Dia de muertos, dia de halloween, dia de tradiciones, asi que les traemos imagenes para todos los gustos al cual damos inicio con esta pequeña reseña
México polifacético en su fiesta de Día de Muertos
Declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, la fiesta de Día de Muertos se celebrará a partir de hoy en todo el país mezclando tradiciones, folclor y música.
Tradición, música y folclor se fusionarán durante una de la celebraciones más emblemáticas de México, el Día de Muertos, una tradición indígena que es ya desde hace varios años Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.
A partir de hoy y hasta el próximo 2 de noviembre diversos estados de la Republica Mexicana, como Colima, Chihuahua, Michoacán, Morelos, San Luis Potosí, Oaxaca, Yucatán y Veracruz se unen a esta celebración a través de diversas actividades culturales, informó hoy el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).
Tal es caso del estado de Michoacán, que incluirá más de 900 actividades para estas fechas, entre ellas "El culto a la muerte", donde los poblados de la ribera del lago de Pátzcuaro y sus islotes (Quiroga, Janitzio, Ihuatzio y Tzintzuntzan) son por excelencia los lugares donde año con año se celebra esta fiesta popular.
Aunque muchos de los sitios varían en cuanto a sus ritos y formas de celebración, usualmente los festejos inician el 31 de octubre con la cacería del pato (práctica que se ha ido olvidando, pues el ave está en peligro de extinción en su hábitat lacustre), con el que se preparan algunos platillos para la ofrenda.
Un día después se coloca un altar llamado de "angelitos" para los niños muertos y el día 2 se realizan las celebraciones para los difuntos adultos.
Mientras que en el poblado de Ocotepec, de Morelos, es ya una tradición pasear por sus calles el primero de noviembre y entrar a las casas de los habitantes de la comunidad que, a cambio de una vela o "cera", como ellos le llaman, permiten al visitante disfrutar de sus ofrendas, al ofrecerles una pieza de pan de muerto, café o chocolate.
El rito prehispánico en San Luis Potosí, mejor conocido como "El Xantolo", es la fiesta tradicional de los muertos que se lleva a cabo el 1 y 2 de noviembre en la zona de la Huasteca, aunque los preparativos para ello comienzan una semana antes cuando los danzantes, también llamados "huehues", asisten al panteón a pedir permiso a sus difuntos para poder rendirles culto.
Es así como van preparándose y juntando los elementos necesarios para montar el altar de muertos, también llamado "arco", además de comenzar a preparar los chichiliques, pan, pemoles, cuitoncitos, cuhiches, tamales de zarabando, garnachas, bolim, atole y zacahuil, aguardiente, para sus difuntos. Al terminar las fiestas regresan para agradecer.
Aquí convergen altares, ofrendas, ceremonias, procesiones, alabanzas, música y danzas de diversos pueblos, entre ellos, los "chichimeca-jonaz" y "hñahñu", de Guanajuato; "tepehuas", "hñahñus" y "nahuas", de Hidalgo; "tének", "pames" y "nahuas", de San Luis Potosí, además de "popolucas" y "totonacos", de Veracruz.
Por su parte el estado de Oaxaca, a fin de incentivar el apego a esta prehispánica celebración, han organizado las Fiestas de Noviembre "Puerto Escondido 2011", donde está programado un concurso de altares y gastronomía para dar inicio a estas festividades de la cultura, el deporte y el entretenimiento.
En la Costa, estas celebraciones dedicadas a los fieles difuntos y a los "angelitos" se celebran con respeto y de maneras diferentes, como en Santos Reyes Nopala, cuna de la etnia chatina, donde durante tres días los habitantes conviven día y noche con sus difuntos en un ambiente de fiestas en el panteón local.
Ahí se suelen oír a los tríos o bandas amenizando el ambiente mientras los deudos saborean entre las tumbas exquisitos tamales de iguana, de chepil o el infalible de mole, acompañado del inseparable mezcalito "para la grasa".
Lo mismo ocurre en Pochutla, Santa María Huatulco, Puerto Ángel, Pinotepa Nacional y de Don Luis, Jamiltepec y especialmente en la zona afro-mexicana de Chacahua, ubicada en los límites con el vecino estado de Guerrero.
En el marco del Día de Muertos, el Ayuntamiento de Mérida, Yucatán, anunció la celebración "Hanal Pixán, una tradición de colores", donde instituciones educativas, asociaciones civiles y vecinos del rumbo tienen a su cargo la instalación de los más de 130 altares, que llenarán de color, aromas y tradición el corredor del parque de "La Ermita", de Santa Isabel.
Por doceava ocasión se realizará el Festival Cultural Mictlán, en Veracruz, un proyecto independiente que conjunta esfuerzos para el desarrollo artístico; este programa contará con la participación de siete compañías escénicas de la región, ofreciendo al público una variedad de propuestas teatrales y dancísticas en torno a los fieles difuntos.
El festival se realiza del 29 de octubre al 2 de noviembre en el Parque Bicentenario de Xalapa, Veracruz, donde se ofrecerán dos diferentes recorridos a través de las artes escénicas.
Con más de mil 800 artistas en escena, Colima se une a esta celebración con la "LXXIV Feria de Todos los Santos", que se lleva a cabo desde el pasado 29 de octubre y hasta el 13 de noviembre, bajo la organización del Instituto de Fomento de Ferias y Exposiciones del estado.
Mientras que Chihuahua el próximo 2 de noviembre ofrecerá una Jornada artística en su Plaza Mayor, donde los asistentes podrán disfrutar de forma gratuita de música en vivo, cuentacuentos, lectura en voz alta, concurso de altares de muertos, cine de terror, taller de calaveritas de azúcar, además de tamales, champurrado, pan de muerto y café.
Llega Borges del Más Allá a CU
El 'Décimo Cuarto Festival Universitario de Día de Muertos Megaofrenda 2011' rinde homenaje a Jorge Luis Borges. Universitarios exponen su creatividad -del 28 de octubre al 2 de noviembre- con ofrendas temáticas; altares dedicados a cuentos tomados del libro 'El Aleph', como "La busca de Averroes", "Emma Zunz", "Los dos reyes y los dos laberintos".
Ofrenda de muertos; ¿qué? ¿cómo? ¿por qué?
La ofrenda o altar de muertos es una tradición mexicana sagrada, donde los vivos honran a los muertos que los visitan el 1 y 2 de noviembre. Conoce sus componentes y el significado de éstos.
El Camposanto de los ilustres mexicanos
La Rotonda de las Personas Ilustres -creada en 1875 dentro del Panteón Civil de Dolores- reúne los restos mortuorios de importantes científicos, artistas y políticos mexicanos. Aquí te mostramos algunas de las tumbas de aquellas personalidades que contribuyeron a la historia de México.
Sebastian Lerdo de Tejada (1823-1889) Presidente.
Nabor Carrillo (1911-1967) Científico y rector de la UNAM.
Francisco González Bocanegra (1824-1861) Escritor; y Jaime Nunó (1824-1908) Compositor y director de orquesta.
David Alfaro Siqueiros (1896-1974) Pintor.
Rosario Castellanos (1925-1974) Escritora y diplomática.
Justo Sierra (1848-1912) Historiador y político.
Jaime Torres Bodet (1902-1974) Poeta y diplomático.
Manuel M. Ponce (1882-1948) Músico y compositor.
Alfonso Reyes (1889-1959) Escritor y diplomático.
Dolores del Río (1906-1983) Actriz.
Agustín Lara Aguirre del Pino (1900-1970) Músico y compositor.
