Origen de los cordados (Primeros peces)(Cambrico)
Actualmente se habla que quetognatos, equinodermos, hemicordados y cordados tienen un origen evolutivo común, por lo tanto se agrupa a estos cuatro filos en el superphylum Deuterostomia. Esto se basa en las similitudes entre la larvas de estrellas de mar (bipinnaria) y las larvas de hemicordados (tornaria), además de la semejanza en la formación del mesodermo y celoma en estos cuatro filos.2 Los Deuterostomos se caracterizan por el desarrollo de la abertura bucal, que no deriva del blastoporo, sino que se forma por neoformación.
Los ancestros más primitivos de los peces aparecieron a principios de Cámbrico, tenían un cuerpo cilíndrico, con un sencillo sistema digestivo y con un cordón nervioso en posición dorsal sustentado por la notocorda. Todos los animales que evolucionaron a partir de estos, reciben el nombre de cordados.
Vetulicolia
El filo Vetulicolia fue definido por sus descubridores para incluir las familias Didazoonidae (con los géneros Didazoon y Xidazoon) y Vetulicolidae (con los géneros Pomatrum, Vetulicola y Banffia). Los autores proponen también que los vetulícolas están estrechamente emparentados con Yunnanozoon (un supuesto cefalocordado).
Shu (2003)2 sugiere que los vetulícolas representan probablemente una rama lateral temprana y especializada de deuteróstomos, lo que implicaría que la segmentación de Cefalocordados y Vertebrados podría derivarse del ancestro común de protóstomos y deuteróstomos.
Más tarde se desarrollan nuevas características, como la aparición de la cola y la agrupación de nervios en la parte frontal del cuerpo y la vesícula cerebral. Estas características identificaban a cefalocordados y vertebrados. Uno de los primeros géneros de cefalocordado de los que se tiene constancia es Pikaia, que vivió en Norteamérica hace 570 millones de años.
Entre finales del Cámbrico y el Ordovícico se han identificado los fósiles más primitivos con verdaderas características de peces: la aparición de vértebras y la separación del cráneo (las características más primitivas de los vertebrados).
El vertebrado más antiguo que se conoce es Myllokunmingia, con una antigüedad de 525 millones de años.3 Muy similar a los mixinos actuales.
Myllokunmingia
Diversificación de los peces
Ostracodermos
Los primeros vertebrados aparecieron durante la explosión cámbrica, a principios del Paleozoico. Estos animales no poseían una mandíbula articulada, por lo que se les conoce como agnatos. Dentro de estos peces sin mandíbula, destacaban los ostracodermos ( Del griego “Piel con caparazón”), que se caracterizaban por presentar una coraza ósea que protegía la cabeza y parte anterior del cuerpo. Estos primitivos peces no poseían aletas articuladas a su esqueleto, sino simples apéndices carnosos que les permitían estabilidad en el agua, y con una función análoga a las modernas aletas. La alimentación de los ostracodermos se realizaba mediante la filtración del agua y barro con sus branquias. Los ostracodermos prosperaron entre el Cámbrico y el Devónico, siendo más abundantes durante el periodo Silúrico.
Placodermos
En el Devónico hacen su aparición los primeros peces con mandíbulas articuladas, los placodermos (Del griego “Piel con placas”). Las mandíbulas evolucionaron a partir de los arcos branquiales.1 El desarrollo de mandíbulas permitió a los peces nutrirse de una gran variedad alimentos, pudiendo incluso pasar de simples presas a cazadores.1 Si bien aún conservaban la coraza cefálica de los ostracodermos, fueron también los primeros peces en presentar aletas pareadas.4
Los placodermos prosperaron entre el Devónico y el Carbonífero.
Acantodios
Los acantodios (Acanthodii, del griego άκανθα ákantha, "espina" y ειδής eidés, "con el aspecto de"
, también conocidos como tiburones espinosos, son una clase extinta de peces, cuyas especies tienen características comunes tanto a los peces óseos como a los cartilaginosos.
Los primeros acantodios aparecieron entre finales del Ordovícico y comienzo del Silúrico (hace 430 millones de años), pero sólo se volvieron abundantes ya en el Devónico. Unas pocas líneas sobrevivieron durante el Carbonífero y sólo una en el Pérmico (hace 251 millones de años).

