¿Te has preguntado alguna vez realmente para qué sirve el colegio? ¿Has analizado la relevancia de la educación que recibiste antes o de la educación actual que das a tus hijos? ¿Cómo sería la vida de las personas si no fueran al colegio?
¿Alguna vez tuviste sueños (o pesadillas) en los que volvías al colegio, te reencontrabas con viejas amistades o de repente te hallabas dentro de un aula en medio de un examen del cual no sabes nada?
¿Cómo te sentirías si tuvieras que volver al colegio a pasar clases siendo ya una persona adulta, con profesión e incluso con familia?
Parece descabellado, surrealista, y algo que sólo ocurre en las películas pero es una historia real y le pasó a Daniel, un tipo boliviano de 30 años. Bueno, resulta que este tal Daniel… ¡soy yo! el autor de este post. Y no...no tengo 40. Sólo fue por dar dramatismo.
Y ya te digo, volver al colegio a los 30 años es de las locuras más descabelladas que jamás imaginé. Volviendo al colegio, he cumplido el sueño de muchos y la peor pesadilla de otros.
Conoce mi historia…
¿CÓMO ES POSIBLE QUE UN ADULTO DE 30 AÑOS VUELVA AL COLEGIO?
Pues son cosas que sólo pueden pasar en Bolivia. En el país de las maravillas todo es posible :p Son muchas cosas, factores y circunstancias que se juntaron de manera divina para dar lugar a tan insólita situación.
Para no hacerlo muy largo voy a resumir: Solamente quería sacar unos certificados que quedaron pendientes por muchos años para así poder reinsertarme en la sociedad (¡ja! ¿Qué m!3rdas estaría pensando?) después de haber estado vagabundeando por el mundo, y así poder obtener un trabajo normal. (Realmente ¿Qué put@ m!3rda estaría pensando?). Sí pues, de alguna manera tenía yo miedo a emprender mis propios proyectos (sumado a eso la presión familiar), y tuve la intención nomás de apoyarme en un título académico de una de las carreras que estudié y optar por algo de la oferta laboral del mercado. (Una m!erda, sí. Pero ese es un tema aparte a tocar en otro momento)
La cuestión es que después de tantos trámites odiosos y morosos, en lugar de que me dieran mi título de bachiller me dieron un papel con mi condena por escrito de la Dirección Departamental de Educación de mi ciudad (Cochabamba, Bolivia): Debía regresar al colegio, para tener una libreta escolar faltante y subsanar mi problema burocrático. ¿Qué diablos pasó? Fue por una movida ocurrida en el año 1999-2000 en la que (¿ilegalmente?) fui traspasado a medio año de un colegio de sistema norteamericano a uno boliviano. Creímos que aquella movida no tendría trascendencia ni significaría problema alguno. Pero recién muchos años más tarde pudimos ver los efectos de haber hecho esas movidas, y aquello que creíamos que no tendríamos problemas, para la ley sí hubo problemas…y muchos.
Y así nomás. Ya habiendo vencido todas las materias en la universidad, ya habiendo viajado mucho, ya incluso habiendo trabajado en trabajos “anormales”…Para reinsertarme en la sociedad y concluir los pendientes debía primero volver al colegio y salir legalmente bachiller para poder recién después tramitar mi título profesional y de ahí con mi título recién poder optar por un trabajo del mercado laboral. (Lo sé, es una estupidez, los títulos no te garantizan trabajo, y hay mucha gente sin título que trabaja muy bien. ¡Pero te estoy diciendo que tenía miedo a hacer lo mío! ¡Tenía presión! En fin este también es un tema aparte, que podemos tocar en otro post.)
Si quieres saber más detalles de esta parte burocrática de mi historia, puedes leer los siguientes artículos. Mi historia ha salido en varios medios de comunicación escritos de Bolivia.
Este es el más reciente artículo que salió de mi historia, en Agencia de Noticias FIDES: DANIEL VOLVIÓ A LAS AULAS A LOS 30 AÑOS: ''AÚN ME PREGUNTO PARA QUÉ SIRVIÓ EL COLEGIO''
Este otro es de la Revista Miradas del diario PAGINA 7: Tengo 30 y volví al colegio
Y este es del diario OPINION: ”Tengo 30 años y he vuelto al colegio...”.
