabra de Dios era MAS IMPORTANTE que el ser la mujer de quien nació. En ninguna parte de la Escritura Jesús, o alguien más, dirige alguna alabanza, gloria o adoración a María. Elisabet, la pariente de María, alabó a María en Lucas 1:42-44, pero su alabanza estaba basada en el hecho de que María daría a luz a Jesús. No estaba basada en ninguna gloria inherente en María. María estuvo ahí en la cruz cuando Jesús murió (Juan 19:25). María estuvo con los apóstoles en el día de Pentecostés (Hechos 1:14). Sin embargo, María nunca vuelve a ser mencionada después del capítulo uno del libro de los Hechos. 1). En ningún momento los apóstoles le concedieron a María un papel prominente. La muerte de María no está registrada en la Biblia. Nada se dice de María acerca de su ascensión al cielo, o siendo de alguna forma exaltada en el cielo. María debe ser respetada como la madre terrenal de Jesús, pero no es digna de adoración. En ninguna parte indica la Biblia que María puede escuchar nuestras oraciones, o que puede ser mediadora para nosotros ante Dios. Jesús es nuestro Único abogado y mediador en el cielo (1 Timoteo 2:5) Si se le hubiera ofrecido alabanza, adoración, u oraciones, María hubiera dicho lo mismo que los ángeles: “¡Adora a Dios!” (Apocalipsis 19:10; 22:9) María misma establece el ejemplo para nosotros, dirigiendo su alabanza, adoración y glorificación solamente a Dios, “Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones, porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre” (Lucas 1:46-49). MENSAJE FINAL A MIS AMIGOS CATÓLICOS: La Iglesia Católica es una Iglesia Apostata (la Gran Ramera) y la Biblia manda a salir de ella: Apocalipsis 18:4 Reina-Valera 1960 Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas;
La Biblia tiene mucho que decir acerca del fin del mundo. Casi todos los libros de la Biblia contienen profecía respecto al final de los tiempos. Hablar sobre todas estas profecías y organizarlas puede resultar difícil. Pero, he aquí un breve sumario de lo que la Biblia declara que pasará al final de los tiempos. Cristo se llevará del mundo a todos los creyentes “nacidos de nuevo” que son parte de la Iglesia (Los Santos del Nuevo Testamento) en un evento conocido como el Arrebatamiento (1 Tesalonicenses 4:13-18; 1 Corintios 15:51ss.) Ante el Tribunal de Cristo, estos creyentes serán recompensados por sus buenas obras y servicio durante su tiempo en la tierra, o perderán su recompensa por su falta de servicio y obediencia, aunque no la vida eterna (1 Corintios 3:11-15; 2 Corintios 5:10). El anticristo (la bestia) vendrá con poder y firmará un tratado de paz (pacto) con Israel por siete años (Daniel 9:27). Este período de siete años es conocido como la Tribulación. Durante la Tribulación, habrá guerras terribles, hambrunas, plagas y desastres naturales. Dios derramará toda Su ira contra el pecado, la vileza y la maldad. Los cuatro jinetes del Apocalipsis, los siete sellos, las siete trompetas y las copas de ira tendrán lugar durante la Tribulación. A la mitad de los 7 años, el anticristo romperá el pacto de paz con Israel y les hará la guerra. El anticristo se convertirá en la abominación desoladora y se hará una imagen de él mismo para ser adorada en el templo (Daniel 9:27; 2 Tesalonicenses 2:3-10). La segunda mitad de la tribulación es conocida como la Gran Tribulación y el tiempo de angustia para Jacob. Al final de los siete años de Tribulación, el anticristo lanzará un ataque final sobre Jerusalén, culminando en la Batalla del Armagedón. Jesucristo regresará, destruirá al anticristo y sus ejércitos y los lanzará al lago de fuego (Apocalipsis 19:11-21). Cristo entonces atará a Satanás en el abismo por 1000 años y gobernará Su reino terrenal por estos 1000 años (Apocalipsis 20:1-6). Al final de los 1000 años, Satanás será soltado, derrotado nuevamente, y lanzado al lago de fuego y azufre por toda la eternidad (Apocalipsis 20:7-10). Cristo entonces juzgará a los incrédulos (Apocalipsis 20:10-15) en el Juicio del Gran Trono Blanco, echándolos a todos al lago de fuego. Entonces Cristo creará Nuevos Cielos y Nueva Tierra que será la morada eterna de los creyentes. No habrá más pecado, ni dolor, o muerte. También, la Nueva Jerusalén descenderá del cielo (Apocalipsis 21:1-4).
