BERNI WRIGHTSON, un monstruo del blanco y negro
Berni Wrightson, maestro del cómic de terror de los 70,un “monstruo del blanco y negro“, sus imágenes te ponen la carne de gallina, y no sólo por su espeluznante temática sino por su virtuosismo con los lápices. Es ese tipo de autor al que admiras , pero que por respeto no le has dedicado una entrada. Su producción está centrada en las historias cortas de terror, a veces con guiones no muy buenos, y sobre todo portadas también a color, aunque donde es un verdadero genio es con las tintas.
Berni fue hijo único, y se convirtió a sí mismo como su mejor compañero de juegos. Pero hay un límite del número de juegos al que un solo niño puede jugar “Cuanto más tiempo pasaba solo, más retraído me volvía, y el tiempo pasaba y yo necesitaba canalizarlo de alguna manera, así que empecé a dibujar”
Pero no fue fácil.
“Fui a un colegio católico durante 20 años. Estaba siempre metiéndome en problemas por dibujar en clase. En primer lugar, allí no se dibujaba ni se enseñaba a hacerlo; en segundo lugar, los dinosaurios y monstruos que yo hacía no los consideraban propios de un niño “normal”. Me golpeaban los nudillos con una regla cada vez que me veían dibujar, a lo que yo debía responder ” Gracias, Hermana”. Prestaba poca atención, soñaba despierto.”
Cuando Berni alcanzó los 11-12 años se dio cuenta de que tenía una habilidad y talento que sus compañeros no tenían: ” los otros niños podrían jugar al balón; eran más rápidos, fuertes y competitivos, todo lo que yo no era. Pero yo sabía dibujar, y ellos no podrían hacerlo” Así que Berni se hizo amigo del otro único chico que dibujaba en su curso, John Pachuta.“Él fue más responsable de que me convirtiese en artista que cualquier otra persona o circunstancia. Ambos iniciamos una guerra…artística. Si no hubiese tenido esta competición, tratando incansablemente de hacerlo mejor que él cuando era tan joven, probablemente habría acabado de butanero hoy en día”
Pero él fue reponedor, e hizo un montón de trabajillos de verano. A Berni no se le había ocurrido todavía que podría vivir del arte. Trabajaba todo el día, y cuando llegaba a casa dibujaba un poco hasta la madrugada, y después otra vez al trabajo. Así unos 4 años. Después, por casualidades de la vida encontró en 1968 una editorial que hacía tiras cómicas para el diario Baltimore Sun. Pero el trabajo no duró mucho. “Era un empleaducho; me tiraba ocho horas sentado en una mesa,con una hora para comer. La gente en el periódico parecía tan vieja y tan cansada.Todo lo que sabían o les importaba era el mundo del periódico…todos tan asentados y contentos. Ví esto y me imaginaba que lo mismo me ocurriría a mí. Dios, era deprimente! A la hora de comer salía a pasear, sólo para no estar en esa oficina y que me diese el aire. Los paseos cada vez eran más largos, hasta que un día salí a pasear y nunca volví.”
Ese paseo acabó en New York, en las oficinas de DC Comics, donde Wrightson encontró trabajo por estar en el sitio adecuado en el momento adecuado. Sus trabajos Casa de misterio y Cuentos de lo inesperado fueron un éxito inmediato; tanto, que en esa época se estableció el término “house look” para describir el estilo visual de algunos de sus cómics.
En 1975, Berni compartió estudio con Jeffrey Jones, Barry Windsor-Smith y Michael Kaluta, “una hermandad muy ambigua, nunca vista. Ellos me mantuvieron fuerte, no me dejaron hacerme perezoso. Sólo mirando su trabajo me persuadió y convenció…a veces incluso me avergonzaba de no estar haciendo lo mejor de mí mismo” Un libro acerca del grupo, titulado simplemente El Estudio, publicado en 1979 por Dragon’s Dream, recopila la producción de estos 4 pilares del cómic y la ilustración durante esos años.
Berni estaba haciendo su mejor cómic, La Cosa del Pantano, que había dibujado 10 nº durante dos años. “Fue divertido mientras duró, pero al final me aburrí. Así que dejé las series…, y supongo que lo cómics también. Bueno seguí en ello el siguiente año o dos, sólo lo justo para pagar el alquiler, pero mi corazón no estaba allí más. Tenía que hacer algo más grandioso”
Así que Wrightson dejó el cómic en blanco y negro y se pasó al gran formato a todo color. ” Cuando hice mi primera ilustración a color, estaba aterrado” Para el artista la ilustración final es única,de vital importancia. “El arte es un campo de grandes esfuerzos, donde el fin justifica los medios. No importa qué uses o cómo lo apliques; todo lo que importa es el resultado final”
Las imágenes de Wrightson cuentan historias, pero no son propiamente ilustraciones, sino historias en sí mismas. Contar historias requiere claridad. Cada elemento, cada detalle, cada punta de hierba,todo contribuye en la historia que se está contando. “Trabajo la línea con acuarela, ya que me permite ser muy exacto, absolutamente claro. Evito el óleo porque nunca he controlado el desarrollo de la imagen, todo se torna a lodo, y pierdo el dibujo…”
En 1976 Berni Wrightson empezó a trabajar en un proyecto que llevaba dando vueltas los últimos 20 años: la edición ilustrada de Frankenstein, de Mary Shelley (1816). “Este libro nunca ha sido ilustrado antes. Oh, bueno, sí se ha ilustrado seguro, pero yo me refiero a ilustrar. Es el punto de referencia para el terror y la ciencia ficción, y creo que no se le ha hecho justicia nunca.”
