Pasa y en 12 pasos te enseño a sentarte derecho
Emplear la postura adecuada
Cuando te sientes, coloca tu cadera lo más al fondo posible de la silla. En las sillas de la oficina, la mejor forma de sentarse es dejando que la parte trasera soporte la espalda y los hombros colocando la cadera al fondo de la silla, luego ajustando los demás componentes de la silla de forma adecuada para que ofrezcan soporte.
Si estás sentado en una silla recta y de espaldar dura, coloca tu parte trasera hasta el borde de la silla y siéntate sin encorvarte hacia el respaldar. Siéntate con tu espalda y hombros lo más rectos posibles si están apoyados en el respaldar de la silla. Con el tiempo, esta será una posición más cómoda para tu espalda, cuello y hombros.
Si estás sentado en una silla tipo lounge o en un sillón, es importante mantener los pies plantados sobre el suelo y la espalda recta. Tus hombros deben estar hacia atrás y debes estar sentado hasta el fondo del sillón.
Mantén tus hombros hacia atrás y tu espalda derecha. Cuando sea y como sea te estés sentando, es importante mantener los hombros hacia atrás y evitar andar desgarbado o encorvando la espalda. Con el tiempo, esto puede tensar el cuello y los hombros, generando dolor crónico y dolores de cabeza.
No inclines la silla hacia atrás ni te encorves en la silla cuando estés sentado, sino puedes tensar el nervio ciático y los músculos del hombro. Esto sirve para mantenerte fuera de equilibrio.
Es bueno balancearse con sutileza, en lo que sea posible, si vas a estar sentado por un periodo largo. Esto permite mantener el cuerpo activo y en equilibrio.
Ajusta la altura del asiento para que se adecue a tu cuerpo. El asiento de tu silla debe ser ser lo suficientemente alto para que tus pies toquen el suelo y tus rodillas estén a la misma altura de tu cadera, o un poco más bajo. Si tu asiento está muy bajo, puedes terminar con el cuello tenso, y si te está muy arriba, tus hombros se cansarán con el tiempo.
Ajusta la parte trasera de tu silla a un ángulo de 100° a 110°. Lo ideal es que la parte posterior de una silla reclinable de sesión pasiva no esté recta, sino a un ángulo ligeramente mayor a los 90 grados. Esto es mucho más cómodo para la espalda en lugar de sentarse en un ángulo recto
Asegúrate de que la parte superior e inferior de tu espalda tenga soporte. Las sillas de sesión pasiva de calidad de la oficina deben ofrecer soporte lumbar y sobresalir ligeramente en la parte baja de la espalda para brindarle soporte en ambos lados de tu columna, lo cual te mantendrá cómodo y erguido. Sin embargo, si no tienes este tipo de soporte, tienes que hacerlo tú mismo.
Si es necesario, usa cojines inflables o pequeñas almohadas, justo encima de tu cadera, en medio de la parte trasera de la silla y tu columna. Esto debe ser mucho más cómodo.
Cuando tu silla tenga un mecanismo en la parte posterior úsalo para cambiar frecuentemente la posición, ajustando ligeramente y balanceando hacia adelante y atrás cuando te sientas y trabajes, y así evitarás que tu espalda permanezca sedentaria.
Ajusta los apoyabrazos. Lo ideal es que los apoyabrazos estén ajustados de tal manera que tus hombros estén relajados y tus muñecas estén niveladas con el teclado, si vas a escribir en el teclado. Lee la siguiente sección donde encontrarás más sugerencias sobre cómo sentarse en una computadora.
Otra opción es quitar los apoyabrazos por completo si te das cuenta de que se atraviesan en tu camino. Los apoyabrazos no sirven necesariamente de soporte.
Siéntate en una silla de sesión activa si hay una disponible. Cada vez más, los estudios revelan que sentarse por largos periodos en una oficina produce problemas de salud graves que incluyen tensión de la espalda y los hombros, así como mayor riesgo de tener una enfermedad cardíaca.
Por esta razón, los métodos de sesión activa son más populares que nunca y pueden ser una buena opción para ti.
