Tocarse el cuello o acomodar el primer botón de la camisa
“Cuando nos sentimos vulnerables protegemos el área de nuestro cuello”, señala Hoppe. Si estamos en una conversación de negocios o reunión importante será mejor no acomodar el primer botón de la camisa ni tocarnos esa área del cuerpo. Ese gesto transmite inseguridad y también puede indicar que tenemos ganas de escondernos.
Tocarse la cara durante una conversación
A menudo tocamos nuestra cara durante una conversación con otras personas. Los especialistas en lenguaje corporal recomiendan evitar esas acciones. Llevar la mano a la boca durante una charla generalmente indica que estamos mintiendo. Si nos tocamos la nariz los demás pueden interpretar que nos decepciona lo que estamos escuchando. Siempre conviene alejar las manos de la cara cuando estamos hablando.
Llevar la mano a la pera cuando miramos a alguien
Quienes estudian los gestos aseguran que llevarse la mano a la pera cuando miramos a otra persona es un gesto contraproducente. Esta acción puede indicar que estamos juzgando al otro y hacerlo sentir incómodo. Además, pensará que lo que está diciendo no nos convence. De nuevo, mirar directo a los ojos cuando alguien está hablando será la mejor opción.
Rascarse la cabeza o el cuello
Nunca rasques tu cabeza o parte trasera del cuello durante una conversación frente a otras personas. Esto indicará que tienes dudas acerca de lo que dices o no estás del todo seguro de tus afirmaciones. Además pueden interpretar que estás mintiendo. Siempre será mejor mantener las manos fuera de la cabeza al momento de hablar.
Sentarse de forma incorrecta
Si queremos demostrar seguridad y atención debemos sentarnos con la espalda recta y la cabeza levantada. Esto hará que quién se dirige a nosotros perciba nuestro interés en sus palabras. Una muy mala opción es hacerlo encorvado con las manos caídas o sosteniendo nuestra cabeza. Esto hará que los demás interpreten que estamos aburridos o que la conversación nos produce malestar.
Sonrisa
Un gesto tan simple como la risa puede transmitir sensaciones positivas y negativas a los demás. Quienes entienden de lenguaje corporal aseguran que las sonrisas sencillas y de baja intensidad generalmente demuestran inseguridad, falta de confianza o timidez. Si vamos a sonreír, es mejor hacerlo con alta intensidad para lograr transmitir seguridad, confianza y amabilidad.
Masticar objetos
Además de ser una acción que está mal vista, masticar objetos como lápices, lentes o plumas transmite desconfianza e inseguridad. Si estamos en una reunión de negocios estos gestos pueden ser asociados con nuestra forma de manejar el trabajo. También harán que nuestras propuestas laborales sean tomadas con pinzas.
Caminar
Otro aspecto a tener en cuenta cuando estamos en una reunión importante es la forma de caminar. Las personas que lo hacen con la mirada hacía abajo y las manos en los bolsillos transmite sensación de derrota. Alguien que está preocupado suele andar a modo lento y con las manos en la espalda. Será mejor evitar esos detalles si queremos demostrar seguridad ante los demás.
Mover los dedos y pies constantemente
En una entrevista de trabajo o evento social importante no queda bien mostrarse ansioso y nervioso. Mover los dedos de la mano ininterrumpidamente transmite esas dos sensaciones además de reflejar que estamos inquietos. Golpear el piso una y otra vez con la parte superior del pie también es contraproducente. Esa acción indicará que tenemos falta de confianza.
Jugar con objetos
Nunca se debe jugar con objetos o golpear la mesa con los dedos durante una charla importante. Esto hará que las otras personas sientan que nos encontramos inseguros. Además, generará casi con seguridad la irritación de quien tenemos enfrente debido a la desconcentración que producen esos movimientos.
Parpadear constantemente
El parpadeo de ojos constante durante una conversación es un gesto que genera sensaciones negativas. A pesar de que se trata de un movimiento casi automático y prácticamente imperceptible muchas personas lo consideran grosero. Es una acción que suele inquietar a quienes nos están escuchando así que será mejor tratar de controlarlo. Más allá de que la mayoría lo considera un acto inconsciente, puede llevarlos a desconfiar de quienes lo reproducen.
Cuidado personal
El cuidado personal también habla por nosotros. En el ambiente laboral se aconseja llevar una apariencia prolija. Muchos entendidos aseguran que la barba desprolija o de más de dos días está mal vista. También las uñas sucias y el pelo demasiado largo o despeinado. Las mujeres no deben recargar demasiado el maquillaje ni llevar puestas demasiadas joyas porque eso puede puede producir sensaciones negativas en los demás.
Estirar el cuello de la camisa o remera
Si estamos hablando frente a otras personas, uno de los peores gestos que podemos hacer es el de estirar el cuello de la remera con la mano. Casi con seguridad llevará a que todos piensen que estamos incómodos y nerviosos. Otra vez, los especialistas nos recuerdan que las manos no deben dominarnos y que no serán bien vistos los movimientos demasiado bruscos.
Anotar algo mientras otra pesona habla.
Cuando estamos escuchando a otro que nos habla directamente nunca debemos sacar una pluma del bolsillo y hacer una anotación. Esto hará que esa persona sienta desaprobadas las ideas y conceptos que nos transmitió. También puede llevarlo a cohibir una opinión sincera. Si queremos anotar algo debemos hacerlo cuando ya no estemos en esa situación o nos encontremos en soledad.
Comerse las uñas y frotarse el ojo
Uno de los peores gestos a realizar frente a otras personas, y sobre todo en reuniones laborales, es el de comerse las uñas. Esa acción no hará otra cosa más que transmitir inseguridad o nervios. Si además de esto decidimos frotarnos un ojo con el dedo índice haremos que las dudas con respecto lo que decimos se multipliquen. Por última vez: ¡las manos deben estar alejadas de la cara durante una conversación!