Este post se habla sobre la situacion legal de la marihuana, el porque de su prohibicion, historia y usos, para sabes mas sobre la situacion medica, medicinal o terapeutica, la diferencias entre prensada y natural les invito a pasar por mis siguientes post:
¿Por qué prohibieron la marihuana?
Albert Hofmann. “Las Plantas de los Dioses.”1979.
Primero se prohibieron las bebidas de hachís en Egipto. Por otra parte fueron calificadas de paraíso artificial y peligroso.
En los EE.UU. la planta de cannabis fue prohibida por culpa de la Prohibición, porque contenía una pequeña cantidad de sustancia psicotrópica (sustancia alucinógena). Aunque se reconoce que es inofensiva para la salud (salvo si se fuma, ya que como cualquier cigarrillo clásico, desprende alquitranes que llegan a los pulmones ), su cultivo sigue estando prohibido en los EE.UU.
En realidad esta prohibición proviene más bien de un antiguo miedo a lo extranjero que los EE.UU. sufrieron durante las inmigraciones del pasado.
Por ejemplo, los chinos trajeron el Opio con ellos. Esta droga les permitía resistir condiciones de trabajo muy difíciles ( desnutrición, cansancio, dolores..) ya que entraban en un estado de trance.
Por ello los chinos se convirtieron en muy buenos trabajadores y coparon una buena parte de los empleos. Les hizo ser odiados y el opio fue prohibido.
Sin embargo cuando les tocó a los mejicanos inmigrar hacia el Sudeste de los EE.UU. y traían la marihuana con ellos.
Los americanos tuvieron miedo y prohibieron la Marihuana con una ley en 1937 que sigue estando en vigor. (Marihuana Tax Act)
Pero hoy en día es ridículo prohibir el cáñamo porque el cáñamo es en realidad cannabis que no contiene sustancia psicotrópica (THC).
Hoy en día, la variedad cultivada en Francia es la que no contiene THC. Por esto mismo su cultivo no conlleva ningún problema.
Sin embargo, en EE.UU se toman medidas ” anti-sustancia psicotrópica” ya que el cultivo sigue prohibido hoy en día por la Ley de 1937. Para ello los plantíos machos se separaban de los plantíos hembra para que no hubiera fecundación. Así las hembras no producían semillas con THC.
Sus diferentes usos fueron prohibidas poco a poco
Cáñamo o cáñamo industrial es el nombre que reciben las variedades de la planta Cannabis sativa y el nombre de la fibra que se obtiene de ellas, que tiene, entre otros, usos textiles.
Por sus virtudes esta planta acompañó al ser humano a lo largo de prácticamente toda su historia. En China se hace referencia a su explotación desde hace unos ocho mil años. En España se cultivó durante varios siglos seguidos con reconocimiento oficial especial, sirviendo para la confección de vestidos, velas navales y piezas de barcos, cordajes, papel... Las velas de Cristóbal Colón, la bandera estadounidense y los papeles con que se declaró su independencia fueron confeccionados con fibra de Cannabis.
En España, al sur de la Comunidad Valenciana, existe una ciudad, cuya historia y economía están vinculadas al cáñamo desde la Edad Media; se denomina Callosa de Segura. Esta ciudad, cuenta entre sus títulos con el de "Ciudad del Cáñamo". En ella se encuentra la mayor producción mundial de hilos cabos y redes, tanto de cáñamo como de fibras sintéticas. Y en su oferta cultural cuenta con la "Escuela de los Trabajos del Cáñamo", en la que se enseña todo el proceso, desde la plantación de la semilla, hasta la producción de hilos y cuerdas. También cuenta con el único museo del mundo dedicado a esta fibra, el " Museo Etnológico del Cáñamo y Huerta1 "
La variopinta utilidad del cáñamo y su calidad le valió en algunas épocas la consideración de planta sagrada que potencia la evolución del ser humano.
Desde el siglo V a. C. hasta finales del siglo XIX el 90% de las cuerdas y velas para navegación y muchas redes de pesca se hacían con cáñamo. Hoy sigue siendo muy utilizado en muchas embarcaciones por su gran resistencia a la humedad y a las variaciones climáticas.
La disminución de su cultivo en los países industrializados comenzó a raíz de una confusa política de prohibición de la marihuana, que afectó directamente al cáñamo, en los años 30 del siglo XX. Probablemente fue una campaña, camuflada como una defensa de la salud y de las conductas éticas, puesta en marcha por los intereses opuestos de ciertos sectores industriales estadounidenses para potenciar las nuevas fibras sintéticas como el nailon y otros polímeros para los que el cáñamo era un fuerte competidor.
Utilidades del cáñamo
Aplicaciones comunes
Se puede hablar de la utilidad del cáñamo, entre otros usos, para:
* Fibras textiles (estopa), y cordajes, de gran resistencia. Fácil y ligero de llevar
* Semillas y aceites ricos en grasas (incluyendo omega 3) y proteínas (un 34% aproximadamente).
* Combustibles ecológicos (biocombustibles), lubricantes y plásticos vegetales.
* Materiales de bioconstrucción de gran resistencia.
* Celulosa para papel.
* Aplicaciones medicinales y cosméticas de los aceites.
* Materiales aislantes, piezas plásticas y textiles para automóviles de la marca Audi y BMW, entre otras.
Ropa, comida, casa, muebles, aceite nutritivo, forraje para animales, biomasa para calefacción, jabón, champú, esteras, sacos, aislantes, plásticos, fieltros, pinturas y barnices, combustibles y lubricantes, geotextiles contra erosión, campos de cultivo para purificación de agua, enriquecedor de suelo y tutor de leguminosas, etc., son algunos de los usos que podríamos darle a esta planta hoy en día. En algunos países (Francia, Canadá, Suecia, etc.) existen industrias específicas dedicadas a la producción de derivados de calidad del cáñamo.
Interés técnico y socioecológico
Las semillas de cannabis son el alimento vegetal con mayor valor proteínico (hasta un 34%) y de ácidos grasos esenciales. Se considera el alimento más completo que se puede encontrar en una sola planta. Los ácidos grasos esenciales Omega3 y Omega9 que contiene son muy útiles en la prevención de artitis y reumatismos,
entre otro gran número de afecciones.
El cáñamo se considera la fibra textil de origen vegetal más larga, suave y resistente. La tela que se elabora con ella puede presentar diferentes calidades, a veces más áspera, y otras más suave que el algodón. También es más aislante, fresca, absorbente y duradera. Anteriormente era la fibra más utilizada y considerada el rasero o estándar para medir la calidad de las otras fibras. Una hectárea de cannabis puede producir el doble de fibra que una de algodón, y la fibra de cannabis requiere menos productos químicos durante su procesado. El cannabis no requiere de los numerosos pesticidas que se utilizan para el algodón y que estropean los suelos.
La longitud y resistencia del cáñamo aún compite con los materiales más modernos utilizados en los cordajes navales. También permite la elaboración de materiales de construcción de gran resistencia y de materiales de gran capacidad aislante.
