Qué debe y qué no debe hacer un Estado
Mucho se ha hablado sobre este tema, generando confusiones que, en algunos casos y por intereses mezquinos, tenían como objetivo desinformar al ciudadano.
Básicamente, un Estado tiene la obligación de cumplir con sus habitantes con 5 (cinco) deberes primordiales. Estos son:
En todos los otros temas inherentes al bienestar de la población, el Estado debe ser árbitro y nunca parte, ya que la sola intromisión en la vida de las personas o en las actividades comerciales desnaturaliza su rol, creando desequilibrios e injusticias.
Por ejemplo: no es deber del Estado dar viviendas, pero sí lo es crear las condiciones necesarias para que cada persona con su esfuerzo pueda llegar a adquirir una, ya sea mediante el ahorro o el crédito.
Tampoco lo es dar trabajo. La función del Estado es la de proveer un ámbito económico y financiero confiable para que las inversiones privadas generen ocupación laboral.
Fuentes históricas contra la vagancia
Dijo el Dr. Adrián Rogers en 1931 que: "Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo. Un gobierno no puede entregar algo a alguien, si antes no se lo ha quitado a otra persona. No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola."
En su artículo 14, la Constitución Nacional Argentina, menciona el "derecho a trabajar" que tienen los habitantes de la Nación, y en el artículo 14 bis, habla del "acceso a una vivienda digna".
En este contexto, "tener derecho a" no significa que el Estado lo debe proveer, sino que el ciudadano "puede gozar de" o dicho de otra forma "no puede ser negado a tener", en este caso, una vivienda o un trabajo.
Qué debe y qué no debe garantizar el Estado a los vagos
El Estado debe garantizar a todos sus habitantes la posibilidad de acceder a las mismas oportunidades de manera que estos, con su propio esfuerzo, consigan la concreción de sus sueños.
El progreso de cada individuo, será entonces el progreso del país, cuyo gobierno, al potenciar la actividad económica, estará aumentando la recaudación en concepto de impuestos, generando así un círculo virtuoso que permitirá cumplir mejor con los cinco deberes antes mencionados.
Al excederse en sus funciones, el Estado incumple con sus deberes elementales, realizando tareas que no le corresponde.
Cuando esto ocurre, sus ejecutores, los políticos, lo hacen con una clara intención: la de mantener el poder mediante concesiones y halagos a los ciudadanos. Esta práctica, que degenera la democracia, tiene un nombre: Demagogia.
Por esta razon, los dineros publicos malgastados nos hacen tener: futbol para todos, en vez de Seguridad en las calles; netbooks para escolares, en vez de una Educacion apropiada que prepare a las futuras generaciones; gastos excesivos en publicidad oficial, en vez de destinar fondos para crear una Justicia agil y moderna; clientelismo politico, en vez de una Salud eficaz y preventiva: subsidios a empresas deficitarias, en vez de una Defensa que cuide nuestras fronteras y proteja nuestra soberania.
Quiero ser NFU, depende de vos.
Mucho se ha hablado sobre este tema, generando confusiones que, en algunos casos y por intereses mezquinos, tenían como objetivo desinformar al ciudadano.
Educación, Seguridad, Salud, Defensa y Justicia
Cualquier otra actividad que realice el Estado, lo hará excediéndose de sus funciones, ocupando tiempo y recursos, que deberían focalizarse plenamente en los deberes antes mencionados, que son fundamentales y de los que no puede rehuir.En todos los otros temas inherentes al bienestar de la población, el Estado debe ser árbitro y nunca parte, ya que la sola intromisión en la vida de las personas o en las actividades comerciales desnaturaliza su rol, creando desequilibrios e injusticias.
Por ejemplo: no es deber del Estado dar viviendas, pero sí lo es crear las condiciones necesarias para que cada persona con su esfuerzo pueda llegar a adquirir una, ya sea mediante el ahorro o el crédito.
Tampoco lo es dar trabajo. La función del Estado es la de proveer un ámbito económico y financiero confiable para que las inversiones privadas generen ocupación laboral.
Fuentes históricas contra la vagancia
Dijo el Dr. Adrián Rogers en 1931 que: "Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo. Un gobierno no puede entregar algo a alguien, si antes no se lo ha quitado a otra persona. No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola."
En su artículo 14, la Constitución Nacional Argentina, menciona el "derecho a trabajar" que tienen los habitantes de la Nación, y en el artículo 14 bis, habla del "acceso a una vivienda digna".
En este contexto, "tener derecho a" no significa que el Estado lo debe proveer, sino que el ciudadano "puede gozar de" o dicho de otra forma "no puede ser negado a tener", en este caso, una vivienda o un trabajo.
Qué debe y qué no debe garantizar el Estado a los vagos
El Estado debe garantizar a todos sus habitantes la posibilidad de acceder a las mismas oportunidades de manera que estos, con su propio esfuerzo, consigan la concreción de sus sueños.
El progreso de cada individuo, será entonces el progreso del país, cuyo gobierno, al potenciar la actividad económica, estará aumentando la recaudación en concepto de impuestos, generando así un círculo virtuoso que permitirá cumplir mejor con los cinco deberes antes mencionados.
Al excederse en sus funciones, el Estado incumple con sus deberes elementales, realizando tareas que no le corresponde.
Cuando esto ocurre, sus ejecutores, los políticos, lo hacen con una clara intención: la de mantener el poder mediante concesiones y halagos a los ciudadanos. Esta práctica, que degenera la democracia, tiene un nombre: Demagogia.
Por esta razon, los dineros publicos malgastados nos hacen tener: futbol para todos, en vez de Seguridad en las calles; netbooks para escolares, en vez de una Educacion apropiada que prepare a las futuras generaciones; gastos excesivos en publicidad oficial, en vez de destinar fondos para crear una Justicia agil y moderna; clientelismo politico, en vez de una Salud eficaz y preventiva: subsidios a empresas deficitarias, en vez de una Defensa que cuide nuestras fronteras y proteja nuestra soberania.
Quiero ser NFU, depende de vos.