siempre creí que ese sentimiento agradable al que todos acostumbramos a llamarlo felicidad era moneda corriente... que ese primer enamoramiento estaría siempre presente en la mirada y sentir de mis latidos... creí que todo ese torrente de pensamientos e ideas pre-concebidas se convertirían en la cotidiana noticia de cada día. No fue cierto, nada, aquella felicidad deseada era tan poco posible como la vida eterna; nada perdura, ese enamoramiento se desgasto junto con el tiempo y las noticias cotianas se resaltan dependiendo de la gravedad y no dependiendo de la belleza...