La utilidad del cáñamo como biocombustible es de gran interés, junto a otros aceites vegetales, en especial porque el CO2 liberado de su combustión es el mismo que el consumido por la planta durante su crecimiento, lo que significa polución prácticamente nula y que el propio ciclo es capaz de reabsorber. Los biocombustibles o biodiésel pueden ser usados directamente en un motor diésel, con o sin mezcla de diésel petrolífero.
Cualquier material plástico o hecho a partir de madera puede ser emulado con éxito a partir de las plantas de cannabis, siendo además directamente biodegradable y reciclable. El aglomerado elaborado con cáñamo tiene el doble de resistencia que el de madera y sostiene mejor los clavos. Los materiales plásticos hechos a partir del cannabis son de gran resistencia, como por ejemplo la carrocería de un modelo de automóvil fabricado por Henry Ford en 1941, elaborada con cáñamo y habas de soja (ese auto utilizaba además aceite a partir de cáñamo como combustible). Ford afirmó su resistencia golpeándola con un hacha. Actualmente muchas piezas de los automóviles llevan fibra de cáñamo.
Podría servir como alternativa a la deforestación causada por la industria papelera, ya que estas plantas crecen rápidamente y se cortan cada año como otro cultivo agrario, obteniéndose un gran tonelaje anual de celulosa, fibras y aceites al mismo tiempo, sin tener que cortar árboles, de mayor impacto ecológico y más lento crecimiento. Una hectárea de cannabis puede producir el cuádruple de material que una de árboles. El papel de cáñamo es más resistente que el de pulpa de madera y no requiere ácidos ni cloro. Además puede ser reciclado de forma óptima hasta siete veces, mientras que el convencional de madera sólo hasta cuatro. La fibra de cannabis aparece en algunos productos de papel, considerado como componente de gama alta.
Además las características biológicas del cáñamo pueden utilizarse para mejorar la calidad del suelo cultivado y controlar zarzales.
La escasez de su explotación en la actualidad se debe en gran medida a la inercia de la industria. Algunas personas conocen productos de cáñamo de baja calidad y precio relativamente elevado debido a la falta de infraestructuras, que no hacen justicia a la verdadera potencialidad de sus productos.
El defensor del cannabis Jack Herer, autor de libros de referencia sobre el cáñamo y la marihuana, ofreció una fortuna a quien lograse refutar científicamente su tesis que presenta al Cannabis como solución sin parangón a numerosos problemas del mundo, incluyendo el hambre.
Uso en todo el mundo
La historia del cannabis es larga y compleja, de forma que aquí se tratará simplemente de bosquejarla.
Los tejidos hechos de fibras de cáñamo (cannabis) tienen en China una antigüedad de 6000 años. En el herbario Pen Ts’ao Ching ya se hace una clara mención de las propiedades psicotrópicas del cáñamo. Este herbario fue compilado en el siglo primero de nuestra era pero se ha atribuido de forma tradicional a un legendario emperador que vivió alrededor del año 2700 a. C.
Cannabis como medicina
Aparte de su uso universal como psicotrópico, la marihuana ha sido usada como medicina durante miles de años, con evidencias que datan de 2737 a.C. En la actualidad se usa principalmente para controlar las náuseas extremas derivadas de la quimioterapia del cáncer o del sida, así como para reducir la presión intraocular en los enfermos de glaucoma. La marcada efectividad de la marihuana fumada y del tetrahidrocannabinol (Δ9-THC) por vía oral como medicamento antináusea, así como de la marihuana fumada para tratar el glaucoma, forzó una serie de modificaciones en las leyes antidroga y la introducción de excepciones en el uso del cáñamo en ciertos casos.
El cáñamo en el hinduismo
El cáñamo ha disfrutado durante largo tiempo de un papel ritual en la India y quizá sea esta planta la que menciona el Átharva Veda como embriagante sagrado, creado junto al amrita o poción del soma (otra planta desconocida) cuando los dioses y los demonios batieron el océano de leche para extraer toda clase de bienes. Los preparados de cáñamo llamados a veces viyaia (‘victoria’, en sánscrito) son especialmente sagradas para el dios Shivá y se presentan en tres formas: bhang, una preparación de las hojas usadas en bebidas como la bhang lassi, que toman los devotos shivaístas antes de visitar templos importantes, la gañya (o botones florales) y el charas (resina pura). Estos dos últimos se fuman habitualmente en un chillum o pipa recta que se sostiene verticalmente.
Los preparados del cáñamo tuvieron un papel prominente en los ritos de adoración del dios tribal de la India pre-védica Jagannath del Jagannath Mandir en Puri, Orissa.El uso ritual del cánnabis entre los hindúes ha sido recogido por Swami Agehanandra Bharati (citado en Schleiffer, 1979).
El cáñamo es usado ampliamente por la etnomedicina asiática por ejemplo como sedante y analgésico en Tailandia y por vía tópica en las afecciones dermatológicas por los khasi' y garo de Meghalaya (India).
En Haryana (India), las hojas de cánnabis sativa se toman oralmente con miel para combatir la tos, mientras que en Nepal el jugo de las hojas del cánnabis sativa se utiliza como vulnerario.
El cáñamo en Occidente
En Occidente, el cánnabis fue mencionado por Heródoto en el siglo V a. C., cuando se dice que los misteriosos escitas lo arrojaban sobre piedras calientes en una especie de saunas y se embriagaban al inhalar los vapores. Los médicos de la antigüedad Dioscórides y Galeno mencionaron el uso del cáñamo en medicina y existen indicios de su uso como embriagante en el mundo clásico.
El cáñamo en el mundo árabe
El cáñamo adquirió la mayor importancia social y ritual en el mundo árabe, siendo Marco Polo el primero que dirigió la atención de los europeos hacia el uso del cáñamo entre los árabes del siglo XIII. Polo habló de un misterioso “viejo de la montaña” que poseía un fantástico jardín lleno de delicias, entre ellas mujeres jóvenes y bellas hacia las que llevaba a los hombres drogados convenciéndoles así de que poseía la llave del paraíso. De este modo se ganaba su fidelidad y los utilizaba como “asesinos”. Según la tradición este hombre no era otro que Hasan Sabah, la droga el hashish y la secta la de los hashishin (nombre del que deriva el término moderno de asesino).
Rudolf Gelpke ha intentado discernir entre hechos y ficción en la elaborada leyenda del “viejo de la montaña”. No hay duda, sin embargo, de la importancia del cáñamo en el mundo árabe, siendo mencionada la droga por Scheherezade en Las mil y una noches y ha sido asociada con la secta esotérica sufí de los “derviches giróvagos”. Incluso en el siglo XXI, la mayor parte del hashish de Europa proviene del Rif marroquí donde la droga recibe el nombre de kif. La historia africana del cáñamo ha sido recopilada por Du Toit (1980).
Primer estudio científico
En 1845, J. J. Moureau (de Tours) publicó en París el primer estudio científico del cáñamo, en el que se incluían ensayos realizados en sí mismo y en residentes de Egipto.Moreau fue el centro de un círculo literario parisino llamado Le Club des Hashishins en cuyas reuniones se consumía una variedad de hashish llamada dawamesk. Dos destacados miembros de este club fueron el poeta Charles Baudelaire, cuyo libro Les paradis artificiels (Los paraísos artificiales) describía poéticamente los efectos del opio y del hashish y el escritor francés Théophile Gautier, quien escribió dos artículos acerca de sus experiencias con el cáñamo.
