LOS SECRETOS DEL DINERO: “La leyenda de la viejecita.”
JOSÉ MANUEL GOIG / 2012 /
JOSÉ MANUEL GOIG / 2012 /
Nadie sabe hasta dónde llegara esta crisis. Los bancos más grandes están cayendo como las piezas del domino y los corbatados, que siempre tenían el aspecto de la seguridad, aparecen en las pantallas con sudores fríos. Dejando aparte si esta crisis ha sido provocada o no, no perdamos la perspectiva de las cosas realmente importantes. Y esa es la moraleja de la siguiente historia…
“Cuenta la leyenda que, durante los primeros años de la década de los treinta del siglo pasado, en la república de Weimar de Alemania, cuando la inflación llegaba a limites inimaginables, el pan llego a valer un precio tan alto que una viejecita se vio obligada a transportar todos sus billetes en una carretilla porque no podía llevarlos de otra manera. Dicha señora llego a la panadería y se colocó en la larga cola de espera para poder comprar. Entonces, mientras esperaba su turno, unos desaprensivos la atracaron. Sin embargo, estos malhechores no le robaron el montón de billetes, no, le robaron lo que era más valioso: la carretilla. Y así se quedó la pobre viejecita, con todo su dinero, pero sin medios para poder llevarlo a la panadería. Se desconoce si pudo o no comprar el pan.”
Por ello, sea como sea el resultado final de la crisis, conviene no olvidar nunca lo realmente importante ante lo superfluo: el dinero solo es un sistema de intercambio, y son las cosas útiles las que de verdad tienen valor.
“Estamos agradecidos al Washington Post, al New York Times, a la revista Time, y a otras estupendas publicaciones cuyos directores han atendido nuestras reuniones y respetado sus promesas de discreción durante casi 40 años.
Para nosotros hubiera sido imposible desarrollar nuestro plan para el mundo si hubiéramos estado a la a la luz pública durante todos esos años.
Pero ahora el mundo es más sofisticado y está preparado para marchar hacia un gobierno mundial.
Está claro que es preferible la soberanía supra-nacional de una élite intelectual y de banqueros mundiales que la auto-determinación nacional practicada en siglos pasados.”
David Rockefeller, banquero, ante el Consejo de Relaciones Extranjeras (Council on Foreign Relations), en junio de 1991.