El "vuelo peonza" de Neil Armstrong
Neil Armstrong fue el hombre que pasaría al olimpo de la astronáutica, pero en 1965, cuando le lanzaron al espacio en la Gemini 8 era relativamente desconocido para el gran público, en parte por su propio carácter, reservado y tímido. Aunque oficialmente Neil Armstrong era un civil, hasta 1960 había sido un experimentado piloto naval con experiencia de combate en la guerra de Corea y veterano piloto de pruebas, había llegado a participar en programas previos de la NASA como el proyecto Dyna-Soar (predecesor lejano del Space Shuttle) y solo llevaba tres años integrado como astronauta cuando se vió agazapado en la Gemini 8 junto a David Scott, los dos pisarían la Luna, aunque obviamente no lo sabían por aquel entonces.
El proyecto Gemini era el equivalente americano al Voskhod soviético, aunque tenía objetivos algo mas ambiciosos ya que buscaba experimentar todas las técnicas y procedimientos que serían necesarios para llegar a la Luna, esto es, actividades extravehiculares y acoplamiento entre naves en el espacio en órbita.
El nombre Gemini era muy adecuado, ya que por un lado la nave la tripulaban dos astronautas, y por el otro se encontraban dos naves en órbita, la propia Gemini y un cohete no tripulado llamado Agena.
La misión Gemini 8 era muy característica del programa, preveía un paseo espacial de Scott y un acoplamiento entre la Gemini y el Agena, desde el principio ya surgieron problemas, ya que el primer Agena explotó durante el lanzamiento y hubo que retrasar la misión hasta poder lanzar un segundo Agena.
Armstrong y Scott despegaron sin mayores problemas y se acoplaron al Agena sin novedad, pero poco después por causas desconocidas (seguramente un cortocircuito) la nave activó los propulsores que rotaban la nave sobre su eje longitudinal y esta empezó a girar a gran velocidad, calentándose enormemente en el punto de unión con el Agena debido a la fricción.
Armstrong decidió que había que desacoplarse del Agena para evitar una catástrofe y con la esperanza de que el problema se solucionase solo, pero para decepción de todos una vez libre la cápsula del rozamiento con el Agena empezó a girar a una vuelta por segundo, como una peonza gigante, Armstrong y Scott estaban mareadísimos y además los g´s asociados a una rotación tan veloz empezaban a provocarles visión negra, si no se resolvía el problema se desmayarían y la Gemini se encontraría girando descontroladamente con dos pilotos inconscientes y sin la orientación adecuada para la reentrada.
La única solución posible que Armstrong encontró fue apagar el sistema de control de órbita y activar el sistema de control de reentrada, ya que ambos usaban tanto electrónicas como depósitos de carburante diferentes, la maniobra salió bien, ya que el mando de control respondía y Armstrong pudo frenar el giro de la nave, pero había sido necesario gastar el 75% del combustible, así las cosas habría sido una temeridad continuar con la misión y desde Houston se decidió hacer reentrar la cápsula de inmediato, obligando a hacer que la cápsula se zambullese en el Pacífico en lugar de en el Atlántico, como estaba previsto inicialmente.
Armstrong y Scott amerizaron en el Pacífico, estaban tan mareados que se pasaron las tres horas que tardaron en rescatarles vomitando y necesitaron fármacos una vez en el barco de rescate para reponerse, fue la situación mas grave a la que la NASA se había enfrentado hasta entonces, desgraciadamente el Apolo 13, el Challenger y el Columbia harían casi anecdótica esta misión.
Apolo 1, el velcro asesino
Las prisas de la URSS y EEUU por superarse entre si llevó a asumir riesgos para la vida de los tripulantes muy graves, un ejemplo de esto es la atmósfera que se eligió para las naves americanas, consistente en oxígeno puro a un 20% de la presión atmosférica de la atmósfera terrestre, esta menor presión hacía que las paredes de la nave no tuvieran que ser muy resistentes, y por lo tanto pesaban menos, el peso era (y es) un factor crítico en el diseño de naves espaciales, y para los americanos era preciso reducirlo al mínimo si querían llegar a la Luna antes que la URSS.
Con el proyecto Apolo surgió otro problema técnico, la cápsula Apolo era mas amplia que las estrechísimas Mercury y Gemini, y se requería de un sistema que permitiese tener sujetas las herramientas y objetos dentro de la nave en ingravidez y que no pesara demasiado.
La solución fue el velcro, que forraba amplias secciones del interior de la nave, el velcro se había considerado seguro porque ardía con dificultad y se quemaba despacio.
Desgraciadamente quien hizo esa evaluación no pensó (o ignoró deliberadamente) que las condiciones en las que se produce una combustión en atmósferas de oxígeno puro son creando llamaradas muchísimo mas feroces, con cinco veces mas calor y fuego que en las condiciones de la atmósfera terrestre.
Los astronautas Gus Grissom, Ed White y Roger Chaffee subieron a la cápsula del cohete Apolo 1 para una simulación de los sistemas de la nave, era enero de 1967, y el lanzamiento real se esperaba para un mes después. El ensayo no iba bien, a pesar de que el cohete estaba a menos de dos kilómetros de las antenas del centro de control las comunicaciones radio eran débiles y con multitud de interferencias, de hecho al control de Tierra le costaba saber quien hablaba en la nave. De repente uno de los tripulantes gritó ¡FUEGO! (la comunicación era tan deficiente que ni siquiera hoy se sabe a ciencia cierta quien fue) y la nave se llenó de llamaradas, un cable mal aislado había disparado una chispa que prendió el velcro y este se inflamó con rapidez, los astronautas y el equipo de apoyo por fuera intentaron abrir la puerta de acceso, pero fue inútil, en 17 segundos los astronautas habían muerto quemados vivos, se habían asumido demasiados riesgos y tres hombres lo habían pagado con su vida.
La primera solución que se propuso fue cancelar la cápsula apolo y diseñar otra con atmósfera de tipo terrestre, pero eso habría supuesto al menos 6 años de retraso y para entonces, seguramente, los rusos llegarían a la Luna, se optó por una solución menos radical, aplicando un tratamiento ignífugo a todos los materiales que había en la cabina del módulo de mando del Apolo. Una vez mas se asumieron riesgos, solo que esta vez mas controlados.
Apolo 7, un vuelo histórico, un resfriado y muy mal genio
El Apolo 7 fue una misión que resultaba crucial para la consecución del objetivo de llegar a la Luna, las anteriores misiones Apolo habían sido lanzamientos no tripulados en los cuales el énfasis se había puesto en demostrar que las cápsulas podían regresar a la atmósfera terrestre a la elevada velocidad (unos 40 000 km/h) que llevarían al regreso de su misión en la Luna, esta misión tenía como objetivo demostrar que la cápsula era apta para ser tripulada y que tenía la capacidad de realizar la maniobra en la cuál la apolo daría la vuelta y se acoplaría al módulo lunar.
Los objetivos se consiguieron, pero los astronautas Walter M. Schirra, Donn F. Eisele y R. Walter Cunningham estaban resfriados y se pusieron, sobre todo Schirra, de un pésimo humor, prácticamente toda la misión estuvo salpicada de insultos, discusiones y broncas tanto entre los tripulantes como con el control de misión, llegando incluso a negarse a conceder una entrevista en directo que estaba prevista con la televisión.
La bronca llegó a tales extremos que en un momento se llegó a sopesar el interrumpir la misión para evitar que literalmente los astronautas pasaran de las palabras a los puñetazos, pero finalmente se cumplió el plan de vuelo y se hizo regresar la nave.