La verdad no se si sea retropost, pero es una tradición que me encanta y quiero conservar:
Día de Muertos en México,
A Través de los Ojos del Alma- Michoacán-
“Según la creencia de la civilización mexicana antigua, cuando el individuo muere su espíritu continúa viviendo en Mictlán, lugar de residencia de las almas que han dejado la vida terrenal. Dioses benevolentes crearon este recinto ideal que nada tiene de tenebroso y es más bien tranquilo y agradable, donde las almas reposan plácidamente hasta el día, designado por la costumbre, en que retornan a sus antiguos hogares para visitar a sus parientes. Aunque durante esa visita no se ven entre sí, mutuamente ellos se sienten.
El calendario ritual señala dos ocasiones para la llegada de los muertos. Cada una de ellas es una fiesta de alegría y evocación. Llanto o dolor no existen, pues no es motivo de tristeza la visita cordial de los difuntos. La exagerada hospitalidad de los mexicanos es proverbial. Ésta se manifiesta a la menor provocación, aún más si los visitantes son sus parientes ya fallecidos. Hay que
deleitarlos y dejarlos satisfechos con todo aquello que es de su mayor agrado y asombro: la comida.
Desde remotas épocas hasta la actualidad, el “banquete mortuorio”, resplandece en todas las moradas nacionales, desde los humildes jacales o casas rústicas, hasta los palacios y mansiones.
La comida ritual se efectúa en un ambiente regiamente aderezado en el que vivos y muertos se hacen compañía.
Cada pueblo y región ofrece variados diseños e ideas para este evento, pero todos con la misma finalidad: recibir y alimentar a los invitados, y convivir (o tal vez “conmorir”), con ellos”.
Leyendas mexicanas de terror
Nuestro país es rico en historias y tradiciones, les dejo algunas de las más significativas.
LA LLORONA
Según la tradición mexicana, la leyenda de la Llorona nace donde hoy se encuentra la Ciudad de México.
Existen dos versiones conocidas.
La primera es la más conocida y difundida en México:
Existió una mujer indígena que tenía un romance con un caballero español. Fruto de esta pasión, nacieron tres niños, que la madre atendía siempre en forma devota. Cuando la joven comienza a pedir que la relación sea formalizada, el caballero la esquivaba, quizás por temor a lo que dirán. Dicho y hecho, un tiempo después, el hombre dejó a la joven y se casó con una dama española de alta sociedad. Cuando la mujer se enteró, dolida y totalmente desesperada, asesinó a sus tres hijos ahogándolos en un río. Luego se suicida por que claro, no soporta la culpa. Desde ese día, se escucha el lamento lleno de dolor de la joven en el río donde esto ocurrió. Luego de que México fuera establecido, comenzó un toque de queda a las once de la noche y nadie podía salir. Es desde entonces que dicen escuchar un lamento cerca de la plaza de la Patria, y que al ver por las ventanas para ver quien llamaba a sus hijos de forma desesperada, veían una mujer vestida enteramente de blanco, delgada y que se esfumaba en la Presa Calles.
La segunda es la versión que precede a la anterior, a pesar de esto es poco conocida. Es la más antigua de “las lloronas”:
Antes de la llegada de los españoles a lo que ahora es México, la gente que habitaba la zona del lago de Texcoco, además de temer al dios Viento de la Noche (Yoali Ehécatl), podía escuchar en las noches los lamentos de una mujer que estaría por siempre vagando y lamentando la muerte de su hijo y la pérdida de su propia vida. La llamaban Chocacíhuatl, La LLorona, y ella era la primera de todas las madres que murió al dar a luz . Allí flotaban en el aire las calaveras descarnadas y separadas de sus cuerpos (Chocacíhuatl y su hijo), cazando a cualquier viajero que hubiese sido atrapado por la oscuridad de la noche. Si algún mortal veía estas cosas, podía estar seguro de que para él esto era un presagio seguro de infortunio o incluso muerte.
La Leyenda del Charro Negro
Allá por el año de 1966, el señor Abundio Rosas regresaba a su casa, situada en las afueras de algún pueblo (Ya que varia entre leyenda y leyenda). Aunque había luna llena, ésta se escondía entre las copas de los árboles, por lo que reinaba cierta oscuridad, que causaba gran impresión por las formas fantasmagóricas que se formaban con las sombras de la luna. De pronto, don Abundio sintió que alguien lo seguía pero no quiso voltear, sino que apresuró más el paso, empuñando el machete que siempre lo acompañaba. Sin embargo, cada vez sentía más cerca a ese alguien que lo seguía. De repente, un sudor frío se apoderó de él, sintió que se desmayaba, pero pese al miedo decidió enfrentarse a lo que fuera, volteó el rostro y con asombro vio una diabólica escena. …Era un gran caballo negro, de pelo brillante y lustroso, pero con ojos espeluznantes que parecían lanzar fuego. Lo montaba un hombre alto y flaco, con un sombrero negro. No tenía ojos, nariz ni boca era algo espantoso, por lo que don Abundio yano pudo moverse, ni hablar.
Temblaba de terror y más cuando el siniestro charro sacó una mano que se veía roja y con larguísimas uñas, tomó una bolsa de su caballo y la extendió ofreciéndosela al aterrado hombre, quien vio cómo la bolsa se abrió y mostró su interior lleno de dinero; pero don Abundio no quiso aceptarla. El jinete se la volvió a ofrecer y tampoco le hizo caso. Entonces el charro negro se volvió con su caballo sin pronunciar palabra y se alejó… Pero Abundio nunca escuchó el galopar del caballo, cosa que lo atemorizó mas pronto se sobrepuso y continuó su camino rumbo a su casa.
Al llegar estaba tan asustado que no pudo cenar. Contó lo sucedido a su esposa. La cual también se aterrorizó. Como es de suponerse, esa noche ambos no pudieron dormir, por lo que al día siguiente Abundio se levantó temprano y acudió al lugar donde se le había aparecido el misterioso charro. Buscó con cuidado, pero no halló nada que pudiera tomarse como indicio de su existencia. Por la noche don Abundio tuvo la necesidad de volver a pasar por el lugar, temeroso de encontrarse con el charro, pero ya no se le apareció esa noche ni otra más… ni hubo más apariciones.
Paso el tiempo y Abundio ya casi ni se acordaba del encuentro con aquel misterioso charro negro… Pero una noche, ya muy cerca de su casa, se topó de nuevo con el aparecido, quien con voz cavernosa le dijo que tomara la bolsa con el dinero. Como el hombre no la aceptó por temor a que fuera cosa del diablo, entonces el charro le dijo con voz aún más cavernosa: –“Me volverás a ver muy pronto”–. Don Abundio medio muerto de miedo, sin volver la cabeza, echó a correr y no paró hasta llegar adentro de su casa. Su mujer salió espantada y le gritó: “¡Abundio, mira, el charro se está asomando por la ventana… Anda, sal y orínate en cruz afuera de la puerta, dicen que así no puede pasar el maligno!”.
Abundio, tembloroso, salió de su casa y se orinó en cruz fuera de la puerta. En cuanto terminó de rociar el piso, el caballo relinchó en forma macabra, y jinete y animal a todo galope se perdieron en la oscuridad de la noche. Desde entonces ni Abundio ni su mujer han vuelto a ver al “charro negro”… Pero muchas otras personas de diferentes regiones han contado la misma historia y aseguran que también lo han visto.
El Nahual
La palabra azteca para Nahual es Nahualli , que significa lo que es mi vestidura o piel , y se refiere a la habilidad del Nahual de transformarse en una criatura mitad hombre, mitad animal (lobo, jaguar, lince, toro, águila, coyote…). Ese vocablo también se refiere a la nigromancia, ocultismo y malicia.
Para los pueblos prehispánicos, el nahualli era uno de los hechiceros llamados tlatlacatecolo, literalmente “hombres búhos”, lo cual indica que sólo aparecía de noche.
Antes del apogeo de las grandes civilizaciones prehispánicas como la Azteca o la Maya, los indígenas Yakis, Tarahumaras y Seris que vivían al norte de México y el sur de los Estados Unidos (cerca del 900 d.C.) tenían nahuales. Estas civilizaciones se hallaban asentadas en parte de lo que hoy son los estados americanos de California, Nuevo México y Texas, y los estados mexicanos de Chihuahua, Baja California, Sonora y Sinaloa. Ellos creían que si un hombre puede llegar a conocer su espíritu primitivo o nahual, entonces lo podía usar para curar a la gente y practicar la magia. Muchos dibujos primitivos en viejas cuevas muestran a personas como hombres-lobo.
En el Imperio Azteca los nahuales eran protegidos por Tezcatlipoca, el dios azteca de la guerra y el sacrificio. La leyenda contaba que un nahual podía desprenderse de su piel y transformarse en una de estas criaturas. Muchos cazadores aztecas y colonizadores decían que durante la noche habían matado a un animal y al amanecer el cadáver se había transformado en el de un hombre.
La Metamorfosis
El nahual deja su forma humana por un tiempo determinado, para adquirir la de un animal elegido. Existen varias versiones de cómo se logra esta metamorfosis:
- Una asegura que el brujo simplemente desaparece y se encarna en el animal, a voluntad. El chamán afirma ser capaz de incorporar su conciencia al cuerpo de un animal ya existente. Sea de una forma u otra, hay una afinidad psíquica, una especie de parentela del alma entre el chamán y el animal en el que se transforma.
- Otra dice que se “fragmenta”, para lo cual se desprende, de modo deliberado, de parte de su cuerpo (los ojos, las piernas, un brazo o, incluso, los intestinos), de este modo si se quiere acabar con un Nahual el mejor método es seguirle y observar donde realiza su transformación, robarle la parte del cuerpo de la que se desprendió ya que de este modo le será imposible volver a su forma origianl y al amanecer morirá.
- Otra más afirma que el cuerpo dormido del brujo permanece en su casa, mientras su espíritu vaga en la figura de animal. En este caso, para evitar que alguien toque su cuerpo dormido, el nagual debe dar siete volteretas.
L Nahual sólo puede transformarse durante la noche y ataca a nuestros hijos con hechizos infernales, dicen las personas desde la época de la Colonia (1500-1800 d.C.) hasta el día de hoy. La Santa Inquisición (el tribunal católico castigaba judíos, brujas, y quien no fuera católico) persiguió a los nahuales durante mucho tiempo. Pero la gente creía en su poder y a veces los protegían, especialmente en las comunidades indígenas.
En la región de los Tuxtlas, la creencia en los nahuales está muy arraigada. Se asegura que hay personas que pueden transformarse en aves y que tienen el poder de volar. Salen en días de luna llena y se metamorfosean en tecolotes, tapacaminos y guajolotes (nombre que se le aplica a diversas aves locales). Si alguien observa que un ave se posa en su casa varios días consecutivos, puede inferir que no se trata de un ave común y corriente, sino de un nahual que busca un mal para uno de los habitantes de esa casa.
Un nahual puede tener varios espíritus que lo protejan, a la manera de los indios norteamericanos. Básicamente todos los ritos de las civilizaciones americanas se parecen.
La leyenda de los Nahuales tiene partes oscuras, perdidas en el pasado, en la mágica cosmología mexicana y difiere muchisimo dependiendo de las fuentes pues se basan en leyendas locales que se adecuan a la región donde se cuente.
En lo que respecta a su relación con la sobrenaturaleza, hay que destacar que los animales eran seres muy cercanos a los dioses. Numerosas eran las deidades que se vinculaban de alguna u otra forma con los animales, ya fuera porque el dios era un animal (como Xólotl, el dios perro), por su nombre (como Quetzalcóatl- serpiente emplumada- o Huitzilopochtli -colibrí de la izquierda-), por sus atavíos zoomorfos o porque se creía que el numen tenía la capacidad de manifestarse como un animal. Además de ser muy próximos a las deidades del panteón mesoamericano, muchos animales tiene un papel preponderante en los mitos, tanto en los de creación del mundo, como los que explican la llegada de algún elemento a la vida humana, como el fuego.
Poemas
Mujer de mirada triste
Mujer de mirada triste:
¿díme que ves en las velas,
son espectros de la noche
o son flores de la tierra?
¿Qué guardas en tu regazo,
llena de luz, transparente,
si hasta el aire del espacio
tu piel morena parece?
Doble llama en el sentido,
doble dolor, doble ausencia,
las flores se han vuelto ríos
y los perfumes se quejan.
Contemplación de la noche,
velación de la quimera,
manojo de luces, ecos,
transnochándose la espera... Mujer de mirada dulce,
las llamas sacan sus lenguas;
se están burlando del tiempo
o están latiendo las treguas.
En tu rostro iluminado
la vida rejuvenece,
noche de oro en la mirada
para los que aman la muerte.
Para los que aman la vida
es noche de desconcierto,
la cera besa las flores
y la llama el sentimiento.
Recetas
Una de las celebraciones más importantes en México es el culto a los muertos. En esta ocasión, se preparan platillos especiales, a manera de que los fallecidos se puedan deleitar con ellos. La ofrenda de comida es la parte central.
El altar es decorado con flores de cempasúchitl. La fragancia de las flores se mezcla con el aroma del copal.
Mary J. Andrade nos da a conocer estas recetas especiales en su serie de libros sobre el Día de Muertos en México. Aquí presentamos algunas de esas recetas.
Desde Michoacán México
Pan de Muerto
Ingredientes
5 tazas de harina.
8 cucharadas soperas de levadura
comprimida desmenuzada.
5 yemas.
5 huevos.
2 barras de margarina.
1 taza de azúcar.
3 cucharadas soperas de agua de azhar.
1 cucharada sopera de raspadura de naranja.
2 huevos para barnizar.
1 pizca de sal.
Azúcar para salpicar.
Preparación
Deshaga en agua tibia, una cantidad equivalente de cuatro cucharadas soperas de levadura; agregue taza y media de harina y forme una pequeña bola de masa suave. Déjela reposar 15 minutos en un lugar tibio, hasta que esponje al doble de su tamaño.
Cierna la harina junto con la sal y el azúcar; ponga en medio los huevos incluido las yemas; también la margarina, la raspadura de naranja y el agua de azahar; amase bien.
Agregue la pequeña bola de masa. Amase nuevamente y deje reposar en un lugar tibio, durante una hora. De nueva cuenta amase y forme los panes al tamaño deseado. Colóquelos en charolas engrasadas y barnícelos con las yemas de huevo.
Adorne el pan con “lágrimas” hechas de la misma masa y péguelas con huevo batido, barnice el pan con el huevo, espolvoreé con azúcar.
Finalmente, coloque los panecillos en el horno precalentado a fuego medio durante 40 o 50 minutos.
Atole de Frutas
Ingredientes
10 tazas de leche.
1/2 Kg. azúcar.
2 kgs. de fruta variada.
1 barra de canela.
1/8 bicarbonato de sodio.
1 taza de fécula de maíz.
Preparación
Se lava, parte y cuece la fruta en agua, se licúa, se cuela y se agrega a la leche con el bicarbonato y azúcar. Se disuelve la fécula en un poco de agua y se añade a la leche. Se pone al fuego bajo hasta que espese, sin dejar de mover. Si le falta azúcar añádala antes de que hierva.
