Puedo escribir amor y decir: duele.
Puedo decir dolor y escribir: amo .
Pero escapan de mí las palabras,
como una manadas de cebras
ahuyentadas por leones.
Sacrificada en la ceremonia del viento
mi lengua es la yacente leona,
que deja caer en el hueco del silencio
una lágrima a modo de fisura.
Paul Leonard