Alas
"Sí, me encantaría" dijo, y continué contándole: "... un lugar donde al fin podamos volar libres. Sólo hay una condición, no podremos llevar muchas cosas, pero no creo que haya problema con ello. Tal vez podamos olvidarnos de todo lo malo que pasó, dejar atras esos recuerdos. Borrar nuestras pesadillas. Creo que hablo por los dos si digo que también podríamos deshacernos de nuestros prejuicios. Allí seguro que no necesitaremos nuestros miedos ni temores, podríamos dejarlos a ellos junto con todas las preocupaciones, con la ansiedad y mi reloj. Espero que no te moleste, pero me gustaría que también vengan mis amigos y mi madre...sí, seguro, vos también podés traer los tuyos, pero la meláncolía deberá quedar atras, junto con el gris y las fotos. Seremos los que vos quieras que seamos, lo que nosotros querramos ser...y por aquello otro, tampoco te molestes, no debemos traerlo si no querés.. y sí, se lo que me vas a decir, empacarlo va a ser difícil, pero desde que tengo recuerdo estamos guardando y parece nunca terminar, lo mejor va a ser que de una buena vez lo hagamos...sí, sí, lo vamos a lograr, confiá en mí, sólo nos lo tenemos que proponer y realmente avocarnos a eso...¿con lo que dejamos acá? alguién se lo va a llevar, siempre hay alguno que encuentra todo útil. Ojalá todos pudiesen venir, pero vos sabés como es, siempre hay gente que se empeña en quedarse en un mismo lugar. ¡Vamos! vamos ahora, va a ser divertido, necesito que me acompañes, no me gusta viajar sólo y vos sos la mejor compañía que podría tener."
Se tomaron de la mano, retrocedieron algunos pasos sólo para ganar impulso, desplegaron sus alas y partieron. Fue fascinante. Todos los que estabamos allí admiramos su decisión, una idea brillante. Hubo quienes los siguieron. No voy a olvidar nunca ese momento. Me gustaría ir a visitarlos alguna vez, pero aún sigo preparando las valijas.