Con la Throwable Panoramic Ball Camera nos podemos olvidar de pedirle a algún extraño que nos tome una foto cuando se viaja solo. Simplemente hay que tirar la pelota al aire y esperar a que ésta, automáticamente haga una foto panorámica, la cual nos incluye.
Esta cámara-pelota consta de 36 cámaras, un acelerómetro y dos microcontroladores, está cubierta de pedazos de hule y su función es sencilla: tomar fotos de 360º cuando está en el punto más alto de su trayectoria.
Un concepto interesante que se puede emplear en muchas situaciones, como conciertos masivos, marchas populares, raves, cima de montañas, etc.
Su creador es Jonas Pfeil y la hizo como proyecto de un postrado. Por lo que de momento, la Throwable Panoramic Ball Camera no está a la venta, aunque se espera que en algunos meses lo esté.