Los artefactos de sesión activa incluyen cosas como escritorios para estar parado, escritorios con cinta caminadora, sillas ergonómicas y otras alternativas ergonómicas que obligan al cuerpo a mantenerse erguido en lugar de brindarle un lugar de reposo.
Las sillas de sesión pasiva, incluso las ergonómicas, pueden tener la tendencia a forzar la columna en posiciones erguidas incómodas.
Ajusta el monitor y los documentos originales de forma apropiada. Lo ideal es tener el cuello en una posición neutral y relajada para que no tengas que girar para ver en qué estás trabajando. Centra el monitor directamente delante de ti, sobre el teclado.
Coloca la parte superior del monitor a aproximadamente 5 o 7 cm (2 o 3 pulgadas) sobre el nivel de tu vista cuando estés sentado.
Si usas lentes bifocales, disminuye el nivel del monitor a un nivel de lectura cómodo.
Considera usar un mouse ergonómico. El mouse ergonómico permite que la muñeca permanezca paralela al cuerpo, en un estado de descanso natural, en lugar de estar paralela al suelo, que puede generar síndrome carpiano que se puede repetir muchas veces.
El panel táctil en la mayoría de las laptops y el tradicional mouse realizan lo mismo que los teclados tradicionales: forzar que las muñecas estén en una posición poco natural. Con el tiempo, esto puede producir el síndrome carpiano y dolores crónicos.
Haz una pausa cada cierto tiempo. Cada 30 a 60 minutos, debes hacer una pequeña pausa y caminar alrededor de la oficina. Incluso hacer una pausa para ir al baño o ir a tomar agua puede ayudarte a romper la monotonía y aliviar el dolor. Si bien te puedes sentir como un tonto, cierra la puerta de tu oficina y intenta los siguientes ejercicios breves para hacer que tu sangre circule:
Levanta y encoge los hombros de 5 a 10 veces.
Haz 20 levantamientos de pantorrillas.
Haz de 5 a 10 estocadas.
Toca tus dedos 20 veces.
Mantente lo más activo posible en Taringa. Si Taringueas en una oficina, es muy importante pararse y moverse periódicamente para evitar el dolor por estrés y un daño a largo plazo a los brazos, cuello, hombros y espalda.
Emplear la postura adecuada
Cuando te sientes, coloca tu cadera lo más al fondo posible de la silla. En las sillas de la oficina, la mejor forma de sentarse es dejando que la parte trasera soporte la espalda y los hombros colocando la cadera al fondo de la silla, luego ajustando los demás componentes de la silla de forma adecuada para que ofrezcan soporte.
Si estás sentado en una silla recta y de espaldar dura, coloca tu parte trasera hasta el borde de la silla y siéntate sin encorvarte hacia el respaldar. Siéntate con tu espalda y hombros lo más rectos posibles si están apoyados en el respaldar de la silla. Con el tiempo, esta será una posición más cómoda para tu espalda, cuello y hombros.
Si estás sentado en una silla tipo lounge o en un sillón, es importante mantener los pies plantados sobre el suelo y la espalda recta. Tus hombros deben estar hacia atrás y debes estar sentado hasta el fondo del sillón.
Mantén tus hombros hacia atrás y tu espalda derecha. Cuando sea y como sea te estés sentando, es importante mantener los hombros hacia atrás y evitar andar desgarbado o encorvando la espalda. Con el tiempo, esto puede tensar el cuello y los hombros, generando dolor crónico y dolores de cabeza.
No inclines la silla hacia atrás ni te encorves en la silla cuando estés sentado, sino puedes tensar el nervio ciático y los músculos del hombro. Esto sirve para mantenerte fuera de equilibrio.
Es bueno balancearse con sutileza, en lo que sea posible, si vas a estar sentado por un periodo largo. Esto permite mantener el cuerpo activo y en equilibrio.
Ajusta la altura del asiento para que se adecue a tu cuerpo. El asiento de tu silla debe ser ser lo suficientemente alto para que tus pies toquen el suelo y tus rodillas estén a la misma altura de tu cadera, o un poco más bajo. Si tu asiento está muy bajo, puedes terminar con el cuello tenso, y si te está muy arriba, tus hombros se cansarán con el tiempo.