El cáñamo en la literatura
Los relatos del poeta estadounidense Bayard Taylor sobre sus experimentos con el hashish precedieron en cinco años a los de Baudelaire. Quizás el trabajo literario más famoso sobre el cáñamo sea el clásico The Hasheesh Eater: Being Passages from The Life of a Pythagorean del estadounidense Fitz Hugh Ludlow, que describió sus experiencias personales con grandes dosis de tintura de cánnabis índica preparada por la firma Tilden & Company para el mercado farmacéutico. Otro conocido experimentador del hashish fue Walter Benjamin. La literatura moderna acerca del cáñamo es muy extensa y no la citaremos toda aquí.
Gracias a los esfuerzos literarios de Gautier, Taylor, Baudelaire, Ludlow y otros, el uso del cáñamo se extendió más allá de sus dominios tradicionales, de modo que durante el último siglo y medio se ha utilizado la droga en círculos esotéricos de la sociedad occidental. En los Estados Unidos, el uso de la marihuana se asoció a los trabajadores emigrantes mexicanos y a pequeños círculos de músicos negros hasta la década de 1950, cuando su uso entre los miembros del movimiento Beat permitió el acceso de otras capas de la sociedad estadounidense a la droga. El uso del cáñamo pasó a ser una característica fundamental de la “Era psicodélica” de los sesenta y con la llegada de los años setenta por lo menos 24 millones de estadounidenses habían probado la droga. Una encuesta del Instituto Nacional para el Abuso de Drogas realizada en 1988 determinó, como mínimo, en doce millones el número de usuarios habituales entre la población estadounidense (de doce años de edad o mayores).
El cáñamo en EEUU
La Declaración de Independencia Americana es redactada en papel de cannabis. Sus redactores, los padres de la patria americana, son en su mayoría conocidos consumidores de cannabis.
Gracias a los vigorosos esfuerzos de la policía para evitar la introducción de preparados de cáñamo en los Estados Unidos y a la difusión de la tecnología de su cultivo, los EEUU se han convertido en uno de los principales productores mundiales y en uno de los principales consumidores de cáñamo. Otro resultado ha sido la obtención de variedades súper potentes de marihuana hasta entonces desconocidas. Han aparecido muchos libros en los que se detallan los métodos de cultivo del cáñamo, siendo probablemente el primero The Cultivator’s Handbook of Marijuana (Manual del cultivador de marihuana).
Desmintiendo mas mitos
Hoy leí una estupidez terrible sobre la marihuana, como tantas que circulan en la vida, pero esta sale en el primer lugar de los resultados de Google para la búsqueda efectos de la marihuana, lo cual colma mi paciencia ante la estupidez. Sobre los efectos de la marihuana sólo dice cosas negativas, las cuales, encima, son todas falsas. Además de desmentir los mitos, sería bueno decir las verdades, ¿no?
Para empezar, la mencionada página -autotitulada "La marihuana: ideas rápidas sobre la marihuana. Efectos inmediatos y secundarios de la marihuana. Efectos físicos y psíquicos. Algunos estudios"- dice que tras consumir marihuana:
1.-Unas veces hay euforia e irrealidad; otras veces dificultades de atención y temores.
FALSO
Realidad:
Si bien el consumidor puede estar eufórico, esto no necesariamente se debe a la marihuana. Por el contrario, ésta suele conducir a la calma y una profunda sensación de paz. Sin embargo, en el supuesto caso de que se dé la euforia, cosa que también pasa, no tiene nada de malo: la euforia es una sensación de alegría intensa, y no hay razón alguna para tenerle miedo.
La marihuana no produce irrealidad, sino todo lo contrario: las cosas se vuelven más "reales" porque los sentidos se agudizan significativamente y se percibe con menos prejuicios o, si los hay, frecuentemente se toma conciencia de dichos prejuicios.
La marihuana no dificulta la atención, la incrementa a niveles imposibles de ser alcanzados en un estado normal de conciencia (aunque, lógicamente, la concentración en determinado objeto hace que lo circundante pierda foco; no es buena para actividades que requieran estar alerta a lo imprevisto, como conducir).
La marihuana no causa temores; si no los hay en la persona, no van a aparecer (a menos que algún estímulo despierte un trauma, lo cual podría pasar en ausencia de toda droga también).
2.- La marihuana distorsiona la percepción estropeando la sensibilidad, disminuye la memoria y la voluntad, dificulta pensar, aprender y tomar decisiones, produce ansiedad y agresividad alterando el equilibrio psíquico.
FALSO
Realidad:
Todos estos efectos son característicos del alcohol, y ninguno de ellos es compartido por la marihuana. La marihuana no distorsiona la percepción, si no que la libera de sus ataduras y ayuda a distinguir cualidades normalmente desapercibidas de las cosas cotidianas, ya sea de objetos, situaciones o ideas.
La marihuana no estropea la sensibilidad: la incrementa, tanto frente a estímulos externos como emocionales, lo cual puede resultar positivo o negativo de acuerdo con la naturaleza del estímulo (un dolor de cabeza puede volverse más intenso, lógicamente); la vista, el oído, el gusto, el tacto y el olfato se vuelven sentidos más libres, sin la intervención de ideas preconcebidas, al punto de que cada sonido, textura, forma, aroma o sabor puede parecer completamente nuevo.
La marihuana no disminuye la memoria, pero sí las experiencias suelen ser tan intensas que es difícil evocarlas desde un estado normal. Y no disminuye la voluntad, si no que puede ayudar a mantener una actividad concreta durante mucho más tiempo que el esperado, ya que aumenta la capacidad de disfrutar una situación, siempre y cuando no sea desagradable.
La marihuana no dificulta pensar: grandes pensadores han consumido esta planta diariamente durante la mayor parte de sus vidas, como Carl Sagan, Nietzsche, Lincoln, Bruce Lee y muchos más.
La marihuana ayuda a alcanzar pensamientos que escapan de los moldes y no dificulta el aprendizaje ni la toma de decisiones, aunque la persona puede concentrarse tanto en las variables que le sea difícil encontrar una salida rápida.
La marihuana no produce ansiedad ni agresividad, si no al revés: tranquiliza (a menos que hablemos de una persona violenta por naturaleza, claro). El único equilibrio psíquico que altera la marihuana es el que imponen aquellos que temen enfrentarse a sí mismos.
3.- Hace perder interés y motivación por las cosas normales (vida, higiene...) para centrar la atención en la droga y sus rituales.
FALSO
Realidad
La marihuana no hace perder el interés, si no que aumenta el interés, la motivación, la pasión y la capacidad de asombro por casi cualquier cosa, pudiendo hacer de un cepillado de dientes -hablando de higiene- una experiencia sumamente placentera; y no desvía la atención hacia los rituales de la droga, ya que no los tiene (los rituales son aspectos de las personas, no de los objetos inanimados, y cada persona puede o no tener sus propios rituales, y esto es independiente del efecto de la marihuana).