EL INFIERNO ES REAL Y ETERNO Los estudios muestran que más del 90% de la gente en el mundo cree en un “cielo”, mientras que menos del 50% cree en un “infierno eterno”. De acuerdo con la Biblia, ¡el infierno es definitivamente una realidad! El castigo de los malvados en el infierno es tan eterno como la bienaventuranza de los justos en el cielo. El castigo para los muertos impíos en el infierno es descrito a través de la Escritura como el “fuego eterno” (Mateo 25:41), “el fuego que nunca se apaga” (Mateo 3:12), “vergüenza y confusión perpetua” (Daniel 12:2), un lugar donde “el gusano de ellos no muere y el fuego nunca se apaga” (Marcos 9:44-49), un lugar de “tormentos” y “llamas” (Lucas 16:23,24), “eterna perdición” (2 Tesalonicenses 1:9), un lugar de tormento con “fuego y azufre” donde “el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 14:10,11), y un “lago de fuego y azufre” donde los impíos “serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 20:10). Jesús mismo indica que el castigo mismo en el infierno es eterno – no solamente el humo y las llamas (Mateo 25:46). Los impíos estarán eternamente sujetos a la furia y la ira de Dios en el infierno. Ellos sufrirán conscientemente vergüenza y desprecio, y los ataques de una conciencia acusadora – junto con la ira encendida de una deidad ofendida – por toda la eternidad. Aún aquellos que estén en el infierno reconocerán la perfecta justicia de Dios (Salmo 76:10). Aquellos que estén en el infierno real sabrán que su castigo es justo y que sólo ellos son culpables (Deuteronomio 32:3-5). Sí, el infierno es real. Sí el infierno es un lugar de tormento y castigo que durará eternamente ¡por los siglos de los siglos! Alabemos a Dios, que a través de Jesucristo, podemos escapar de este destino eterno (Juan 3:16,18,36)
SATANÁS EXISTE, ES REAL La Biblia nos da una clara descripción de quién es Satanás, y cómo afecta nuestras vidas. Sencillamente, la Biblia define a Satanás como un ser angélico caído de su posición en el cielo por pecar y que ahora está diametralmente opuesto a Dios, haciendo todo lo que está en su poder para desbaratar los propósitos de Dios para la humanidad. Satanás fue creado como un ángel santo. Isaías 14:12 le da a Satanás el nombre de Lucero antes de su caída. Ezequiel 28:12-14 describe a Satanás originalmente creado como un querubín, y aparentemente como el más alto de los ángeles creados. Pero ante su posición y belleza él se volvió arrogante y deseó sentarse en un trono y ser semejante a Dios (Isaías 14:13-14; Ezequiel 28:15; 1 Timoteo 3:6). El orgullo de Satanás lo condujo a su caída. Nótense sus expresiones: “subiré; levantaré; me sentaré; subiré y seré...” en Isaías 14:13-14. Por su pecado, Dios echó a Satanás del cielo. Satanás se convirtió en el gobernante de este mundo (que funciona apartado de Dios), como el príncipe de la potestad del aire (Juan 12:31; 2 Corintios 4:4; Efesios 2:2). Él es el acusador (Apocalipsis 12:10), el tentador (Mateo 4:3; 1 Tesalonicenses 3:5), y un embustero (Génesis 3; 2 Corintios 4:4; Apocalipsis 20:3). Su nombre mismo significa adversario o “el que se opone”. Otro nombre para Satanás, el diablo, significa “calumniador.” Aunque fue echado del cielo, él aún busca elevar su trono sobre el de Dios. Él falsifica todo lo que Dios hace, esperando ganar la adoración del mundo y fomentando la oposición al reino de Dios. Satanás es el origen primario atrás de cada secta falsa o religión del mundo. Satanás hará cualquier cosa y todo lo que esté en su poder para oponerse a Dios y a aquellos que siguen a Dios. Sin embargo, el destino de Satanás está sellado con una eternidad en el lago de fuego (Apocalipsis 20:10). Mas Información: https://www.facebook.com/pablo.lazare
LA DOCTRINA BIBLICA vs LA CATOLICA ¿Cómo se alcanza la Salvación? La Doctrina Católica enseña: Solamente dentro de la Iglesia Católica se puede hallar la salvación. Es obligatorio aplicar el bautismo infantil para quitar el pecado original, y así obtener la salvación del alma. Las buenas obras son necesarias para alcanzar la vida eterna. La observación y el cumplimiento de los sacramentos son necesarios, pues son colaboradores de nuestra salvación. La Biblia enseña: Encontramos innumerables versículos en las Santas Escrituras exponiendo claramente que la Salvación se halla solamente por la fe en Cristo, recibiéndola en forma directa de Él mismo, ya que Jesucristo es Dios eterno e infinito: «Yo soy la puerta (Jesucristo); el que por mí entrare, será salvo» (Juan 10:9). «Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo (Jesucristo), dado a los hombres, en que