Una versión más liviana de los tradicionales scons, en la que se reemplaza la mayor parte de la manteca por queso blanco, el azúcar por sucralosa y la harina blanca por harina integral.
El resultado es altamente satisfactorio, de muy buen aroma y sabor.
Ingredientes para 2 docenas:
500 g. de harina integral superfina
10 sobres de sucralosa, o edulcorante en polvo apto para la cocción
1 pizca de sal
1 cda. de polvo de hornear
50g. de manteca (mantequilla)
150 g. de queso blanco
150 c.c. de leche
Jugo de medio limón
2 huevos + 1 huevo extra para pintar
Spray vegetal sabor manteca
Preparación:
Mezclar en un bowl los ingredientes secos: 500 g. de harina integral superfina, 10 sobres de sucralosa, 1 pizca de sal y 1 cda. de polvo de hornear.
Agregar 50 g. de manteca (mantequilla) fundida, 150 g. de queso blanco y 2 huevos. Aparte, colocar en una taza 150 c.c. de leche, agregando el jugo de ½ limón para cortarla.
Comenzar a mezclar desde el centro los ingredientes húmedos con los secos, agregando paulatinamente leche cortada hasta lograr una masa pegajosa. Dejar reposar 5 minutos. Este es el momento de encender el horno para precalentarlo y rociar una placa con spray vegetal sabor manteca.
Para que los scons queden tiernos, no se realizará el procedimiento habitual de volcar la masa en la mesada, estirar, etc., sino que la masa se verterá por cucharadas directamente sobre la placa, introduciéndola dentro de un cortapastas circular de 6 cm. de diámetro. Presionar la superficie de la masa con una cucharita y retirar el cortapastas.
Con 1 cda. generosa de masa se logra un scon de 2 cm. de alto.
Una vez dispuestos todos los scons sobre la placa, pincelar la superficie con huevo batido y llevar a horno precalentado a 200° - 220° C (temperatura fuerte) durante 20 min.
Terminar de dorar los scons bajo la llama del grill durante un par de minutos. Este procedimiento es necesario, ya que al no llevar azúcar la masa, no se dora tan fácilmente.
Retirar y consumir tibios. Si no se van a comer inmediatamente, envasar herméticamente una vez fríos y conservar fuera de la heladera durante dos días. También se pueden freezar, pero en ese caso conviene envasarlos aún tibios.
Van como piña para el desayuno o la merienda, solos o con quesos o mermeladas dietéticas.
La masa resulta suave y sabrosa.
Una opción muy recomendable es partirlos y untarlos con queso crema.
Saludos!
Blanconegro