La conspiración musical de los 440 Hz
Hay una historia muy curiosa que circula desde hace tiempo por Internet, se trata de una supuesta conspiración protagonizada por un ministro de la propaganda nazi llamado Joseph Goebels, que promulgó un decreto universal en 1939 por el cuál se instaba a todo el mundo a afinar la nota musical LA a 440 Hertzios. La música afinada a esta frecuencia supuestamente provoca que la gente piense y sienta de una manera determinada y se mantenga en un desorden interno. Según esta misma teoría de la conspiración, esta frecuencia se impuso a la preferida por los músicos franceses: 432 Hz.
El LA afinado a 432hz ha estado oculto al mundo por ser el punto de balance sónico de la naturaleza.
432 Hz vibra en los principios de la media de oro PHI y unifica las propiedades de la luz, tiempo, espacio, materia, gravedad y el magnetismo con la biología, el código del ADN y la conciencia. La afinación natural a 432 Hz tiene efectos profundos en la consciencia y también en el nivel celular de nuestro cuerpo.
Toda la música que escuchamos en este momento, genera una frecuencia inarmónica con el planeta y con el organismo humano.
¿Qué hay de verdad en esta historia?
El oído humano es capaz de percibir frecuencias sonoras entre los 20 Hz y los 20 KHz. Este espectro audible lo dividimos en 10 secciones llamadas octavas. La octava es el intervalo entre dos sonidos que tienen una relación de frecuencias igual a 1:2 y que corresponde a doce notas de una escala musical cromática .
Históricamente se ha utilizado como referencia para afinar los instrumentos el LA de la tercera octava.
A partir del siglo XVI empezó a considerarse el seguir un criterio común para la afinación de los órganos de iglesia, ya que al estar cada uno afinado a una frecuencia distinta, una misma composición sonaba muy diferente según donde fuese interpretada.
Las afinaciones a frecuencias altas no eran del agrado de violinistas y cantantes de ópera. Los primeros las odiaban porque las cuerdas más finas para reproducir los sonidos más agudos se rompían muy frecuentemente, y los cantantes porque se tenían que desgañitar para alcanzar las notas más altas.
En 1859 se dictó una ley en Francia por la que todos los instrumentos tenían que afinarse a 435 Hz. Pero aun así siguieron apareciendo alternativas. Una de las más populares fue la afinación filosófica o científica. Esta afinación tenía de especial que el Do de todas las octavas era siempre una potencia de 2.
En la octava 0 el Do se corresponde con 32 Hz, en la uno con 64 Hz, en la dos con 128, en la tres 256, en la cuatro 512 y así sucesivamente. En esta afinación, el La de la octava 3 se sitúa en los 430,539 Hz, no en los 432. De hecho, históricamente, ninguna afinación ha utilizado esta frecuencia de 432 Hz .
Este valor de frecuencia de afinación (faf) de 430,539 Hz es el que hay que utilizar para que la nota Do (n=1) sea potencia de 2 en todas las octavas (o=1, o=2 …). La se corresponde con la n=10.
No sé si serán capaces de percibir la diferencia, pero así es como suenan ambas.
Por otro lado, no hay evidencia de que Goebels fuese el que propusiese fijar la frecuencia de afinación a 440 Hz. De hecho fue la industria musical americana la que implantó un estándar de facto en los 440 Hz ya en 1926, y algunos lo empezaron a utilizar a partir de entonces en la fabricación de instrumentos. En 1936 la American Standards Assotiation (ANSI) recomendó que se utilizase esta frecuencia de 440 Hz . Posteriormente en 1955 la International Organization for Standardization (ISO) hizo lo propio.
Entonces, ¿de dónde viene este cuento de Goebels y la conspiración?
Este bulo fue publicado por primera vez en una nota del Schiller Institute , en 1991, y en la revista subsidiaria Fidelio. The Schiller Institute es un comité de pensadores que investigan en diferentes áreas, y que está ligado al movimiento LaRouche . Al igual que el político americano Lyndon Larouche, el Schiller Institute despierta grandes controversias. Acusado de antisemita, de ser una secta y de difundir bulos no me parece una fuente fiable en absoluto.
El diario español el País publicaba lo siguiente en 1986 sobre este excéntrico líder político y los organismos afiliados a su ideología: LINK
Parece que este señor y sus expertos no escuchan mucha música afinada a 432 Hz. A aplicarse el cuento.
SALUDOS!!