

Por el Tratado de Brest-Litovsk (1918),
Finlandia
se desligaba de
Rusia
y surgía como estado independiente.
La firma del Tratado de no Agresión (1938) entre los ministros alemán (Ribbentrop) y soviético (Molotov) contenía cláusulas secretas. Una de ellas trataba del reparto de Polonia, otra establecía que
Finlandia
quedaría convertida en área de influencia soviética.
Stalin presionó al gobierno finlandés para que cediese a la URSS una franja territorial en el Istmo de Carelia, así como que permitiese la instalación de bases militares. La negativa finlandesa le sirvió de excusa para invadir el país el 30 de noviembre de 1939. Se iniciaba de ese modo, la llamada “Guerra de Invierno”

Las estadísticas iniciales eran las siguientes:
Unión Soviética:
- 800.000 hombres.
- Mejor equipamiento y armamento.
- Un territorio inmenso.
- Mayor población
Finlandia :
- 150.000 hombres (-650.000)
- Equipamiento más rudimentario.
- Escasa población.
Pero la incompetencia y falta de preparación de los mandos y soldados soviéticos, así como la eficacia y organización en guerrillas de los finlandeses, dirigidos por el Mariscal Mannerheim, les causaron enormes pérdidas. Tras meses de lucha y la renovación de los mandos, Stalin logró doblegar su resistencia. Tras la paz, el país hubo de hacer concesiones territoriales a Rusia (Carelia, etc.), pero logró conservar su independencia.