Durante mucho tiempo se mantuvo en secreto este vergonzoso episodio, y desde luego los astronautas pagaron un alto precio por su malhumorada y poco profesional actitud. Schirra fue retirado definitivamente del proyecto Apolo, y furioso dimitió de la NASA, irónicamente acabó aceptando hacer anuncios publicitarios de un fármaco contra el resfriado. Eisele consiguió ser readmitido y pudo haber sido tripulante del Apolo 13, pero finalmente le excluyeron y abandonó la NASA. Y por último Cunningham fue relegado a la oficina de diseño de lo que después sería el programa Skylab. Eso sí, cuando se les rescató pusieron empeño en salir sonrientes en las fotos y haciendo gestos de complicidad, como si nada hubiera pasado.
La leyenda del cosmonauta fantasma y otras falacias
Durante la Guerra Fría circularon multitud de rumores y leyendas urbanas acerca de cosmonautas soviéticos muertos o desaparecidos, curiosamente estas leyendas fueron mucho mas populares en la propia URSS que en Occidente, favorecidas por el oscurantismo de la información oficial del gobierno soviético.
La primera leyenda contaba que había habido otro cosmonauta antes que Gagarin, pero que había muerto por alguna clase de fallo en el soporte vital de la nave y su existencia se había borrado meticulosamente. Lo cierto es que este rumor es fácil de desmentir si analizamos la misión de Gagarin, de ser cierta esta historia se habría mantenido en secreto el vuelo de Yuri hasta que aterrizara a salvo, pero no fue así, su vuelo fue anunciado a bombo y platillo cuando la Vostok 1 todavía orbitaba la Tierra y no había garantía alguna de que Gagarin saliese con vida de esa.
Pero no es del todo falso que hubo un cosmonauta previo a Gagarin, solo que fue un maniquí, con una cinta grabada que transmitía una voz humana hacia la Tierra y que realmente descendía en paracaídas al suelo, y desde luego durante décadas la existencia de este "crash test dummie" espacial fue alto secreto.
Otro caso fue un curioso hallazgo de la NASA, una foto de un grupo de cosmonautas y el enigmático y rechoncho hombre por el que parecen sentir gran respeto (Koroliov, aunque nadie lo sabía) esa foto filtrada a la CIA estaba retocada, habían pintado con aerógrafo sobre una parte de ella, borrando la silueta de un hombre, otro cosmonauta. La CIA empeñó un gran esfuerzo en averiguar la identidad del misterioso cosmonauta "borrado" pero fue en vano, la censura soviética y los rigurosos castigos hacia cualquier ciudadano soviético dispuesto a filtrar información lo hizo imposible.
Arriba la foto que consiguió la CIA y abajo la foto original.
Cualquiera podría pensar que el motivo de que los soviéticos pusieran tanto empeño en hacer desaparecer a ese cosmonauta era ocultar un vergonzoso y trágico fracaso en una misión espacial.
Pero no, el nombre de ese cosmonauta fantasma era Grigoriy Nelyubov, y no murió en el programa espacial, sino que fue expulsado por un incidente pueril y estúpido, producto de su carácter orgulloso, engreído y prepotente.
Tras una juerga en la que estaban increíblemente borrachos, Nelyubov y otros dos cosmonautas tuvieron un altercado con la policía y acabaron detenidos, la policía aceptó retirar los cargos contra ellos si se disculpaban por escrito, pero Nelyubov se negó, un cosmonauta no se humillaría ante unos simples policías, así que fue expulsado sin mas dilación por el general que mandaba el cuerpo de cosmonautas.
Como es natural no deseaban que la CIA tuviese a tiro a un resentido que conocía tan altos secretos, por lo que fue ese, y no otro, el motivo por el que pusieron tanto empeño en borrar toda prueba de su existencia.
Luego por supuesto está la famosa leyenda de que realmente la llegada a la Luna fue un chapucero montaje rodado por Stanley Kubrick, pero es tan absurda y está tan sobradamente desacreditada que no merece la pena ni comentarla, solo decir que tenemos rocas lunares por todo el mundo traídas por los astronautas del Apolo, y ni siquiera los científicos soviéticos, supuestamente los mas interesados en demostrar su falsedad, pusieron en duda su autenticidad tras analizarlas.
Neil Armstrong, el hombre que supo regresar
Ningún norteamericano del siglo XX es tan universalmente conocido como Neil Armstrong, el hombre que bajó con cierta torpeza debida al engorroso traje espacial que llevaba hasta poner el pie sobre la Luna, dejando la primera huella sobre la zona que pisó desde hacía varios milenios, es natural pensar que la reacción lógica del gran hombre sería ser presa de una egolatría enfermiza al volver.
Pero por extraño que parezca Neil Armstrong nunca se sintió especial por aquello, era consciente de que al margen de su trabajo duro y de sus indudables méritos, ser el primero en la Luna fue fruto de la casualidad, de pasar a ser el comandante del Apolo 11 porque en las previsibles rotaciones de tripulantes se habían producido cambios, cambios como la muerte de varios astronautas en accidentes, la retirada de otros por problemas de salud o el repudio de otros por conductas inadecuadas (Apolo 7) le habían llevado a su cita con la historia. De hecho, si se hubiesen cumplido sin incidentes las rotaciones de astronautas al pie de la letra, el primer hombre en la Luna habría sido Gus Grissom.
Todo lo contrario pasó con su compañero en la Luna, Buzz Aldrin, quien estuvo antes y después de la misión, y hasta hoy en día, acomplejado con ser "el segundo hombre en la Luna" tanto es así que exigió que la NASA decidiera quien de ellos dos debería salir primero del módulo lunar, la respuesta de la NASA fue la esperable de una institución gubernamental, Neil era el comandante de la misión y sería por tanto el primero en pisar la Luna.
Buzz aceptó a regañadientes y como buen profesional estuvo toda la misión dando lo mejor de si mismo para el éxito de la misma, quizás a modo de compensación, Neil Armstrong llevó la cámara de fotos durante casi toda la estancia en la Luna, por lo que en casi todas las fotos del Apolo 11 el astronauta que se ve es Buzz y no Neil, de hecho las pocas fotos de Neil en la Luna parecen casi "robadas" por Buzz que se las sacaba por sorpresa aprovechando un descuido.
Una de las pocas fotos de Armstrong sobre la Luna, casi parece incómodo de posar para Aldrin.
Armstrong regresó a la Tierra y, lejos de convertirse en una celebridad, decidió mantenerse discreto el resto de su vida, acabó su carrera como profesor universitario y concedía muy pocas entrevistas hasta el día de su muerte, sin duda fue digno del papel que le tocó jugar en la historia.
Irónicamente el hombre que supo alunizar quizás tuvo mas mérito al saber aterrizar de nuevo en la Tierra e integrarse en ella.
La primera bandera americana en la Luna...quemada
El Apolo 11 tuvo como objetivo fundamental, no hay que engañarse, sacar la foto de una bandera con las barras y estrellas sobre la Luna, la recogida de muestras de rocas y polvo de la Luna se hizo casi al azar, y desde luego a nadie en Houston le importaba lo mas mínimo donde aterrizara el módulo lunar, de hecho acabaron tocando el suelo a casi 5 kilómetros del lugar previsto.
Y esa parte de la misión se cumplió a la perfección, Armstrong y Aldrin montaron la bandera y la clavaron al suelo, desafortunadamente nadie cayó en la cuenta de que la habían plantado demasiado cerca del Eagle, cuando despegó una cámara apuntaba al suelo y fue testigo de como la bandera se agitaba salvajemente y se despedazaba en trozos carbonizados.
Lo cierto es que el proyecto Apolo como tal estaba muerto en el mismo instante en que Armstrong, Aldrin y Collins amerizaron sanos y salvos en el Pacífico, las posteriores misiones Apolo no fueron mas que inercia burocrática, un simple afán de querer dar uso a los cohetes Saturno V y las naves Apolo que ya estaban en construcción, tan solo dos meses después del "gran salto para la humanidad" ya se había cancelado la última misión Apolo, la Apolo 20, y a medida que las misiones se realizaban, incluída la Apolo 13, se desmantelaron otras tres, de modo que la Apolo 17 fue la última vez que dos hombres caminaron sobre otro mundo.
