dijo:
Un posible planeta en el Sistema de Alpha Centauri. Crédito NASA[/quote]
A pesar de todos los sistemas exoplanetarios exóticos descubiertos hasta ahora , existe un sistema que tiene un gran potencial para impulsar realmente la investigación espacial, así como la imaginación de los astrónomos y no es otro que Alpha Centauri A y B.
Este sistema binario se encuentra a tan sólo 4,3 años luz de distancia, pero por desgracia sólo es claramente visible desde los cielos del hemisferio sur. El tercer miembro en discordia del sistema es una estrella enana roja llamada Próxima Centauri y no tenemos evidencias de la existencia de planetas en su órbita, además está tan lejos de la pareja principal como para que sea trascendente en el sistema
.
Aun no se han hallado planetas orbitando a Alpha Centauri A o B, pero dada la manía que tienen los planetas de aparecer en cualquier rincón de nuestra galaxia en el que busquemos es de suponer que en algún momento podremos encontrar por fin uno de sus posibles planetas. Sería un golpe mucho más grande si descubriésemos que en el sistema más cercano a la Tierra no existen planetas.
Estas estrellas son objetivos primordiales en los estudios planetarios, ya que son similares a nuestro Sol en términos de edad y temperatura. Han tenido un montón de tiempo para permitir una evolución darwiniana, pudiendo haberse formado un Serengeti extraterrestre lleno de criaturas en alguno de los planetas situados en las zonas habitables, alrededor de cualquiera de las dos estrellas .
Varios modelos han demostrado que ambas estrellas, separadas por la medida de hasta 3.000 millones de kilómetros, son capaces de formar planetas rocosos a pesar de la influencia perturbadora de su compañera estelar. De hecho, tener una estrella compañera podria ser una influencia estabilizadora gravitacionalmente, tal y como la que ejerce Júpiter en nuestro sistema solar.
Duncan Forgan de la Alianza Física de Universidades de Escocia y sus colegas, han echado un vistazo más de cerca a la habitabilidad en torno al miembro más frio y menos activo de esta pareja, Alpha Centauri B. Esa estrella tiene una amplia zona habitable, que se extendería desde una distancia equivalente a la que separa la órbita interior de Venus hasta casi la órbita mas externa de la Tierra.
dijo:
Es sistema estelar Alpha Centauri. Crédito NASA[/quote]
El estudio realizado por Forgan tiene en cuenta el hecho de que Alpha Centauri A también calentaría un planeta en la zona habitable de Alpha Centauri B.
Alpha Centauri A se encuentra en una órbita elíptica alrededor de Alfa Centauri B, así que cuanto más cercana se encuentra de la zona habitable de la estrella B, su brillo aumentaría rápidamente hasta hacerla tres veces más. Esto significaría que un planeta frio como Marte, que se encontrase en el borde externo de la zona habitable, recibiría mayor cantidad de calor de una forma periódica, permitiendo el deshielo de las posibles superficies congeladas.
Si existiese un planeta similar a la Tierra, con grandes océanos y mares, en el interior de la zona habitable, tendría una estabilidad térmica inercial que le permitiría mantener una temperatura constante a pesar del aumento de temperatura causado por el acercamiento de Alpha Centauri A. En cambio, los planetas áridos experimentarían un cambio de temperatura más drástico. En cualquier caso, el calentamiento sería breve, pero intenso, aumentando la temperatura de todo el planeta varios grados, aunque no llegaria a superar temperaturas extremas.
Este aumento de temperatura sucedería cada 70 años, que corresponde al período orbital de ambas estrellas. La investigación de Michael Breus implica que la vida en un planeta podría desarrollar dos ritmos circadianos, uno correspondería a la longitud del día en el planeta, así como sus periodos estacionales y otro vinculado al período orbital de Alpha Centauri A. Este aumento de temperatura alteraría las áreas habitables disponibles sobre la superficie del planeta en un pequeño porcentaje, secando zonas de humedales o causando deshielos de glaciares que formarían nuevos lagos, dicen los investigadores.
Dado el increíble poder de la evolución biológica, es probable que la vida pudiese evolucionar fácilmente para hacer frente a la vida con una segunda estrella. Podría haber grandes migraciones planetarias anticipándose al “súper verano”. Además, los organismos vivos no tendrían que afrontar un gran cambio para afrontar estas migraciones, ya que los animales que suelen realizar migraciones estacionales no variarían su biología en forma alguna.
De existir civilización inteligente sobre un planeta, esta tendría en cuenta el acercamiento de ambas estrellas cada 70 años, lo que podría dar a grandes eventos culturales, mayores quizás que las celebraciones de la puerta del Sol o las celebraciones de Times Square a final del año. Tal vez sería un período de miedo y expiación, según el nivel cultural-científico de la sociedad Beta Centuriana.
Si los extraterrestres pensasen como nosotros, sin duda tendrían agoreros que predecirían el “Fin de los tiempos” con la proximidad del tránsito. Los libros de pseudociencia tendrían un gran y permanente negocio para los Beta Centurianos. Aunque ahora que lo pienso, estos libros ya se encuentran en nuestra cultura a pesar del hecho de que no tengamos este melodrama interplanetario.