4.- La marihuana crea dependencia psíquica disminuyendo la libertad mientras el afectado piensa que sucede lo contrario. Causa daños cerebrales. Aumenta el desorden personal y se deteriora el aspecto externo.
FALSO
Realidad:
La marihuana no crea dependencia ni adicción, aunque, como todo lo placentero, produce acostumbramiento (el cual puede evitarse con la más mínima predisposición; si alguien quiere dejar de fumar marihuana, no le cuesta prácticamente nada). La marihuana no disminuye la libertad, es más, suele incitar a la persona a hacer cosas que siempre quiso hacer y no se animó. Lo que disminuye la libertad es la ignorancia y el miedo.
No existen estudios serios que justifiquen la idea de que la marihuana produce daños cerebrales permanentes, aunque tampoco se pudo comprobar lo contrario. La marihuana no aumenta el desorden personal; si la persona disfruta del orden, es posible que luego de fumar pase todo el día ordenando cualquier cosa. La marihuana no afecta el aspecto del consumidor, excepto, quizá, por un leve enrojecimiento de los ojos que tampoco se da en todos los casos.
5.- La marihuana produce disgustos familiares, inestabilidad laboral, pérdida de capacidades profesionales, actos delictivos, propagación de la droga, aislamiento en grupos de drogadicción. La marihuana es el paso previo a drogas más fuertes
FALSO
Realidad:
La marihuana no altera las relaciones familiares, a menos que se dé uno de estos dos casos: que sea una familia con miedo y condene al consumidor o que sea un familia consumidora, caso en el cual los lazos se estrecharán mucho más. La marihuana no afecta al desempeño profesional, las propias capacidades lo hacen; a lo sumo, la marihuana puede ayudar a que la persona se dé cuenta de que su profesión no le gusta o no le conviene.
La marihuana no incita a la delincuencia. Esta es probablemente la mentira más absurda jamás creada por el miedo a las drogas. Si una persona tiene necesidad o deseos de delinquir, lo hará con o sin ayuda de la marihuana. Una vez más: la marihuana no pone en las personas nada que éstas ya no tengan dentro.
La razón por la cuál se asocia la marihuana a los delincuentes es más que evidente: una persona que roba no tiene respeto por la ley y, por tanto, se permite mostrar públicamente que la consume y hasta alardear de ello, ya que así se revela ante la autoridad. Además, si no le importa robar, violar o matar, mucho menos le va a importar que le vean con una plantita de morondanga.
La marihuana no propaga las drogas (sea lo que sea que esto signifique). La marihuana no aisla a las personas, si no que las desinhibe y las hace más sociables, en la mayoría de los casos, a menos que la persona necesite paz en soledad. Finalmente, la marihuana no conduce a otras drogas, así como el agua no conduce al vino; no expropia a la persona de su capacidad de discernimiento ni la obliga a hacer nada. Si la persona quiere probar una sustancia más fuerte, es una decisión propia en la cual la marihuana no puede haber tenido ningún papel más que el de haber dilatado semejante decisión.
Lo que conduce a drogas duras como la cocaína son las personas, no la marihuana. Las malas influencias, los problemas o una vida ya devastada y sin amor propio es lo que lleva a la perdición
6.- La palabra asesino procede del árabe hassasin que significa los bebedores de hachís. No es que los porreros sean asesinos, pero el dato es significativo: la marihuana no es ninguna broma.
FALSO
Realidad:
La palabra hassasin viene del nombre del líder de un secta árabe: Hassán ben Sabbah. No tiene nada que ver con la marihuana...
La página de la que extraje las citas sigue diciendo otras barbaridades que quién sabe cuánta gente lee por día, engendrando miedo y multiplicando gratuitamente la ignorancia. Más adelante, incluso dice algo absurdo de tan contradictorio:
7.- ¿Es necesario fumar marihuana para conocer sus efectos? No, no. Un médico no necesita enfermar para conocer los efectos de una dolencia, basta analizarlos en sus pacientes o aprenderlos de otros médicos que los hayan investigado
FALSO
Realidad:
¡Fumar marihuana no es una enfermedad! Y la única forma de investigar los efectos de la marihuana, ya que es un agente psicoactivo, es teniéndolos en la propia mente, al menos mientras no exista un aparato para ver y transmitir las emociones subjetivas ajenas. De otra forma no se está calificado para hablar sobre sus efectos.
Se preguntará el lector cuál es la fuente de mi información. La respuesta es clara y evidente: la experiencia. No se puede hacer ciencia basándose en el miedo, la ignorancia y los prejuicios. Si vamos a hablar de algo, hay que conocerlo (y con esto pretendo evitar el 50% de los comentarios, los cuales, si son respetuosos y genuinos, prometo responder siempre que pueda).
Y todo esto sin mencionar la enorme cantidad de aplicaciones médicas comprobadas que tiene esta planta contra: anorexia, artritis, ansiedad y trastornos del sueño, asma, alzheimer, cáncer y tumores, depresión, dermatitis, dolor crónico, esclerosis múltiple, epilepsia, glaucoma, infecciones de la piel y quemaduras, insomnio, menstruación y dolores del parto, migraña, paraplejia y tetraplejia, síndromes de abstinencia del alcohol y drogas pesadas, síndromes de fatiga crónica y miembros fantasma, reumatismo, SIDA y varios trastornos psicológicos. Pero esas serían excusas; lo importante es entender que no hay por qué temerle.
Conclusion
No Estoy Promoviendo el consumo de la marihuana. La marihuana es ilegal, a pesar de que no daña a nadie (nunca, jamás, en toda la historia documentada se ha mencionado un sólo caso de muerte por consumo de marihuana). Como todo, en exceso es malo: hasta el agua puede matar por sobredosis, pero eso ya es una cuestión de responsabilidad individual. El objetivo de este texto es simplemente aclarar que ilegal no siempre significa malo.
La marihuana sólo podría resultar fatal si la persona es alérgica a ella, lo cual no es para nada frecuente. Hay más gente alérgica a la leche, a la harina o al sol que a la marihuana.
La marihuana tampoco es la respuesta ni la solución milagrosa para nada. Si tu vida es miserable, deberás primero arreglar las causas de esa miseria; de otro modo, sólo lograrás que la marihuana sea un escape de la realidad y así aumentarás tu infelicidad.
La marihuana puede gustarte o puede que no. Puede que no te agraden sus efectos sobre tu mente, ya que es un ecosistema frágil y acostumbrado a la monotonía; puede que sepas aprovechar sus efectos o puede que ni siquiera los sientas (le pasa a muchas personas), pero no hay razón alguna (¡no, ni siquiera una!) para tenerle miedo ni mucho menos para condenar a los que la consumen.
¿Por qué prohibieron la marihuana?
Albert Hofmann. “Las Plantas de los Dioses.”1979.
Primero se prohibieron las bebidas de hachís en Egipto. Por otra parte fueron calificadas de paraíso artificial y peligroso.