Apolo 12, un pararrayos muy alto y las primeras "conejitas" espaciales
El Apolo 12 es probablemente una de las misiones mas desconocidas que fueron a la Luna, a pesar de que sus logros científicos fueron muy superiores a los del Apolo 11, su tripulación constaba de tres pilotos extraordinariamente compenetrados y que disfrutaron enormemente de la misión al no tener la presión mediática ni las incertidumbres previas.
Los tripulantes eran Charles "Pete" Conrad, Alan Beam y Richard Gordon y tuvieron una misión llena de anécdotas divertidas.
La misión empezó mal, el lanzamiento se realizó en unas pésimas condiciones climáticas, en medio de un verdadero diluvio y abundante aparato eléctrico, a veces a los mas sesudos genios se les pasa por alto detalles obvios, y uno de ellos fue que el enorme Saturno V era un gran objeto metálico puntiagudo unido a la masa de la Tierra por un gran chorro de vapor muy denso, que hacía de cable conductor, es decir, actuaba como un altísimo pararrayos.
Y dicho y hecho, durante el despegue el cohete recibió el impacto de dos rayos y la cápsula quedó durante un rato prácticamente a oscuras y con todas las luces de alerta activadas, hubo que reiniciar el sistema en pleno vuelo y la nave volvió a la vida como si nada hubiera pasado.
Aunque los astronautas lo ignoraban, los técnicos en la Tierra estaban cruzando los dedos ante el temor de que el sistema de paracaídas se hubiese estropeado por los rayos, pero como no podían hacer nada para evitar lo que pudiese pasar no les dijeron nada a los tripulantes, un acierto, puesto que pasaron la misión en un ambiente distendido y alegre.
Cuando alunizaron los astronautas se encontraron con una sorpresa, en la muñeca del traje espacial llevaban una libreta en la que llevaban anotadas las tareas que realizarían, pero al pasar una página determinada se encontraron con esto.
Efectivamente, modelos de la revista Playboy, las primeras "conejitas" en la Luna, seguro que cuando posaron desnudas esperaban llegar lejos, pero no imaginaban que tanto...
Religión en el espacio
Ciertamente la exploración del espacio es una tarea científica, no espiritual, pero algunos de los hombres y mujeres que fueron al espacio no se pudieron resistir a exteriorizar sus creencias religiosas, en el Apolo 11 Buzz Aldrin llevó un pequeño cáliz, una hostia consagrada y un poco de agua bendita de su parroquia e hizo que la comunión cristiana se convirtiera en el único rito religioso que se ha celebrado en dos mundos, no fue el único, los tripulantes del Apolo 8 leyeron en la nochebuena del 68 por turnos el Libro del Génesis.
Posteriores astronautas de religión musulmana, hindú, budistas, católicos, ortodoxos, sintoístas, etc...han llevado en ocasiones sus libros sagrados al espacio para orar a su manera, aunque mención aparte merece el primer, y hasta la fecha el único, astronauta israelí.
El coronel Ilan Ramon era un coronel de la fuerza aérea israelí que viajo como especialista de carga (un nombre genérico con el que se define a todos los astronautas que viajan a bordo del Space Shuttle aparte de los dos pilotos) en la malograda última misión del transbordador Columbia, era un hombre mas bien poco religioso, pero se sintió en la obligación de ser mas judío que la mayoría de los judíos, exigió comer comida kosher (pura según la tradición judía) en el espacio, y observó el descanso y la oración del sabbath, aunque hizo una pequeña trampa, consideró que el sábado en el espacio duraba una órbita, así que su "sabbath" duró solo 90 minutos, el declaró que se consideraba un representante de todos los judíos del mundo y que debía comportarse como tal, pero desgraciadamente tuvo una muerte muy poco judía, incinerado en el Columbia junto a sus compañeros en la reentrada.
Harrison Schmitt, el hombre que quiere sacar petróleo de la Luna
Harrison Schmitt es el único geólogo que ha pisado la Luna, debía haber volado en el Apolo 18, pero esa misión se canceló y la comunidad científica presionó para que se le incluyera en el Apolo 17, su trabajo en la Luna fue impecable y no se permitió descanso alguno, porque seguramente intuía que sería el único científico en la Luna durante décadas, y consiguió notables hallazgos científicos.
Pero recientemente sorprendió al mundo entero cuando decidió fundar junto a un gran magnate una empresa que pretende realizar minería comercial de la Luna, la extracción de Helio-3, un gas exótico que se puede usar para generar energía de fusión, con la capacidad de abastecer a un continente entero de electricidad suficiente para un año con solo 15 toneladas de gas. El verdadero petróleo de la Luna.
Los basureros espaciales
La presencia humana en el espacio tiene un problema grave, los humanos generamos residuos y despojos que hay que desechar, y algunos de estos basureros resultan curiosos.
Los basureros mas duraderos son los que están en la Luna en los lugares donde aterrizaron las misiones Apolo, dado que los astronautas dependían del enclenque motor del módulo de ascenso para volver vivos a la Tierra y además cargando con el lastre de las rocas lunares lanzaban por la puerta de acceso todo cuanto no les fuera imprescindible, comida sobrante, herramientas, las mochilas de los trajes espaciales, las bolsas de orina, el botiquín...por lo que las proximidades de los módulos lunares son verdaderos estercoleros, unos estercoleros que perdurarán tal y como los dejaron durante millones de años, al no haber erosión ni bacterias que los descompongan.
Los basureros mas efímeros son por el contrario las naves Progress rusas, que son básicamente una Soyuz desechable no tripulada, estas naves transportan suministros a la Salyut, la Mir y por último a la ISS desde hace décadas, principalmente comida, agua y oxígeno, y una vez se vacían los astronautas meten en ellas todos los desechos que han acumulado (restos de comida, materia fecal, productos de higiene corporal gastados, herramientas rotas...) y dejan que se vayan dentro de la Progress hasta que se destruyen al quemarse estas naves en la atmósfera. Sí, de vez en cuando nos llueve basura del espacio.
Pero lo mas curioso es que tanto en la Mir como en la ISS los rusos instalaron un sistema peculiar para reciclar residuos, un sistema que les permite ¡RESPIRAR SU ORINA!
El sistema se llama Elektron y es básicamente un sistema que descompone la orina humana mediante electrolisis, expulsando el hidrógeno al espacio e inyectando el oxígeno a la atmósfera de la nave, puede sonar repugnante, pero funciona.
El Skylab, una estación espacial, para liquidar los restos
Recién terminado el proyecto Apolo la NASA se encontró con el sobrante de cohetes que había dejado el proyecto Apolo, concretamente 4 cohetes Saturno 1B, capaces de lanzar misiones Apolo solo en la órbita terrestre (restos de las primeras misiones del proyecto), y un Saturno V que se iba a usar en la misión Apolo 18 (posteriormente cancelada).
Ciertamente la carrera espacial de las estaciones espaciales ya se había perdido, la URSS no había perdido el tiempo y tras cancelar el programa lunar en 1969 en tan solo dos años habían puesto en órbita las Salyut.
Aunque el entusiasmo gubernamental por la carrera espacial había decaído mucho, aun existía el apoyo a proyectos que demostraran que todo lo que los soviéticos podían hacer los americanos podían hacerlo mas y mejor.
El proyecto Skylab estaba en fase de diseño desde antes del histórico Apolo 11, era el premio de consolación que esperaba la NASA en caso de que la carrera lunar la ganaran los soviéticos, aprovechando la estructura de 100 toneladas de la última fase del cohete Saturno V, y abasteciéndola de tripulantes mediante cohetes Saturno 1B con una cápsula Apolo.
