¿Cómo saber que estoy preparado para el matrimonio?
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Esta es una excelente pregunta. En realidad ya no llevo la cuenta de cuántas veces se me ha preguntado esto ya sea por e-mail o personalmente. Bueno, desde que una pareja decide entablar un noviazgo es con miras al matrimonio. No se puede entablar un noviazgo si no se sabe la voluntad de Dios, por consiguiente, para que haya un matrimonio tiene que haberse preguntado antes a Dios acerca si esta relación era su voluntad.
El sólo hecho que una persona pregunte cómo saber si está preparado para casarse podría ser una señal de que no se está preparado. Pues, alguien que está preparado lo sabe porque ya está preparado en todas las áreas emocionales y espirituales. Aunque también es común que aún estando preparados surja esta pregunta, más que todo en las mujeres, por la inseguridad o el temor ante un compromiso como éste. La verdad es que toda persona responsable debería preguntarse acerca de esto antes de hacerlo, para evitar errores.
Tomando en cuenta que usted ya sabe que es la voluntad de Dios quisiera que pensara en algunos aspectos que le ayudarán a saber si está preparado.
1. Seguro de lo que quiere: Vamos a hablar con franqueza. El noviazgo es para conocerse emocionalmente. Para saber todo acerca del otro. Si es un irresponsable, si es mentiroso(a), si es serio(a), si teme a Dios, si su relación está basada sobre el amor o la emoción, etc. Usted debe estar seguro de lo que quiere. Si quiere que ese novio que tiene sea su esposo(a) para toda la vida entonces puede casarse. Pero, si duda de él, si usted cree que el amor que siente no es verdadero, si cree que no vale la pena, si cree que no será fiel, si cree que es muy defectuoso, si siente que tiene errores que no soportará más adelante, entonces deténgase. Usted no está seguro de lo que quiere, no está listo para casarse. Sólo está engañándose a sí mismo. No esta preparado(a) para el matrimonio, pues, no está seguro(a) de lo que quiere. Pero si usted aún conociendo a su novio(a) y sabedor de lo que es, que es un ser imperfecto, aún así quiere casarse, entonces sí está seguro(a) de lo que quiere, estamos bien. Primer punto a favor.
2. Madurez emocional: El matrimonio no es como jugar con carritos o muñecas. Requiere responsabilidades “hasta que la muerte los separe.” Sería bueno que se preguntara si esta preparado(a) para tomar las responsabilidades de esposo o esposa, de padre o madre, de líder o ayuda idónea del hogar. Cuando usted se casa tendrá que pasar por momentos de crisis emocional o crisis familiar y si usted no tiene la preparación emocional saldrá huyendo o no sabrá que hacer.
3. Madurez física: Tome en cuenta la madurez física. No es conveniente que jóvenes de corta edad tomen la responsabilidad del matrimonio (aunque no es prohibido). El problema es que sus cuerpos no estarán lo suficientemente desarrollados. Una mujer podría tener problemas con su embarazo que podrían incluso causarle la muerte. Lo más recomendable es tener embarazos sin riesgo. Pero, si no se está pensando en embarazos se puede casar. Sólo que tome en cuenta la madurez que tiene a esa corta edad.
4. Estabilidad financiera: Por lo menos satisfacer las necesidades básicas de un hogar. No se puede mantener un hogar sin una estabilidad financiera. Yo no recomiendo a las parejas comenzar un matrimonio a base de préstamos, pues, las deudas pueden causar estragos en un matrimonio que comienza y que está en la etapa de acoplamiento. Si usted no trabaja no debería ni pensar en casarse. A menos que esté pensando en irse a vivir a la casa de sus padres. En ese caso usted estaría en contra del mandamiento Bíblico de dejar a padre y madre.
5. Madurez espiritual: La pareja que contraerá matrimonio debe ser responsable espiritualmente. No se puede pensar en casarse si no hay un verdadero compromiso con Dios. Aquellos noviazgos que están e fornicación ya están mostrando señales de no estar preparados para el matrimonio porque no hay nada de compromiso con Dios. Si usted está dispuesto a que las leyes de Dios rigan su hogar puede casarse. Si no es así puede casarse pero su matrimonio carecerá de la visitación de Dios.
Lo más relevante para saber si se está preparado para casarse es haber comenzado un noviazgo sabiendo si era la voluntad de Dios. Cuando es la voluntad de Dios esa es la garantía para que todo funcione.
En segundo lugar es necesario reconocer las responsabilidades que el matrimonio con lleva, si se están dispuesto a que dure para toda la vida y si se quiere basar un matrimonio en el verdadero amor y el respeto. Si usted sólo quiere casarse para relaciones sexuales ese no es un fundamento sólido. Si se está pensando en casarse, pero, sin tomar en cuenta la durabilidad y la responsabilidad que esto conlleva sólo se están haciendo las cosas sin pensar.
En tercer lugar, el matrimonio no debería ser permitido a personas sin responsabilidad. Quiera Dios que tú estés preparado. Hay que ser sinceros, no estamos bromeando.
Por Ultimo quiero volver a hacerles una pregunta:

Según algunos estudiosos es vital conversar con tu pareja sobre algunos aspectos clave antes de tomar la decisión de casarse.
Es por ello que presentamos algunas de las preguntas clave que deben procurar esclarecer o acordar con tu pareja. Escojan el momento exacto y no es necesario que trates de responder todas de una sola vez, puedes hacerlo de a pocos. Es además importante mencionar, que muchas de las respuestas que tengan cada una de estas preguntas, no necesariamente van a causar dudas, asperezas o ansiedad.
Dicen que el 90% del tiempo los problemas que aparecen están relacionados con el fracaso en la comunicación.
Las preguntas son las siguientes:
¿Queremos tener hijos? Si la respuesta es “sí”, ¿quién los cuidará?
¿Son claras las obligaciones y los objetivos financieros mutuos y coinciden nuestras ideas en la forma de ahorrar y gastar?
Se ha definido el estilo de atender la casa y como y quién va a realizar esas tareas?
¿Conocemos nuestras historias clínicas, tanto físicas como mentales?
¿Mi pareja es afectivamente como yo espero que sea?
¿Tenemos confianza para hablar con comodidad y abiertamente de nuestras necesidades, preferencias y temores sexuales?
¿Tendremos la televisión en el dormitorio?
¿Sabemos escucharnos el uno al otro y tenemos en cuenta las ideas y quejas del otro?
¿Conocemos las creencias y necesidades espirituales de cada uno de nosotros y estamos de acuerdo en cómo educar a nuestros hijos en temas de religión y moral?
¿Nos gustan y respetamos a los amigos del otro?
¿Valoramos y respetamos a los padres del otro? ¿Alguno de nosotros está preocupado por la posible interferencia de los padres en la relación?
¿Nos molesta algún aspecto de nuestras familias?
¿Hay cosas a las que no estamos preparados a dejar por el matrimonio?
Si a alguno se le ofreciera una oportunidad de trabajo en un lugar alejado de la familia del otro, ¿estamos preparados a mudarnos?
¿Existe la confianza plena y compromiso con el matrimonio y creemos que este lazo podrá enfrentar cualquier desafío?
Unos videitos muy interesantes para tambien tener en cuenta:
