El fin de curar un mate es templar, acondicionar y evitar sabores desagradables, y para cada tipo de material hay un forma distinta de hacerlo.
Calabaza: se toma yerba usada con no más de seis cebadas y aún húmeda se la deja dentro del nuevo mate por 24 hs. Luego se retira, se deja secar y se sigue con el procedimiento regular.
Madera: para sellar sus poros hay que untarlo con manteca, dejar reposar cinco horas, retirar con papel de cocina el excedente de grasa, llenarlo con agua o leche cruda hasta el tope, dejar 24 hs y usar. Si hace mucho no se usa, antes de la primera cebada mojar el mate para que la humedad impida que el calor lo quiebre.
Cuerno: dejar lleno con agua y detergente las primeras 24 hs, luego lavar bien y usar.
Caña: al igual que el vidrio y el acero, no se curan pero sólo hay que tener una precaución: durante la primera semana poner en el fondo y antes de la yerba, una cucharada de agua fría para humectar el material y evitar que el calor lo quiebre.
Calabaza: se toma yerba usada con no más de seis cebadas y aún húmeda se la deja dentro del nuevo mate por 24 hs. Luego se retira, se deja secar y se sigue con el procedimiento regular.
Madera: para sellar sus poros hay que untarlo con manteca, dejar reposar cinco horas, retirar con papel de cocina el excedente de grasa, llenarlo con agua o leche cruda hasta el tope, dejar 24 hs y usar. Si hace mucho no se usa, antes de la primera cebada mojar el mate para que la humedad impida que el calor lo quiebre.
Cuerno: dejar lleno con agua y detergente las primeras 24 hs, luego lavar bien y usar.
Caña: al igual que el vidrio y el acero, no se curan pero sólo hay que tener una precaución: durante la primera semana poner en el fondo y antes de la yerba, una cucharada de agua fría para humectar el material y evitar que el calor lo quiebre.
De más esta decir que los mates de acero o vidrio no se curan
Cuidado!