Ciertamente era una nave gigantesca, con un inmenso espacio cilíndrico que permitía a los astronautas flotar con absoluta libertad, y es innegable que solo salió adelante gracias a que ya estaban construídos los cohetes y la NASA prefería lanzarlos antes que desguazarlos.
El Skylab tuvo un comienzo desastroso, tan desastroso que a punto estuvo de ser abandonado, sufrió graves daños durante el lanzamiento en mayo del 73 y la primera tripulación tuvo que realizar multitud de reparaciones, algunas de ellas auténticas chapuzas, para que estuviese operativo.
Lo cierto es que aunque era mas grande que las Salyut, el Skylab era mas limitado en sus capacidades, solo tenía un puerto de atraque, lo que significaba que no podía recibir naves de suministro (al estilo de las Progress rusas) solo las naves Apolo con su tripulación.
Aun así consiguió grandes avances científicos y tecnológicos, uno de los logros mas destacados era el diseño y prueba de la mochila jetpack aprovechando el amplio espacio interior, con lo que posteriormente fue posible usarlo en las EVA (paseos espaciales) del Space Shuttle hasta hoy.
Tras pasar tres tripulaciones por él la NASA hizo reentrar el Skylab en la atmósfera apenas 5 meses después de lanzarlo, se estrelló en un desierto de Australia, cerca de Perth, al gobierno de Australia no le hizo gracia lo sucedido e impuso a la NASA una multa de 400 dólares por tirar basura al campo.
Apolo-Soyuz, un apretón de manos espacial
Apolo-Soyuz fue ante todo un gesto simbólico, en 1975 una nave Soyuz y una Apolo se acoplaron en órbita terrestre, y ante las cámaras y en rabioso directo el comandante de la Soyuz, Alexei Leonov, y el comandante americano, Thomas Stafford, se dieron un apretón de manos y sellaban, de forma oficial, el fin de la carrera espacial y el propósito de cooperar en el futuro.
Lo cierto es que la idea no era nueva, el presidente Richard Nixon ya se la había planteado antes de que el Apolo 11 llegara a la Luna, ante las dudas que había sobre si se podría llegar a la Luna, varios asesores le recomendaron que propusiera a la URSS que el primer alunizaje fuera una misión conjunta usando una nave soviética por un lado para llevar a la tripulación mixta desde la Tierra y de vuelta, y un módulo lunar americano por otro, cada nave lanzada desde su país respectivo y acopladas en órbita terrestre.
Lo que pretendían con esta propuesta era ahorrar a EEUU una última humillación frente a la URSS en caso de que los soviéticos llegaran a la Luna antes, pero la realidad es que el vuelo circunlunar del Apolo 8 subió enormemente la moral y esta propuesta fue desestimada.
Posteriormente al Apolo 11 se planteó una posibilidad mucho mas aparatosa, un acoplamiento en órbita entre la Salyut y el Skylab (habría sido espectacular, sin duda)
Pero lo cierto es que esta propuesta tampoco salió adelante, ya que se consideraba poco probable que la URSS aceptase un proyecto tan ambicioso y no deseaban que se produjera un rechazo público, así que se optó por algo mas modesto, acoplar dos naves en órbita.
El problema era fundamentalmente técnico, la atmósfera de la Soyuz era similar a la terrestre, mientras que la del Apolo era de oxígeno puro al 20% de la presión terrestre, si ambas naves se acoplaban, al comunicar ambas atmósferas se produciría en la Soyuz una descompresión que mataría en el acto a los dos cosmonautas soviéticos, y el aumento de presión en la Apolo rompería las frágiles paredes de la nave, con un resultado mas catastrófico aun.
La solución fue que el Apolo llevara una esclusa que actuara de "puente" entre ambas naves, de modo que una nave siempre estaba aislada de la otra y la atmósfera de la esclusa cambiaba según a que nave se fuera a ir, mientras la otra puerta estaba sellada.
Por parte americana viajaban Thomas Stafford, veterano del Gemini y del Apolo 10, y el primer general en viajar al espacio, Vance Brand y Donald Slayton, el único astronauta de los Siete del Mercury que aun no había viajado al espacio.
Por parte soviética estaban Alexei Leonov, quien ponía fin a su carrera espacial, y Valery Kubasov, un veterano de las Soyuz que también terminaba su carrera de cosmonauta.
Para favorecer el buen ambiente entre las respectivas tripulaciones se entrenaron juntos tanto en EEUU como en la URSS, la tripulación soviética era angloparlante y los astronautas americanos habían aprendido ruso, por lo que la comunicación no fue un problema.
Tras nueve días en el espacio esta monumental misión de "relaciones públicas" terminó felizmente. Pero mas allá de este gesto simbólico, las turbulencias políticas de la Guerra Fría hicieron imposibles nuevos proyectos conjuntos, fue necesaria la caída de la URSS para que se realizaran nuevas misiones conjuntas, primero entre la Mir y el Space Shuttle, y después con la construcción de la ISS.
El Challenger, una nave políticamente correcta
Aunque la aparición del transbordador espacial americano dió un aire futurista al programa espacial estadounidense, empezaban a oírse críticas al programa espacial porque todos los astronautas tenían un perfil común, eran hombres y blancos. Para acallar las críticas la NASA decidió aceptar como candidatos a astronautas a personas de otras razas y a algunas mujeres, el segundo transbordador espacial, el Challenger, sería el elegido para ello, eso sí, ninguno de ellos sería piloto, solo pasajeros, lo que se conoce como especialistas de carga.
En la segunda misión del Challenger (La STS-7) viajó Sally Ride como especialista de carga, Sally era una destacada física y aparte de ser la primera mujer americana en el espacio iba a ser la segunda mujer en órbita, pero la URSS lanzó a la cosmonauta Svetlana Savitskaya 11 meses antes, no deseaban que una americana estuviera por detrás de Valentina Tereshkova.
En la siguiente misión (STS-8) viajó el primer astronauta afroamericano en viajar al espacio, Guion Bluford, pero no fue el primer "negro" en viajar al espacio, el cubano Arnaldo Tamayo Méndez viajó en 1980 a bordo de la Soyuz 38 y se quedó con esa gloria para sí mismo.
Stephen Hawking ¿el primer minusválido en el espacio?
Para ser astronauta es necesario tener muchas cualidades, y una de ellas es ineludiblemente tener una buena salud física.
Stephen Hawking es probablemente uno de los mas respetados físicos vivos, su incansable resistencia a la esclerosis lateral amiotrófica, que supera con grandes dosis de estudio y con un envidiable optimismo y sentido del humor, es probablemente su marca mas característica. Nunca ha ocultado el hecho de que está fascinado con el Universo y que sueña con viajar al espacio, llegando incluso a querer experimentar por si mismo la ingravidez viajando en el "Vomit Comet" el avión donde se entrenan los astronautas y que simula durante unos instantes la ingravidez haciendo vuelos en picado, pese a estar totalmente paralizado, su rostro mostraba que realmente disfrutó de la experiencia.
Pero lo curioso es que su sueño de viajar al espacio está a punto de hacerse realidad, el excéntrico multimillonario Richard Branson está desarrollando su empresa de vuelos espaciales turísticos, Virgin Galactic, y ha invitado a Stephen Hawking a ser uno de los seis pasajeros que viajarán en el vuelo inaugural de la Space Ship Two, la nave que realizará el primer vuelo suborbital turístico, en el que durante unos 15 minutos estarán en ingravidez y observando la Tierra desde el espacio.
Stephen Hawking obviamente ha aceptado la invitación, aparte de cumplir el sueño de su vida se convertiría ciertamente en el primer minusválido que viaja al espacio.
Como se puede ver, todo gran evento histórico tiene su lado amable, curioso y divertido.
Neil Armstrong fue el hombre que pasaría al olimpo de la astronáutica, pero en 1965, cuando le lanzaron al espacio en la Gemini 8 era relativamente desconocido para el gran público, en parte por su propio carácter, reservado y tímido. Aunque oficialmente Neil Armstrong era un civil, hasta 1960 había sido un experimentado piloto naval con experiencia de combate en la guerra de Corea y veterano piloto de pruebas, había llegado a participar en programas previos de la NASA como el proyecto Dyna-Soar (predecesor lejano del Space Shuttle) y solo llevaba tres años integrado como astronauta cuando se vió agazapado en la Gemini 8 junto a David Scott, los dos pisarían la Luna, aunque obviamente no lo sabían por aquel entonces.
El proyecto Gemini era el equivalente americano al Voskhod soviético, aunque tenía objetivos algo mas ambiciosos ya que buscaba experimentar todas las técnicas y procedimientos que serían necesarios para llegar a la Luna, esto es, actividades extravehiculares y acoplamiento entre naves en el espacio en órbita.
El nombre Gemini era muy adecuado, ya que por un lado la nave la tripulaban dos astronautas, y por el otro se encontraban dos naves en órbita, la propia Gemini y un cohete no tripulado llamado Agena.
La misión Gemini 8 era muy característica del programa, preveía un paseo espacial de Scott y un acoplamiento entre la Gemini y el Agena, desde el principio ya surgieron problemas, ya que el primer Agena explotó durante el lanzamiento y hubo que retrasar la misión hasta poder lanzar un segundo Agena.
Armstrong y Scott despegaron sin mayores problemas y se acoplaron al Agena sin novedad, pero poco después por causas desconocidas (seguramente un cortocircuito) la nave activó los propulsores que rotaban la nave sobre su eje longitudinal y esta empezó a girar a gran velocidad, calentándose enormemente en el punto de unión con el Agena debido a la fricción.
Armstrong decidió que había que desacoplarse del Agena para evitar una catástrofe y con la esperanza de que el problema se solucionase solo, pero para decepción de todos una vez libre la cápsula del rozamiento con el Agena empezó a girar a una vuelta por segundo, como una peonza gigante, Armstrong y Scott estaban mareadísimos y además los g´s asociados a una rotación tan veloz empezaban a provocarles visión negra, si no se resolvía el problema se desmayarían y la Gemini se encontraría girando descontroladamente con dos pilotos inconscientes y sin la orientación adecuada para la reentrada.
La única solución posible que Armstrong encontró fue apagar el sistema de control de órbita y activar el sistema de control de reentrada, ya que ambos usaban tanto electrónicas como depósitos de carburante diferentes, la maniobra salió bien, ya que el mando de control respondía y Armstrong pudo frenar el giro de la nave, pero había sido necesario gastar el 75% del combustible, así las cosas habría sido una temeridad continuar con la misión y desde Houston se decidió hacer reentrar la cápsula de inmediato, obligando a hacer que la cápsula se zambullese en el Pacífico en lugar de en el Atlántico, como estaba previsto inicialmente.
Armstrong y Scott amerizaron en el Pacífico, estaban tan mareados que se pasaron las tres horas que tardaron en rescatarles vomitando y necesitaron fármacos una vez en el barco de rescate para reponerse, fue la situación mas grave a la que la NASA se había enfrentado hasta entonces, desgraciadamente el Apolo 13, el Challenger y el Columbia harían casi anecdótica esta misión.
Apolo 1, el velcro asesino
Las prisas de la URSS y EEUU por superarse entre si llevó a asumir riesgos para la vida de los tripulantes muy graves, un ejemplo de esto es la atmósfera que se eligió para las naves americanas, consistente en oxígeno puro a un 20% de la presión atmosférica de la atmósfera terrestre, esta menor presión hacía que las paredes de la nave no tuvieran que ser muy resistentes, y por lo tanto pesaban menos, el peso era (y es) un factor crítico en el diseño de naves espaciales, y para los americanos era preciso reducirlo al mínimo si querían llegar a la Luna antes que la URSS.
Con el proyecto Apolo surgió otro problema técnico, la cápsula Apolo era mas amplia que las estrechísimas Mercury y Gemini, y se requería de un sistema que permitiese tener sujetas las herramientas y objetos dentro de la nave en ingravidez y que no pesara demasiado.
La solución fue el velcro, que forraba amplias secciones del interior de la nave, el velcro se había considerado seguro porque ardía con dificultad y se quemaba despacio.
Desgraciadamente quien hizo esa evaluación no pensó (o ignoró deliberadamente) que las condiciones en las que se produce una combustión en atmósferas de oxígeno puro son creando llamaradas muchísimo mas feroces, con cinco veces mas calor y fuego que en las condiciones de la atmósfera terrestre.
Los astronautas Gus Grissom, Ed White y Roger Chaffee subieron a la cápsula del cohete Apolo 1 para una simulación de los sistemas de la nave, era enero de 1967, y el lanzamiento real se esperaba para un mes después. El ensayo no iba bien, a pesar de que el cohete estaba a menos de dos kilómetros de las antenas del centro de control las comunicaciones radio eran débiles y con multitud de interferencias, de hecho al control de Tierra le costaba saber quien hablaba en la nave. De repente uno de los tripulantes gritó ¡FUEGO! (la comunicación era tan deficiente que ni siquiera hoy se sabe a ciencia cierta quien fue) y la nave se llenó de llamaradas, un cable mal aislado había disparado una chispa que prendió el velcro y este se inflamó con rapidez, los astronautas y el equipo de apoyo por fuera intentaron abrir la puerta de acceso, pero fue inútil, en 17 segundos los astronautas habían muerto quemados vivos, se habían asumido demasiados riesgos y tres hombres lo habían pagado con su vida.
La primera solución que se propuso fue cancelar la cápsula apolo y diseñar otra con atmósfera de tipo terrestre, pero eso habría supuesto al menos 6 años de retraso y para entonces, seguramente, los rusos llegarían a la Luna, se optó por una solución menos radical, aplicando un tratamiento ignífugo a todos los materiales que había en la cabina del módulo de mando del Apolo. Una vez mas se asumieron riesgos, solo que esta vez mas controlados.
Apolo 7, un vuelo histórico, un resfriado y muy mal genio
El Apolo 7 fue una misión que resultaba crucial para la consecución del objetivo de llegar a la Luna, las anteriores misiones Apolo habían sido lanzamientos no tripulados en los cuales el énfasis se había puesto en demostrar que las cápsulas podían regresar a la atmósfera terrestre a la elevada velocidad (unos 40 000 km/h) que llevarían al regreso de su misión en la Luna, esta misión tenía como objetivo demostrar que la cápsula era apta para ser tripulada y que tenía la capacidad de realizar la maniobra en la cuál la apolo daría la vuelta y se acoplaría al módulo lunar.
Los objetivos se consiguieron, pero los astronautas Walter M. Schirra, Donn F. Eisele y R. Walter Cunningham estaban resfriados y se pusieron, sobre todo Schirra, de un pésimo humor, prácticamente toda la misión estuvo salpicada de insultos, discusiones y broncas tanto entre los tripulantes como con el control de misión, llegando incluso a negarse a conceder una entrevista en directo que estaba prevista con la televisión.
La bronca llegó a tales extremos que en un momento se llegó a sopesar el interrumpir la misión para evitar que literalmente los astronautas pasaran de las palabras a los puñetazos, pero finalmente se cumplió el plan de vuelo y se hizo regresar la nave.