Y acá un reportaje hecho por NOTICIEROS AL DIA del canal BOLIVISION:
LA EXPERIENCIA DE VOLVER AL COLEGIO A LOS 30 AÑOS
¿Qué te puedo decir?
¡Al principio una m!3rda! No me acostumbraba a la idea de que tenía que hacer que pasar por eso. Perdí a mi pareja de entonces por esa razón. (C0juda estúpida) y también a mis padres no les hizo mucha gracia. Claro, ningún padre quiere tener un hijo que apenas está ubicándose en la vida y de paso regresa al colegio a sus 30 años.
Estaba muy avergonzado y quería que nadie se entere de esto. Hasta que un día me dejé de [email protected] y grité al mundo “TENGO 30 AÑOS Y HE VUELTO AL COLEGIO”
Fue el más solemne acto de salir virtualmente del closet, liberándome de toda vergüenza sirviéndome del más glorioso humor. Y pues, desde ese momento decidí verle el lado bueno a todo el asunto y como una experiencia que ya muchos y muchas quisieran tener. “Qué no daría yo por volver al colegio”, me dijeron algunas personas, mientras que otras “Ni en ped0 volvería al colegio, ha sido horrible”.
Si bien no fui estudiante a tiempo completo, tuve que ir muchas veces al colegio a hablar con los profesores, y también a asistir algunas clases de materias que no entendía. Fue rara la sensación de volver aquellas materias de las cuales juré nunca más volver a ver en mi vida cuando salí bachiller en 2003.
La experiencia tuvo de todo. Situaciones extrañas que solo un adulto de 30 años puede vivir rodeado de jóvenes a los que les dobla la edad. Pude interactuar con otra generación de estudiantes con una forma de pensar muy diferente, pero al mismo tiempo similar en cuanto a sentirse inadaptados e incomprendidos por el mundo moderno.
Creí que terminaría el colegio en solo tres meses, como sólo era estudiar y dar exámenes. Pero al final me tomó todo el año 2015, gracias a la put@ procrastinación, (el mal de nuestro siglo) y porque andaba haciendo muchas otras cosas paralelamente, sin saber exactamente a dónde ir. Fue casi como asistir todo un año escolar entero. Incluso fui invitado a la fiesta de graduación por el director buena onda, estaba por aceptar tan surrealista propuesta, pero igual los padres de familia de la promo se opusieron a ello.
GRANDES COSAS QUE APRENDÍ EN MI EXPERIENCIA "Aún me pregunto para qué sirve el colegio"
Aprendí muchas cosas. Fue interesante volver a ver aquellas materias colegiales 12 años después. Pero esas precisamente no fueron el aprendizaje, sino aquellas cosas que van más allá de los contenidos, textos y lecciones de los profes.
(¿puedes encontrarme en la foto?)
En mis años de infancia siempre me pregunté cosas como “¿Para qué sirve el colegio? ¿para qué tengo que ir al colegio? ¿Qué es la educación?” Son preguntas que nunca tuvieron respuesta, y con los años desaparecieron las preguntas con mis viajes y al verme inserto en mis quehaceres de la vida adulta.
El hecho de haber regresado al cole a mis 30 años, con una visión más madura de las cosas, con la mente más abierta y mundo viajado, me permitió observar y analizar la realidad del colegio y preguntarme sobre su verdadera utilidad. Para mi sorpresa esas preguntas de mi infancia nunca habían desaparecido de mi mente, al contrario, regresaron con más fuerza. Entonces aparte de tener que cumplir la misión de salir bachiller, también emprendí la misión de encontrar las respuestas a mis preguntas más profundas de la vida y del colegio.
GRACIAS POR LEER!!
