¿Alguna vez te has preguntado el efecto que tienen tus piernas al captar la atención masculina? No hay duda que uno de los momentos cruciales donde las extremidades inferiores femeninas son más visibles, es cuando estás sentada. ¿Qué pueden hacer al respecto….? ¡Y los caballeros, atentos a estos tips, pues les conviene no pasarlos por alto!
Hay muchas formas de ubicar las piernas cuando se está sentado: ligeramente separadas, con los tobillos cruzados, las dos rodillas juntas, una “enroscada” contra la otra… pero la que verdaderamente coquetea directamente es la clásica “una sobre la otra” (como la que ilustra este artículo). Ahora bien, ¿Qué puede tener de particular esta postura…? es evidente: los muslos, al estar en tensión uno contra otro, se vuelven más tensos y provocativos; la rodilla sobre la que descansa la pierna hace que la pantorrilla goce del mismo beneficio visual; y el “mostrar” ambos muslos a la vez hace la pose aún más sensual.
Pero la cosa no termina ahí. Y como siempre hay que aprender algo nuevo, entonces aprendamos sobre los maléolos, que son los ejes que proyectan los tobillos hacia adentro. Imaginen esos presos de alta seguridad en las películas, que tienen unas esposas en los pies… pues esas cadenas que van de un tobillo a otro, son la ubicación exacta de los maléolos… ¿Y para qué sirven?, preguntarán ustedes. La respuesta: sirven para seducir.
Está comprobado que en la medida que entramos en empatía con una persona, nuestros maléolos se abrirán poco a poco a él o ella, inclusive sin que nosotros mismos nos demos cuenta. Así, las puntas de los dedos de los pies totalmente al frente (o incluso torcidas hacia adentro), será una señal de cerramiento y rechazo.
]
En el caso de las piernas cruzadas una encima de la otra, debes estar segura que el maléolo del tobillo que está en el aire, apunte en la dirección del objeto de tu deseo. En el caso de la chica de la foto, su “presa” debería estar sentado a su derecha
.
Hay muchas formas de ubicar las piernas cuando se está sentado: ligeramente separadas, con los tobillos cruzados, las dos rodillas juntas, una “enroscada” contra la otra… pero la que verdaderamente coquetea directamente es la clásica “una sobre la otra” (como la que ilustra este artículo). Ahora bien, ¿Qué puede tener de particular esta postura…? es evidente: los muslos, al estar en tensión uno contra otro, se vuelven más tensos y provocativos; la rodilla sobre la que descansa la pierna hace que la pantorrilla goce del mismo beneficio visual; y el “mostrar” ambos muslos a la vez hace la pose aún más sensual.
Pero la cosa no termina ahí. Y como siempre hay que aprender algo nuevo, entonces aprendamos sobre los maléolos, que son los ejes que proyectan los tobillos hacia adentro. Imaginen esos presos de alta seguridad en las películas, que tienen unas esposas en los pies… pues esas cadenas que van de un tobillo a otro, son la ubicación exacta de los maléolos… ¿Y para qué sirven?, preguntarán ustedes. La respuesta: sirven para seducir.
Está comprobado que en la medida que entramos en empatía con una persona, nuestros maléolos se abrirán poco a poco a él o ella, inclusive sin que nosotros mismos nos demos cuenta. Así, las puntas de los dedos de los pies totalmente al frente (o incluso torcidas hacia adentro), será una señal de cerramiento y rechazo.
]
En el caso de las piernas cruzadas una encima de la otra, debes estar segura que el maléolo del tobillo que está en el aire, apunte en la dirección del objeto de tu deseo. En el caso de la chica de la foto, su “presa” debería estar sentado a su derecha
Espero que les aya gustado comenten y punteen si les gusto