En los EE.UU. la planta de cannabis fue prohibida por culpa de la Prohibición, porque contenía una pequeña cantidad de sustancia psicotrópica (sustancia alucinógena). Aunque se reconoce que es inofensiva para la salud (salvo si se fuma, ya que como cualquier cigarrillo clásico, desprende alquitranes que llegan a los pulmones ), su cultivo sigue estando prohibido en los EE.UU.
En realidad esta prohibición proviene más bien de un antiguo miedo a lo extranjero que los EE.UU. sufrieron durante las inmigraciones del pasado.
Por ejemplo, los chinos trajeron el Opio con ellos. Esta droga les permitía resistir condiciones de trabajo muy difíciles ( desnutrición, cansancio, dolores..) ya que entraban en un estado de trance.
Por ello los chinos se convirtieron en muy buenos trabajadores y coparon una buena parte de los empleos. Les hizo ser odiados y el opio fue prohibido.
Sin embargo cuando les tocó a los mejicanos inmigrar hacia el Sudeste de los EE.UU. y traían la marihuana con ellos.
Los americanos tuvieron miedo y prohibieron la Marihuana con una ley en 1937 que sigue estando en vigor. (Marihuana Tax Act)
Pero hoy en día es ridículo prohibir el cáñamo porque el cáñamo es en realidad cannabis que no contiene sustancia psicotrópica (THC).
Hoy en día, la variedad cultivada en Francia es la que no contiene THC. Por esto mismo su cultivo no conlleva ningún problema.
Sin embargo, en EE.UU se toman medidas ” anti-sustancia psicotrópica” ya que el cultivo sigue prohibido hoy en día por la Ley de 1937. Para ello los plantíos machos se separaban de los plantíos hembra para que no hubiera fecundación. Así las hembras no producían semillas con THC.
Sus diferentes usos fueron prohibidas poco a poco
Cáñamo o cáñamo industrial es el nombre que reciben las variedades de la planta Cannabis sativa y el nombre de la fibra que se obtiene de ellas, que tiene, entre otros, usos textiles.
Por sus virtudes esta planta acompañó al ser humano a lo largo de prácticamente toda su historia. En China se hace referencia a su explotación desde hace unos ocho mil años. En España se cultivó durante varios siglos seguidos con reconocimiento oficial especial, sirviendo para la confección de vestidos, velas navales y piezas de barcos, cordajes, papel... Las velas de Cristóbal Colón, la bandera estadounidense y los papeles con que se declaró su independencia fueron confeccionados con fibra de Cannabis.
En España, al sur de la Comunidad Valenciana, existe una ciudad, cuya historia y economía están vinculadas al cáñamo desde la Edad Media; se denomina Callosa de Segura. Esta ciudad, cuenta entre sus títulos con el de "Ciudad del Cáñamo". En ella se encuentra la mayor producción mundial de hilos cabos y redes, tanto de cáñamo como de fibras sintéticas. Y en su oferta cultural cuenta con la "Escuela de los Trabajos del Cáñamo", en la que se enseña todo el proceso, desde la plantación de la semilla, hasta la producción de hilos y cuerdas. También cuenta con el único museo del mundo dedicado a esta fibra, el " Museo Etnológico del Cáñamo y Huerta1 "
La variopinta utilidad del cáñamo y su calidad le valió en algunas épocas la consideración de planta sagrada que potencia la evolución del ser humano.
Desde el siglo V a. C. hasta finales del siglo XIX el 90% de las cuerdas y velas para navegación y muchas redes de pesca se hacían con cáñamo. Hoy sigue siendo muy utilizado en muchas embarcaciones por su gran resistencia a la humedad y a las variaciones climáticas.
La disminución de su cultivo en los países industrializados comenzó a raíz de una confusa política de prohibición de la marihuana, que afectó directamente al cáñamo, en los años 30 del siglo XX. Probablemente fue una campaña, camuflada como una defensa de la salud y de las conductas éticas, puesta en marcha por los intereses opuestos de ciertos sectores industriales estadounidenses para potenciar las nuevas fibras sintéticas como el nailon y otros polímeros para los que el cáñamo era un fuerte competidor.
Utilidades del cáñamo
Aplicaciones comunes
Se puede hablar de la utilidad del cáñamo, entre otros usos, para:
* Fibras textiles (estopa), y cordajes, de gran resistencia. Fácil y ligero de llevar
* Semillas y aceites ricos en grasas (incluyendo omega 3) y proteínas (un 34% aproximadamente).
* Combustibles ecológicos (biocombustibles), lubricantes y plásticos vegetales.
* Materiales de bioconstrucción de gran resistencia.
* Celulosa para papel.
* Aplicaciones medicinales y cosméticas de los aceites.
* Materiales aislantes, piezas plásticas y textiles para automóviles de la marca Audi y BMW, entre otras.
Ropa, comida, casa, muebles, aceite nutritivo, forraje para animales, biomasa para calefacción, jabón, champú, esteras, sacos, aislantes, plásticos, fieltros, pinturas y barnices, combustibles y lubricantes, geotextiles contra erosión, campos de cultivo para purificación de agua, enriquecedor de suelo y tutor de leguminosas, etc., son algunos de los usos que podríamos darle a esta planta hoy en día. En algunos países (Francia, Canadá, Suecia, etc.) existen industrias específicas dedicadas a la producción de derivados de calidad del cáñamo.
Interés técnico y socioecológico
Las semillas de cannabis son el alimento vegetal con mayor valor proteínico (hasta un 34%) y de ácidos grasos esenciales. Se considera el alimento más completo que se puede encontrar en una sola planta. Los ácidos grasos esenciales Omega3 y Omega9 que contiene son muy útiles en la prevención de artitis y reumatismos,
entre otro gran número de afecciones.
El cáñamo se considera la fibra textil de origen vegetal más larga, suave y resistente. La tela que se elabora con ella puede presentar diferentes calidades, a veces más áspera, y otras más suave que el algodón. También es más aislante, fresca, absorbente y duradera. Anteriormente era la fibra más utilizada y considerada el rasero o estándar para medir la calidad de las otras fibras. Una hectárea de cannabis puede producir el doble de fibra que una de algodón, y la fibra de cannabis requiere menos productos químicos durante su procesado. El cannabis no requiere de los numerosos pesticidas que se utilizan para el algodón y que estropean los suelos.
La longitud y resistencia del cáñamo aún compite con los materiales más modernos utilizados en los cordajes navales. También permite la elaboración de materiales de construcción de gran resistencia y de materiales de gran capacidad aislante.
La utilidad del cáñamo como biocombustible es de gran interés, junto a otros aceites vegetales, en especial porque el CO2 liberado de su combustión es el mismo que el consumido por la planta durante su crecimiento, lo que significa polución prácticamente nula y que el propio ciclo es capaz de reabsorber. Los biocombustibles o biodiésel pueden ser usados directamente en un motor diésel, con o sin mezcla de diésel petrolífero.