Ajusta la parte trasera de tu silla a un ángulo de 100° a 110°. Lo ideal es que la parte posterior de una silla reclinable de sesión pasiva no esté recta, sino a un ángulo ligeramente mayor a los 90 grados. Esto es mucho más cómodo para la espalda en lugar de sentarse en un ángulo recto
Asegúrate de que la parte superior e inferior de tu espalda tenga soporte. Las sillas de sesión pasiva de calidad de la oficina deben ofrecer soporte lumbar y sobresalir ligeramente en la parte baja de la espalda para brindarle soporte en ambos lados de tu columna, lo cual te mantendrá cómodo y erguido. Sin embargo, si no tienes este tipo de soporte, tienes que hacerlo tú mismo.
Si es necesario, usa cojines inflables o pequeñas almohadas, justo encima de tu cadera, en medio de la parte trasera de la silla y tu columna. Esto debe ser mucho más cómodo.
Cuando tu silla tenga un mecanismo en la parte posterior úsalo para cambiar frecuentemente la posición, ajustando ligeramente y balanceando hacia adelante y atrás cuando te sientas y trabajes, y así evitarás que tu espalda permanezca sedentaria.
Ajusta los apoyabrazos. Lo ideal es que los apoyabrazos estén ajustados de tal manera que tus hombros estén relajados y tus muñecas estén niveladas con el teclado, si vas a escribir en el teclado. Lee la siguiente sección donde encontrarás más sugerencias sobre cómo sentarse en una computadora.
Otra opción es quitar los apoyabrazos por completo si te das cuenta de que se atraviesan en tu camino. Los apoyabrazos no sirven necesariamente de soporte.
Siéntate en una silla de sesión activa si hay una disponible. Cada vez más, los estudios revelan que sentarse por largos periodos en una oficina produce problemas de salud graves que incluyen tensión de la espalda y los hombros, así como mayor riesgo de tener una enfermedad cardíaca.
Por esta razón, los métodos de sesión activa son más populares que nunca y pueden ser una buena opción para ti.
Los artefactos de sesión activa incluyen cosas como escritorios para estar parado, escritorios con cinta caminadora, sillas ergonómicas y otras alternativas ergonómicas que obligan al cuerpo a mantenerse erguido en lugar de brindarle un lugar de reposo.
Las sillas de sesión pasiva, incluso las ergonómicas, pueden tener la tendencia a forzar la columna en posiciones erguidas incómodas.
Ajusta el monitor y los documentos originales de forma apropiada. Lo ideal es tener el cuello en una posición neutral y relajada para que no tengas que girar para ver en qué estás trabajando. Centra el monitor directamente delante de ti, sobre el teclado.
Coloca la parte superior del monitor a aproximadamente 5 o 7 cm (2 o 3 pulgadas) sobre el nivel de tu vista cuando estés sentado.
Si usas lentes bifocales, disminuye el nivel del monitor a un nivel de lectura cómodo.
Considera usar un mouse ergonómico. El mouse ergonómico permite que la muñeca permanezca paralela al cuerpo, en un estado de descanso natural, en lugar de estar paralela al suelo, que puede generar síndrome carpiano que se puede repetir muchas veces.
El panel táctil en la mayoría de las laptops y el tradicional mouse realizan lo mismo que los teclados tradicionales: forzar que las muñecas estén en una posición poco natural. Con el tiempo, esto puede producir el síndrome carpiano y dolores crónicos.
Haz una pausa cada cierto tiempo. Cada 30 a 60 minutos, debes hacer una pequeña pausa y caminar alrededor de la oficina. Incluso hacer una pausa para ir al baño o ir a tomar agua puede ayudarte a romper la monotonía y aliviar el dolor. Si bien te puedes sentir como un tonto, cierra la puerta de tu oficina y intenta los siguientes ejercicios breves para hacer que tu sangre circule:
Levanta y encoge los hombros de 5 a 10 veces.
Haz 20 levantamientos de pantorrillas.
Haz de 5 a 10 estocadas.
Toca tus dedos 20 veces.
Mantente lo más activo posible en Taringa. Si Taringueas en una oficina, es muy importante pararse y moverse periódicamente para evitar el dolor por estrés y un daño a largo plazo a los brazos, cuello, hombros y espalda.