Este escrito va dirigido a cada espíritu despierto en frecuencia. Está dirigido a encauzar sus voluntades en un mismo curso, dejando de lado las coyunturales y falsas antinomias que puedan dividirlos en impotentes facciones.
No tengo noticias acerca de si otros hombres se han chocado con estas circunstancias macro-eco-sociales, y esta duda me desvela. Sinceramente, se me hace tan increíble que aquello sea cierto como que sea falso.
Lo único cierto, lo que no podría dejar de concebir como singular y propio, es que asistimos al un claro caso de histeria colectiva. Asistimos, repito, al chabacano solaz de revolcarnos en las eses de lo adecuado sin detenernos una milésima a reflexionar sobre este hecho, tan convencidos estamos como el hornero del método para construir su casa.
Los hechos no dejan de señalarnos que el camino está errado, ¿y que hacemos? Insistimos en lo mismo.
La Hisorica Histeria.
Clínicamente la histeria ha sido definida como “…una afección psicológica que pertenece al grupo de las neurosis y que padece el uno por ciento de la población mundial. Se encuadra dentro de los trastornos de somatización y se manifiesta en el paciente en forma de una angustia al suponer que padece diversos problemas físicos o psíquicos.” (http://es.wikipedia.org/wiki/Histeria).