Durante mucho tiempo se mantuvo en secreto este vergonzoso episodio, y desde luego los astronautas pagaron un alto precio por su malhumorada y poco profesional actitud. Schirra fue retirado definitivamente del proyecto Apolo, y furioso dimitió de la NASA, irónicamente acabó aceptando hacer anuncios publicitarios de un fármaco contra el resfriado. Eisele consiguió ser readmitido y pudo haber sido tripulante del Apolo 13, pero finalmente le excluyeron y abandonó la NASA. Y por último Cunningham fue relegado a la oficina de diseño de lo que después sería el programa Skylab. Eso sí, cuando se les rescató pusieron empeño en salir sonrientes en las fotos y haciendo gestos de complicidad, como si nada hubiera pasado.
La leyenda del cosmonauta fantasma y otras falacias
Durante la Guerra Fría circularon multitud de rumores y leyendas urbanas acerca de cosmonautas soviéticos muertos o desaparecidos, curiosamente estas leyendas fueron mucho mas populares en la propia URSS que en Occidente, favorecidas por el oscurantismo de la información oficial del gobierno soviético.
La primera leyenda contaba que había habido otro cosmonauta antes que Gagarin, pero que había muerto por alguna clase de fallo en el soporte vital de la nave y su existencia se había borrado meticulosamente. Lo cierto es que este rumor es fácil de desmentir si analizamos la misión de Gagarin, de ser cierta esta historia se habría mantenido en secreto el vuelo de Yuri hasta que aterrizara a salvo, pero no fue así, su vuelo fue anunciado a bombo y platillo cuando la Vostok 1 todavía orbitaba la Tierra y no había garantía alguna de que Gagarin saliese con vida de esa.
Pero no es del todo falso que hubo un cosmonauta previo a Gagarin, solo que fue un maniquí, con una cinta grabada que transmitía una voz humana hacia la Tierra y que realmente descendía en paracaídas al suelo, y desde luego durante décadas la existencia de este "crash test dummie" espacial fue alto secreto.
Otro caso fue un curioso hallazgo de la NASA, una foto de un grupo de cosmonautas y el enigmático y rechoncho hombre por el que parecen sentir gran respeto (Koroliov, aunque nadie lo sabía) esa foto filtrada a la CIA estaba retocada, habían pintado con aerógrafo sobre una parte de ella, borrando la silueta de un hombre, otro cosmonauta. La CIA empeñó un gran esfuerzo en averiguar la identidad del misterioso cosmonauta "borrado" pero fue en vano, la censura soviética y los rigurosos castigos hacia cualquier ciudadano soviético dispuesto a filtrar información lo hizo imposible.
Arriba la foto que consiguió la CIA y abajo la foto original.
Cualquiera podría pensar que el motivo de que los soviéticos pusieran tanto empeño en hacer desaparecer a ese cosmonauta era ocultar un vergonzoso y trágico fracaso en una misión espacial.
Pero no, el nombre de ese cosmonauta fantasma era Grigoriy Nelyubov, y no murió en el programa espacial, sino que fue expulsado por un incidente pueril y estúpido, producto de su carácter orgulloso, engreído y prepotente.
Tras una juerga en la que estaban increíblemente borrachos, Nelyubov y otros dos cosmonautas tuvieron un altercado con la policía y acabaron detenidos, la policía aceptó retirar los cargos contra ellos si se disculpaban por escrito, pero Nelyubov se negó, un cosmonauta no se humillaría ante unos simples policías, así que fue expulsado sin mas dilación por el general que mandaba el cuerpo de cosmonautas.
Como es natural no deseaban que la CIA tuviese a tiro a un resentido que conocía tan altos secretos, por lo que fue ese, y no otro, el motivo por el que pusieron tanto empeño en borrar toda prueba de su existencia.
Luego por supuesto está la famosa leyenda de que realmente la llegada a la Luna fue un chapucero montaje rodado por Stanley Kubrick, pero es tan absurda y está tan sobradamente desacreditada que no merece la pena ni comentarla, solo decir que tenemos rocas lunares por todo el mundo traídas por los astronautas del Apolo, y ni siquiera los científicos soviéticos, supuestamente los mas interesados en demostrar su falsedad, pusieron en duda su autenticidad tras analizarlas.
Neil Armstrong, el hombre que supo regresar
Ningún norteamericano del siglo XX es tan universalmente conocido como Neil Armstrong, el hombre que bajó con cierta torpeza debida al engorroso traje espacial que llevaba hasta poner el pie sobre la Luna, dejando la primera huella sobre la zona que pisó desde hacía varios milenios, es natural pensar que la reacción lógica del gran hombre sería ser presa de una egolatría enfermiza al volver.
Pero por extraño que parezca Neil Armstrong nunca se sintió especial por aquello, era consciente de que al margen de su trabajo duro y de sus indudables méritos, ser el primero en la Luna fue fruto de la casualidad, de pasar a ser el comandante del Apolo 11 porque en las previsibles rotaciones de tripulantes se habían producido cambios, cambios como la muerte de varios astronautas en accidentes, la retirada de otros por problemas de salud o el repudio de otros por conductas inadecuadas (Apolo 7) le habían llevado a su cita con la historia. De hecho, si se hubiesen cumplido sin incidentes las rotaciones de astronautas al pie de la letra, el primer hombre en la Luna habría sido Gus Grissom.
Todo lo contrario pasó con su compañero en la Luna, Buzz Aldrin, quien estuvo antes y después de la misión, y hasta hoy en día, acomplejado con ser "el segundo hombre en la Luna" tanto es así que exigió que la NASA decidiera quien de ellos dos debería salir primero del módulo lunar, la respuesta de la NASA fue la esperable de una institución gubernamental, Neil era el comandante de la misión y sería por tanto el primero en pisar la Luna.
Buzz aceptó a regañadientes y como buen profesional estuvo toda la misión dando lo mejor de si mismo para el éxito de la misma, quizás a modo de compensación, Neil Armstrong llevó la cámara de fotos durante casi toda la estancia en la Luna, por lo que en casi todas las fotos del Apolo 11 el astronauta que se ve es Buzz y no Neil, de hecho las pocas fotos de Neil en la Luna parecen casi "robadas" por Buzz que se las sacaba por sorpresa aprovechando un descuido.
Una de las pocas fotos de Armstrong sobre la Luna, casi parece incómodo de posar para Aldrin.
Armstrong regresó a la Tierra y, lejos de convertirse en una celebridad, decidió mantenerse discreto el resto de su vida, acabó su carrera como profesor universitario y concedía muy pocas entrevistas hasta el día de su muerte, sin duda fue digno del papel que le tocó jugar en la historia.
Irónicamente el hombre que supo alunizar quizás tuvo mas mérito al saber aterrizar de nuevo en la Tierra e integrarse en ella.
La primera bandera americana en la Luna...quemada
El Apolo 11 tuvo como objetivo fundamental, no hay que engañarse, sacar la foto de una bandera con las barras y estrellas sobre la Luna, la recogida de muestras de rocas y polvo de la Luna se hizo casi al azar, y desde luego a nadie en Houston le importaba lo mas mínimo donde aterrizara el módulo lunar, de hecho acabaron tocando el suelo a casi 5 kilómetros del lugar previsto.
Y esa parte de la misión se cumplió a la perfección, Armstrong y Aldrin montaron la bandera y la clavaron al suelo, desafortunadamente nadie cayó en la cuenta de que la habían plantado demasiado cerca del Eagle, cuando despegó una cámara apuntaba al suelo y fue testigo de como la bandera se agitaba salvajemente y se despedazaba en trozos carbonizados.
Lo cierto es que el proyecto Apolo como tal estaba muerto en el mismo instante en que Armstrong, Aldrin y Collins amerizaron sanos y salvos en el Pacífico, las posteriores misiones Apolo no fueron mas que inercia burocrática, un simple afán de querer dar uso a los cohetes Saturno V y las naves Apolo que ya estaban en construcción, tan solo dos meses después del "gran salto para la humanidad" ya se había cancelado la última misión Apolo, la Apolo 20, y a medida que las misiones se realizaban, incluída la Apolo 13, se desmantelaron otras tres, de modo que la Apolo 17 fue la última vez que dos hombres caminaron sobre otro mundo.
Apolo 12, un pararrayos muy alto y las primeras "conejitas" espaciales
El Apolo 12 es probablemente una de las misiones mas desconocidas que fueron a la Luna, a pesar de que sus logros científicos fueron muy superiores a los del Apolo 11, su tripulación constaba de tres pilotos extraordinariamente compenetrados y que disfrutaron enormemente de la misión al no tener la presión mediática ni las incertidumbres previas.
Los tripulantes eran Charles "Pete" Conrad, Alan Beam y Richard Gordon y tuvieron una misión llena de anécdotas divertidas.
La misión empezó mal, el lanzamiento se realizó en unas pésimas condiciones climáticas, en medio de un verdadero diluvio y abundante aparato eléctrico, a veces a los mas sesudos genios se les pasa por alto detalles obvios, y uno de ellos fue que el enorme Saturno V era un gran objeto metálico puntiagudo unido a la masa de la Tierra por un gran chorro de vapor muy denso, que hacía de cable conductor, es decir, actuaba como un altísimo pararrayos.
Y dicho y hecho, durante el despegue el cohete recibió el impacto de dos rayos y la cápsula quedó durante un rato prácticamente a oscuras y con todas las luces de alerta activadas, hubo que reiniciar el sistema en pleno vuelo y la nave volvió a la vida como si nada hubiera pasado.
Aunque los astronautas lo ignoraban, los técnicos en la Tierra estaban cruzando los dedos ante el temor de que el sistema de paracaídas se hubiese estropeado por los rayos, pero como no podían hacer nada para evitar lo que pudiese pasar no les dijeron nada a los tripulantes, un acierto, puesto que pasaron la misión en un ambiente distendido y alegre.
Cuando alunizaron los astronautas se encontraron con una sorpresa, en la muñeca del traje espacial llevaban una libreta en la que llevaban anotadas las tareas que realizarían, pero al pasar una página determinada se encontraron con esto.
Efectivamente, modelos de la revista Playboy, las primeras "conejitas" en la Luna, seguro que cuando posaron desnudas esperaban llegar lejos, pero no imaginaban que tanto...
Religión en el espacio
Ciertamente la exploración del espacio es una tarea científica, no espiritual, pero algunos de los hombres y mujeres que fueron al espacio no se pudieron resistir a exteriorizar sus creencias religiosas, en el Apolo 11 Buzz Aldrin llevó un pequeño cáliz, una hostia consagrada y un poco de agua bendita de su parroquia e hizo que la comunión cristiana se convirtiera en el único rito religioso que se ha celebrado en dos mundos, no fue el único, los tripulantes del Apolo 8 leyeron en la nochebuena del 68 por turnos el Libro del Génesis.
Posteriores astronautas de religión musulmana, hindú, budistas, católicos, ortodoxos, sintoístas, etc...han llevado en ocasiones sus libros sagrados al espacio para orar a su manera, aunque mención aparte merece el primer, y hasta la fecha el único, astronauta israelí.
El coronel Ilan Ramon era un coronel de la fuerza aérea israelí que viajo como especialista de carga (un nombre genérico con el que se define a todos los astronautas que viajan a bordo del Space Shuttle aparte de los dos pilotos) en la malograda última misión del transbordador Columbia, era un hombre mas bien poco religioso, pero se sintió en la obligación de ser mas judío que la mayoría de los judíos, exigió comer comida kosher (pura según la tradición judía) en el espacio, y observó el descanso y la oración del sabbath, aunque hizo una pequeña trampa, consideró que el sábado en el espacio duraba una órbita, así que su "sabbath" duró solo 90 minutos, el declaró que se consideraba un representante de todos los judíos del mundo y que debía comportarse como tal, pero desgraciadamente tuvo una muerte muy poco judía, incinerado en el Columbia junto a sus compañeros en la reentrada.
Harrison Schmitt, el hombre que quiere sacar petróleo de la Luna
Harrison Schmitt es el único geólogo que ha pisado la Luna, debía haber volado en el Apolo 18, pero esa misión se canceló y la comunidad científica presionó para que se le incluyera en el Apolo 17, su trabajo en la Luna fue impecable y no se permitió descanso alguno, porque seguramente intuía que sería el único científico en la Luna durante décadas, y consiguió notables hallazgos científicos.
Pero recientemente sorprendió al mundo entero cuando decidió fundar junto a un gran magnate una empresa que pretende realizar minería comercial de la Luna, la extracción de Helio-3, un gas exótico que se puede usar para generar energía de fusión, con la capacidad de abastecer a un continente entero de electricidad suficiente para un año con solo 15 toneladas de gas. El verdadero petróleo de la Luna.
Los basureros espaciales
La presencia humana en el espacio tiene un problema grave, los humanos generamos residuos y despojos que hay que desechar, y algunos de estos basureros resultan curiosos.
Los basureros mas duraderos son los que están en la Luna en los lugares donde aterrizaron las misiones Apolo, dado que los astronautas dependían del enclenque motor del módulo de ascenso para volver vivos a la Tierra y además cargando con el lastre de las rocas lunares lanzaban por la puerta de acceso todo cuanto no les fuera imprescindible, comida sobrante, herramientas, las mochilas de los trajes espaciales, las bolsas de orina, el botiquín...por lo que las proximidades de los módulos lunares son verdaderos estercoleros, unos estercoleros que perdurarán tal y como los dejaron durante millones de años, al no haber erosión ni bacterias que los descompongan.
Los basureros mas efímeros son por el contrario las naves Progress rusas, que son básicamente una Soyuz desechable no tripulada, estas naves transportan suministros a la Salyut, la Mir y por último a la ISS desde hace décadas, principalmente comida, agua y oxígeno, y una vez se vacían los astronautas meten en ellas todos los desechos que han acumulado (restos de comida, materia fecal, productos de higiene corporal gastados, herramientas rotas...) y dejan que se vayan dentro de la Progress hasta que se destruyen al quemarse estas naves en la atmósfera. Sí, de vez en cuando nos llueve basura del espacio.
Pero lo mas curioso es que tanto en la Mir como en la ISS los rusos instalaron un sistema peculiar para reciclar residuos, un sistema que les permite ¡RESPIRAR SU ORINA!
El sistema se llama Elektron y es básicamente un sistema que descompone la orina humana mediante electrolisis, expulsando el hidrógeno al espacio e inyectando el oxígeno a la atmósfera de la nave, puede sonar repugnante, pero funciona.
El Skylab, una estación espacial, para liquidar los restos
Recién terminado el proyecto Apolo la NASA se encontró con el sobrante de cohetes que había dejado el proyecto Apolo, concretamente 4 cohetes Saturno 1B, capaces de lanzar misiones Apolo solo en la órbita terrestre (restos de las primeras misiones del proyecto), y un Saturno V que se iba a usar en la misión Apolo 18 (posteriormente cancelada).
Ciertamente la carrera espacial de las estaciones espaciales ya se había perdido, la URSS no había perdido el tiempo y tras cancelar el programa lunar en 1969 en tan solo dos años habían puesto en órbita las Salyut.
Aunque el entusiasmo gubernamental por la carrera espacial había decaído mucho, aun existía el apoyo a proyectos que demostraran que todo lo que los soviéticos podían hacer los americanos podían hacerlo mas y mejor.
El proyecto Skylab estaba en fase de diseño desde antes del histórico Apolo 11, era el premio de consolación que esperaba la NASA en caso de que la carrera lunar la ganaran los soviéticos, aprovechando la estructura de 100 toneladas de la última fase del cohete Saturno V, y abasteciéndola de tripulantes mediante cohetes Saturno 1B con una cápsula Apolo.