Cualquier material plástico o hecho a partir de madera puede ser emulado con éxito a partir de las plantas de cannabis, siendo además directamente biodegradable y reciclable. El aglomerado elaborado con cáñamo tiene el doble de resistencia que el de madera y sostiene mejor los clavos. Los materiales plásticos hechos a partir del cannabis son de gran resistencia, como por ejemplo la carrocería de un modelo de automóvil fabricado por Henry Ford en 1941, elaborada con cáñamo y habas de soja (ese auto utilizaba además aceite a partir de cáñamo como combustible). Ford afirmó su resistencia golpeándola con un hacha. Actualmente muchas piezas de los automóviles llevan fibra de cáñamo.
Podría servir como alternativa a la deforestación causada por la industria papelera, ya que estas plantas crecen rápidamente y se cortan cada año como otro cultivo agrario, obteniéndose un gran tonelaje anual de celulosa, fibras y aceites al mismo tiempo, sin tener que cortar árboles, de mayor impacto ecológico y más lento crecimiento. Una hectárea de cannabis puede producir el cuádruple de material que una de árboles. El papel de cáñamo es más resistente que el de pulpa de madera y no requiere ácidos ni cloro. Además puede ser reciclado de forma óptima hasta siete veces, mientras que el convencional de madera sólo hasta cuatro. La fibra de cannabis aparece en algunos productos de papel, considerado como componente de gama alta.
Además las características biológicas del cáñamo pueden utilizarse para mejorar la calidad del suelo cultivado y controlar zarzales.
La escasez de su explotación en la actualidad se debe en gran medida a la inercia de la industria. Algunas personas conocen productos de cáñamo de baja calidad y precio relativamente elevado debido a la falta de infraestructuras, que no hacen justicia a la verdadera potencialidad de sus productos.
El defensor del cannabis Jack Herer, autor de libros de referencia sobre el cáñamo y la marihuana, ofreció una fortuna a quien lograse refutar científicamente su tesis que presenta al Cannabis como solución sin parangón a numerosos problemas del mundo, incluyendo el hambre.
Uso en todo el mundo
La historia del cannabis es larga y compleja, de forma que aquí se tratará simplemente de bosquejarla.
Los tejidos hechos de fibras de cáñamo (cannabis) tienen en China una antigüedad de 6000 años. En el herbario Pen Ts’ao Ching ya se hace una clara mención de las propiedades psicotrópicas del cáñamo. Este herbario fue compilado en el siglo primero de nuestra era pero se ha atribuido de forma tradicional a un legendario emperador que vivió alrededor del año 2700 a. C.
Cannabis como medicina
Aparte de su uso universal como psicotrópico, la marihuana ha sido usada como medicina durante miles de años, con evidencias que datan de 2737 a.C. En la actualidad se usa principalmente para controlar las náuseas extremas derivadas de la quimioterapia del cáncer o del sida, así como para reducir la presión intraocular en los enfermos de glaucoma. La marcada efectividad de la marihuana fumada y del tetrahidrocannabinol (Δ9-THC) por vía oral como medicamento antináusea, así como de la marihuana fumada para tratar el glaucoma, forzó una serie de modificaciones en las leyes antidroga y la introducción de excepciones en el uso del cáñamo en ciertos casos.
El cáñamo en el hinduismo
El cáñamo ha disfrutado durante largo tiempo de un papel ritual en la India y quizá sea esta planta la que menciona el Átharva Veda como embriagante sagrado, creado junto al amrita o poción del soma (otra planta desconocida) cuando los dioses y los demonios batieron el océano de leche para extraer toda clase de bienes. Los preparados de cáñamo llamados a veces viyaia (‘victoria’, en sánscrito) son especialmente sagradas para el dios Shivá y se presentan en tres formas: bhang, una preparación de las hojas usadas en bebidas como la bhang lassi, que toman los devotos shivaístas antes de visitar templos importantes, la gañya (o botones florales) y el charas (resina pura). Estos dos últimos se fuman habitualmente en un chillum o pipa recta que se sostiene verticalmente.
Los preparados del cáñamo tuvieron un papel prominente en los ritos de adoración del dios tribal de la India pre-védica Jagannath del Jagannath Mandir en Puri, Orissa.El uso ritual del cánnabis entre los hindúes ha sido recogido por Swami Agehanandra Bharati (citado en Schleiffer, 1979).
El cáñamo es usado ampliamente por la etnomedicina asiática por ejemplo como sedante y analgésico en Tailandia y por vía tópica en las afecciones dermatológicas por los khasi' y garo de Meghalaya (India).
En Haryana (India), las hojas de cánnabis sativa se toman oralmente con miel para combatir la tos, mientras que en Nepal el jugo de las hojas del cánnabis sativa se utiliza como vulnerario.
El cáñamo en Occidente
En Occidente, el cánnabis fue mencionado por Heródoto en el siglo V a. C., cuando se dice que los misteriosos escitas lo arrojaban sobre piedras calientes en una especie de saunas y se embriagaban al inhalar los vapores. Los médicos de la antigüedad Dioscórides y Galeno mencionaron el uso del cáñamo en medicina y existen indicios de su uso como embriagante en el mundo clásico.
El cáñamo en el mundo árabe
El cáñamo adquirió la mayor importancia social y ritual en el mundo árabe, siendo Marco Polo el primero que dirigió la atención de los europeos hacia el uso del cáñamo entre los árabes del siglo XIII. Polo habló de un misterioso “viejo de la montaña” que poseía un fantástico jardín lleno de delicias, entre ellas mujeres jóvenes y bellas hacia las que llevaba a los hombres drogados convenciéndoles así de que poseía la llave del paraíso. De este modo se ganaba su fidelidad y los utilizaba como “asesinos”. Según la tradición este hombre no era otro que Hasan Sabah, la droga el hashish y la secta la de los hashishin (nombre del que deriva el término moderno de asesino).
Rudolf Gelpke ha intentado discernir entre hechos y ficción en la elaborada leyenda del “viejo de la montaña”. No hay duda, sin embargo, de la importancia del cáñamo en el mundo árabe, siendo mencionada la droga por Scheherezade en Las mil y una noches y ha sido asociada con la secta esotérica sufí de los “derviches giróvagos”. Incluso en el siglo XXI, la mayor parte del hashish de Europa proviene del Rif marroquí donde la droga recibe el nombre de kif. La historia africana del cáñamo ha sido recopilada por Du Toit (1980).
Primer estudio científico
En 1845, J. J. Moureau (de Tours) publicó en París el primer estudio científico del cáñamo, en el que se incluían ensayos realizados en sí mismo y en residentes de Egipto.Moreau fue el centro de un círculo literario parisino llamado Le Club des Hashishins en cuyas reuniones se consumía una variedad de hashish llamada dawamesk. Dos destacados miembros de este club fueron el poeta Charles Baudelaire, cuyo libro Les paradis artificiels (Los paraísos artificiales) describía poéticamente los efectos del opio y del hashish y el escritor francés Théophile Gautier, quien escribió dos artículos acerca de sus experiencias con el cáñamo.
El cáñamo en la literatura
Los relatos del poeta estadounidense Bayard Taylor sobre sus experimentos con el hashish precedieron en cinco años a los de Baudelaire. Quizás el trabajo literario más famoso sobre el cáñamo sea el clásico The Hasheesh Eater: Being Passages from The Life of a Pythagorean del estadounidense Fitz Hugh Ludlow, que describió sus experiencias personales con grandes dosis de tintura de cánnabis índica preparada por la firma Tilden & Company para el mercado farmacéutico. Otro conocido experimentador del hashish fue Walter Benjamin. La literatura moderna acerca del cáñamo es muy extensa y no la citaremos toda aquí.