Actualmente se habla que quetognatos, equinodermos, hemicordados y cordados tienen un origen evolutivo común, por lo tanto se agrupa a estos cuatro filos en el superphylum Deuterostomia. Esto se basa en las similitudes entre la larvas de estrellas de mar (bipinnaria) y las larvas de hemicordados (tornaria), además de la semejanza en la formación del mesodermo y celoma en estos cuatro filos.2 Los Deuterostomos se caracterizan por el desarrollo de la abertura bucal, que no deriva del blastoporo, sino que se forma por neoformación.
Los ancestros más primitivos de los peces aparecieron a principios de Cámbrico, tenían un cuerpo cilíndrico, con un sencillo sistema digestivo y con un cordón nervioso en posición dorsal sustentado por la notocorda. Todos los animales que evolucionaron a partir de estos, reciben el nombre de cordados.
Vetulicolia
El filo Vetulicolia fue definido por sus descubridores para incluir las familias Didazoonidae (con los géneros Didazoon y Xidazoon) y Vetulicolidae (con los géneros Pomatrum, Vetulicola y Banffia). Los autores proponen también que los vetulícolas están estrechamente emparentados con Yunnanozoon (un supuesto cefalocordado).
Shu (2003)2 sugiere que los vetulícolas representan probablemente una rama lateral temprana y especializada de deuteróstomos, lo que implicaría que la segmentación de Cefalocordados y Vertebrados podría derivarse del ancestro común de protóstomos y deuteróstomos.
Más tarde se desarrollan nuevas características, como la aparición de la cola y la agrupación de nervios en la parte frontal del cuerpo y la vesícula cerebral. Estas características identificaban a cefalocordados y vertebrados. Uno de los primeros géneros de cefalocordado de los que se tiene constancia es Pikaia, que vivió en Norteamérica hace 570 millones de años.
Entre finales del Cámbrico y el Ordovícico se han identificado los fósiles más primitivos con verdaderas características de peces: la aparición de vértebras y la separación del cráneo (las características más primitivas de los vertebrados).
El vertebrado más antiguo que se conoce es Myllokunmingia, con una antigüedad de 525 millones de años.3 Muy similar a los mixinos actuales.
Myllokunmingia
Diversificación de los peces
Ostracodermos
Los primeros vertebrados aparecieron durante la explosión cámbrica, a principios del Paleozoico. Estos animales no poseían una mandíbula articulada, por lo que se les conoce como agnatos. Dentro de estos peces sin mandíbula, destacaban los ostracodermos ( Del griego “Piel con caparazón”), que se caracterizaban por presentar una coraza ósea que protegía la cabeza y parte anterior del cuerpo. Estos primitivos peces no poseían aletas articuladas a su esqueleto, sino simples apéndices carnosos que les permitían estabilidad en el agua, y con una función análoga a las modernas aletas. La alimentación de los ostracodermos se realizaba mediante la filtración del agua y barro con sus branquias. Los ostracodermos prosperaron entre el Cámbrico y el Devónico, siendo más abundantes durante el periodo Silúrico.
Placodermos
En el Devónico hacen su aparición los primeros peces con mandíbulas articuladas, los placodermos (Del griego “Piel con placas”). Las mandíbulas evolucionaron a partir de los arcos branquiales.1 El desarrollo de mandíbulas permitió a los peces nutrirse de una gran variedad alimentos, pudiendo incluso pasar de simples presas a cazadores.1 Si bien aún conservaban la coraza cefálica de los ostracodermos, fueron también los primeros peces en presentar aletas pareadas.4
Los placodermos prosperaron entre el Devónico y el Carbonífero.
Acantodios
Los acantodios (Acanthodii, del griego άκανθα ákantha, "espina" y ειδής eidés, "con el aspecto de"

, también conocidos como tiburones espinosos, son una clase extinta de peces, cuyas especies tienen características comunes tanto a los peces óseos como a los cartilaginosos.
Los primeros acantodios aparecieron entre finales del Ordovícico y comienzo del Silúrico (hace 430 millones de años), pero sólo se volvieron abundantes ya en el Devónico. Unas pocas líneas sobrevivieron durante el Carbonífero y sólo una en el Pérmico (hace 251 millones de años).
