La educación, la sanidad, la cultura, son valores en los que los partidos capitalistas solo creen si estan en manos privadas, y por eso no dudan en meter la tijera a la primera de cambio para reservar el privilegio solo a aquellos que puedan pagarlo. Sin embargo, la Iglesia Católica es diferente. Una multinacional tan eficaz para el sometimiento de los trabajadores merece no sufrir recorte alguno, para que sigan haciendo su trabajo de alienación y control tan bien como hasta ahora para que los parásitos de la clase dominante, los que viven sin dar palo al agua a costa del esfuerzo de la clase obrera (y entre ellos están, por supuesto, curas y monjas), continuen disfrutando de la vida y apropiándose de lo que los demas producen.
Asi, el pasado 31 de diciembre el gobierno Rajoy aprobó un decreto que, mientras aumentaba los impuestos a las rentas del trabajo y recortaba gasto público con la excusa de la crisis económica, aprueba que las arcas del estado den mas de 13 millones de euros al mes a la Iglesia Católica, que ademas seguirá beneficiándose de extraordinarios privilegios fiscales: