El combate naval de Angamos fue un enfrentamiento naval de la Guerra del Pacífico. Se produjo el miércoles 8 de
octubre de 1879 y en él se enfrentaron los buques peruanos Huáscar y Unión contra los buques chilenos Cochrane,
Blanco Encalada, Loa y Covadonga.
[] La captura del Huáscar por parte de la Escuadra chilena fue decisiva para la
obtención del dominio marítimo y marca el fin de la campaña naval de la Guerra del Pacífico.
ANTECEDENTES
El monitor peruano Huáscar se encontraba en su 5ª
expedición sobre las costas chilenas junto con la
corbeta Unión, en un convoy al mando del
contraalmirante Miguel Grau Seminario. Ambos
buques fueron vistos al sur de Huasco el 4 de octubre
en la mañana y la noticia llegó a Antofagasta y a
Santiago de Chile por telégrafo. El 6 de octubre, la red
telegráfica chilena informó que los buques peruanos
estaban en Chañaral y navegaban al norte. Los buques
peruanos avistaron luces en la noche del 7 de octubre
en Antofagasta y el Huáscar ingresó al puerto a la 1,
pero al no encontrar ningún buque chileno, se retiró a
las 2 y se reunió con la Unión en punta Tetas, al norte
de Antofagasta, a las 3:15.
La caza del Huáscar
El 20 de septiembre había zarpado desde Valparaíso un convoy de tropas de 2.740 hombres en los transportes Matías
Cousiño, Toltén, Huanay, Paquete de Maule, Santa Lucía y Limarí, escoltado por el blindado Cochrane, la corbeta
O'Higgins y los transportes artillados Amazonas y Loa. Todos estos buques habían sido reparados recientemente. El
convoy arribó a Antofagasta el 25 y desembarcó a partir del 26, en la escudera :v mientras, ese día llegó el Cochrane
a Mejillones para proteger al blindado Blanco Encalada, que estaba en mantenimiento en ese puerto, a diferencia de
los demás buques chilenos que lo hicieron en Valparaíso. En el Amazonas viajaba el Capitán de Navío Galvarino
Riveros Cárdenas, recién nombrado Comandante en Jefe de la Escuadra de Chile. El Comandante Riveros había
recibido instrucciones del gobierno el 17 de septiembre, firmadas por el Ministro del Interior Domingo Santa María,
sobre incursionar de inmediato sobre Arica en un período de doce días, y apoyar, luego, la invasión del territorio
peruano.
Comandante Miguel Grau Seminario,
Marina de Guerra del Perú.
En la noche del 26 de septiembre hubo una junta de guerra en Antofagasta
presidida por Rafael Sotomayor, Ministro de Guerra y Marina en campaña.
En la junta se concluyó que era posible efectuar una expedición del ejército
en territorio peruano con toda la escuadra escoltando el convoy. Se formaron
dos divisones: la 1ª División, al mando del propio Riveros y conformada por
los buques Blanco Encalada, Covadonga y Matías Cousiño; y la 2ª División,
al mando del Capitán de Fragata Juan José Latorre Benavente, conformada
por el Cochrane, O'Higgins y Loa. Latorre había sido nombrado, días atrás,
comandante del Cochrane y su división estaba conformada por los buques
más rápidos.
El 28 de septiembre, el Comandante Riveros asumió el mando del Blanco
Encalada, al mismo tiempo que renunciaba el Capitán de Navío Juan Esteban
López, su comandante desde antes de la guerra. Ese mismo día, zarpaba de
Mejillones el transporte artillado Amazonas, al mando del Capitán de Fragata
Manuel Thomson, para ir a Panamá a dar caza al transporte peruano Oroya,
del que se sabía navegaba a Panamá a recoger un cargamento de armas, razón
por la cual el capitán Thomson no estuvo en la caza del Huáscar. La noticia
recibida el 30, era que sólo el Huáscar estaba en Arica.
El miércoles 1 de octubre, la escuadra Chilena se reunió en Mejillones y el
Comandante Riveros realizó un Consejo de guerra, en donde se acordó que la
escuadra zarparía el 2 de octubre a las 1.20, navegaría lejos de la costa y se
situaría a 50 millas de Arica. En este punto, se prepararían las lanchas a vapor
de los blindados, armadas con torpedos de botalón y la escuadra navegaría
detrás de ellos hasta llegar a 6 millas del puerto, mientras las lanchas
intentarían torpedear, protegidas por la noche, a los buques peruanos. Si el
ataque tuviera éxito, la escuadra atacaría los buques que quedasen y las
baterías de tierra. Si el ataque fracasara, los blindados atacarían al Huáscar o
cualquier otro buque de guerra y el resto, atacaría las baterías. Si no hubiera
ningún buque, se debería mandar a la 2ª División junto con el Matías Cousiño
a recorrer los puertos peruanos hasta el Callao a buscar al Huáscar, mientras
el Blanco Encalada y la Covadonga regresarían a Antofagasta.