Pastelitos De La Huasteca Potosina
Ingredientes
1 kilo de harina
1/2 kilo de manteca
Sal
Queso seco
Azúcar
Canela molida
Preparación
Se cierrne la harina en un colador, a continuación se le pone la manteca, se revuelve muy bien y se le va agregando un poquito de agua con una pizca de sal, hasta que quede la masa blandita.
Se deja reposar por una hora, tapada con un lienzo.
Se prepara el relleno con queso seco, azúcar y canela molida.
Se extiende la masa sobre una tabla de madera, se hace una ruedita, se pone el relleno y se doblan.
Se colocan en una hoja de lata sin grasa y se mete en el horno precalentado por 15 minutos, en una temperatura de 250 grados.
Cuando se sacan del horno los pastelitos se revuelcan en azúcar y canela molida.
Los caballitos enrosados de Zurumucapio
Característico de San Ángel Zurumucapio es la costumbre de hacer los caballitos enrosados, dedicados a quienes murieron en el año en curso. Son varios los miembros de la comunidad que se dedican a esta labor. El día anterior a la fiesta de los muertos, los hombres arman el cuerpo de los caballitos con varas, luego en la noche, durante la velación junto al altar los “enrosan” aunque en algunas ocasiones una de las las flores que usan son claveles.
Según Rita Caballero Ochoa, nativa del área, se trata de una costumbre que varias personas del pueblo mantienen viva sobre la forma de elaborar los caballitos, una tradición transmitida de generación en generación.
De acuerdo al número de muertos nuevos en el pueblo, los hombres se ponen de acuerdo con los familiares de los fallecidos, estableciendo una ruta para ir de casa en casa haciendo el armazón con varas de laurel, que se atan con cáñamo. El grupo se compone de alrededor de 18 a 20 personas que arman la cabeza, el cuerpo y la cola del caballito, para a continuación ensamblar lo que cada uno hizo. Cuando llegan a la última casa ahí mismo lo enrosan para luego hacer un segundo recorrido de las casas donde ya hicieron el armazón, para llenarlos de flores. La enrosada se hace en la noche para que las flores mantengan la humedad y se vean frescas al día siguiente cuando llevan el caballito al cementerio.
Al terminar al enrosada lo colocan en una mesa y tanto el altar como el caballito se convierten en el centro de atención de los deudos quienes lo velan con cirios encendidos y rezan alrededor de él invocando el alma del fallecido. Por otro lado, desde muy temprano las personas en las casas se preparan cortando leña, cocinando las verduras y haciendo las tortillas, para ofrecer estos alimentos a quienes colaboren en el arreglo del altar, en la hechura y enrosado del caballito y para atender a los visitantes que llegan a acompañarlos durante toda la noche. Esta actividad, al igual que todas las relacionadas con los preparativos de Día de Muertos o Jimbanqua, es parte de la fiesta dedicada a la persona fallecida.
En San Ángel Zurumucapio el caballito es un elemento clave en la celebración, tan importante como el altar donde se colocan las ofrendas. Al igual que en las poblaciones cercanas, la noche del 31 de octubre se dedica a honrar la memoria de los angelitos con la visita al panteón en la mañana del primero de noviembre. Luego, esa noche está dedicada a los adultos con la celebración en el cementerio el dos de noviembre.
Cacería de Patos con Fisga
Entre las tradiciones únicas de esta región esta el pato enchilado. Tradicionalmente la cacería de pato es realizada por la gente del lugar desde una canoa y cazado en el aire con una fisga.
Vigilia en el Cementerio
Tan única en esta región es la vigilia en el cementerio el 1 de noviembre. Mujeres y niños, en la isla de Janitzio, son los únicos permitidos dentro del cementerio para realizar la vigilia nocturna. Mientras que los hombres los esperan a la entrada.
La importancia del Arco
Sobre la tumba es colocado el arco. Adoptado de los misioneros, la cruz indígena que lleva el arco simboliza el fuego, el sol y venus, como sacerdote y mensajero. También representa el número cinco con un punto en cada esquina y uno en el centro. Las esquinas simbolizan los punto cardinales, y el del centro representa al sol. La unión de esos cinco puntos coincide con dos líneas que se cruzan.
Ésta es sólo una pequeña introducción de la celebración en el estado de Michoacán. Para mayor información, vea el libro de Mary J. Andrade, A Través de los Ojos del Alma. Si está interesado en adquirir uno de los libros llame al (408) 436-7850 extensiones 202, 203 o envíe un correo electrónico usando el formulario de contacto.
La Velación de los Angelitos.
El 1 de noviembre, al amanecer, los niños toman el lugar central. Abrigados para protegerse del frío, siguen a sus padres al cementerio donde se llevará a cabo la velación. Durante tres horas, en las tumbas de sus hermanos y hermanas fallecidos, ellos velarán mientras que sus padres los miran desde el filo del cementerio
La semana de los muertos
En realidad aquí no se puede hablar del Día de Finados, lo más apropiado sería decir La Semana de los Muertos. Ocho días antes de la fecha tradicional, la central de abastos se pone a reventar con la venta de artículos y condimentos necesarios para la celebración, que serán colocados en los respectivos altares levantados en los hogares, plazas y cementerios.
La ofrenda a los muertos, es un reflejo fiel de las creencias nativas. Los antiguos habitantes de esta región creían que el alma del difunto hacía acto de presencia en la casa que había habitado en vida. Los familiares, para recibirlos dignamente, ponían al alcance de ellos una serie de ofrendas que consistían principalmente de diferentes platillos: tamales, tortillas, atole, calabazas, codornices y conejos, aderezados según la forma como le gustaba a la persona fallecida. Después de que alma visita el hogar y se ha deleitado con el aroma de las ofrendas, se las llevan a los cementerios para, al pie de las tumbas, repartirlas y disfrutarlas con familiares y amigos.
Llevando los espíritus a casa.
Algunos de los pueblos encienden fogatas en cada esquina de las calles para guiar a las almas por el camino seguro. Desde la calle se hacen caminos con pétalos de cempasúchitl, para conducir el alma hasta el altar que se ha hecho en su memoria. En varias poblaciones, los familiares van a los panteones a depositar las ofrendas florales y a comer, como si fuese un día de campo, entre música, cantos y rezos.
Tradición Prehispánica.
De acuerdo a información proporcionada por varias personas nativas del Itsmo de Tehuantepec, Todo Santos tiene sus raíces en la época prehispánica. Los indígenas ofrendaban a sus muertos, de una manera parecida a lo que en la actualidad se hace a través del altar. Los familiares esperaban la llegada o regreso de las almas, asumiendo desde la noche anterior, una actitud humilde, en señal de respeto. Dejaban las ventanas y puertas abiertas, para que ellas entraran a disfrutar de todo lo que les ofrendaban en el altar y así pasaban la noche sus familiares platicándoles sin levantar la vista. Durante la conversación les pedían a sus muertos que cuidaran de ellos y que suplicaran a sus dioses para que les dieran una excelente cosecha y buena pesca.
En lo que se refiere a la tradición nahua en general, informa el antropólogo Ricardo María Garibay que los indígenas se han replegado y las han guardado manteniéndolas con mucho recelo. "Es una actitud muy inteligente, muy sabia, pues personas de afuera pueden dividir las comunidades. Los indígenas lo han hecho cuando ha habido movimientos en contra de ellos. Por eso, cuando surgen situaciones discriminatorias se repliegan. Llevan 500 años con esa estrategia, saben perfectamente cómo hacerlo, saben cuándo mostrar sus tradiciones y creencias, cuándo guardarlas, qué mostrar y qué no mostrar y como utilizar sus conocimientos con las personas que llegan a consultarlos”.
Para mayor información, vea el libro de Mary J. Andrade, A Través de los Ojos del Alma, Día de Muertos en México, Mixquic y Morelos
Ya como ultimo no me queda mas que decirles; Vengan las muestras de afecto.
