Cuando nació en Alberti, Atilio Costa Febre era uno de los 12 mil habitantes que tenía un pueblo en el que reina la tranquilidad pero que es muy futbolero.
Atilio viene de cuna bostera, su familia es enteramente hincha de Boca y él viajaba a Buenos Aires los fines de semana en el Ferrocarril para ver a su equipo cuando jugaba en la Bombonera.
Solía jugar al fútbol en las cercanías del Lago con la camiseta de Boca puesta y gritaba los goles, como si ya estuviera relatando. También se lo escuchaba nombrar a los jugadores de Boca cuando jugaba en el patio de tierra de la casa de su abuela, lugar en el que vivió luego de la separación de sus padres.
La madre de Lito tenía 10 hermanos que eran hinchas de River, de Boca y de Independiente. El bostero relator tenía mucho afinidad con su tío xeneize y de ahí se inclinó para esos horribles colores azul y amarillo.
LA JUVENTUD.
Atilio hizo muchas cosas antes de comenzar a relatar la campaña de River. A los 14 años comenzó a trabajar en la Radio de su pueblo que se llamaba Radiodifusora Alberti. Su primera experiencia fue positiva y eso le dio ánimo paracontinuar con la carrera. Claro que su trabajo era muy sencillo porque solo tenía que leer La Razón y repetir lo que decía el periódico.
No vamos a meternos con la sexualidad de Bosta Febre, pero nunca estuvieron claros sus gustos.
SE VINO A LA CAPITAL FEDERAL.
Ni bien tocó el suelo porteño, Costa Febre comenzó a trabajar como conexión en Ascenso por 3, una impresentable transmisión de partidos de ascenso., que se emitía por Radio Colonia y ensuciaban el aire con conexiones malísimas de las que participaba el relator bostero.
MERCENERIO Y MILLONARIO
Cuando comenzó a relatar a River en 1991, nadie pensó que el relator se iba a convertir en un monstruo sin principio, sin ética y sin amor a una camiseta que le ha matado el hambre y que gracias a la extorsión le dio la posibilidad de comprarse una muy buena casa en Olivos, muy cerca de la quinta presidencial.
Alfredo Davicce fue el encargado de comenzar alimentando al hombre de sentimientos xeneizes. En su primer momento comenzó llevándose de River un monto cercano a los 10 mil pesos.
Dicha cifra se fue incrementando hasta que en la época de José María Aguilar llegó a presentar facturas por 60 mil pesos y viajar en el avión de los jugadores para no pagar los pasajes al exterior.
Su figura fue creciendo y las personas que trabajaban con él se cansaron del trato y de los manejos egoístas del dinero. Todos los que trabajan con Bosta Febre ninguno cobra un sueldo, todos deben conseguir publicidades.
En las épocas de elecciones levanta una fortuna incalculable. Cuando asentó las transmisiones radiales, comenzó a darle forma a un programa de televisión que era malísimo.
Las escenografías eran feas y las imágenes para vestir el programa era todas prestadas por diferentes medios. Bosta Febre se aprovechaba de las buenas relaciones de sus productores con algunos medios para vivir de arriba.
También tuvo el curro de la Revista, donde conoció a un socio común. SE JUNTARON DOS RATAS. Incandela es un estafador, Bosta Febre un extorsionador y un mercenario… juntos hacen una dupla letal para los políticos de River.
Bosta Febre hizo una campaña abierta para Rodolfo D´Onofrío en las últimas elecciones, pero le sacó 100 mil pesos a la Tota Caselli, 45 mil pesos a Kiper, 60 mil pesos a Hugo Santilli y algunas monedas a Mera Figueroa.
Mientras, Incandela paseaba por los bunker cobrando 15 mil pesos la página y dependiendo la cara 25 o 30 mil pesos por la doble.
Incandela cobró 10 mil pesos por mes de Caselli, 25 mil pesos de D´Onofrío, le sacó plata a Cavallero, Kipper, Mera, Roncagliolo, Matías Patanían y muchos otros políticos de poca monta.
Carlos Avila fue otro de los perjudicados, ya que le dio dinero pero nunca el relator se portó bien con él. Cuando Avila se bajó de la candidatura, comenzó hablar barbaridades del ex Torneos y Competencias.
Tan garca resultó Bosta Febre que lo que él conseguía para la Revista se lo quedaba, pero lo que conseguía su socio el funebrero (igual que Calvari, Incandela es de Chacarita) lo tenía que repartir.
Bosta Febre terminó arreglando con Passarella y por eso es casi un vocero, no crítica al Kaiser como criticaba a José María Aguilar, quien le dio una posición económica que no tiene todo el mundo.
El relator es tan cagón que ni siquiera sabe manejar, tiene un auto importado y se lo maneja un chofer (o pareja).
Explotador, mercenario, soberbio, extorsionador y Bostero, todos atributos negativos para un ser nefasto, que debe desaparecer de River porque no le hace bien.
Aparte de River se nace, no se hace y menos hacerse por dinero, no alcanza insultando por Radio cuando se grita un gol clave para disimular… Todo el mundo sabe que sos un bostero asqueroso.