El Frankenstein de Wrightson fue hecho con una técnica meticulosa de pluma y tinta con la que “pretendía ser un cruce entre grabado en madera y grabado en acero” “Me remito a la novela a la hora de ilustrarlo, únicamente al libro, tratando de interpretar la historia y los personajes como si nunca hubiese visto a Boris Karloff o ninguna de las adaptaciones cinematográficas. Quería un fresco y original enfoque pero con la visión de hace 150 años”
Es para la revista Warren (la que publicaba los famosos CREEPY)donde realiza sus mejores contribuciones, en forma de cuentos de terror destacando Jennifer, guionizada por Bruce Jones, Clarice, las historias de Poe como El gato negro o Aire Frío, de H.P Lovecraft. Dichas historias fueron recopiladas y publicadas en España por Toutain.
Destacar en esta línea su Freak Show de principios de los 80, guionizado de nuevo por Bruce Jones. Basado en la genial película La parada de los monstruos (Freaks) de Tod Browning, es el perfecto equilibrio entre el guión y las macabras ilustraciones de Wrightson: seres que nacen con deformaciones físicas y que en siglos pasados se les consideraba monstruos, y como tal eran exhibidos en ferias, mostrándonos lo despiadado de la humanidad…¿quiénes son más monstruosos, los deformes por fuera o los mezquinos por dentro?
De forma independiente adapta al cómic la película de George A. Romero y Stephen King, Creepshow. Su etapa posterior es de menor relevancia: se introduce en el mundo de los superhéroes: Spiderman: Hooky, La Masa, La Cosa, Punisher, para Marvel, y Batman The Cult para DC. Hay que decir que el Batman de Wrightson adquiere gran personalidad, con esas orejas del traje puntiagudísimas.
¿Y por qué el horror, el miedo y la muerte? “Era todavía muy joven cuando me di cuenta que la vida y la muerte son las únicas realidades que hay. Puedes tener todo tipo de problemas; cualquier cosa que hagas puede ir en cientos de direcciones, pero lo único inevitable al final de todo es la muerte; la única cosa cierta en un incierto universo. Hay una fascinación general con la muerte. La muerte nos pertenece, es lo único que compartimos con el resto. Es el miedo a la muerte la responsable de las religiones. La gente tiene tanto miedo de morir que necesitan la promesa, el consuelo de que hay algo después…que la vida no es sólo el final…que sigue en algún sitio. No trato de asustar a nadie. He estado asustado y no me gusta, a nadie le gusta tener miedo. Intento evocar alguna otra reacción además que el miedo, su opuesto, un complemento…sentimientos mezclados” (…) “Pienso en una imagen como un entretenimiento. Me gusta pensar que la gente que mira mis ilustraciones puedan participar en lo que están viendo, y reaccionar a varios niveles”
Cuando tenía unos 4 años tuvo un sueño muy vívido que le marcó profundamente:
“Una mujer alta, de pelo largo y vestido verde de seda entró en mi cuarto mientras dormía. No tenía cabeza. Se dirigió al armario y abrió todos los cajones, uno a uno, removiendo las cosas con sus manos,como buscando algo. Dejó el armario y se fue directo a su cama, retorciendo sus manos. Había una caja de juguetes cerca de la cama; ella la abrió, empezó a revolver entre los juguetes, hasta que se levantó y se fue. Fue terriblemente real, y esta experiencia la tuve de nuevo, igual que la anterior. Ocurrió una tercera vez, de la misma forma, excepto que cuando terminó con la caja de juguetes, no se marchó, sino que caminó hasta mi cama, directamente hacia mí. La mujer descabezada se inclinó, se agarró al extremo del colchón y lo levantó. Yo estaba hecho un ovillo contra la pared, con mis manos tapándome la boca para no gritar, y mientras estaba allí, petrificado, muerto de miedo, se agachó lo suficiente que pude mirar dentro de su cuello. Ví las vértebras, la garganta, las venas cortadas limpiamente alrededor del cuello…pero un niño de 4 años no tiene concepto de cómo es el interior de un cuello! Para un niño es un gran agujero por donde la comida cae hacia el estómago”.
“Este incidente ha estado conmigo toda mi vida. No me gusta mucho hablar sobre él. Hasta hace dos o tres años, lo consideré un sueño por que rechazaba cualquier alternativa. Ahora me planteo la posibilidad de que no fue un sueño en absoluto. Todo fue real.”
Sueño o realidad, la vida del joven Wrightson parece ser que estuvo marcada por el terror…como si de una historieta suya se tratara.
nectarina.
-The Studio, 1975-1979, publicado por Dragon’s Dream en 1979. Obra de coleccionismo nunca traducida ni publicada en España, de donde he sacado todas las conversaciones del artista sobre su infancia y obra.
Enlaces de interés:
http://www.entrecomics.com/?p=85
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