La escuadra zarpó el 2 de octubre como estaba acordado. El 3 se les unió el
Loa, que trajo la noticia desde Tocopilla de que el Huáscar y la Unión habían
salido de Arica llevando tropas a Iquique y luego, supuestamente al sur, pero
Riveros decidió seguir con su plan. Se planeó que las lanchas atacaran la
madrugada del 4, pero un accidente en la maniobra del Blanco Encalada,
retardó el ataque un día. A las 15.30 del día 4 se inicia la aproximación a
Arica, con el Loa remolcando a las lanchas para el ataque, planeado a las 2.00 del día 5, pero se largó a las lanchas a
las 3.00 y se calculó mal la distancia; las lanchas no llegaron y Riveros ordenó el regreso de las lanchas a las 5.00. Se
reconoció el puerto y de unos pescadores se obtuvo la noticia de que el Huáscar y la Unión estaban en el sur. A las
8.00 se realizó un nuevo Consejo de guerra a bordo del Blanco, determinándose que la 2ª División navegase directo a
Mejillones, fuera de la costa y con escala en Tocopilla, mientras la 1ª División debía regresar a Arica a las 18.00 e
intentar torpedear a la cañonera Pilcomayo.
A las 9.30 del 10 de noviembre, zarpó de Arica la cañonera peruana Pilcomayo por órdenes del Presidente Mariano
Ignacio Prado para reconocer a la escuadra chilena, lo que realizó a las 10 horas. A las 9.50, se separó del convoy
chileno la cañonera Covadonga y luego la corbeta O'Higgins. Se desató un combate entre la Pilcomayo y la
O'Higgins a 6 millas de Arica, entre las 10.30 y 11.30, en el cual la Pilcomayo disparó 21 tiros y la O'Higgins
respondió con 16 tiros. Riveros desistió de intentar torpedear a la Pilcomayo por la poca confianza en el poder
efectivo de los torpedos de botalón y su división viajó directo a Mejillones.
En la noche del 6 de octubre, arribó a Mejillones la 2ª División de Latorre, y a las 9.40 del día 7, arribó la 1ª División
de Riveros. Ahí se estableció un plan en el cual la 1ª División debía recorrer la costa y la 2ª División debía andar
detrás de ella y a 20 millas de la costa. A las 19.00 del día 7, el ministro Sotomayor mandó un telegrama a Latorre,
pues pensaba que Riveros ya estaba navegando a Antofagasta, de cruzar frente a Mejillones a distancia de 50 millas
de la costa y dirigirse en seguida a cruzar entre Iquique y Arica. Se reunió un Consejo y Riveros ordenó a Latorre
reducir la distancia de 20 a 15 millas. Después de la reunión, la 1ª División zarpó de Mejillones a las 10.00 con la
misión de patrullar la ensenada de Antofagasta y se entabló una conversación telegráfica entre Sotomayor y Latorre,
decidiéndose que la 2ª División no se alejara más de 20 millas de Mejillones y que después se establecería en cabo
Paquica, 10 millas al norte de Tocopilla, a esperar el paso de los buques peruanos hasta la noche del 10, tras lo cual
viajaría al norte, llegando a Iquique el amanecer del 11 y el 12 en Arica, mientras el Blanco Encalada debía
continuar viaje a Valparaíso.
Se tenía la seguridad de que la 1ª División naval perseguiría los buques peruanos que se dirigían al norte y serían
interceptados por la 2ª División naval.
Persecución del Huáscar y la Unión
Al amanecer del miércoles 8 de octubre, las naves de
guerra peruanas navegaban con rumbo Norte. A las
3:30, se avistan mutuamente en rumbos opuestos, los
buques peruanos ' Huáscar y BAP Unión, al mando del
contralmirante Grau, con la 1ª División naval chilena
(Blanco Encalada, Covadonga y Matías Cousiño), al
mando del capitán Riveros, que trataban de cerrarles el
paso al norte. Identificados los humos por los vigías del
Huáscar, Grau ordenó las maniobras evasivas,
poniendo proa al oeste y luego, ordenó sucesivamente
poner proa al sudoeste y al norte. La BAP Unión
botaba, a próposito, gran cantidad de humo, por lo que
el Blanco y la Covadonga empezaron a seguirlo, dando
tiempo al Huáscar de desplazarse al norte. Recién a las
5:40, Grau identificó a los buques que lo perseguían: el
blindado Blanco Encalada, la goleta Covadonga y el
carbonero Matías Cousiño y al notar que la distancia,
que era de 6 millas, se mantenía o aumentaba, ordenó
reducir la velocidad a unos 9 nudos mientras la división
de Riveros navegaba entre 7,5 y 9 nudos.