Ciertamente era una nave gigantesca, con un inmenso espacio cilíndrico que permitía a los astronautas flotar con absoluta libertad, y es innegable que solo salió adelante gracias a que ya estaban construídos los cohetes y la NASA prefería lanzarlos antes que desguazarlos.
El Skylab tuvo un comienzo desastroso, tan desastroso que a punto estuvo de ser abandonado, sufrió graves daños durante el lanzamiento en mayo del 73 y la primera tripulación tuvo que realizar multitud de reparaciones, algunas de ellas auténticas chapuzas, para que estuviese operativo.
Lo cierto es que aunque era mas grande que las Salyut, el Skylab era mas limitado en sus capacidades, solo tenía un puerto de atraque, lo que significaba que no podía recibir naves de suministro (al estilo de las Progress rusas) solo las naves Apolo con su tripulación.
Aun así consiguió grandes avances científicos y tecnológicos, uno de los logros mas destacados era el diseño y prueba de la mochila jetpack aprovechando el amplio espacio interior, con lo que posteriormente fue posible usarlo en las EVA (paseos espaciales) del Space Shuttle hasta hoy.
Tras pasar tres tripulaciones por él la NASA hizo reentrar el Skylab en la atmósfera apenas 5 meses después de lanzarlo, se estrelló en un desierto de Australia, cerca de Perth, al gobierno de Australia no le hizo gracia lo sucedido e impuso a la NASA una multa de 400 dólares por tirar basura al campo.
Apolo-Soyuz, un apretón de manos espacial
Apolo-Soyuz fue ante todo un gesto simbólico, en 1975 una nave Soyuz y una Apolo se acoplaron en órbita terrestre, y ante las cámaras y en rabioso directo el comandante de la Soyuz, Alexei Leonov, y el comandante americano, Thomas Stafford, se dieron un apretón de manos y sellaban, de forma oficial, el fin de la carrera espacial y el propósito de cooperar en el futuro.
Lo cierto es que la idea no era nueva, el presidente Richard Nixon ya se la había planteado antes de que el Apolo 11 llegara a la Luna, ante las dudas que había sobre si se podría llegar a la Luna, varios asesores le recomendaron que propusiera a la URSS que el primer alunizaje fuera una misión conjunta usando una nave soviética por un lado para llevar a la tripulación mixta desde la Tierra y de vuelta, y un módulo lunar americano por otro, cada nave lanzada desde su país respectivo y acopladas en órbita terrestre.
Lo que pretendían con esta propuesta era ahorrar a EEUU una última humillación frente a la URSS en caso de que los soviéticos llegaran a la Luna antes, pero la realidad es que el vuelo circunlunar del Apolo 8 subió enormemente la moral y esta propuesta fue desestimada.
Posteriormente al Apolo 11 se planteó una posibilidad mucho mas aparatosa, un acoplamiento en órbita entre la Salyut y el Skylab (habría sido espectacular, sin duda)
Pero lo cierto es que esta propuesta tampoco salió adelante, ya que se consideraba poco probable que la URSS aceptase un proyecto tan ambicioso y no deseaban que se produjera un rechazo público, así que se optó por algo mas modesto, acoplar dos naves en órbita.
El problema era fundamentalmente técnico, la atmósfera de la Soyuz era similar a la terrestre, mientras que la del Apolo era de oxígeno puro al 20% de la presión terrestre, si ambas naves se acoplaban, al comunicar ambas atmósferas se produciría en la Soyuz una descompresión que mataría en el acto a los dos cosmonautas soviéticos, y el aumento de presión en la Apolo rompería las frágiles paredes de la nave, con un resultado mas catastrófico aun.
La solución fue que el Apolo llevara una esclusa que actuara de "puente" entre ambas naves, de modo que una nave siempre estaba aislada de la otra y la atmósfera de la esclusa cambiaba según a que nave se fuera a ir, mientras la otra puerta estaba sellada.
Por parte americana viajaban Thomas Stafford, veterano del Gemini y del Apolo 10, y el primer general en viajar al espacio, Vance Brand y Donald Slayton, el único astronauta de los Siete del Mercury que aun no había viajado al espacio.
Por parte soviética estaban Alexei Leonov, quien ponía fin a su carrera espacial, y Valery Kubasov, un veterano de las Soyuz que también terminaba su carrera de cosmonauta.
Para favorecer el buen ambiente entre las respectivas tripulaciones se entrenaron juntos tanto en EEUU como en la URSS, la tripulación soviética era angloparlante y los astronautas americanos habían aprendido ruso, por lo que la comunicación no fue un problema.
Tras nueve días en el espacio esta monumental misión de "relaciones públicas" terminó felizmente. Pero mas allá de este gesto simbólico, las turbulencias políticas de la Guerra Fría hicieron imposibles nuevos proyectos conjuntos, fue necesaria la caída de la URSS para que se realizaran nuevas misiones conjuntas, primero entre la Mir y el Space Shuttle, y después con la construcción de la ISS.
El Challenger, una nave políticamente correcta
Aunque la aparición del transbordador espacial americano dió un aire futurista al programa espacial estadounidense, empezaban a oírse críticas al programa espacial porque todos los astronautas tenían un perfil común, eran hombres y blancos. Para acallar las críticas la NASA decidió aceptar como candidatos a astronautas a personas de otras razas y a algunas mujeres, el segundo transbordador espacial, el Challenger, sería el elegido para ello, eso sí, ninguno de ellos sería piloto, solo pasajeros, lo que se conoce como especialistas de carga.
En la segunda misión del Challenger (La STS-7) viajó Sally Ride como especialista de carga, Sally era una destacada física y aparte de ser la primera mujer americana en el espacio iba a ser la segunda mujer en órbita, pero la URSS lanzó a la cosmonauta Svetlana Savitskaya 11 meses antes, no deseaban que una americana estuviera por detrás de Valentina Tereshkova.
En la siguiente misión (STS-8) viajó el primer astronauta afroamericano en viajar al espacio, Guion Bluford, pero no fue el primer "negro" en viajar al espacio, el cubano Arnaldo Tamayo Méndez viajó en 1980 a bordo de la Soyuz 38 y se quedó con esa gloria para sí mismo.
Stephen Hawking ¿el primer minusválido en el espacio?
Para ser astronauta es necesario tener muchas cualidades, y una de ellas es ineludiblemente tener una buena salud física.
Stephen Hawking es probablemente uno de los mas respetados físicos vivos, su incansable resistencia a la esclerosis lateral amiotrófica, que supera con grandes dosis de estudio y con un envidiable optimismo y sentido del humor, es probablemente su marca mas característica. Nunca ha ocultado el hecho de que está fascinado con el Universo y que sueña con viajar al espacio, llegando incluso a querer experimentar por si mismo la ingravidez viajando en el "Vomit Comet" el avión donde se entrenan los astronautas y que simula durante unos instantes la ingravidez haciendo vuelos en picado, pese a estar totalmente paralizado, su rostro mostraba que realmente disfrutó de la experiencia.
Pero lo curioso es que su sueño de viajar al espacio está a punto de hacerse realidad, el excéntrico multimillonario Richard Branson está desarrollando su empresa de vuelos espaciales turísticos, Virgin Galactic, y ha invitado a Stephen Hawking a ser uno de los seis pasajeros que viajarán en el vuelo inaugural de la Space Ship Two, la nave que realizará el primer vuelo suborbital turístico, en el que durante unos 15 minutos estarán en ingravidez y observando la Tierra desde el espacio.
Stephen Hawking obviamente ha aceptado la invitación, aparte de cumplir el sueño de su vida se convertiría ciertamente en el primer minusválido que viaja al espacio.
Como se puede ver, todo gran evento histórico tiene su lado amable, curioso y divertido.