México polifacético en su fiesta de Día de Muertos
Declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, la fiesta de Día de Muertos se celebrará a partir de hoy en todo el país mezclando tradiciones, folclor y música.
Tradición, música y folclor se fusionarán durante una de la celebraciones más emblemáticas de México, el Día de Muertos, una tradición indígena que es ya desde hace varios años Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.
A partir de hoy y hasta el próximo 2 de noviembre diversos estados de la Republica Mexicana, como Colima, Chihuahua, Michoacán, Morelos, San Luis Potosí, Oaxaca, Yucatán y Veracruz se unen a esta celebración a través de diversas actividades culturales, informó hoy el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).
Tal es caso del estado de Michoacán, que incluirá más de 900 actividades para estas fechas, entre ellas "El culto a la muerte", donde los poblados de la ribera del lago de Pátzcuaro y sus islotes (Quiroga, Janitzio, Ihuatzio y Tzintzuntzan) son por excelencia los lugares donde año con año se celebra esta fiesta popular.
Aunque muchos de los sitios varían en cuanto a sus ritos y formas de celebración, usualmente los festejos inician el 31 de octubre con la cacería del pato (práctica que se ha ido olvidando, pues el ave está en peligro de extinción en su hábitat lacustre), con el que se preparan algunos platillos para la ofrenda.
Un día después se coloca un altar llamado de "angelitos" para los niños muertos y el día 2 se realizan las celebraciones para los difuntos adultos.
Mientras que en el poblado de Ocotepec, de Morelos, es ya una tradición pasear por sus calles el primero de noviembre y entrar a las casas de los habitantes de la comunidad que, a cambio de una vela o "cera", como ellos le llaman, permiten al visitante disfrutar de sus ofrendas, al ofrecerles una pieza de pan de muerto, café o chocolate.
El rito prehispánico en San Luis Potosí, mejor conocido como "El Xantolo", es la fiesta tradicional de los muertos que se lleva a cabo el 1 y 2 de noviembre en la zona de la Huasteca, aunque los preparativos para ello comienzan una semana antes cuando los danzantes, también llamados "huehues", asisten al panteón a pedir permiso a sus difuntos para poder rendirles culto.
Es así como van preparándose y juntando los elementos necesarios para montar el altar de muertos, también llamado "arco", además de comenzar a preparar los chichiliques, pan, pemoles, cuitoncitos, cuhiches, tamales de zarabando, garnachas, bolim, atole y zacahuil, aguardiente, para sus difuntos. Al terminar las fiestas regresan para agradecer.
Aquí convergen altares, ofrendas, ceremonias, procesiones, alabanzas, música y danzas de diversos pueblos, entre ellos, los "chichimeca-jonaz" y "hñahñu", de Guanajuato; "tepehuas", "hñahñus" y "nahuas", de Hidalgo; "tének", "pames" y "nahuas", de San Luis Potosí, además de "popolucas" y "totonacos", de Veracruz.
Por su parte el estado de Oaxaca, a fin de incentivar el apego a esta prehispánica celebración, han organizado las Fiestas de Noviembre "Puerto Escondido 2011", donde está programado un concurso de altares y gastronomía para dar inicio a estas festividades de la cultura, el deporte y el entretenimiento.
En la Costa, estas celebraciones dedicadas a los fieles difuntos y a los "angelitos" se celebran con respeto y de maneras diferentes, como en Santos Reyes Nopala, cuna de la etnia chatina, donde durante tres días los habitantes conviven día y noche con sus difuntos en un ambiente de fiestas en el panteón local.
Ahí se suelen oír a los tríos o bandas amenizando el ambiente mientras los deudos saborean entre las tumbas exquisitos tamales de iguana, de chepil o el infalible de mole, acompañado del inseparable mezcalito "para la grasa".
Lo mismo ocurre en Pochutla, Santa María Huatulco, Puerto Ángel, Pinotepa Nacional y de Don Luis, Jamiltepec y especialmente en la zona afro-mexicana de Chacahua, ubicada en los límites con el vecino estado de Guerrero.
En el marco del Día de Muertos, el Ayuntamiento de Mérida, Yucatán, anunció la celebración "Hanal Pixán, una tradición de colores", donde instituciones educativas, asociaciones civiles y vecinos del rumbo tienen a su cargo la instalación de los más de 130 altares, que llenarán de color, aromas y tradición el corredor del parque de "La Ermita", de Santa Isabel.
Por doceava ocasión se realizará el Festival Cultural Mictlán, en Veracruz, un proyecto independiente que conjunta esfuerzos para el desarrollo artístico; este programa contará con la participación de siete compañías escénicas de la región, ofreciendo al público una variedad de propuestas teatrales y dancísticas en torno a los fieles difuntos.
El festival se realiza del 29 de octubre al 2 de noviembre en el Parque Bicentenario de Xalapa, Veracruz, donde se ofrecerán dos diferentes recorridos a través de las artes escénicas.
Con más de mil 800 artistas en escena, Colima se une a esta celebración con la "LXXIV Feria de Todos los Santos", que se lleva a cabo desde el pasado 29 de octubre y hasta el 13 de noviembre, bajo la organización del Instituto de Fomento de Ferias y Exposiciones del estado.
Mientras que Chihuahua el próximo 2 de noviembre ofrecerá una Jornada artística en su Plaza Mayor, donde los asistentes podrán disfrutar de forma gratuita de música en vivo, cuentacuentos, lectura en voz alta, concurso de altares de muertos, cine de terror, taller de calaveritas de azúcar, además de tamales, champurrado, pan de muerto y café.
Llega Borges del Más Allá a CU
El 'Décimo Cuarto Festival Universitario de Día de Muertos Megaofrenda 2011' rinde homenaje a Jorge Luis Borges. Universitarios exponen su creatividad -del 28 de octubre al 2 de noviembre- con ofrendas temáticas; altares dedicados a cuentos tomados del libro 'El Aleph', como "La busca de Averroes", "Emma Zunz", "Los dos reyes y los dos laberintos".
Ofrenda de muertos; ¿qué? ¿cómo? ¿por qué?
La ofrenda o altar de muertos es una tradición mexicana sagrada, donde los vivos honran a los muertos que los visitan el 1 y 2 de noviembre. Conoce sus componentes y el significado de éstos.
El Camposanto de los ilustres mexicanos
La Rotonda de las Personas Ilustres -creada en 1875 dentro del Panteón Civil de Dolores- reúne los restos mortuorios de importantes científicos, artistas y políticos mexicanos. Aquí te mostramos algunas de las tumbas de aquellas personalidades que contribuyeron a la historia de México.
Sebastian Lerdo de Tejada (1823-1889) Presidente.
Nabor Carrillo (1911-1967) Científico y rector de la UNAM.
Francisco González Bocanegra (1824-1861) Escritor; y Jaime Nunó (1824-1908) Compositor y director de orquesta.
David Alfaro Siqueiros (1896-1974) Pintor.
Rosario Castellanos (1925-1974) Escritora y diplomática.
Justo Sierra (1848-1912) Historiador y político.
Jaime Torres Bodet (1902-1974) Poeta y diplomático.
Manuel M. Ponce (1882-1948) Músico y compositor.
Alfonso Reyes (1889-1959) Escritor y diplomático.
Dolores del Río (1906-1983) Actriz.
Agustín Lara Aguirre del Pino (1900-1970) Músico y compositor.
