Lechón asado
Como comida del domingo pasado, participó este lechoncito, que me da a la sospecha que él hubiese preferido estar en otro lugar, pero nunca estamos en el lugar y momento adecuado.
El invitado pesaba 5 kilos, me gustan más que sean de entre 4 y 4 kilos y medio, la razón, se manejan mejor en un horno doméstico.
Comienzo pasándole el soplete para quitarle los pocos pelillos que le dejaron, la piel se la limpio con un paño húmedo con agua salada
El interior se lo relleno con un par de manzanas y una cebolla. Todo su interior es salpimentado.
La cavidad abdominal es cosida y
el lechoncillo acomodado en la fuente de horno.
Después de bien engrasado con un bronceador, (manteca de cerdo salada) y protegidas sus orejas de las radiaciones maléficas del horno.
es introducido en el mismo a una temperatura de 250º C.
En el panel del horno tengo la lectura de la temperatura del horno y la temperatura en los interiores del cochinillo.
por medio de este termómetro sonda inalámbrico. El termómetro es el utensilio negro que se ve en la parte izquierda. El cerdo en estos momentos está a media cocción, llevaba 1 hora, como la temperatura interior estaba llegando a los 70º C bajé la temperatura a 160º C durante cuarenta minutos más, para en los últimos 20 minutos subirla a 250º C en la función turbo para que terminase de dorar toda la superficie y dejase la piel crujiente..
Aspecto del lechón, todavía en el horno minutos antes de terminar su asado.
Durante el asado se le dio dos pasadas de manteca de cerdo para favorecer el bronceado del animal.
Como eramos 12 a la mesa ya no saqué más fotografías del lechón en la mesa y su emplatado, para np molestar a los comensales.
Quedó y mal está que lo diga yo, pero mis invitados decían que la suavidad y el buen asado del animal eran evidentes, piel crujiente, carne sabrosa y jugosa, vamos que gustó al personal.
ESPERO SUS COMENTRAIOS...