podamos ser salvos» (Hechos 4:12). «Mirad a mí (dice el Señor), y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más» (Isaías 45:22). «Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» (Romanos 10:13). «Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Romanos 10:9). Ni bautismos sagrados, ni ritos santificadores, ni sacramentos purificadores, pueden aportar nada a la Salvación, que es otorgada a todo pecador arrepentido que acude al Señor y deposita su confianza en Él. «Y yo (Jesucristo) les doy vida eterna» (Juan 10:28). La invitación de Jesucristo sigue siendo actual: «Venid a mí todos» (Mateo 11:28). «Y el que a mí viene, no le hecho fuera» (Juan 6:37). Sin embargo, pese al ofrecimiento divino, son muchos hoy los que lamentablemente rechazan la oferta de salvación. Él mismo dijo: «Y no queréis venir a mí para que tengáis vida» (Juan 5:40). Las buenas obras y la Salvación La Doctrina Católica enseña: Para ser salvo del infierno y entrar en el cielo, aparte del bautismo, hay que perseverar en la Iglesia Católica, participando de los sacramentos y demás obras adicionales. Así, permaneciendo en amor, se contribuye para la perfecta salvación y nuestra entrada en el cielo. La idea principal es que la salvación depende de nuestras buenas obras. De tal manera, y según el viejo adagio católico: ¡El bueno irá al cielo y el malo al infierno! La Biblia enseña: Si la salvación eterna depende de nuestro obrar, estamos todos eternamente perdidos, pues nadie puede cumplir la perfecta ley de Dios: «Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia (Isaías 64:6). «Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él» (Romanos 3:20). «Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe» (Efesios 2:8,9). «Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo» (Gálatas 2:16). «Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo» (Tito 3:5). Si aceptáramos que la salvación es ganada por nuestros esfuerzos personales, admitiríamos en consecuencia que Cristo no pagó en la cruz por nuestros pecados, y que su obra expiatoria fue insuficiente para nuestra redención. La Escritura es muy clara y precisa al respecto: «Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida» (1ª Juan 5:11,12). La pregunta surge sola: ¿Tiene Ud. a Cristo en su corazón...?
Jesus es Dios, esto queda demostrado por las palabras de Jesús en Juan 10:30, “Yo y el Padre uno somos", escuche la reacción de los judíos a Su declaración, “Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios” (Juan 10:33). Los judíos entendieron la declaración de Jesús al afirmar ser Dios. En los versículos siguientes, Jesús nunca los corrige diciéndoles, “Yo no afirmé ser Dios”. Eso indica que Jesús realmente estaba diciendo que era Dios al declarar, “Yo y el Padre uno somos” (Juan 10:30). Juan 8:58 es otro ejemplo. Jesús les dijo “De cierto, de cierto os digo: antes que Abraham fuese, yo soy”. Nuevamente, en respuesta, los judíos tomaron piedras para arrojárselas (Juan 8:59). ¿Por qué los judíos querrían apedrear a Jesús, si El no hubiera dicho algo que ellos creían era una blasfemia, concretamente, una afirmación de ser Dios? Juan 1:1 dice que “El Verbo era Dios”. Juan 1:14 dice que “Aquel Verbo fue hecho carne”. Esto indica claramente que Jesús es Dios en la carne. Hechos 20:28 nos dice, “… para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre”. ¿Quién compró la iglesia con Su propia sangre? Jesucristo. Hechos 20:28 declara que Dios compró la iglesia con Su propia sangre. ¡Por tanto, Jesús es Dios! Con respecto a Jesús, Tomás el discípulo declaró, “Señor mío, y Dios mío” (Juan 20:28). Jesús no lo corrigió. Tito 2:13 nos anima a esperar la venida de nuestro Dios y Salvador – Jesucristo (vea también 2ª Pedro 1:1). En Hebreos 1:8, el Padre declara de Jesús, “Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino.” En Apocalipsis, un ángel ordenó al Apóstol Juan adorar solamente a Dios (Apocalipsis 19:10). En algunas ocasiones en la Escritura, Jesús recibe adoración (Mateo 2:11; 14:33; 28:9,17; Lucas 24:52; Juan 9:38). El nunca reprendió a la gente por adorarle. Si Jesús no fuera Dios, El hubiera dicho a la gente que no le adoraran, justamente como lo hizo el ángel en Apocalipsis. Hay muchos otros versículos y pasajes de la Escritura que alegan la deidad de Jesús. El es Dios, Su muerte ha sido suficiente para pagar la penalidad por los pecados de todo el mundo (1ª Juan 2:2). Solamente Dios pudo pagar tal penalidad infinita. Solamente Dios pudo tomar los pecados del mundo (2ª Corintios 5:21), morir, y resucitar - probando Su victoria sobre el pecado y la muerte.