Gracias a los esfuerzos literarios de Gautier, Taylor, Baudelaire, Ludlow y otros, el uso del cáñamo se extendió más allá de sus dominios tradicionales, de modo que durante el último siglo y medio se ha utilizado la droga en círculos esotéricos de la sociedad occidental. En los Estados Unidos, el uso de la marihuana se asoció a los trabajadores emigrantes mexicanos y a pequeños círculos de músicos negros hasta la década de 1950, cuando su uso entre los miembros del movimiento Beat permitió el acceso de otras capas de la sociedad estadounidense a la droga. El uso del cáñamo pasó a ser una característica fundamental de la “Era psicodélica” de los sesenta y con la llegada de los años setenta por lo menos 24 millones de estadounidenses habían probado la droga. Una encuesta del Instituto Nacional para el Abuso de Drogas realizada en 1988 determinó, como mínimo, en doce millones el número de usuarios habituales entre la población estadounidense (de doce años de edad o mayores).
El cáñamo en EEUU
La Declaración de Independencia Americana es redactada en papel de cannabis. Sus redactores, los padres de la patria americana, son en su mayoría conocidos consumidores de cannabis.
Gracias a los vigorosos esfuerzos de la policía para evitar la introducción de preparados de cáñamo en los Estados Unidos y a la difusión de la tecnología de su cultivo, los EEUU se han convertido en uno de los principales productores mundiales y en uno de los principales consumidores de cáñamo. Otro resultado ha sido la obtención de variedades súper potentes de marihuana hasta entonces desconocidas. Han aparecido muchos libros en los que se detallan los métodos de cultivo del cáñamo, siendo probablemente el primero The Cultivator’s Handbook of Marijuana (Manual del cultivador de marihuana).
Desmintiendo mas mitos
Hoy leí una estupidez terrible sobre la marihuana, como tantas que circulan en la vida, pero esta sale en el primer lugar de los resultados de Google para la búsqueda efectos de la marihuana, lo cual colma mi paciencia ante la estupidez. Sobre los efectos de la marihuana sólo dice cosas negativas, las cuales, encima, son todas falsas. Además de desmentir los mitos, sería bueno decir las verdades, ¿no?
Para empezar, la mencionada página -autotitulada "La marihuana: ideas rápidas sobre la marihuana. Efectos inmediatos y secundarios de la marihuana. Efectos físicos y psíquicos. Algunos estudios"- dice que tras consumir marihuana:
1.-Unas veces hay euforia e irrealidad; otras veces dificultades de atención y temores.
FALSO
Realidad:
Si bien el consumidor puede estar eufórico, esto no necesariamente se debe a la marihuana. Por el contrario, ésta suele conducir a la calma y una profunda sensación de paz. Sin embargo, en el supuesto caso de que se dé la euforia, cosa que también pasa, no tiene nada de malo: la euforia es una sensación de alegría intensa, y no hay razón alguna para tenerle miedo.
La marihuana no produce irrealidad, sino todo lo contrario: las cosas se vuelven más "reales" porque los sentidos se agudizan significativamente y se percibe con menos prejuicios o, si los hay, frecuentemente se toma conciencia de dichos prejuicios.
La marihuana no dificulta la atención, la incrementa a niveles imposibles de ser alcanzados en un estado normal de conciencia (aunque, lógicamente, la concentración en determinado objeto hace que lo circundante pierda foco; no es buena para actividades que requieran estar alerta a lo imprevisto, como conducir).
La marihuana no causa temores; si no los hay en la persona, no van a aparecer (a menos que algún estímulo despierte un trauma, lo cual podría pasar en ausencia de toda droga también).
2.- La marihuana distorsiona la percepción estropeando la sensibilidad, disminuye la memoria y la voluntad, dificulta pensar, aprender y tomar decisiones, produce ansiedad y agresividad alterando el equilibrio psíquico.
FALSO
Realidad:
Todos estos efectos son característicos del alcohol, y ninguno de ellos es compartido por la marihuana. La marihuana no distorsiona la percepción, si no que la libera de sus ataduras y ayuda a distinguir cualidades normalmente desapercibidas de las cosas cotidianas, ya sea de objetos, situaciones o ideas.
La marihuana no estropea la sensibilidad: la incrementa, tanto frente a estímulos externos como emocionales, lo cual puede resultar positivo o negativo de acuerdo con la naturaleza del estímulo (un dolor de cabeza puede volverse más intenso, lógicamente); la vista, el oído, el gusto, el tacto y el olfato se vuelven sentidos más libres, sin la intervención de ideas preconcebidas, al punto de que cada sonido, textura, forma, aroma o sabor puede parecer completamente nuevo.
La marihuana no disminuye la memoria, pero sí las experiencias suelen ser tan intensas que es difícil evocarlas desde un estado normal. Y no disminuye la voluntad, si no que puede ayudar a mantener una actividad concreta durante mucho más tiempo que el esperado, ya que aumenta la capacidad de disfrutar una situación, siempre y cuando no sea desagradable.
La marihuana no dificulta pensar: grandes pensadores han consumido esta planta diariamente durante la mayor parte de sus vidas, como Carl Sagan, Nietzsche, Lincoln, Bruce Lee y muchos más.
La marihuana ayuda a alcanzar pensamientos que escapan de los moldes y no dificulta el aprendizaje ni la toma de decisiones, aunque la persona puede concentrarse tanto en las variables que le sea difícil encontrar una salida rápida.
La marihuana no produce ansiedad ni agresividad, si no al revés: tranquiliza (a menos que hablemos de una persona violenta por naturaleza, claro). El único equilibrio psíquico que altera la marihuana es el que imponen aquellos que temen enfrentarse a sí mismos.
3.- Hace perder interés y motivación por las cosas normales (vida, higiene...) para centrar la atención en la droga y sus rituales.
FALSO
Realidad
La marihuana no hace perder el interés, si no que aumenta el interés, la motivación, la pasión y la capacidad de asombro por casi cualquier cosa, pudiendo hacer de un cepillado de dientes -hablando de higiene- una experiencia sumamente placentera; y no desvía la atención hacia los rituales de la droga, ya que no los tiene (los rituales son aspectos de las personas, no de los objetos inanimados, y cada persona puede o no tener sus propios rituales, y esto es independiente del efecto de la marihuana).
4.- La marihuana crea dependencia psíquica disminuyendo la libertad mientras el afectado piensa que sucede lo contrario. Causa daños cerebrales. Aumenta el desorden personal y se deteriora el aspecto externo.
FALSO
Realidad:
La marihuana no crea dependencia ni adicción, aunque, como todo lo placentero, produce acostumbramiento (el cual puede evitarse con la más mínima predisposición; si alguien quiere dejar de fumar marihuana, no le cuesta prácticamente nada). La marihuana no disminuye la libertad, es más, suele incitar a la persona a hacer cosas que siempre quiso hacer y no se animó. Lo que disminuye la libertad es la ignorancia y el miedo.