Un posible planeta en el Sistema de Alpha Centauri. Crédito NASA[/quote]
A pesar de todos los sistemas exoplanetarios exóticos descubiertos hasta ahora , existe un sistema que tiene un gran potencial para impulsar realmente la investigación espacial, así como la imaginación de los astrónomos y no es otro que Alpha Centauri A y B.
Este sistema binario se encuentra a tan sólo 4,3 años luz de distancia, pero por desgracia sólo es claramente visible desde los cielos del hemisferio sur. El tercer miembro en discordia del sistema es una estrella enana roja llamada Próxima Centauri y no tenemos evidencias de la existencia de planetas en su órbita, además está tan lejos de la pareja principal como para que sea trascendente en el sistema
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Aun no se han hallado planetas orbitando a Alpha Centauri A o B, pero dada la manía que tienen los planetas de aparecer en cualquier rincón de nuestra galaxia en el que busquemos es de suponer que en algún momento podremos encontrar por fin uno de sus posibles planetas. Sería un golpe mucho más grande si descubriésemos que en el sistema más cercano a la Tierra no existen planetas.
Estas estrellas son objetivos primordiales en los estudios planetarios, ya que son similares a nuestro Sol en términos de edad y temperatura. Han tenido un montón de tiempo para permitir una evolución darwiniana, pudiendo haberse formado un Serengeti extraterrestre lleno de criaturas en alguno de los planetas situados en las zonas habitables, alrededor de cualquiera de las dos estrellas .
Varios modelos han demostrado que ambas estrellas, separadas por la medida de hasta 3.000 millones de kilómetros, son capaces de formar planetas rocosos a pesar de la influencia perturbadora de su compañera estelar. De hecho, tener una estrella compañera podria ser una influencia estabilizadora gravitacionalmente, tal y como la que ejerce Júpiter en nuestro sistema solar.
Duncan Forgan de la Alianza Física de Universidades de Escocia y sus colegas, han echado un vistazo más de cerca a la habitabilidad en torno al miembro más frio y menos activo de esta pareja, Alpha Centauri B. Esa estrella tiene una amplia zona habitable, que se extendería desde una distancia equivalente a la que separa la órbita interior de Venus hasta casi la órbita mas externa de la Tierra.
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Es sistema estelar Alpha Centauri. Crédito NASA[/quote]
El estudio realizado por Forgan tiene en cuenta el hecho de que Alpha Centauri A también calentaría un planeta en la zona habitable de Alpha Centauri B.
Alpha Centauri A se encuentra en una órbita elíptica alrededor de Alfa Centauri B, así que cuanto más cercana se encuentra de la zona habitable de la estrella B, su brillo aumentaría rápidamente hasta hacerla tres veces más. Esto significaría que un planeta frio como Marte, que se encontrase en el borde externo de la zona habitable, recibiría mayor cantidad de calor de una forma periódica, permitiendo el deshielo de las posibles superficies congeladas.
Si existiese un planeta similar a la Tierra, con grandes océanos y mares, en el interior de la zona habitable, tendría una estabilidad térmica inercial que le permitiría mantener una temperatura constante a pesar del aumento de temperatura causado por el acercamiento de Alpha Centauri A. En cambio, los planetas áridos experimentarían un cambio de temperatura más drástico. En cualquier caso, el calentamiento sería breve, pero intenso, aumentando la temperatura de todo el planeta varios grados, aunque no llegaria a superar temperaturas extremas.
Este aumento de temperatura sucedería cada 70 años, que corresponde al período orbital de ambas estrellas. La investigación de Michael Breus implica que la vida en un planeta podría desarrollar dos ritmos circadianos, uno correspondería a la longitud del día en el planeta, así como sus periodos estacionales y otro vinculado al período orbital de Alpha Centauri A. Este aumento de temperatura alteraría las áreas habitables disponibles sobre la superficie del planeta en un pequeño porcentaje, secando zonas de humedales o causando deshielos de glaciares que formarían nuevos lagos, dicen los investigadores.
Dado el increíble poder de la evolución biológica, es probable que la vida pudiese evolucionar fácilmente para hacer frente a la vida con una segunda estrella. Podría haber grandes migraciones planetarias anticipándose al “súper verano”. Además, los organismos vivos no tendrían que afrontar un gran cambio para afrontar estas migraciones, ya que los animales que suelen realizar migraciones estacionales no variarían su biología en forma alguna.
De existir civilización inteligente sobre un planeta, esta tendría en cuenta el acercamiento de ambas estrellas cada 70 años, lo que podría dar a grandes eventos culturales, mayores quizás que las celebraciones de la puerta del Sol o las celebraciones de Times Square a final del año. Tal vez sería un período de miedo y expiación, según el nivel cultural-científico de la sociedad Beta Centuriana.
Si los extraterrestres pensasen como nosotros, sin duda tendrían agoreros que predecirían el “Fin de los tiempos” con la proximidad del tránsito. Los libros de pseudociencia tendrían un gran y permanente negocio para los Beta Centurianos. Aunque ahora que lo pienso, estos libros ya se encuentran en nuestra cultura a pesar del hecho de que no tengamos este melodrama interplanetario.