Una acción dice más que cualquier palabra
La adversidad es escuela de la mente
Encuenra un amigo y ascenderás un peldaño
Un enemigo siemopre está de más. Un amigo, nuca.
El amor no acepta consejos
A quién se haya apartado del mal, ya no deben hacérsele reproches
La meta de toda sapiencia debe ser las buenas obras
La arrogancia es un reino sin corona
El hombre se debe oponer a ser carga para los demás
La vida es breve y la muerte segura. ¡Qué más te da que tus herederos reciban un poco más o un poco menos!
Calumniar es una forma de asesinar
El que calumnia está injuriando a tres personas: a sí mismo, al calumniado y al que escucha la columnia
La corona de un buen renombre es la de mayor nobleza
Mejor que dar es prestar, pero ofrecer un trabajo es mejor que ambos
Hermosas son las advertencias de aquellos cuyas vidas concuerdan con sus enseñanzas
El exceso de capitanes hundirá el barco
Quien busque un hermano sin fallos, se quedará sin hermanos
Quien niega su culpa, la incrementa
La dignidad no consiste en vestir seda
Es rico quien disfruta de lo que posee
No hay peor malhechor que el que roba a los pobres
Una hermosa morada y una esposa guapa le alegran la vida al hombre
Lo que un niño hace puertas afuera lo aprendió puertas adentro
No compres objetos robados
El buen hombre no necesita monumentos, sus hechos son sus monumentos
Cuando un juez se sienta a juzgar al prójimo, debe sentir que una espada le apunta al corazón
Donde no hay paz, nada florece
Desarma la ira con una respuesta delicada, que abunde la paz entre tú y todo el mundo
Maldito el pecado, no el pecador
Si inicias una buena acción, no la dejes incompleta
Cuando el sabio se enfada, deja de ser sabio
Si agarras demasiado lo perderás todo
El trabajador mientras trabaja, no está obligado a levantarse ni al entrar el doctor más grande
Libro La Sabiduría del Talmud, José Olañeta editor, selección mía (transdcripto de libro impreso)