No existen estudios serios que justifiquen la idea de que la marihuana produce daños cerebrales permanentes, aunque tampoco se pudo comprobar lo contrario. La marihuana no aumenta el desorden personal; si la persona disfruta del orden, es posible que luego de fumar pase todo el día ordenando cualquier cosa. La marihuana no afecta el aspecto del consumidor, excepto, quizá, por un leve enrojecimiento de los ojos que tampoco se da en todos los casos.
5.- La marihuana produce disgustos familiares, inestabilidad laboral, pérdida de capacidades profesionales, actos delictivos, propagación de la droga, aislamiento en grupos de drogadicción. La marihuana es el paso previo a drogas más fuertes
FALSO
Realidad:
La marihuana no altera las relaciones familiares, a menos que se dé uno de estos dos casos: que sea una familia con miedo y condene al consumidor o que sea un familia consumidora, caso en el cual los lazos se estrecharán mucho más. La marihuana no afecta al desempeño profesional, las propias capacidades lo hacen; a lo sumo, la marihuana puede ayudar a que la persona se dé cuenta de que su profesión no le gusta o no le conviene.
La marihuana no incita a la delincuencia. Esta es probablemente la mentira más absurda jamás creada por el miedo a las drogas. Si una persona tiene necesidad o deseos de delinquir, lo hará con o sin ayuda de la marihuana. Una vez más: la marihuana no pone en las personas nada que éstas ya no tengan dentro.
La razón por la cuál se asocia la marihuana a los delincuentes es más que evidente: una persona que roba no tiene respeto por la ley y, por tanto, se permite mostrar públicamente que la consume y hasta alardear de ello, ya que así se revela ante la autoridad. Además, si no le importa robar, violar o matar, mucho menos le va a importar que le vean con una plantita de morondanga.
La marihuana no propaga las drogas (sea lo que sea que esto signifique). La marihuana no aisla a las personas, si no que las desinhibe y las hace más sociables, en la mayoría de los casos, a menos que la persona necesite paz en soledad. Finalmente, la marihuana no conduce a otras drogas, así como el agua no conduce al vino; no expropia a la persona de su capacidad de discernimiento ni la obliga a hacer nada. Si la persona quiere probar una sustancia más fuerte, es una decisión propia en la cual la marihuana no puede haber tenido ningún papel más que el de haber dilatado semejante decisión.
Lo que conduce a drogas duras como la cocaína son las personas, no la marihuana. Las malas influencias, los problemas o una vida ya devastada y sin amor propio es lo que lleva a la perdición
6.- La palabra asesino procede del árabe hassasin que significa los bebedores de hachís. No es que los porreros sean asesinos, pero el dato es significativo: la marihuana no es ninguna broma.
FALSO
Realidad:
La palabra hassasin viene del nombre del líder de un secta árabe: Hassán ben Sabbah. No tiene nada que ver con la marihuana...
La página de la que extraje las citas sigue diciendo otras barbaridades que quién sabe cuánta gente lee por día, engendrando miedo y multiplicando gratuitamente la ignorancia. Más adelante, incluso dice algo absurdo de tan contradictorio:
7.- ¿Es necesario fumar marihuana para conocer sus efectos? No, no. Un médico no necesita enfermar para conocer los efectos de una dolencia, basta analizarlos en sus pacientes o aprenderlos de otros médicos que los hayan investigado
FALSO
Realidad:
¡Fumar marihuana no es una enfermedad! Y la única forma de investigar los efectos de la marihuana, ya que es un agente psicoactivo, es teniéndolos en la propia mente, al menos mientras no exista un aparato para ver y transmitir las emociones subjetivas ajenas. De otra forma no se está calificado para hablar sobre sus efectos.
Se preguntará el lector cuál es la fuente de mi información. La respuesta es clara y evidente: la experiencia. No se puede hacer ciencia basándose en el miedo, la ignorancia y los prejuicios. Si vamos a hablar de algo, hay que conocerlo (y con esto pretendo evitar el 50% de los comentarios, los cuales, si son respetuosos y genuinos, prometo responder siempre que pueda).
Y todo esto sin mencionar la enorme cantidad de aplicaciones médicas comprobadas que tiene esta planta contra: anorexia, artritis, ansiedad y trastornos del sueño, asma, alzheimer, cáncer y tumores, depresión, dermatitis, dolor crónico, esclerosis múltiple, epilepsia, glaucoma, infecciones de la piel y quemaduras, insomnio, menstruación y dolores del parto, migraña, paraplejia y tetraplejia, síndromes de abstinencia del alcohol y drogas pesadas, síndromes de fatiga crónica y miembros fantasma, reumatismo, SIDA y varios trastornos psicológicos. Pero esas serían excusas; lo importante es entender que no hay por qué temerle.
Conclusion
No Estoy Promoviendo el consumo de la marihuana. La marihuana es ilegal, a pesar de que no daña a nadie (nunca, jamás, en toda la historia documentada se ha mencionado un sólo caso de muerte por consumo de marihuana). Como todo, en exceso es malo: hasta el agua puede matar por sobredosis, pero eso ya es una cuestión de responsabilidad individual. El objetivo de este texto es simplemente aclarar que ilegal no siempre significa malo.
La marihuana sólo podría resultar fatal si la persona es alérgica a ella, lo cual no es para nada frecuente. Hay más gente alérgica a la leche, a la harina o al sol que a la marihuana.
La marihuana tampoco es la respuesta ni la solución milagrosa para nada. Si tu vida es miserable, deberás primero arreglar las causas de esa miseria; de otro modo, sólo lograrás que la marihuana sea un escape de la realidad y así aumentarás tu infelicidad.
La marihuana puede gustarte o puede que no. Puede que no te agraden sus efectos sobre tu mente, ya que es un ecosistema frágil y acostumbrado a la monotonía; puede que sepas aprovechar sus efectos o puede que ni siquiera los sientas (le pasa a muchas personas), pero no hay razón alguna (¡no, ni siquiera una!) para tenerle miedo ni mucho menos para condenar a los que la consumen.

¿Queres sabes mas?
Marihuana ¿si o no?

Fuentes
http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_cannabis
http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A1%C3%B1amo
http://www.lamarihuana.com/noticias/marihuana-historia-de-la-prohibicion/
http://www.blogdesalud.com.ar/2011/01/mitos-y-verdades-sobre-los-efectos-de.html
http://carlyblog.com.ar/depresion/2007/10/la-marihuana-en-pequenas-dosis-ayuda-a-combatir-la-depresion/
Lo que mata es la ignorancia
paz.

http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_cannabis
http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A1%C3%B1amo
http://www.lamarihuana.com/noticias/marihuana-historia-de-la-prohibicion/
http://www.blogdesalud.com.ar/2011/01/mitos-y-verdades-sobre-los-efectos-de.html
http://carlyblog.com.ar/depresion/2007/10/la-marihuana-en-pequenas-dosis-ayuda-a-combatir-la-depresion/
Lo que mata es la ignorancia
paz.