La verdad no se si sea retropost, pero es una tradición que me encanta y quiero conservar:
Día de Muertos en México,
A Través de los Ojos del Alma- Michoacán-
“Según la creencia de la civilización mexicana antigua, cuando el individuo muere su espíritu continúa viviendo en Mictlán, lugar de residencia de las almas que han dejado la vida terrenal. Dioses benevolentes crearon este recinto ideal que nada tiene de tenebroso y es más bien tranquilo y agradable, donde las almas reposan plácidamente hasta el día, designado por la costumbre, en que retornan a sus antiguos hogares para visitar a sus parientes. Aunque durante esa visita no se ven entre sí, mutuamente ellos se sienten.
El calendario ritual señala dos ocasiones para la llegada de los muertos. Cada una de ellas es una fiesta de alegría y evocación. Llanto o dolor no existen, pues no es motivo de tristeza la visita cordial de los difuntos. La exagerada hospitalidad de los mexicanos es proverbial. Ésta se manifiesta a la menor provocación, aún más si los visitantes son sus parientes ya fallecidos. Hay que
deleitarlos y dejarlos satisfechos con todo aquello que es de su mayor agrado y asombro: la comida.
Desde remotas épocas hasta la actualidad, el “banquete mortuorio”, resplandece en todas las moradas nacionales, desde los humildes jacales o casas rústicas, hasta los palacios y mansiones.
La comida ritual se efectúa en un ambiente regiamente aderezado en el que vivos y muertos se hacen compañía.
Cada pueblo y región ofrece variados diseños e ideas para este evento, pero todos con la misma finalidad: recibir y alimentar a los invitados, y convivir (o tal vez “conmorir”), con ellos”.
Leyendas mexicanas de terror
Nuestro país es rico en historias y tradiciones, les dejo algunas de las más significativas.
LA LLORONA
Según la tradición mexicana, la leyenda de la Llorona nace donde hoy se encuentra la Ciudad de México.
Existen dos versiones conocidas.
La primera es la más conocida y difundida en México:
Existió una mujer indígena que tenía un romance con un caballero español. Fruto de esta pasión, nacieron tres niños, que la madre atendía siempre en forma devota. Cuando la joven comienza a pedir que la relación sea formalizada, el caballero la esquivaba, quizás por temor a lo que dirán. Dicho y hecho, un tiempo después, el hombre dejó a la joven y se casó con una dama española de alta sociedad. Cuando la mujer se enteró, dolida y totalmente desesperada, asesinó a sus tres hijos ahogándolos en un río. Luego se suicida por que claro, no soporta la culpa. Desde ese día, se escucha el lamento lleno de dolor de la joven en el río donde esto ocurrió. Luego de que México fuera establecido, comenzó un toque de queda a las once de la noche y nadie podía salir. Es desde entonces que dicen escuchar un lamento cerca de la plaza de la Patria, y que al ver por las ventanas para ver quien llamaba a sus hijos de forma desesperada, veían una mujer vestida enteramente de blanco, delgada y que se esfumaba en la Presa Calles.
La segunda es la versión que precede a la anterior, a pesar de esto es poco conocida. Es la más antigua de “las lloronas”:
Antes de la llegada de los españoles a lo que ahora es México, la gente que habitaba la zona del lago de Texcoco, además de temer al dios Viento de la Noche (Yoali Ehécatl), podía escuchar en las noches los lamentos de una mujer que estaría por siempre vagando y lamentando la muerte de su hijo y la pérdida de su propia vida. La llamaban Chocacíhuatl, La LLorona, y ella era la primera de todas las madres que murió al dar a luz . Allí flotaban en el aire las calaveras descarnadas y separadas de sus cuerpos (Chocacíhuatl y su hijo), cazando a cualquier viajero que hubiese sido atrapado por la oscuridad de la noche. Si algún mortal veía estas cosas, podía estar seguro de que para él esto era un presagio seguro de infortunio o incluso muerte.
La Leyenda del Charro Negro
Allá por el año de 1966, el señor Abundio Rosas regresaba a su casa, situada en las afueras de algún pueblo (Ya que varia entre leyenda y leyenda). Aunque había luna llena, ésta se escondía entre las copas de los árboles, por lo que reinaba cierta oscuridad, que causaba gran impresión por las formas fantasmagóricas que se formaban con las sombras de la luna. De pronto, don Abundio sintió que alguien lo seguía pero no quiso voltear, sino que apresuró más el paso, empuñando el machete que siempre lo acompañaba. Sin embargo, cada vez sentía más cerca a ese alguien que lo seguía. De repente, un sudor frío se apoderó de él, sintió que se desmayaba, pero pese al miedo decidió enfrentarse a lo que fuera, volteó el rostro y con asombro vio una diabólica escena. …Era un gran caballo negro, de pelo brillante y lustroso, pero con ojos espeluznantes que parecían lanzar fuego. Lo montaba un hombre alto y flaco, con un sombrero negro. No tenía ojos, nariz ni boca era algo espantoso, por lo que don Abundio yano pudo moverse, ni hablar.
Temblaba de terror y más cuando el siniestro charro sacó una mano que se veía roja y con larguísimas uñas, tomó una bolsa de su caballo y la extendió ofreciéndosela al aterrado hombre, quien vio cómo la bolsa se abrió y mostró su interior lleno de dinero; pero don Abundio no quiso aceptarla. El jinete se la volvió a ofrecer y tampoco le hizo caso. Entonces el charro negro se volvió con su caballo sin pronunciar palabra y se alejó… Pero Abundio nunca escuchó el galopar del caballo, cosa que lo atemorizó mas pronto se sobrepuso y continuó su camino rumbo a su casa.
Al llegar estaba tan asustado que no pudo cenar. Contó lo sucedido a su esposa. La cual también se aterrorizó. Como es de suponerse, esa noche ambos no pudieron dormir, por lo que al día siguiente Abundio se levantó temprano y acudió al lugar donde se le había aparecido el misterioso charro. Buscó con cuidado, pero no halló nada que pudiera tomarse como indicio de su existencia. Por la noche don Abundio tuvo la necesidad de volver a pasar por el lugar, temeroso de encontrarse con el charro, pero ya no se le apareció esa noche ni otra más… ni hubo más apariciones.
Paso el tiempo y Abundio ya casi ni se acordaba del encuentro con aquel misterioso charro negro… Pero una noche, ya muy cerca de su casa, se topó de nuevo con el aparecido, quien con voz cavernosa le dijo que tomara la bolsa con el dinero. Como el hombre no la aceptó por temor a que fuera cosa del diablo, entonces el charro le dijo con voz aún más cavernosa: –“Me volverás a ver muy pronto”–. Don Abundio medio muerto de miedo, sin volver la cabeza, echó a correr y no paró hasta llegar adentro de su casa. Su mujer salió espantada y le gritó: “¡Abundio, mira, el charro se está asomando por la ventana… Anda, sal y orínate en cruz afuera de la puerta, dicen que así no puede pasar el maligno!”.
Abundio, tembloroso, salió de su casa y se orinó en cruz fuera de la puerta. En cuanto terminó de rociar el piso, el caballo relinchó en forma macabra, y jinete y animal a todo galope se perdieron en la oscuridad de la noche. Desde entonces ni Abundio ni su mujer han vuelto a ver al “charro negro”… Pero muchas otras personas de diferentes regiones han contado la misma historia y aseguran que también lo han visto.
El Nahual
La palabra azteca para Nahual es Nahualli , que significa lo que es mi vestidura o piel , y se refiere a la habilidad del Nahual de transformarse en una criatura mitad hombre, mitad animal (lobo, jaguar, lince, toro, águila, coyote…). Ese vocablo también se refiere a la nigromancia, ocultismo y malicia.
Para los pueblos prehispánicos, el nahualli era uno de los hechiceros llamados tlatlacatecolo, literalmente “hombres búhos”, lo cual indica que sólo aparecía de noche.