La Iglesia Católica Romana enseña que el papa es la cabeza suprema de la iglesia en la tierra, que el Apóstol Pedro fue el primer papa , y que todos los papas son sucesores directos de Pedro. Veamos cuidadosamente lo que la Biblia enseña sobre el Apostol Pedro: En el Concilio de Jerusalén Pedro tomó parte en las conversaciones, pero al Apóstol Santiago, no Pedro, presidió y pronunció la decisión del Concilio: “Cuando terminaron de hablar, Jacobo respondió, diciendo: Escuchadme, hermanos... Por tanto, yo juzgo...” (Hch.15:13, 19). Pedro se llama a sí mismo un anciano y no un papa: “Por tanto, a los ancianos entre vosotros, exhorto yo, anciano como ellos” (1 Ped. 5:1). Los otros apóstoles no reconocían a Pedro como su jefe; de hecho, ellos lo enviaron a predicar en Samaria (no al revés): “Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan” (Hch. 8:14). San Pablo no creía que Pedro fuese jefe; de hecho: (a) Pablo mencionó a Pedro más de una vez pero nunca lo mencionó con algún título especial de honor, tal como vicario o papa, o dio indicación alguna de que le tuviera por encima de alguno de los otros apóstoles. (b) Pablo enseñó que aquellos que se vinculaban a Pedro (como a cualquier otro apóstol o persona) como un grupo distinto eran culpables de cisma, porque Cristo es la cabeza (1 Cor.1:12-13; 3:22). (c) Pablo no mencionó el papado cuado se refirió a los oficiales de la iglesia (1 Cor. 12:28;Efe. 4:11). (d) Pablo como apóstol afirmó autoridad sobre la misma iglesia de Roma (Rom. 1:5-6;16:17). (e) Pablo “en nada he sido menos que aquellos grandes apóstoles” (2 Cor. 12:11-12). (f) Pablo negó expresamente que Pedro fuese el papa y además sostuvo que cualquier cosa que Pedro fuese hacia los Judíos, él, Pablo, lo era para con los Gentiles. Esto ciertamente es incompatible con cualquier idea de un papa en los días de Pablo (Gál. 2:7, 8). (g) Pablo reprendió a Pedro sin hacer mención alguna de la supremacía de Pedro (Gál.2:11). Si Pedro era jefe, era la obligación de Pablo y de los apóstoles reconocerle co mo tal, respetarle como jefe y enseñar en sus escritos que él era el jefe; pero ni los evangelios, los Hechos de los Apóstoles,las Epístolas ni el Apocalipsis lo mencionan jamás
EL NEFASTO EVANGELIO DE LA PROSPERIDAD ¿Qué es ese evangelio? Es uno que presenta a Jesús como un genio mágico que quiere darnos una vida llena de lujos y éxitos aquí en la tierra. Nada más lejos de la realidad. “Un falso evangelio no puede salvar a nadie, pero el verdadero evangelio sí es poder de Dios” Odio ese evangelio. Lo odio porque amo el verdadero evangelio y amo a mi prójimo. Lo odio porque Dios también lo odia, de la misma forma en que odia el pecado. Un falso evangelio no puede salvar a nadie, pero el verdadero evangelio sí es poder de Dios (Romanos 1:16). Es necesario que los cristianos juzguemos con justicia y denunciemos lo que está mal, eso es parte de proclamar la verdad que puede salvar. Jesús lo hizo, los apóstoles también, y si somos cristianos, lo haremos. Por eso escribo este post. En el evangelio de la prosperidad no hay cruz, no hay santidad, no hay pecado, no está el verdadero Cristo, no hay salvación. Lamentablemente, son millones las personas que creen en este falso evangelio y se hacen llamar cristianas. ¿No debería preocuparnos eso? Abrazar el evangelio de la prosperidad es fallar en reconocer realmente la gracia de Dios y el valor de Jesús por encima de todo lo demás. Razones para estar en contra del evangelio de la prosperidad. Estoy en contra del evangelio de la prosperidad porque no predica al verdadero Jesús ni el verdadero propósito de Dios para nuestras vidas, al sacar versículos de su contexto. Mutila la Palabra de Dios y la trata como si fuera basura. Estoy en contra del evangelio de la prosperidad porque quienes lo predican son necios, hipócritas, ladrones y hacen daño a la difusión del verdadero evangelio. Gracias al evangelio de la prosperidad, muchas personas tienen la oportunidad de generalizar injustamente y decir que todos los pastores cristianos son hipócritas que quieren lucrar. ¡Este es un “evangelio” que fomenta el ateísmo! De hecho, los exponentes del