Se conoce como sordera a la pérdida absoluta de audición, también conocida con el nombre de cofosis. A la perdida parcial de la audición se la denomina hipoacusia.
Existen diversas causas por las cuales se puede producir la sordera.
Causas congénitas
Las causas congénitas pueden determinar la pérdida de audición en el momento del nacimiento o poco después. La pérdida de audición puede obedecer a factores hereditarios y no hereditarios, o a complicaciones durante el embarazo y el parto, entre ellas:
Causas adquiridas
Las causas adquiridas pueden provocar la pérdida de audición a cualquier edad.
La sordera es una enfermedad que no se puede detectar hasta después del nacimiento, por lo que se recomienda hacer los estudios adecuados durante el primer mes de vida del bebé. Estos estudios son:
En caso de que no se hayan realizado los estudios, los cuales no son obligatorios pero se recomiendan para descartar la enfermedad y poder empezar a tratarla, se debe estar atento a las respuestas del niño frente a los diferentes sonidos.
Si el niño padece de sordera se recomienda realizar un tratamiento inmediato luego de la detección para poder ayudar a que se mejore la calidad de vida lo antes posible.
En primer instancia se recomienda que se le trasmita el sonido mediante las vibraciones del pecho de la mamá por ejemplo al momento de lactar, no hay que hacerlo ajeno a los sonidos, sino todo lo contrario.
El tratamiento se debe llevar de manera multidisciplinaria entre el pediatra, el otorrino, el psicólogo y el audioprotesista.
Existe un dispositivo electrónico que puede ayudar en el tratamiento conocido como el implante coclear.
El implante coclear es un dispositivo electrónico que ayuda a las personas a escuchar. Se coloca mediante cirugía, realizada por médicos especializados.
Luego de colocado el implante se debe seguir un tratamiento adecuado que acompañe el buen funcionamiento del dispositivo y la adaptación de la persona al uso del mismo.
Para esto es necesario contar con la ayuda del otorrino, el fonoaudiólogo y el audioprotesista.
Se recomienda que los niños implantados realicen el tratamiento adecuado para poder acceder al escucha y el habla de manera adecuada y así mejorar su calidad de vida desde temprana edad.
Es necesario que al momento del embarazo se hagan los estudios adecuados para prevenir enfermedades que puedan generar sordera en el bebé.
Prevenir es saber de la existencia de las enfermedades, tomar conciencia y procurar no ocasionarlas.
Si te gustó el post te invito a pasar por mi blog https://concienciapreventiva.wordpress.com/
Existen diversas causas por las cuales se puede producir la sordera.
Causas congénitas
Las causas congénitas pueden determinar la pérdida de audición en el momento del nacimiento o poco después. La pérdida de audición puede obedecer a factores hereditarios y no hereditarios, o a complicaciones durante el embarazo y el parto, entre ellas:
- rubéola materna, sífilis u otras infecciones durante el embarazo;
- bajo peso al nacer;
- asfixia del parto (falta de oxígeno en el momento del parto);
- uso inadecuado de ciertos medicamentos como aminoglucósidos, medicamentos citotóxicos, antipalúdicos y diuréticos;
- ictericia grave durante el período neonatal, que puede lesionar el nervio auditivo del recién nacido.
Causas adquiridas
Las causas adquiridas pueden provocar la pérdida de audición a cualquier edad.
- algunas enfermedades infecciosas, por ejemplo la meningitis, el sarampión y la parotiditis;
- la infección crónica del oído;
- la presencia de líquido en el oído (otitis media);
- el uso de algunos medicamentos, como antibióticos y antipalúdicos;
- los traumatismos craneoencefálicos o de los oídos.
La sordera es una enfermedad que no se puede detectar hasta después del nacimiento, por lo que se recomienda hacer los estudios adecuados durante el primer mes de vida del bebé. Estos estudios son:
- Otoemisiones acústicas (OEA): evalúa el funcionamiento del oído interno cuando es estimulado. Es una prueba muy sencilla que sirve para el cribado de la sordera en el recién nacido y que debería realizarse a todos los bebés al nacer.
- Potenciales auditivos evocados (PEA): examina la respuesta eléctrica del cerebro al sonido para evaluar si el oído funciona correctamente. Es la prueba que da el diagnóstico definitivo.
En caso de que no se hayan realizado los estudios, los cuales no son obligatorios pero se recomiendan para descartar la enfermedad y poder empezar a tratarla, se debe estar atento a las respuestas del niño frente a los diferentes sonidos.
Si el niño padece de sordera se recomienda realizar un tratamiento inmediato luego de la detección para poder ayudar a que se mejore la calidad de vida lo antes posible.
En primer instancia se recomienda que se le trasmita el sonido mediante las vibraciones del pecho de la mamá por ejemplo al momento de lactar, no hay que hacerlo ajeno a los sonidos, sino todo lo contrario.
El tratamiento se debe llevar de manera multidisciplinaria entre el pediatra, el otorrino, el psicólogo y el audioprotesista.
Existe un dispositivo electrónico que puede ayudar en el tratamiento conocido como el implante coclear.
El implante coclear es un dispositivo electrónico que ayuda a las personas a escuchar. Se coloca mediante cirugía, realizada por médicos especializados.
Luego de colocado el implante se debe seguir un tratamiento adecuado que acompañe el buen funcionamiento del dispositivo y la adaptación de la persona al uso del mismo.
Para esto es necesario contar con la ayuda del otorrino, el fonoaudiólogo y el audioprotesista.
Se recomienda que los niños implantados realicen el tratamiento adecuado para poder acceder al escucha y el habla de manera adecuada y así mejorar su calidad de vida desde temprana edad.
Es necesario que al momento del embarazo se hagan los estudios adecuados para prevenir enfermedades que puedan generar sordera en el bebé.
Prevenir es saber de la existencia de las enfermedades, tomar conciencia y procurar no ocasionarlas.
Si te gustó el post te invito a pasar por mi blog https://concienciapreventiva.wordpress.com/