Antes del apogeo de las grandes civilizaciones prehispánicas como la Azteca o la Maya, los indígenas Yakis, Tarahumaras y Seris que vivían al norte de México y el sur de los Estados Unidos (cerca del 900 d.C.) tenían nahuales. Estas civilizaciones se hallaban asentadas en parte de lo que hoy son los estados americanos de California, Nuevo México y Texas, y los estados mexicanos de Chihuahua, Baja California, Sonora y Sinaloa. Ellos creían que si un hombre puede llegar a conocer su espíritu primitivo o nahual, entonces lo podía usar para curar a la gente y practicar la magia. Muchos dibujos primitivos en viejas cuevas muestran a personas como hombres-lobo.
En el Imperio Azteca los nahuales eran protegidos por Tezcatlipoca, el dios azteca de la guerra y el sacrificio. La leyenda contaba que un nahual podía desprenderse de su piel y transformarse en una de estas criaturas. Muchos cazadores aztecas y colonizadores decían que durante la noche habían matado a un animal y al amanecer el cadáver se había transformado en el de un hombre.
La Metamorfosis
El nahual deja su forma humana por un tiempo determinado, para adquirir la de un animal elegido. Existen varias versiones de cómo se logra esta metamorfosis:
- Una asegura que el brujo simplemente desaparece y se encarna en el animal, a voluntad. El chamán afirma ser capaz de incorporar su conciencia al cuerpo de un animal ya existente. Sea de una forma u otra, hay una afinidad psíquica, una especie de parentela del alma entre el chamán y el animal en el que se transforma.
- Otra dice que se “fragmenta”, para lo cual se desprende, de modo deliberado, de parte de su cuerpo (los ojos, las piernas, un brazo o, incluso, los intestinos), de este modo si se quiere acabar con un Nahual el mejor método es seguirle y observar donde realiza su transformación, robarle la parte del cuerpo de la que se desprendió ya que de este modo le será imposible volver a su forma origianl y al amanecer morirá.
- Otra más afirma que el cuerpo dormido del brujo permanece en su casa, mientras su espíritu vaga en la figura de animal. En este caso, para evitar que alguien toque su cuerpo dormido, el nagual debe dar siete volteretas.
L Nahual sólo puede transformarse durante la noche y ataca a nuestros hijos con hechizos infernales, dicen las personas desde la época de la Colonia (1500-1800 d.C.) hasta el día de hoy. La Santa Inquisición (el tribunal católico castigaba judíos, brujas, y quien no fuera católico) persiguió a los nahuales durante mucho tiempo. Pero la gente creía en su poder y a veces los protegían, especialmente en las comunidades indígenas.
En la región de los Tuxtlas, la creencia en los nahuales está muy arraigada. Se asegura que hay personas que pueden transformarse en aves y que tienen el poder de volar. Salen en días de luna llena y se metamorfosean en tecolotes, tapacaminos y guajolotes (nombre que se le aplica a diversas aves locales). Si alguien observa que un ave se posa en su casa varios días consecutivos, puede inferir que no se trata de un ave común y corriente, sino de un nahual que busca un mal para uno de los habitantes de esa casa.
Un nahual puede tener varios espíritus que lo protejan, a la manera de los indios norteamericanos. Básicamente todos los ritos de las civilizaciones americanas se parecen.
La leyenda de los Nahuales tiene partes oscuras, perdidas en el pasado, en la mágica cosmología mexicana y difiere muchisimo dependiendo de las fuentes pues se basan en leyendas locales que se adecuan a la región donde se cuente.
En lo que respecta a su relación con la sobrenaturaleza, hay que destacar que los animales eran seres muy cercanos a los dioses. Numerosas eran las deidades que se vinculaban de alguna u otra forma con los animales, ya fuera porque el dios era un animal (como Xólotl, el dios perro), por su nombre (como Quetzalcóatl- serpiente emplumada- o Huitzilopochtli -colibrí de la izquierda-), por sus atavíos zoomorfos o porque se creía que el numen tenía la capacidad de manifestarse como un animal. Además de ser muy próximos a las deidades del panteón mesoamericano, muchos animales tiene un papel preponderante en los mitos, tanto en los de creación del mundo, como los que explican la llegada de algún elemento a la vida humana, como el fuego.
Poemas
Mujer de mirada triste
Mujer de mirada triste:
¿díme que ves en las velas,
son espectros de la noche
o son flores de la tierra?
¿Qué guardas en tu regazo,
llena de luz, transparente,
si hasta el aire del espacio
tu piel morena parece?
Doble llama en el sentido,
doble dolor, doble ausencia,
las flores se han vuelto ríos
y los perfumes se quejan.
Contemplación de la noche,
velación de la quimera,
manojo de luces, ecos,
transnochándose la espera... Mujer de mirada dulce,
las llamas sacan sus lenguas;
se están burlando del tiempo
o están latiendo las treguas.
En tu rostro iluminado
la vida rejuvenece,
noche de oro en la mirada
para los que aman la muerte.
Para los que aman la vida
es noche de desconcierto,
la cera besa las flores
y la llama el sentimiento.
Recetas
Una de las celebraciones más importantes en México es el culto a los muertos. En esta ocasión, se preparan platillos especiales, a manera de que los fallecidos se puedan deleitar con ellos. La ofrenda de comida es la parte central.
El altar es decorado con flores de cempasúchitl. La fragancia de las flores se mezcla con el aroma del copal.
Mary J. Andrade nos da a conocer estas recetas especiales en su serie de libros sobre el Día de Muertos en México. Aquí presentamos algunas de esas recetas.
Desde Michoacán México
Pan de Muerto
Ingredientes
5 tazas de harina.
8 cucharadas soperas de levadura
comprimida desmenuzada.
5 yemas.
5 huevos.
2 barras de margarina.
1 taza de azúcar.
3 cucharadas soperas de agua de azhar.
1 cucharada sopera de raspadura de naranja.
2 huevos para barnizar.
1 pizca de sal.
Azúcar para salpicar.
Preparación
Deshaga en agua tibia, una cantidad equivalente de cuatro cucharadas soperas de levadura; agregue taza y media de harina y forme una pequeña bola de masa suave. Déjela reposar 15 minutos en un lugar tibio, hasta que esponje al doble de su tamaño.
Cierna la harina junto con la sal y el azúcar; ponga en medio los huevos incluido las yemas; también la margarina, la raspadura de naranja y el agua de azahar; amase bien.
Agregue la pequeña bola de masa. Amase nuevamente y deje reposar en un lugar tibio, durante una hora. De nueva cuenta amase y forme los panes al tamaño deseado. Colóquelos en charolas engrasadas y barnícelos con las yemas de huevo.
Adorne el pan con “lágrimas” hechas de la misma masa y péguelas con huevo batido, barnice el pan con el huevo, espolvoreé con azúcar.
Finalmente, coloque los panecillos en el horno precalentado a fuego medio durante 40 o 50 minutos.
Atole de Frutas
Ingredientes
10 tazas de leche.
1/2 Kg. azúcar.
2 kgs. de fruta variada.
1 barra de canela.
1/8 bicarbonato de sodio.
1 taza de fécula de maíz.
Preparación
Se lava, parte y cuece la fruta en agua, se licúa, se cuela y se agrega a la leche con el bicarbonato y azúcar. Se disuelve la fécula en un poco de agua y se añade a la leche. Se pone al fuego bajo hasta que espese, sin dejar de mover. Si le falta azúcar añádala antes de que hierva.
Pastelitos De La Huasteca Potosina
Ingredientes
1 kilo de harina
1/2 kilo de manteca
Sal
Queso seco
Azúcar
Canela molida
Preparación
Se cierrne la harina en un colador, a continuación se le pone la manteca, se revuelve muy bien y se le va agregando un poquito de agua con una pizca de sal, hasta que quede la masa blandita.