evangelio de la prosperidad hacen más daño a la expansión del evangelio que las críticas de Richard Dawkins. Estoy en contra del evangelio de la prosperidad porque le ofrece a las personas muertas en sus delitos y pecados (así lo señala la Biblia) lo que ellas quieren y no lo que necesitan. En realidad ofrece poco y no puede transformar los corazones de las personas, sino que los sumerge en placebos. Estoy en contra del evangelio de la prosperidad porque ha engañado a muchas personas y las ha llevado a la bancarrota, mientras que por lo general solo prosperan quienes lo predican. Además, como bien han señalado algunas personas en contra de este falso evangelio, la prosperidad terrenal es lo que le promete Satanás a quienes lo adoren (Mateo 4:9). Estoy en contra del evangelio de la prosperidad porque dice que una persona pobre no tiene gozo verdadero, que su estado actual de pobreza es solo un proceso para santificarla que llegará a su fin y evidenciará su completa redención cuando sea rica, exitosa y saludable. Sabemos que una persona que crea esto no tendrá su alma satisfecha cuando sea más rica, en caso de llegar a serlo. Solo Dios puede llenar nuestras vidas. Estoy en contra del evangelio de la prosperidad porque fomenta mucha pereza en las congregaciones donde es predicado (ya que invita a la gente a trabajar menos), y de la misma manera promueve comparaciones que no agradan a Dios (“Aquel hermano está pasando por una situación difícil porque no está diezmando ni amando a Dios”). Estoy en contra del evangelio de la prosperidad porque, como dice John Piper, si el amor de Dios por Sus hijos se midiera por nuestra salud, riqueza y comodidad en esta vida, entonces Dios odiaba al apóstol Pablo. Estoy en contra del evangelio de la prosperidad porque la Biblia enseña… “Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.” (1 Timoteo 6:6:10, RV60) Y también enseña… “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.” (Hebreo 13:5-6, RV60) “Estoy en contra del evangelio de la prosperidad porque Jesús vale más que todo” Estoy en contra del evangelio de la prosperidad porque Jesús vale más que todo lo que este mundo nos pueda dar y todo lo que la muerte nos pueda quitar. Cuando tenemos a Jesús, las cosas que no tenemos no las necesitamos. Jesús > Dinero y “éxito” en este mundo. Jesús enseñó que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos (Mateo 19:23). Eso es porque los ricos suelen creerse tan satisfechos aquí en la tierra, que no ven la necesidad de creer el evangelio, ser salvos de la ira de Dios e ir al cielo. Jesús también dijo que debemos guardarnos de toda avaricia porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee (Lucas 12:15). El evangelio de la prosperidad lanza esas enseñanzas sabias a la basura y dirige la atención de las personas a lo material y pasajero. Cuando una persona adora a Jesús principalmente para que Él le de dinero y éxito, en realidad está adorando a esas cosas y está siendo idólatra. Cuando Dios en ocasiones aumenta nuestros ingresos, es para que demos más y amemos más. No para que acumulemos para nosotros y hagamos tesoros en este mundo (Mateo 6:19-20). Los cristianos no estamos llamados a vivir como ricos en este mundo, ya que… ¿Cómo podemos decirle al mundo que Jesús es más que suficiente para llenar nuestra sed interior si vivimos como si el dinero y los bienes es lo que en realidad pueden llenarla? ¿Cómo le decimos al mundo que Jesús vale más que todo lo demás, si somos tacaños con nuestros bienes y queremos acompañar altos salarios con estilos de vidas costosos? “La sal del mundo no son los “cristianos” que buscan vivir como el oro del mundo” La sal del mundo no son los “cristianos” que buscan vivir como el oro del mundo. La sal del mundo son los verdaderos cristianos, aquellas personas que buscan su máximo gozo en Dios para la Gloria de Él. En resumen, estoy en contra del evangelio de la prosperidad porque estoy a favor del verdadero evangelio. Y si no estuviese en contra de todo falso evangelio, entonces en realidad no estuviera a favor de la verdad. “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas” (Mateo 6:24)