A las 7:15, los buques peruanos divisaron otros tres
humos hacia el noroeste, en la misma dirección hacia donde navegaba la formación peruana: era la 2ª División naval
chilena, a una distancia de 22 millas, conformada por el blindado Cochrane, la corbeta O'Higgins y el transporte
artillado Loa. Grau ordenó, a las 8.30, aumentar la velocidad, llegando a 10,75 nudos y poner proa al noreste, pero el
Cochrane llegó a 12 nudos. Los buques peruanos tenían el paso al este cerrado por la costa, el Noroeste, por la
División Latorre y al Sur por la División Riveros, no quedándoles otra opción que forzar rumbo al norte.
Comprendiendo que la única posibilidad de escape estaba del lado de la corbeta Unión, mucho más rápida, Grauordenó que aprovechara su mayor andar y se dirigiese a Arica donde fondearía hasta la madrugada del 9. Ante el
escape de la Unión, los buques chilenos O'Higgins y Loa inician su persecución, dada la baja velocidad del
O'Higgins este se fue quedando atrás, ordenando al Loa seguír a la corbeta. Este, el Loa, logró en cuatro ocasiones
ponerse al costado de la Unión[2] y rompiendo fuego sobre esta con la esperanza de que se detuviera a responder y
así darle la oportunidad de acortar distancia a la O'Higgins,
más dada la amplia distancia que separaba a estos dos
buques de la O'Higgins, el comandante del Loa, Javier Molina, suspendió la persecución hasta esperar las
indicaciones del comandante de la corbeta chilena,
quien a las 19:00 desestimaría la persecución al ver que la
distancia que les llevaba la Unión no lograrían acortarla[5] permitiéndole así huir a la Unión gracias a su mayor
velocidad.
El capitán Aurelio García y García solicitó someterse a investigación por su actuación en Angamos el 14 de octubre
de 1879 para dejar claro su honor. El 30 de julio de 1880 se promulga la resolución suprema que lo absuelve de toda
responsabilidad.
MIGUEL GRAU
Hoy, hace 179 años, nació el elegido “Peruano del Milenio”: Miguel María Grau Seminario, héroe del Combate de Angamos y el paradigma a seguir por quienes pertenecen a la Marina de Guerra del Perú.
Muchos historiadores siempre han discrepado por el lugar de natalicio del también conocido como “El Caballero de los Mares”; al señalar a Sullana y a Paita como las ciudades donde vio la luz del día por primera vez.
Sin embargo, para el historiador Miguel Arturo Seminario Ojeda, el lugar donde el Peruano del Milenio abrió los ojos a la vida fue Piura, la primogénita de las ciudades fundada por Francisco Pizarro el 15 de agosto de 1532, como lo han demostrado Miguel Maticorena Estrada y José Antonio del Busto Duthurburu,.
“En ese San Miguel de su nuevo emplazamiento, en el Chilcal desde 1588, nació MIGUEL MARÍA GRAU SEMINARIO, el 27 de julio de 1834”, indica el referido intelectual, a través de la página regionaldepiura.com.pe.
Como se sabe, Miguel María Grau Seminario fue hijo del colombiano Juan Manuel Grau y Berrío, y de la piurana Luisa Seminario del Castillo. La lectura de la partida de bautismo es bastante clara para la interpretación y para afirmar sobre el lugar de su nacimiento; el sacerdote de la parroquia de San Miguel Arcángel le pone óleo y crisma, pues ya, en vista de una emergencia le había bautizado otro sacerdote radicado en Piura, donde había nacido.
Poco después del nacimiento del cuarto de los Grau Seminario, la pareja se separó, y como lo exigía el código civil vigente, los hijos quedan a vivir con el padre, hecho que más adelante lo llevaría a residir en la ciudad de Paita, este es un punto del que parten los que sin ubicarse en el tiempo de los sucesos, consideran que Grau era paiteño, de donde fue diputado por esa provincia.
El 4 de agosto de 1876 se hizo la proclamación de los diputados por Paita, el titular Miguel Grau. En aquella época, conformaban la provincia de Paita siete distritos o parroquias: Sullana, Paita, Querecotillo, Amotape, El Arenal, La Huaca y Colàn. Si Grau fue diputado por Paita fue gracias a que la Constitución de 1860 era condición para representar a una provincia, el haber nacido en el departamento donde estaba la provincia a representarse, y no había exigencia alguna en haber nacido en la jurisdicción de aquella como se exigió posteriormente.
Grau fue miembro de diversas comisiones, no solo la de marina que presidió en su momento, y no solo le preocuparon asuntos piuranos y de la marina, se le ve apoyando proyectos a favor de la población de Lima, de Moquegua y de Madre de Dios, por citar algunos lugares.
Se preocupó por la educación, los caminos, la paz y el orden social, la reforma de los códigos, la creación de nuevos ministerios y fue propuesto inclusive para presidir la Cámara de Diputados en 1879.
El 2 de agosto de 1879 pide ser relevado del ejercicio del cargo de diputado por Paita, y que en su lugar las asuma el suplente Raygada para que provincia no se perjudicase. Tuvo una muerte gloriosa en Angamos, el 8 de octubre de 1879.