Se deja reposar por una hora, tapada con un lienzo.
Se prepara el relleno con queso seco, azúcar y canela molida.
Se extiende la masa sobre una tabla de madera, se hace una ruedita, se pone el relleno y se doblan.
Se colocan en una hoja de lata sin grasa y se mete en el horno precalentado por 15 minutos, en una temperatura de 250 grados.
Cuando se sacan del horno los pastelitos se revuelcan en azúcar y canela molida.
Los caballitos enrosados de Zurumucapio
Característico de San Ángel Zurumucapio es la costumbre de hacer los caballitos enrosados, dedicados a quienes murieron en el año en curso. Son varios los miembros de la comunidad que se dedican a esta labor. El día anterior a la fiesta de los muertos, los hombres arman el cuerpo de los caballitos con varas, luego en la noche, durante la velación junto al altar los “enrosan” aunque en algunas ocasiones una de las las flores que usan son claveles.
Según Rita Caballero Ochoa, nativa del área, se trata de una costumbre que varias personas del pueblo mantienen viva sobre la forma de elaborar los caballitos, una tradición transmitida de generación en generación.
De acuerdo al número de muertos nuevos en el pueblo, los hombres se ponen de acuerdo con los familiares de los fallecidos, estableciendo una ruta para ir de casa en casa haciendo el armazón con varas de laurel, que se atan con cáñamo. El grupo se compone de alrededor de 18 a 20 personas que arman la cabeza, el cuerpo y la cola del caballito, para a continuación ensamblar lo que cada uno hizo. Cuando llegan a la última casa ahí mismo lo enrosan para luego hacer un segundo recorrido de las casas donde ya hicieron el armazón, para llenarlos de flores. La enrosada se hace en la noche para que las flores mantengan la humedad y se vean frescas al día siguiente cuando llevan el caballito al cementerio.
Al terminar al enrosada lo colocan en una mesa y tanto el altar como el caballito se convierten en el centro de atención de los deudos quienes lo velan con cirios encendidos y rezan alrededor de él invocando el alma del fallecido. Por otro lado, desde muy temprano las personas en las casas se preparan cortando leña, cocinando las verduras y haciendo las tortillas, para ofrecer estos alimentos a quienes colaboren en el arreglo del altar, en la hechura y enrosado del caballito y para atender a los visitantes que llegan a acompañarlos durante toda la noche. Esta actividad, al igual que todas las relacionadas con los preparativos de Día de Muertos o Jimbanqua, es parte de la fiesta dedicada a la persona fallecida.
En San Ángel Zurumucapio el caballito es un elemento clave en la celebración, tan importante como el altar donde se colocan las ofrendas. Al igual que en las poblaciones cercanas, la noche del 31 de octubre se dedica a honrar la memoria de los angelitos con la visita al panteón en la mañana del primero de noviembre. Luego, esa noche está dedicada a los adultos con la celebración en el cementerio el dos de noviembre.
Cacería de Patos con Fisga
Entre las tradiciones únicas de esta región esta el pato enchilado. Tradicionalmente la cacería de pato es realizada por la gente del lugar desde una canoa y cazado en el aire con una fisga.
Vigilia en el Cementerio
Tan única en esta región es la vigilia en el cementerio el 1 de noviembre. Mujeres y niños, en la isla de Janitzio, son los únicos permitidos dentro del cementerio para realizar la vigilia nocturna. Mientras que los hombres los esperan a la entrada.
La importancia del Arco
Sobre la tumba es colocado el arco. Adoptado de los misioneros, la cruz indígena que lleva el arco simboliza el fuego, el sol y venus, como sacerdote y mensajero. También representa el número cinco con un punto en cada esquina y uno en el centro. Las esquinas simbolizan los punto cardinales, y el del centro representa al sol. La unión de esos cinco puntos coincide con dos líneas que se cruzan.
Ésta es sólo una pequeña introducción de la celebración en el estado de Michoacán. Para mayor información, vea el libro de Mary J. Andrade, A Través de los Ojos del Alma. Si está interesado en adquirir uno de los libros llame al (408) 436-7850 extensiones 202, 203 o envíe un correo electrónico usando el formulario de contacto.
La Velación de los Angelitos.
El 1 de noviembre, al amanecer, los niños toman el lugar central. Abrigados para protegerse del frío, siguen a sus padres al cementerio donde se llevará a cabo la velación. Durante tres horas, en las tumbas de sus hermanos y hermanas fallecidos, ellos velarán mientras que sus padres los miran desde el filo del cementerio
La semana de los muertos
En realidad aquí no se puede hablar del Día de Finados, lo más apropiado sería decir La Semana de los Muertos. Ocho días antes de la fecha tradicional, la central de abastos se pone a reventar con la venta de artículos y condimentos necesarios para la celebración, que serán colocados en los respectivos altares levantados en los hogares, plazas y cementerios.
La ofrenda a los muertos, es un reflejo fiel de las creencias nativas. Los antiguos habitantes de esta región creían que el alma del difunto hacía acto de presencia en la casa que había habitado en vida. Los familiares, para recibirlos dignamente, ponían al alcance de ellos una serie de ofrendas que consistían principalmente de diferentes platillos: tamales, tortillas, atole, calabazas, codornices y conejos, aderezados según la forma como le gustaba a la persona fallecida. Después de que alma visita el hogar y se ha deleitado con el aroma de las ofrendas, se las llevan a los cementerios para, al pie de las tumbas, repartirlas y disfrutarlas con familiares y amigos.
Llevando los espíritus a casa.
Algunos de los pueblos encienden fogatas en cada esquina de las calles para guiar a las almas por el camino seguro. Desde la calle se hacen caminos con pétalos de cempasúchitl, para conducir el alma hasta el altar que se ha hecho en su memoria. En varias poblaciones, los familiares van a los panteones a depositar las ofrendas florales y a comer, como si fuese un día de campo, entre música, cantos y rezos.
Tradición Prehispánica.
De acuerdo a información proporcionada por varias personas nativas del Itsmo de Tehuantepec, Todo Santos tiene sus raíces en la época prehispánica. Los indígenas ofrendaban a sus muertos, de una manera parecida a lo que en la actualidad se hace a través del altar. Los familiares esperaban la llegada o regreso de las almas, asumiendo desde la noche anterior, una actitud humilde, en señal de respeto. Dejaban las ventanas y puertas abiertas, para que ellas entraran a disfrutar de todo lo que les ofrendaban en el altar y así pasaban la noche sus familiares platicándoles sin levantar la vista. Durante la conversación les pedían a sus muertos que cuidaran de ellos y que suplicaran a sus dioses para que les dieran una excelente cosecha y buena pesca.
En lo que se refiere a la tradición nahua en general, informa el antropólogo Ricardo María Garibay que los indígenas se han replegado y las han guardado manteniéndolas con mucho recelo. "Es una actitud muy inteligente, muy sabia, pues personas de afuera pueden dividir las comunidades. Los indígenas lo han hecho cuando ha habido movimientos en contra de ellos. Por eso, cuando surgen situaciones discriminatorias se repliegan. Llevan 500 años con esa estrategia, saben perfectamente cómo hacerlo, saben cuándo mostrar sus tradiciones y creencias, cuándo guardarlas, qué mostrar y qué no mostrar y como utilizar sus conocimientos con las personas que llegan a consultarlos”.
Para mayor información, vea el libro de Mary J. Andrade, A Través de los Ojos del Alma, Día de Muertos en México, Mixquic y Morelos
Ya como ultimo no me queda mas que decirles; Vengan las muestras de afecto.