En la época de la guerra ruso japonesa, allá en 1904, existió un capitán ruso, Vladimir Arseniev, el cual rescató varias historias de la estepa.
Este fue un explorador ruso en Manchuria, previa a la guerra ruso japonesa, y aún después allí estuvo explorando con los cosacos...
La taiga es esto:
Se encuentra al norte de China y Corea, son regiones selváticas muy frías en invierno.. tanto que si no alcanzas a cubrirte con pastos antes que caiga una tormenta de nieve invernal, no sobrevivís
Lo que se hace si te atrapa la tormenta de nieve allá, es cortar pastizales dejando algunas matas entre ellos. Luego atar las hierbas cortadas con lo que se tenga, hasta las medias o la camiseta, y atar todo usando los pastos que no se cortaron.
La nieve cubre todo y es buena para mantener el calor dentro.
Ahí vivió Dersu uzala
Este hombre era un sujeto muy ignorante, pero sumamente inteligente. Y de gran corazón.
Hasta dejaba un poco de sal y arroz en los campamentos que abandonaba, por si llegaba algún otro desconocido (si, desconocido) para que este tenga algo de comer.
Sentía el clima, y era capaz de mirar todo tipo de detalles, tantos que sabía donde se encontraba un tigre siberiano acechando en el camino, en esa época.
Pero evitaba matarlos.
En esas regiones manchurianas según lo que relata el Capitán, los cosacos se tirotearon con unos coreanos que estaban cagados de miedo una noche de lluvia cuando aparecieron en un sendero del poblado.
Mientras este cazador, Derzu Usala, se paró de frente ahí mismo, sin miedo, para hablarles en dialecto coreano, aunque ninguno le hizo caso, y le tiraban con de todo mientras el buscaba parlamentar.
Estaban gritando muy agresivos y fuera de sí, con mucho miedo en esa noche, según lo que dejó escrito, aunque al otro día fue sorprendente el cambio de ánimo en esa gente según el mismo cuenta
A la mañana siguiente, le sorprendió mucho al Capitán Vladimir ver que los coreanos del pueblo estaban como si no hubiese ocurrido nada.
Pasaron unas mujeres del poblado sin prestar atención al campamento de cosacos afuera como si nada hubiese pasado.
Y según relata, ese tipo de apatía era propia de todos los coreanos (veamos eso acá en los supermercados) y cuando entró en el poblado saludó al jefe del lugar, pero este ni le prestó atención.
Nota: el que está con el viejo fusil es Derzu
Según el (porque era animista) el tigre era como un ser humano.
De hecho, los tigres siberianos de esa región (Amur, Manchuria) son los más grandotes que se conocieron alguna vez en todo el planeta tierra.
Pesan hasta 300 kg los machos y con la cola miden casi 4 metros de largo.
A esos Derzu les hablaba para que no ataquen, y huían al escucharlo (el poder de la voz humana) Este cazador de la taiga no quería matarlos o cazarlos... allá en 1905.
Algo digno de tener en cuenta hoy día, cuando cualquier pelotudo con buen dinero paga y los mata.
Nota: en esta imagen se tratan de actores, y el viejo es un actor japonés. El otro usa mosquitero, y es verdad.
Así iban los cosacos en la taiga (con mosquiteros)
Aunque a Derzu no le molestaban los mosquitos y no aceptaba mosquiteros.
Este fue un explorador ruso en Manchuria, previa a la guerra ruso japonesa, y aún después allí estuvo explorando con los cosacos...
La taiga es esto:
Se encuentra al norte de China y Corea, son regiones selváticas muy frías en invierno.. tanto que si no alcanzas a cubrirte con pastos antes que caiga una tormenta de nieve invernal, no sobrevivís
Lo que se hace si te atrapa la tormenta de nieve allá, es cortar pastizales dejando algunas matas entre ellos. Luego atar las hierbas cortadas con lo que se tenga, hasta las medias o la camiseta, y atar todo usando los pastos que no se cortaron.
La nieve cubre todo y es buena para mantener el calor dentro.
Ahí vivió Dersu uzala
Este hombre era un sujeto muy ignorante, pero sumamente inteligente. Y de gran corazón.
Hasta dejaba un poco de sal y arroz en los campamentos que abandonaba, por si llegaba algún otro desconocido (si, desconocido) para que este tenga algo de comer.
Sentía el clima, y era capaz de mirar todo tipo de detalles, tantos que sabía donde se encontraba un tigre siberiano acechando en el camino, en esa época.
Pero evitaba matarlos.
En esas regiones manchurianas según lo que relata el Capitán, los cosacos se tirotearon con unos coreanos que estaban cagados de miedo una noche de lluvia cuando aparecieron en un sendero del poblado.
Mientras este cazador, Derzu Usala, se paró de frente ahí mismo, sin miedo, para hablarles en dialecto coreano, aunque ninguno le hizo caso, y le tiraban con de todo mientras el buscaba parlamentar.
Estaban gritando muy agresivos y fuera de sí, con mucho miedo en esa noche, según lo que dejó escrito, aunque al otro día fue sorprendente el cambio de ánimo en esa gente según el mismo cuenta
A la mañana siguiente, le sorprendió mucho al Capitán Vladimir ver que los coreanos del pueblo estaban como si no hubiese ocurrido nada.
Pasaron unas mujeres del poblado sin prestar atención al campamento de cosacos afuera como si nada hubiese pasado.
Y según relata, ese tipo de apatía era propia de todos los coreanos (veamos eso acá en los supermercados) y cuando entró en el poblado saludó al jefe del lugar, pero este ni le prestó atención.
Nota: el que está con el viejo fusil es Derzu
Según el (porque era animista) el tigre era como un ser humano.
De hecho, los tigres siberianos de esa región (Amur, Manchuria) son los más grandotes que se conocieron alguna vez en todo el planeta tierra.
Pesan hasta 300 kg los machos y con la cola miden casi 4 metros de largo.
A esos Derzu les hablaba para que no ataquen, y huían al escucharlo (el poder de la voz humana) Este cazador de la taiga no quería matarlos o cazarlos... allá en 1905.
Algo digno de tener en cuenta hoy día, cuando cualquier pelotudo con buen dinero paga y los mata.
Nota: en esta imagen se tratan de actores, y el viejo es un actor japonés. El otro usa mosquitero, y es verdad.
Así iban los cosacos en la taiga (con mosquiteros)
Aunque a Derzu no le molestaban los mosquitos y no aceptaba mosquiteros.