)
Si te gustó mi historia...compartela. Quiero que gente de otros paises conozca mi insólita historia y sobre las cagadas burocráticas que ocurren acá en Bolivia (y seguramente tambien en otros paises)
¿Alguna vez tuviste sueños (o pesadillas) en los que volvías al colegio, te reencontrabas con viejas amistades o de repente te hallabas dentro de un aula en medio de un examen del cual no sabes nada?
¿Cómo te sentirías si tuvieras que volver al colegio a pasar clases siendo ya una persona adulta, con profesión e incluso con familia?
Parece descabellado, surrealista, y algo que sólo ocurre en las películas pero es una historia real y le pasó a Daniel, un tipo boliviano de 30 años. Bueno, resulta que este tal Daniel… ¡soy yo! el autor de este post. Y no...no tengo 40. Sólo fue por dar dramatismo.
Y ya te digo, volver al colegio a los 30 años es de las locuras más descabelladas que jamás imaginé. Volviendo al colegio, he cumplido el sueño de muchos y la peor pesadilla de otros.
Conoce mi historia…
¿CÓMO ES POSIBLE QUE UN ADULTO DE 30 AÑOS VUELVA AL COLEGIO?
Pues son cosas que sólo pueden pasar en Bolivia. En el país de las maravillas todo es posible :p Son muchas cosas, factores y circunstancias que se juntaron de manera divina para dar lugar a tan insólita situación.
Para no hacerlo muy largo voy a resumir: Solamente quería sacar unos certificados que quedaron pendientes por muchos años para así poder reinsertarme en la sociedad (¡ja! ¿Qué m!3rdas estaría pensando?) después de haber estado vagabundeando por el mundo, y así poder obtener un trabajo normal. (Realmente ¿Qué put@ m!3rda estaría pensando?). Sí pues, de alguna manera tenía yo miedo a emprender mis propios proyectos (sumado a eso la presión familiar), y tuve la intención nomás de apoyarme en un título académico de una de las carreras que estudié y optar por algo de la oferta laboral del mercado. (Una m!erda, sí. Pero ese es un tema aparte a tocar en otro momento)
La cuestión es que después de tantos trámites odiosos y morosos, en lugar de que me dieran mi título de bachiller me dieron un papel con mi condena por escrito de la Dirección Departamental de Educación de mi ciudad (Cochabamba, Bolivia): Debía regresar al colegio, para tener una libreta escolar faltante y subsanar mi problema burocrático. ¿Qué diablos pasó? Fue por una movida ocurrida en el año 1999-2000 en la que (¿ilegalmente?) fui traspasado a medio año de un colegio de sistema norteamericano a uno boliviano. Creímos que aquella movida no tendría trascendencia ni significaría problema alguno. Pero recién muchos años más tarde pudimos ver los efectos de haber hecho esas movidas, y aquello que creíamos que no tendríamos problemas, para la ley sí hubo problemas…y muchos.
Y así nomás. Ya habiendo vencido todas las materias en la universidad, ya habiendo viajado mucho, ya incluso habiendo trabajado en trabajos “anormales”…Para reinsertarme en la sociedad y concluir los pendientes debía primero volver al colegio y salir legalmente bachiller para poder recién después tramitar mi título profesional y de ahí con mi título recién poder optar por un trabajo del mercado laboral. (Lo sé, es una estupidez, los títulos no te garantizan trabajo, y hay mucha gente sin título que trabaja muy bien. ¡Pero te estoy diciendo que tenía miedo a hacer lo mío! ¡Tenía presión! En fin este también es un tema aparte, que podemos tocar en otro post.)
Si quieres saber más detalles de esta parte burocrática de mi historia, puedes leer los siguientes artículos. Mi historia ha salido en varios medios de comunicación escritos de Bolivia.
Este es el más reciente artículo que salió de mi historia, en Agencia de Noticias FIDES: DANIEL VOLVIÓ A LAS AULAS A LOS 30 AÑOS: ''AÚN ME PREGUNTO PARA QUÉ SIRVIÓ EL COLEGIO''
Este otro es de la Revista Miradas del diario PAGINA 7: Tengo 30 y volví al colegio
Y este es del diario OPINION: ”Tengo 30 años y he vuelto al colegio...”.
Y acá un reportaje hecho por NOTICIEROS AL DIA del canal BOLIVISION:
LA EXPERIENCIA DE VOLVER AL COLEGIO A LOS 30 AÑOS
¿Qué te puedo decir?
¡Al principio una m!3rda! No me acostumbraba a la idea de que tenía que hacer que pasar por eso. Perdí a mi pareja de entonces por esa razón. (C0juda estúpida) y también a mis padres no les hizo mucha gracia. Claro, ningún padre quiere tener un hijo que apenas está ubicándose en la vida y de paso regresa al colegio a sus 30 años.
Estaba muy avergonzado y quería que nadie se entere de esto. Hasta que un día me dejé de [email protected] y grité al mundo “TENGO 30 AÑOS Y HE VUELTO AL COLEGIO”
Fue el más solemne acto de salir virtualmente del closet, liberándome de toda vergüenza sirviéndome del más glorioso humor. Y pues, desde ese momento decidí verle el lado bueno a todo el asunto y como una experiencia que ya muchos y muchas quisieran tener. “Qué no daría yo por volver al colegio”, me dijeron algunas personas, mientras que otras “Ni en ped0 volvería al colegio, ha sido horrible”.
Si bien no fui estudiante a tiempo completo, tuve que ir muchas veces al colegio a hablar con los profesores, y también a asistir algunas clases de materias que no entendía. Fue rara la sensación de volver aquellas materias de las cuales juré nunca más volver a ver en mi vida cuando salí bachiller en 2003.
La experiencia tuvo de todo. Situaciones extrañas que solo un adulto de 30 años puede vivir rodeado de jóvenes a los que les dobla la edad. Pude interactuar con otra generación de estudiantes con una forma de pensar muy diferente, pero al mismo tiempo similar en cuanto a sentirse inadaptados e incomprendidos por el mundo moderno.
Creí que terminaría el colegio en solo tres meses, como sólo era estudiar y dar exámenes. Pero al final me tomó todo el año 2015, gracias a la put@ procrastinación, (el mal de nuestro siglo) y porque andaba haciendo muchas otras cosas paralelamente, sin saber exactamente a dónde ir. Fue casi como asistir todo un año escolar entero. Incluso fui invitado a la fiesta de graduación por el director buena onda, estaba por aceptar tan surrealista propuesta, pero igual los padres de familia de la promo se opusieron a ello.
GRANDES COSAS QUE APRENDÍ EN MI EXPERIENCIA "Aún me pregunto para qué sirve el colegio"
Aprendí muchas cosas. Fue interesante volver a ver aquellas materias colegiales 12 años después. Pero esas precisamente no fueron el aprendizaje, sino aquellas cosas que van más allá de los contenidos, textos y lecciones de los profes.
(¿puedes encontrarme en la foto?)
En mis años de infancia siempre me pregunté cosas como “¿Para qué sirve el colegio? ¿para qué tengo que ir al colegio? ¿Qué es la educación?” Son preguntas que nunca tuvieron respuesta, y con los años desaparecieron las preguntas con mis viajes y al verme inserto en mis quehaceres de la vida adulta.
El hecho de haber regresado al cole a mis 30 años, con una visión más madura de las cosas, con la mente más abierta y mundo viajado, me permitió observar y analizar la realidad del colegio y preguntarme sobre su verdadera utilidad. Para mi sorpresa esas preguntas de mi infancia nunca habían desaparecido de mi mente, al contrario, regresaron con más fuerza. Entonces aparte de tener que cumplir la misión de salir bachiller, también emprendí la misión de encontrar las respuestas a mis preguntas más profundas de la vida y del colegio.
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Y LEER LAS COSAS QUE APRENDI EN MI VUELTA AL COLE (Y QUE NADA TIENEN QUE VER CON LOS CONTENIDOS AVANZADOS EN AULA)
GRACIAS POR LEER!!

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Si te gustó mi historia...compartela. Quiero que gente de otros paises conozca mi insólita historia y sobre las cagadas burocráticas que ocurren acá en Bolivia (y seguramente tambien en otros paises)